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La importancia de una buena higiene para frenar el coronavirus

La crisis generada por la pandemia del coronavirus (COVID-19) ha puesto de relieve la importancia de adoptar medidas de higiene básicas para prevenir algunas enfermedades de fácil transmisión en estos contextos.  

No dejar a nadie atrás

Una higiene adecuada es una solución básica para crear una barrera de entrada a estos agentes infecciosos. Sin embargo, en los países menos desarrollados, todavía no existe un acceso generalizado al agua potable y a otros servicios básicos de saneamiento que sirvan para prevenir y controlar enfermedades respiratorias como el COVID-19.

El 40% de la población mundial, alrededor de tres mil millones de personas, no tiene instalaciones de lavado de manos con agua y jabón en sus hogares, mientras que el 47% de las escuelas carecen de la infraestructura necesaria para lavarse las manos con agua y jabón, lo que afecta a 900 millones de niños y niñas en edad escolar.

Desde Plan International, organización humanitaria que trabaja por los derechos de la infancia en 75 países, instamos a los gobiernos a que tengan en cuenta a la población más vulnerable y excluida en su respuesta a la propagación del COVID-19 para no dejar a nadie atrás.

Sensibilizar como medida de prevención

Nuestra organización trabaja en todo el mundo en programas de sensibilización para que los niños y niñas aprendan sobre higiene, a través de actividades que promueven la adopción y el buen uso de prácticas higiénicas entre la infancia y sus comunidades: la gestión adecuada del agua, el lavado de manos con jabón y el uso de saneamiento. 

Además, colaboramos con los gobiernos e instituciones para mejorar las políticas de prevención y su aplicación, a fin de garantizar que se disponga de instalaciones para lavarse las manos en las escuelas y los entornos institucionales, y que los programas escolares incluyan información sobre el lavado de manos con jabón.
 

Laos

“Cuando íbamos al baño y cuando queríamos limpiarnos, mis amigos y yo teníamos que ir a buscar agua a un pequeño río. Me daba miedo andar por esos caminos montañosos para conseguir agua, pero no tenía otra opción. Solíamos ir al baño al aire libre porque sólo teníamos dos para más de 300 estudiantes", explica Pa, una joven de 15 años que reside en la provincia de Oudomxay, Laos. 

El punto de agua más cercano estaba en otra montaña, a cinco kilómetros de la escuela. Sin embargo, desde 2018, Plan International lidera un proyecto para construir un sistema de abastecimiento de agua, así como un bloque de letrinas, gracias al cual se han construido cuatro baños separados, dos para chicos y dos para chicas, y un tanque de agua que está conectado al nuevo sistema de agua y a las instalaciones de lavado de manos. “Ahora nos ayudamos mutuamente a limpiar los inodoros que son para todos y todas”.
 

 

Haití

A Sandelyne, de 12 años, no le gusta llegar tarde a clase, pero es algo que antes solía sucederle bastante a menudo. "Antes de ir a la escuela, teníamos que recoger agua para llevarla a casa", explica. "La fuente de agua más cercana estaba bastante lejos de mi casa y a veces teníamos que ir varias veces al día para poder tener suficiente agua".

En diciembre de 2018, la vida de Sandelyne cambió por completo cuando se puso en marcha un nuevo sistema de suministro de agua potable en su comunidad. En muchos países en desarrollo, el trabajo de recolectar agua recae en las niñas y las jóvenes, lo que les impide realizar otras muchas actividades. Cuando, por el contrario, ya no tienen que hacer largos recorridos para recolectar agua, las niñas no solo ahorran tiempo, sino que no están tan expuestas a sufrir lesiones derivadas de las largas caminatas por terrenos desiguales, ataques o agresiones.
 

Etiopía

Cuando Enana, una joven de Etiopía de 18 años, escapó del matrimonio forzado en el que llevaba desde los 15, regresó a su aldea natal en la región de Amhara (Etiopía), quedó gratamente sorprendida: Plan International había construido un nuevo sistema de agua que funciona a través de energía solar, lo que mejoraba enormemente la calidad de vida de toda la comunidad y en especial de las niñas y las jóvenes, las encargadas de recolectar el agua.

El proyecto, que tiene por objetivo acercar los puntos de acceso de agua potable a menos de medio kilómetro de sus hogares, beneficia a unos 190 hogares y 357.950 personas de las comunidades de la región de Amhara.

"Ahora podemos lavarnos todos los días y lavar nuestra ropa cada tres o cuatro días", cuenta Enana. "Además, como el agua está tan limpia, la comunidad ya no tiene infecciones en la piel por las bacterias."
 

Facilitar el acceso al agua para salvar vidas

Por nuestra amplia experiencia internacional, sabemos que el acceso al agua potable en una comunidad mejora de manera decisiva aspectos como la educación y la igualdad de género. Contar con un punto de agua cercano al hogar mejora los índices de asistencia al escolar, lo que además contribuye al cumplimiento de otro Objetivo de Desarrollo Sostenible, garantizar que todas las niñas y niños terminen la enseñanza primaria y secundaria.

En este sentido, nuestra respuesta al coronavirus se centrará en la colaboración con las comunidades, los gobiernos y las organizaciones aliadas para hacer frente a la propagación de COVID-19 mediante la difusión de información sobre salud pública y la promoción de las mejores prácticas de higiene, especialmente en los contextos más complejos, como las comunidades remotas y aisladas o los campos de refugiados y desplazados internos en los que estamos presentes, donde se reforzarán las medidas de prevención.