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Nuestras prioridades son la salud pública e higiene, la protección y la educación de los niños y adolescentes, con una especial atención a las niñas,tanto en España como en 55 países afectados de América Latina, África, oriente Próximo y Asia

Nuestra experiencia nos ha demostrado que las niñas y las jóvenes se ven especialmente afectadas durante las emergencias sanitarias.

Nuestra experiencia nos ha demostrado que las niñas y las jóvenes se ven especialmente afectadas durante las emergencias sanitarias.

SOBREVIVIENDO A LA PANDEMIA EN LA SOMBRA EN SUDÁN DEL SUR

Desde el estallido de la pandemia, muchas niñas y adolescentes de todo el mundo se están enfrentando a muchos más obstáculos además de la pandemia. El cierre de las escuelas, los confinamientos, y las restricciones de movimiento han provocado un aumento de la violencia de género, de los matrimonios forzados y de los embarazos adolescentes, generando una “pandemia en la sombra” en medio de la crisis del coronavirus. En Sudán del Sur, las inundaciones, el hambre y el conflicto han marcado el noveno aniversario de este joven país. Con casi 1,5 millones de personas desplazadas, las niñas y las jóvenes se están enfrentando, además de a la COVID-19, a la escasez de recursos económicos, alimentos y a la inseguridad. Hoy, nos reunimos con cuatro niñas sursudanesas desplazadas internas que no tienen acceso a la educación ni a los servicios de salud sexual y reproductiva. A continuación, las jóvenes nos cuentan cómo se están enfrentando a los efectos secundarios derivados de la pandemia. Nuer, 19 años “Antes de que estallara la pandemia, estaba a punto de hacer mis exámenes finales de secundaria. Cuando el gobierno ordenó el cierre de las escuelas y dijo a la población que se quedara en casa, fue evidente que no íbamos a volver pronto a la escuela. No asisto a las reuniones de la comunidad, ya que es donde muchas chicas son engañadas para mantener relaciones que acaban en embarazos y matrimonios precoces”. Monica, 16 años “Estuve deprimida dos meses tras el cierre de las escuelas. No sabía cómo iba a ser mi futuro. Me levantaba y hacía las tareas de casa y repasaba con mis libros. Pero llegó un momento en el que sentí que había leído todo y me aburría solo con mirarlos. Ese fue el comienzo de mi frustración con la escuela. La vida era dura. Las horas pasaban muy lento. Algunos días, parecía que no iba a oscurecer nunca y las noches se hacían más largas. Decidí pedir consejo a mi tía. Me apoyó mucho y me contó la historia de su vida y cómo llegó a donde está ahora. Su lucha me inspiró mucho… Me di cuenta de que esta pandemia es un obstáculo temporal que desaparecerá algún día. Mis compañeras se estaban casando o quedándose embarazadas y no pasaba un mes sin que escuchara sobre ello. Me mantuve fuerte y resistí todas las tentaciones siguiendo los consejos de mi tía, manteniéndome ocupada con las tareas domésticas y acompañando a mi tía a cuidar sus cosechas. Nos pasábamos el día quitando hierbas y, a veces, recolectábamos la cosecha. Hoy he vuelto a la escuela. Me siento muy feliz; como si me hubiera quitado un gran peso de encima, aunque todavía me quedan tres meses para poder hacer los exámenes finales”. Ayen, 21 años “El coronavirus ha puesto muchas cosas de manifiesto. ¡Recordaré el año 2020 como uno de los peores de toda mi vida, porque no pasaron muchas cosas en un momento en el que tenía toda la energía para hacerlas! Si sobrevivo a la pandemia sin quedarme embarazada ni perder la esperanza, será por dos razones: en primer lugar, soy una líder en mi escuela y, en segundo lugar, soy miembro del proyecto Campeones del Cambio de Plan International. Para mí, casarme con un hombre no está ni siquiera en mis planes más cercanos, y mucho menos en este momento. He visto el sufrimiento de las personas durante este tiempo. Mis amigas, que dejaron la escuela para casarse, tienen dificultades incluso para encontrar algo para comer. Realmente estoy decidida a conseguir grandes metas para poder superar todas las dificultades. Soy fuerte y animo a todas las chicas a que se olviden de cualquier otra cuestión y se concentren en sus libros”. Rachel, 20 años “Cuando se ordenó el cierre de las escuelas, mi familia me apoyó en todo lo que hice. Sabía lo aburrido que sería no estar ocupada con los estudios, así que opté por empezar a estudiar a través de libros sobre diferentes temáticas. También empecé a vender algunos productos, como carbón, para ganar algo de dinero para subsistir. Esto me mantuvo ocupada y me ayudó a sobrellevar el cierre de las escuelas. Sobre todo, me ayudó a mantenerme centrada en las cosas más importantes que tenían sentido para mí. Soy una chica con mis propios principios y nunca me ha gustado que los chicos me presionen. Me alegro de que el gobierno haya decidido dejarnos volver a la escuela”. Plan International está trabajando en Sudán del Sur para garantizar que las niñas y las jóvenes tengan la información que necesitan para tomar sus propias decisiones. En los últimos meses, hemos formado a 120 jóvenes para que las niñas, adolescentes y sus comunidades estén informadas sobre la prevención de la COVID-19 y sus derechos en materia de salud sexual y reproductiva a través de sesiones de participación y sensibilización

