Aminata defiende a las niñas de Senegal del matrimonio infantil

Artículo Oct 26 / 2026

 

Aminata tenía grabada una imagen que no la ha abandonado nunca. La de su hermana mayor, con tan solo 13 años y cursando tercero de la ESO, dejando la escuela de un día para otro. Sus padres la habían obligado a casarse, y con ese matrimonio se esfumó también el futuro que había soñado. “Hoy todavía carga con esa herida”, cuenta Aminata. “Llora el futuro que le negaron”. 

Aquella pérdida marcó a Aminata para siempre y la empujó a una lucha que hoy mantiene viva, que no es otra que evitar que niñas de Senegal corran la misma suerte. En la región de Matam, Plan International trabaja precisamente para que historias como la de su hermana dejen de repetirse.

 

Aminata, joven activista senegalesa que lucha contra el matrimonio infantil y por la educación de las niñas   © Plan International

 

Casos así no son una excepción. El matrimonio infantil sigue afectando a miles de niñas, interrumpiendo muchas veces su educación y limitando sus oportunidades antes incluso de llegar a la edad adulta. Para Aminata, ver lo que ocurrió en su propia familia se convirtió en la llama de un compromiso de por vida.

Hoy, con 21 años, Aminata estudia tercero de Derecho en Dakar y es una joven líder cuyo activismo ha empezado a llegar mucho más allá de su localidad natal. Su camino arrancó en 2020, cuando se unió a la Association pour le Maintien des Filles à l’École (AMFE), una organización de base dedicada a mantener a las niñas en la escuela y a crear entornos seguros donde puedan aprender y desarrollarse.

 

Del dolor familiar al liderazgo juvenil

Empezó como activismo juvenil, pero pronto se transformó en liderazgo. Con los años, Aminata fue asumiendo cada vez más responsabilidades dentro de la organización, primero como responsable de un grupo local y después coordinando la sección de su universidad. Profundizó en los derechos de las niñas, la igualdad de género, la salud y los derechos sexuales y reproductivos, y la importancia de que los y las jóvenes tengan voz en las decisiones que afectan a su vida.

A esas experiencias atribuye haber desarrollado la confianza y las herramientas necesarias para alzar la voz. La formación, el acompañamiento y las oportunidades de dialogar con responsables políticos y líderes comunitarios reforzaron su capacidad de defender el cambio de forma eficaz.

Actualmente es secretaria del Panel Juvenil de Plan International Senegal, un órgano liderado por jóvenes y creado para que sus perspectivas orienten los programas, las campañas y la toma de decisiones. Se trata de un puente directo entre las personas adolescentes y los actores del desarrollo que a la vez dota a sus participantes de habilidades en incidencia, oratoria y participación cívica.

 

Desde el Panel Juvenil de Plan International Senegal, Aminata trabaja para que la voz de las jóvenes llegue a los espacios de decisión  © Plan International

 

Una lucha que mira al futuro

Pese a todos esos logros, su motivación sigue arraigada muy cerca de casa. Cuando Aminata habla de matrimonio infantil no lo hace con estadísticas. Habla de niñas con las ambiciones interrumpidas, con el pupitre vacío, con el futuro decidido por otros. “Toda niña merece educación, buena salud y la esperanza de un futuro elegido por ella misma, no un matrimonio infantil”, dice. “Esta lacra provoca abandono escolar, altas tasas de mortalidad materna e infantil y traumas psicológicos”.

Aminata sabe que cambiar unas normas sociales tan arraigadas lleva tiempo. El avance depende de implicar a las familias, a las comunidades y a los propios jóvenes, y pasa por crear oportunidades para que las niñas sigan en la escuela, persigan sus metas y participen en la construcción de su propio futuro. Mientras continúa sus estudios de Derecho, confía en poner tanto su formación como su experiencia como activista al servicio de ese cambio. La determinación que hoy la mueve nació de una historia familiar dolorosa, pero mira firmemente hacia adelante.

 

“Me opongo al matrimonio infantil, que destroza vidas y pone en riesgo el futuro de nuestro país”, afirma. “Me opongo para que la juventud de Senegal pueda ser libre, independiente y protagonista de un desarrollo sostenible. Y seguiré oponiéndome hasta que logremos la igualdad”. 

 

Para Aminata, cada niña que permanece en la escuela y cada joven que se atreve a alzar la voz es un paso hacia esa meta. Y cada paso adelante recuerda que la infancia perdida de una niña puede inspirar a otra a luchar por el cambio.