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La Unión Europea debe luchar contra el matrimonio infantil

19 Marzo 2013
Este 19 de marzo PLAN tendrá la oportunidad de recordar a la Unión Europea su papel en la lucha contra el matrimonio infantil en el mundo, ya que participará como panelista en la audiencia pública que celebrará el Comité de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género.

Madrid, 19 de marzo de 2013.- Este 19 de marzo PLAN tendrá la oportunidad de recordar a la Unión Europea su papel en la lucha contra el matrimonio infantil en el mundo, ya que participará como panelista en la audiencia pública que celebrará el Comité de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género y el Subcomité de Derechos Humanos del Parlamento Europeo para abordar este tema.

Aunque las leyes lo prohíben, el matrimonio infantil sigue siendo una práctica habitual en muchos países en desarrollo, especialmente en África occidental y en el sur de Asia. En el mundo, una de cada tres niñas es casada antes de los 18 años, y una de cada siete antes de los 15. Es una costumbre enraizada en tradiciones sociales, valores y normas, así como en las pocas oportunidades que la situación económica de las familias deja a las mujeres más jóvenes.

El matrimonio infantil es una violación de derechos humanos y tiene consecuencias devastadoras para el desarrollo de las niñas. Aquellas que son casadas jóvenes ven negadas sus oportunidades de alcanzar su verdadero potencial, debido a que son obligadas a abandonar la escuela y enfocarse en labores domésticas. También son propensas a quedar embarazadas mucho antes de que sus cuerpos y mentes estén preparados.

¿Cómo la U.E. puede ayudar a romper el ciclo del matrimonio infantil?

La Estrategia de Derechos Humanos de la Unión Europea, adoptada en 2012, identifica la prevención del matrimonio infantil como una de sus prioridades para el Servicio Externo de Acción Europea y de los estados miembros. Por este motivo, la U.E. debe apoyar a todos los actores, incluyendo los gobiernos nacionales y las organizaciones comunitarias a crear una fuerza social que cambie las normas que rodean el matrimonio infantil, asegurando que los niños y los hombres sean incluidos en el proceso.

La Comisión Europea, como uno de los principales donantes de ayuda del mundo, puede también jugar un rol en abordar el matrimonio infantil, priorizando y ampliando los programas de conciencia y transformación de género que puede movilizar a niños, niñas, padres, maestros y líderes a cambiar normas sociales perjudiciales.

Actualmente, solo el 14% de los proyectos están denominados con ?conciencia de género?, y la Comisión debe, por ello, invertir en información mejorada, diferenciada por sexo, para asegurar que se alcance esta meta.

La U.E. debe también usar su peso propio como actor global para asegurar que el marco de desarrollo post-2015 incluya un compromiso fuerte con la calidad de la educación básica, más allá del simple acceso a la educación primaria, y enfocándose en el cumplimiento de al menos nueve años de educación de calidad, también para las niñas.

El matrimonio infantil es una de las principales barreras que aleja a las niñas del acceso y finalización de una educación básica de calidad. Está ampliamente reconocido que la educación de las niñas es uno de los principales pasos para el desarrollo, no solo de ellas mismas, sino de sus familias, comunidades y países.

Mejor educación para las niñas incrementa la salud materna, reduce la mortalidad infantil, mejora la nutrición en el hogar y aumenta la fuerza de trabajo potencial y las oportunidades para el desarrollo económico de un país.