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Tu impacto en 13 fotos

El 2020 ha sido un año sin precedentes lleno de desafíos y dificultades, pero también de generosidad. ¡Y eso ha sido gracias a ti! A continuación, te presentamos 13 fotos de diferentes rincones del mundo que muestran el gran impacto que has tenido en la vida de los niños, niñas y sus familias. Echa un vistazo y siéntete orgulloso de todo lo que has logrado. Nosotros también lo estamos. ¡Gracias por haber estado durante todo el año apoyando a la infancia más vulnerable! 1. Te has preocupado por proteger a los niños y niñas frente al coronavirus, sin importar el país en el que viven Gracias a ti, los niños y las niñas como Luz Clarita, de 8 años, pueden lavarse las manos en casa y protegerse de la COVID-19. Sólo en Perú, has ayudado a repartir 5.000 kits de higiene a niños, niñas y sus familias para que puedan protegerse mejor y estar sanos durante la pandemia. 2. Has permanecido al lado de los niños y niñas apadrinados y sus familias A pesar del año tan convulso que hemos vivido, has ofrecido apoyo constante a tu niño o niña apadrinado. Has colaborado con ellos y con sus comunidades durante una época muy difícil, dándoles las herramientas para salir adelante. Daniya, una niña de Camboya que vive con sus padres y su hermana menor es un ejemplo de ello ya que ahora está protegida gracias a ti. Pero has ido mucho más allá, porque también has escrito cartas y mostrado tu cariño a tu apadrinado o apadrinada. Jamás olvidarán el apoyo que sintieron cuando, a través de tus cartas, sabían que pensabas en ellos.    Esperamos que tú tampoco lo olvides, porque has marcado una gran diferencia. Gracias. 3. Has conseguido que los niños y las niñas continúen con sus estudios Seguir las clases a distancia está siendo muy difícil para los niños que no tienen acceso a internet. Sin embargo, estas dos niñas de Indonesia, ambas llamadas María, siguen estudiando gracias a ti. Están escuchando juntas una clase a través de la radio. Mediante nuestros proyectos, ayudaste a repartir 1.000 radios solares a niños y niñas de la provincia de Nusa Tenggara Oriental. Gracias a estos aparatos, los estudiantes han podido seguir aprendiendo, a pesar de que las aulas estuvieran cerradas. 4. Has colaborado para que las familias no pasen hambre, dándoles esperanza y ganas de luchar Durante las fiestas navideñas, proporcionamos casi 800 ejemplares de ganadería a familias de distintos países. Cuando una familia tiene ganado, aunque sean unas pocas gallinas para empezar, su vida mejora: pueden comer huevos frescos diariamente, y ganar dinero criando gallinas y vendiendo sus huevos. Gracias a ello, niñas como Violet, de 17 años, en Zimbabue, no pasarán hambre y su familia tendrá más posibilidades de pagar sus estudios. 5. Te has acordado de los más vulnerables Cox’s Bazar, en Bangladesh, es el mayor campamento de refugiados del mundo. En esta comunidad superpoblada, el acceso al jabón y al agua potable es muy escaso. Colaborando con Plan International, has ayudado a que las familias refugiadas tengan una oportunidad para seguir luchando. Hemos repartido más de 17.000 kits de higiene a familias con hijos adolescentes, para que puedan lavarse las manos y mantenerse sanos. Además, unas 16.000 personas se han beneficiado de talleres sobre higiene y orientación. 6. Has luchado para proteger a los niños y niñas de los traficantes La infancia se está enfrentando a grandes desafíos durante esta pandemia. La trata de personas ha aumentado y cada vez más niños, y especialmente niñas, corren el riesgo de ser vendidas.  Con apenas 15 años, Dinh fue secuestrada por los traficantes un día que fue al mercado. La llevaron a China a través de la frontera y le dijeron que la venderían para casarse. Dinh consiguió escapar ocho meses después. Sin embrago, muchas niñas como ella nunca pueden volver a casa. Este año has dado un paso adelante para proteger a las niñas. Has ayudado a que sensibilicemos a las comunidades sobre los peligros de la trata y has ayudado a las supervivientes a recuperarse. 