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La educación es el camino para un mejor futuro

Timotea tiene 14 años y vive en una comunidad indígena Maya en Guatemala. Para algunas chicas como ella, ir a la escuela es difícil. Pero gracias al programa de becas de Plan International, Timotea puede ir a la escuela y soñar con convertirse en contadora.

Timotea tiene 14 años y es la mayor de seis hermanos. Vive en la comunidad indígena Maya en Guatemala, una comunidad que tiene su propio idioma, el Achí. Su pueblo está a 15 kilómetros de la ciudad principal del municipio, dónde la mayor parte de los servicios se ubican. No es fácil llegar allí ya que no hay un sistema de transporte regular y el camino muchas veces está muy lodoso.

Su padre asistió a la escuela por tres años y su madre sólo asistió por uno. El padre de Timotea es granjero y cada año tiene que dejar la comunidad para buscar trabajo. Su madre, además de hacer todos los quehaceres del hogar, tiene un pequeño negocio de ventas para contribuir a las finanzas de la familia. Las circunstancias económicas son desafiantes y dificultan el apoyo a la educación de Timotea.

Gracias a la beca que Plan International me ha dado, pude comprar útiles escolares, uniforme y zapatos.  

Mi familia hace un gran esfuerzo para que yo pueda seguir estudiando. Para ayudarlos, yo ayudo a mi papá con los quehaceres y con su negocio. Durante mis vacaciones, viajo con mi tía a la capital para encontrar trabajo”, explica Timotea.

La casa está a mucha distancia de la escuela. “Camino una hora por día para llegar a la escuela”. Por eso es que se me hace difícil llegar a tiempo al inicio de clases o reunirme con mis amigos, luego de la escuela, para hacer tareas en grupo".

La mayor parte de las niñas de la comunidad donde Timotea vive también pasan por dificultades similares para continuar sus estudios. Muchas veces abandonan la escuela a temprana edad porque sus padres piensan que la educación es de poca importancia para las niñas, la creencia es que las niñas se tienen que casar rápido para que no tengan que continuar siendo una carga económica para la familia.

Sin embargo, Timoetea está rebelándose contra esta tendencia gracias al programa de becas de Plan International, que está ayudando a cientos de niñas a cumplir su sueño de recibir educación. Ella ya ha completado el segundo grado de la escuela primaria y está muy entusiasmada de poder continuar sus estudios ya que ve un futuro prometedor para ella.

“Gracias a la beca que Plan International me ha dado, he podido comprar útiles escolares, uniforme y zapatos. También aprendí más acerca de mis derechos. Estoy feliz y estoy segura que podré graduarme como contadora y cuando eso suceda, podré conseguir un trabajo que ayude a mis hermanas y hermano a continuar sus estudios”, dice Timotea con determinación.

"La situación de mi familia y los desafíos que enfrento cada día para ir a la escuela, no me detendrán en seguir peleando por mis sueños. Me preocupa que algunos de mis amigos no estén estudiando, debido a la falta de dinero o ya sea porque no están interesados en la educación o porque sus familias no los apoyan. Siempre les aconsejo volver a la escuela si quieren tener un mejor futuro”.