Quince millones de niñas son obligadas a casarse cada año en todo el mundo, un 45% viven en África | Plan Spain Pasar al contenido principal

Quince millones de niñas son obligadas a casarse cada año en todo el mundo, un 45% viven en África

16 Junio 2015
Cada año, unas 15 millones de niñas alrededor de todo el mundo son obligadas a casarse sin poder opinar sobre ello. En 2011, el 42% vivía en el oeste de África. La región está considerada como un lugar de conflicto donde los matrimonios infantiles tienen una frecuencia muy alta, destacando un 75% en Níger, un 63% en Guinea, un 55% en Mali y un 52% en Burkina Faso.
  • Plan Internacional ha dado a conocer hoy estas cifras con ocasión del Día del Niño Africano.
  • Se espera que la comunidad internacional incluya el matrimonio infantil entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las votaciones del próximo mes de septiembre.

Madrid, 16 de junio de 2015.- Cada año, unas 15 millones de niñas alrededor de todo el mundo son obligadas a casarse sin poder opinar sobre ello. En 2011, el 42% vivía en el oeste de África. La región está considerada como un lugar de conflicto donde los matrimonios infantiles tienen una frecuencia muy alta, destacando un 75% en Níger, un 63% en Guinea, un 55% en Mali y un 52% en Burkina Faso.

Plan Internacional ha dado a conocer hoy estas cifras con ocasión del Día del Niño Africano, que se celebra bajo el lema ?25 años desde la fundación del Niño Africano: incrementando nuestros esfuerzos para terminar con el matrimonio infantil en África?.

Para conmemorarlo, un grupo de jóvenes del oeste de África se reunirán con los parlamentos de sus países y los miembros de los ayuntamientos, para discutir sobre los esfuerzos de sus gobiernos para poner fin a esta práctica. Plan Internacional dará soporte a dichos jóvenes en Benín, Guinea Bissau, Níger, Mali y otros países del África del oeste para organizar los eventos.

?Que el matrimonio infantil pase a ser un objetivo en el marco de 2015, refleja el fracaso de no haber incluido este problema dentro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, ya que ha dificultado su completa erradicación. Continuaremos esforzándonos para asegurar que la comunidad internacional incluye este objetivo en las nuevas metas durante las votaciones del próximo mes de septiembre?, ha asegurado Concha López, directora general de Plan Internacional España.

Las principales causas que perpetúan el matrimonio infantil o forzoso pueden encontrarse en la desigualdad y la discriminación basadas en estereotipos generalizados sobre los roles de las mujeres y las niñas en la familia y la sociedad. Las novias, que son todavía unas niñas, están desempoderadas, dependen de sus maridos y son privadas de sus derechos fundamentales, como la sanidad, educación o seguridad.  No tienen acceso a la educación y se enfrentan a embarazos tempranos lo que afecta negativamente a su bienestar físico y psicológico.

?Durante mis embarazos, estuve muy enferma, no podía ni levantarme. Sin embargo, mi suegra no lo entendía. Me decía que era una vaga. Estoy sufriendo y lo único que quiero es divorciarme. Mi matrimonio se ha convertido en una pesadilla?, cuenta Djeba, 20 años, de Segou en Mali.

?Quiero que mi pueblo sea un lugar seguro para las mujeres?

Kadie, de 14 años, vive con su familia en Moyamba, en el sur de Sierra Leona. Es la mayor de dos hermanas y cinco hermanos.

El acoso infantil es algo habitual en la zona, y el pueblo de Kadie no es una excepción. Los abusos pueden darse en casa, en el vecindario o incluso en el colegio. La extrema pobreza, las dificultades de acceder a la justicia, las penas reducidas, o ausencia de ellas, y la presión social obligan a las víctimas a sufrir en silencio.

Kadie pudo escapar de un vecino que intentó violarla. ?Estaba estudiando con mi hermana en nuestra habitación. Habíamos terminado los deberes, por lo que decidimos irnos a dormir. Debería ser medianoche cuando un hombre apareció por la ventana. Mis padres estaban durmiendo en otra habitación. Se quitó la ropa y cuando estaba a punto de violarme, grité, lo que alertó a mis padres y vecinos. El hombre escapó por la ventana olvidando sus pantalones, por lo que le identificaron fácilmente. Se trataba de uno de nuestros vecinos, un hombre mayor que podría ser mi padre?, cuenta.

Los padres de Kadie lo denunciaron ante la policía y pidieron ayuda al grupo dirigido a mujeres de Plan Internacional, el cual imparte charlas de sensibilización sobre el acoso infantil.

?A pesar de su arresto y su condena, tras unos cuantos meses ya había salido de prisión y había vuelto al barrio. Huyó junto a su mujer, aunque mi miedo no desapareció. Con la ayuda del grupo para mujeres fui valiente para denunciar y volver al colegio, aunque el culpable no recibiera el castigo suficiente. Quiero seguir estudiando para intentar que mi pueblo se convierta en un lugar seguro para las niñas y mujeres?.

Cientos de niñas como Kadie reciben el apoyo y la ayuda del proyecto de protección infantil llevado a cabo por Plan Internacional en Moyamba, y que está llegando a 230 comunidades. La iniciativa cuenta con la colaboración de las ONGs Defensa Internacional de la Infancia y Red de Educación por la Paz. El proyecto está basado en la participación infantil a la hora de establecer las bases sociales para los mecanismos de protección.

Alrededor de 102.000 personas, incluyendo 32.000 adolescentes de ambos sexos, han sido atendidas por el proyecto desde que empezó su andadura en 2012.

Plan Internacional ha apoyado al gobierno en la creación de comités para el Bienestar Infantil que han sido implantados en los dos territorios de Moyamba. Los comités están formados por 14 personas incluyendo líderes locales, un profesor, un trabajador social y dos representantes de menores: un niño y una niña. Los comités reciben y juzgan casos de abusos, y lidian con los problemas asociados a ellos.