7. Has ayudado a mujeres emprendedoras a poner en marcha sus pequeños negocios para sostener a sus familias La pandemia ha sumido a más familias en la pobreza. Pero tú has ayudado a las mujeres de Ecuador a salvar sus ingresos e invertir en su futuro.   Tu apoyo ha servido para que algunas mujeres reciban formación cobre emprendimiento para empezar a producir algo que se necesitaba con urgencia: mascarillas. Ahora, estas empresarias se ganan la vida cosiendo mascarillas (¡han hecho más de 30.000!) y vendiéndolas a bajo coste a otras personas de sus comunidades. De este modo, todos ganan. 8. Has conseguido que los niños y niñas se sientan menos aislados y solos Fátima tiene 14 años y es de Siria, pero ahora vive en el campamento de refugiados de Azraq, en Jordania. Con los confinamientos, Fátima podría haberse sentido totalmente aislada, pero no ha ocurrido gracias a ti. Has ayudado a Fátima y a otros niños y niñas de su comunidad a mantenerse conectados para apoyarse mutuamente. A través de nuestros programas online, por WhatsApp y otras plataformas, la juventud ha tenido un espacio para debatir y reflexionar sobre cuestiones que les preocupan. “Sinceramente, lo más importante ha sido el contacto con mis amigas”, dice Fátima. 9. Has ayudado a las niñas a evitar el matrimonio precoz y a centrarse en la escuela Stella es una joven que huyó de Sudán del Sur en busca de una vida mejor, pero solo encontró aún más dificultades. Sintiendo que era su única escapatoria, decidió abandonar la escuela y casarse, pero eso sólo empeoró las cosas. Stella es una superviviente, y, con tu apoyo, ha conseguido dar un giro a su vida. Ha vuelto a la escuela, y, a pesar del estigma que sufre por haber estado casada, está decidida a terminar sus estudios. “Quiero ser enfermera”, nos dice Stella. “Si no hubiera vuelto a la escuela, no tendría futuro”. 10. Has difundido los mensajes de la juventud Si cuentan con los medios adecuados, los y las jóvenes pueden impulsar cambios en sus comunidades. Estás apoyando a la próxima generación de defensores de los derechos de la infancia y de las niñas, como Chandrakala en Nepal, que lucha contra la trata de niños sensibilizando a las familias sobre la protección de la infancia. Estás ofreciendo a la juventud las plataformas que necesitan para amplificar sus mensajes e inspirar a otras personas. Y lo mejor es que la sociedad les está empezando a escuchar.  11. No te has olvidado de las necesidades específicas de las adolescentes Las consultas sanitarias de las chicas no han cesado durante la pandemia. Sin embargo, muchas se han quedado sin recursos ni conocimientos básicos para gestionar su higiene menstrual. Esto no ocurre en la comunidad de Maiduguri, en Nigeria. Allí, has contribuido a que 800 niñas reciban clases sobre higiene menstrual, así como kits de higiene con compresas y ropa interior, además de otros artículos como jabón, cepillos de dientes, pasta de dientes, mascarillas y desinfectante de manos. “Nuestros padres no tienen dinero para pagar los artículos que hemos recibido hoy”, dijo una estudiante. “No recuerdo la última vez que usé un cepillo de dientes”. 12. Respondiste cuando los niños y niñas de Beirut te necesitaban “Estaba muy asustada. El ruido era muy fuerte y pensé que nos estaban atacando”, contaba en agosto Lamar, de 10 años. “El techo de la casa de mi tío se cayó. Empecé a llorar y me abracé muy fuerte a mi mamá”. En agosto, una explosión en Beirut, Líbano, causó daños devastadores en una ciudad que ya se enfrentaba al colapso económico y la pandemia. Las vidas de los niños y niñas estaban en peligro. No obstante, en el momento en el que más te necesitaban, estabas allí, mostrando tu solidaridad con la infancia más necesitada. Gracias a tu apoyo, repartimos alimentos y artículos de primera necesidad a las familias afectadas por esta tragedia. 13. Ofreciste a las chicas la oportunidad de ocupar un puesto de poder Abigail es una niña dominicana de 14 años que fue senadora durante un día.  Abigail sustituyó al senador José del Castillo Saviñon con motivo del Día Internacional de la Niña. En sus reuniones habló sobre la seguridad online de las niñas y sobre cómo la falta de acceso a internet está impidiendo que los niños y niñas de las comunidades rurales aprendan a distancia durante la

