Día Internacional de los Niños de la Calle: Casi 700.000 menores viven en las calles de Bangladesh | Plan Spain Pasar al contenido principal

Día Internacional de los Niños de la Calle: Casi 700.000 menores viven en las calles de Bangladesh

11 Abril 2012

Abril 2012. Opu tenía ocho años cuando su padre se casó con una mujer que lo maltrataba física y psicológicamente. Ese mismo año, harto de abusos, decidió escaparse y buscarse la vida en una estación de tren en Dhaka, capital de Bangladesh, llevando el equipaje a los pasajeros. Allí conoció a Jafur, que al igual que la mitad de los niños de la calle en Dhaka, no tenía más de 10 años.

Opu y Jafu vivieron año y medio en la estación hasta que alguien les habló de los centros de acogida de PLAN. ?Yo solía dar vueltas por la estación en busca de dinero y comida. Un día se me acercó un niño algo mayor que yo y me habló de un centro social donde podría comer y dormir. Me acerqué y cuando vi a los niños jugando pregunté si me podía quedar. Ahora yo hablo con otros niños y les cuento del centro. Algunos me hacen caso, otros no?; explica Jafur.

?Cuando vivía en las calles no podía bañarme ni lavar la ropa. Ahora puedo dormir tranquilo porque estoy seguro?, cuenta Opu.

Tania  tiene ahora 14 años y vive desde hace cuatro en uno de los centros de acogida de PLAN ?Lo más importante para mí en sentirme segura?, dice. Tanía va varias veces en semana a buscar a chicos de la calle para contarles de la existencia de los centros de acogida.?Tenemos que hablar con ellos con calma y visitarles dos o tres veces antes de que confíen en nosotros para que vengan con nosotros porque lo primero que piensan es que somos traficantes?.

Más de 680.000 niños viven en las calles de Bangladesh, una cifra que se estima que aumente a 1,1 millones para el año 2014 solamente en este país. Dhaka, la capital de Bangladesh, reúne el 59% de esos niños y niñas que malviven entre sus calles buscando algo que llevarse a la boca y durmiendo en el suelo.

El 80% de los menores en las calles son niños, sin embargo, la situación es especialmente difícil para las niñas que sufren además la presión y el estigma de la prostitución además de violencia sexual. Shahida, de 10 años, recuerda su primera noche en la calle: ?Fue espantoso, estaba totalmente sola y había un montón de gente que me asustaba. Cada vez que trataba de acostarme en un sitio me echaban diciéndome que ese era su espacio. Los niños me molestaban y me insultaban. La policía además nos golpea?.

Shahida es la mejor amiga de Tania. Las dos niñas se conocieron en la calle. ?Cuando tenía diez años me fui de casa porque mi padre me pegaba y mi madre me iba a vender como criada para una familia. Así que me escapé en un tren sin saber a dónde iba. Cuando se paró en la estación, me bajé y conocí a otras chicas, Shahida y Shumi. Las noches en Bangladesh son muy peligrosas y yo estaba muy asustada, porque nos pegaban  e intentaban abusar de nosotras. La policía sobre todo? recuerda Tania.

Desde 2002, PLAN trabaja para rescatar a los niños de las calles de Bangladesh, financiando y coordinando centros de acogida donde pueden alojarse. Allí se organizan talleres de costura, se realizan juegos y actividades y se imparten clases de alfabetización, teatro y música. En los centros los niños vuelven a ser niños.

Los mayores reciben cursos de formación profesional como estampando de telas e incluso trabajan como ayudantes de a los monitores de PLAN ?Quiero ser costurera y montar un taller con el que mantenerme yo y mi familia? cuenta Tania, que ya sabe cortar y hacer patrones.

?En el mundo hay 250 millones de niños y niñas que viven en las calles. Ellos son los pobres de entre los pobres, los excluidos totalmente. Su recuperación es lenta pero efectiva. Es posible devolverles la dignidad y darles los conocimientos para que puedan salir de la pobreza extrema?, explica Concha López, directora general de PLAN en España.

El trabajo con los niños y las niñas de la calle se centra en la recuperación psicosocial y afectiva de los menores a la vez que les facilita el acceso a la educación a través de centros de día. A nivel gubernamental se trabaja con las autoridades y las fuerzas de seguridad para que legislen y garanticen la seguridad y los derechos de los menores.