La falta de alimentos y el invierno ponen al límite a millones de niños y niñas en Paquistán | Plan Spain Pasar al contenido principal

La falta de alimentos y el invierno ponen al límite a millones de niños y niñas en Paquistán

31 Enero 2011
  • PLAN advierte de que, seis meses después de las peores inundaciones de Paquistán de los últimos ochenta años, la crisis continúa en el país asiático, donde la falta de comida, cobijo y las bajas temperaturas invernales dificultan la supervivencia de millones de familias y menores.
  • La organización internacional ha asistido a 300.000 personas desplazadas en 313 campos situados a lo largo del país desde el pasado agosto, y actualmente distribuye kits de invierno a miles de familias, que incluyen mantas, colchones y material de primera necesidad para poder resistir las bajas temperaturas. 
  • PLAN ha facilitado . Además, alerta de que las duras condiciones de las familias exponen a miles de menores a matrimonios infantiles, que, especialmente en el caso de las niñas, conllevan unos altos índices de abandono escolar. 
  • Madrid, 27 de enero de 2011- Cuando se cumplen seis meses de las inundaciones que devastaron Paquistán, PLAN, la organización internacional de defensa de los derechos de la infancia, llama la atención sobre la situación de vulnerabilidad en la que viven los niños y niñas del país, que suponen el 48% de la población y la mitad de los cerca de 20 millones de damnificados.

    Medio año después de las inundaciones que dejaron una quinta parte del país bajo el agua y en las que murieron casi 2.000 personas, 20 millones fueron afectadas y más de un millón 700 mil casas desaparecieron, la situación continúa siendo de emergencia y corre el peligro de agravarse ante las bajas temperaturas y la escasez de alimentos.

    Hasta la fecha, PLAN ha asistido a 300.000 personas desplazadas en 313 campamentos situados en los distritos afectados de Muzaffargarh, Layyah, Rajanpur, en Punjab, y los distritos de Ghotki, Khair Pur and Thatta, en la región de Sindh. Entre la población desplazada se ha repartido agua y comida, se han construido bombas de extracción de agua y se ha garantizado refugio en tiendas y distribuido kits de emergencia sanitaria.

    En un contexto donde los adultos no tienen capacidad para cubrir las necesidades de los menores, aumenta el riesgo de matrimonios infantiles y se disparan los índices de absentismo escolar, especialmente entre las niñas, según un estudio llevado a cabo por PLAN en conjunto con la organización ?Interact Worldwide? en la región de Punjab.

    ?Situaciones catastróficas como la inundaciones de Paquistán no pueden caer en el olvido. Es necesario poder garantizar la alimentación, la seguridad y el acceso a la educación de millones de niños y niñas?, asegura Concha López, directora general de PLAN en España.

    Como parte del programa de asistencia a la infancia que PLAN desarrolla en Paquistán, la organización vigila de cerca este tipo de prácticas, que afectan especialmente a la niñas y provocan altos grados de absentismo escolar entre las menores.

    Los ?Espacios de seguridad para niños?, claves para su protección y educación

    Zubaida es una niña de 8 años que vivía en el distrito de Layyah, uno de los más afectados, cuando las lluvias torrenciales comenzaron a anegar el territorio. Justo antes de que el pueblo quedase arrasado, la radio local alertó a toda la población que debían abandonar sus hogares, un mensaje que desató el pánico entre los vecinos:

    ?Estaba asustada porque pensaba que toda mi familia moriría?, dice Zubaida, que participa en uno de los 242 ?Espacios de seguridad para los niños? (?Child Friendly Spaces?) que PLAN ha puesto en marcha en los campamentos de desplazados y localidades afectadas para que los menores puedan continuar aprendiendo y jugando atendidos por voluntarios y especialistas.

    Por el momento, 12.914 niños y niñas disfrutan de estos centros, donde pueden recuperar la sensación de cotidianeidad y se sienten tranquilos, condiciones fundamentales para su recuperación emocional y la superación del trauma de la tragedia.

    Sahid, de diez años, corrobora las palabras de Zubaida y asegura que su miedo y ansiedad desaparecieron cuando se unió a otros niños en estos centros: ?Soy feliz ahora y ya no estoy asustado?.

    Rashida, coordinador de uno de estos espacios, afirma que ?al principio fue difícil restablecer la confianza en los niños; no querían venir porque temían que volviese a haber inundaciones?.

    Sin embargo, Rashida planeó juegos y actividades, y los niños comenzaron a participar, dejando los malos recuerdos atrás: ?fui capaz de olvidar ciertas cosas mientras jugaba y dibujaba con otros niños?, dice Hasan, de sólo siete años.

    Los ?Child Friendly Spaces? también son una fuente de información para los padres sobre cómo ha impactado la tragedia en los niños y cómo pueden ayudarles mejor. Asimismo, ayudan a los progenitores, especialmente a las madres, a restablecer sus vidas y a darles tiempo a cuidar de la casa mientras los menores están atendidos.

    ?Los desastres devastan. Algunos impactos, como el shock y el trauma, no son visibles. Estos espacios no sólo pretenden dar protección, sino ser un catalizador de su mala experiencia?, matiza Unni Krishnan.

    PLAN en Pakistán: la vuelta a clase es una prioridad

    En el campo de la enseñanza y en conjunción con otras organizaciones, PLAN ha facilitado el acceso a la educación en los últimos seis meses a casi 261.000 menores, de los cuales un 44 por ciento son niñas. Además, ha establecido 2.948 centros de enseñanza temporales, ha ofrecido asistencia psicosocial a 4.238 profesores y ha participado en la rehabilitación de 219 escuelas.

    Ahora, uno de los objetivos de PLAN es conseguir que 58.000 niños vuelvan a la escuela en la región del sur de Punjab. ?Ha habido grandes daños en los colegios y muchas pérdidas de material escolar. Los niños han perdido meses de educación y una de nuestras prioridades es que vuelvan a aprender?, asevera Haider Yaqub, director de PLAN en Pakistán.

    ?Además de que vuelvan a la escuela ?continúa Haider-, es vital que los niños reciban educación de calidad y estén seguros en los espacios que comparten con otros menores?.

    Justo después de las devastadoras inundaciones, las peores que ha sufrido Pakistán en ochenta años y que dejaron un saldo de casi 2.000 fallecidos y 20 millones de damnificados, PLAN ofreció asistencia a 300.000 personas con la distribución de kits de supervivencia que incluyen cobijo, comida, agua limpia y sets de higiene.

    PLAN trabaja en Pakistán desde 1997, ayudando a los niños y niñas a tener acceso a la educación, la salud y a una protección adecuada. La organización ha recibido 20,7 millones de dólares en donaciones y 7,8 millones en material de ayuda para la reconstrucción de Pakistán tras las inundaciones del pasado mes de julio.