Plan International responde ante el devastador paso del tifón Rai por Filipinas

El tifón ha causado cerca de 400 muertos y ha afectado a 12 de las 17 regiones del país.

Plan International está dando respuesta para cubrir las necesidades básicas de las comunidades afectadas, prestando especial atención a la situación en que se encuentra la población infantil.

Plan International está respondiendo con suministros de emergencia para atender a las comunidades más afectadas por el tifón Rai en Filipinas. La organización humanitaria y de defensa de los derechos de la infancia, junto con sus socios, está dando respuesta para hacer frente tanto a los daños personales como materiales ocasionados por el tifón.

El tifón Rai, que comenzó a causar estragos el pasado 17 de diciembre, ha tocado tierra en ocho ocasiones, causando cerca de 400 muertos y provocando inundaciones masivas y dejando un rastro de destrucción en 12 de las 17 regiones del país, según el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Filipinas.

“La población infantil se encuentra entre los colectivos más vulnerables cuando se produce un desastre así, especialmente las niñas, quienes quedan más expuestas a situaciones de violencia, explotación sexual y abuso”, afirma Concha López, directora de Plan International. “Por eso, nuestra intervención está especialmente enfocada a las niñas y jóvenes, habilitando entornos seguros para la prevención y detención de situaciones de riesgo”, añade López.

Primeras entregas de ayuda realizadas

El Equipo de Respuesta de Emergencia de Plan International ya está actuando en las zonas afectadas. En el sur de Leyte, hemos distribuido 1.500 kits de agua, 1.500 kits de higiene y 100 kits de higiene menstrual. Entre ayer y hoy, 24 de diciembre, se están distribuyendo otros 2.000 kits de agua e higiene y 100 kits más de higiene menstrual en otras zonas afectadas de Leyte. Asimismo, se están preparando kits adicionales para atender a las comunidades de Pampanga (en Luzón) y de la ciudad de Cotabato (en Mindanao) para aumentar la respuesta.

El tifón Rai ha provocado fuertes lluvias e inundaciones que han desplazado a miles de filipinos de varias regiones del país. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Filipinas ha identificado que 15,9 millones de personas viven en las zonas afectadas.

Además de los daños personales, los daños materiales del tifón han sido devastadores: ha derribado líneas eléctricas, ha inutilizado redes de comunicación, ha destruido viviendas e infraestructuras clave como industrias agrícolas, y ha paralizado sistemas de transporte.