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“El cielo no es el límite, sino el comienzo de grandes oportunidades que vienen por delante”

Tracy tiene 20 años, vive en la provincia de Masvingo y es la menor de nueve hermanos. Sus padres, quienes se han dedicado a la agricultura toda la vida, no valoraban la educación, especialmente la de sus hijas. Todas las hermanas mayores de Tracy tuvieron que dejar de estudiar para casarse y Tracy habría seguido el mismo camino si no se hubiera inscrito en el programa de apadrinamiento de Plan International cuando tenía ocho años. Plan International apoyó la educación de Tracy pagando sus estudios desde que comenzó  la escuela, así como los uniformes y materiales escolares. Aun así, su padre quería que dejara la escuela y se casara pronto como sus hermanas.  “Terminé mi educación básica en 2016 y conseguí aprobar 3 asignaturas. Pero todas mis esperanzas se vieron truncadas porque no conseguí aprobar las 5 asignaturas que se requiere para matricularse en la enseñanza superior. Mi padre no podía permitirse enviarme de nuevo a la escuela, así que tuve que quedarme en casa cuidando el ganado y ayudando a mi madre en las tareas domésticas”. Tracy pensó en irse a Sudáfrica, donde varios de sus amigos habían viajado ilegalmente, para buscar un trabajo, pero su madre s lo prohibió, algo que ahora agradece. “A menudo nos cuentan que han detenido a mis amigos por no tener los papeles que se requieren para trabajar en ese país. Mi madre me animó a seguir concentrada, ya que ir a Sudáfrica empeoraría mi situación” Una oportunidad para aprender Un día, en una reunión comunitaria, Plan International fue a hacer una presentación sobre un programa de empoderamiento económico que ofrecía alfabetización, formación profesional y emprendimiento. Tracy decidió solicitar el curso y se emocionó cuando fue seleccionada.  “Me invitaron a participar en un curso de sastrería, porque había sido una niña apadrinada y también porque sabían que soy una persona disciplinada y trabajadora, y que me apasiona la costura, que elegí como asignatura en secundaria”. Tracy participó junto con otros 25 alumnos en un curso de un mes de duración en el que aprendió a confeccionar patrones, a tomar precauciones de seguridad y a confeccionar prendas de vestir utilizando diferentes máquinas de coser. También tuvo que encontrar un puesto de trabajo: “conseguí una plaza en un hogar infantil donde adquirí experiencia y aumenté mi confianza”. A esto le siguió una formación empresarial que ayudó a Tracy a crear un negocio y a ahorrar e invertir su dinero.  Haciendo realidad un sueño Ahora Tracy tiene su propio negocio, especializado en ropa tradicional africana y en uniformes escolares y eclesiásticos. En un buen mes puede llegar a ganar hasta 100 dólares.  “Mis padres y la comunidad en general me respetan y me tratan como a una adulta. Ahora puedo comprar comida para mi familia y medicinas para mi madre, que tiene diabetes e hipertensión. Además, pago las matrículas de los hijos de mi hermana, que están en primaria”. Planes de futuro Ahora que tiene recursos económicos, Tracy ha decidido retomar sus estudios para obtener el certificado que necesita. “Como empresaria, he aprendido a soñar en grande, así que dentro de cinco años quiero ser una reconocida diseñadora de moda”. Tracy también quiere ampliar su negocio de cría de pollos, que inició en mayo de 2019. “Actualmente, tengo 25 pollos que compré con los ingresos de mi empresa de costura. También seguiré pagando las matrículas y otras necesidades escolares de los hijos de mi hermana, que está divorciada y en

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Preparamos a los niños de minorías étnicas para superar las barreras en la escuela

“Empecé la escuela primaria tarde, tenía unos nueve años, así que recuerdo perfectamente cómo me sentía cuando el profesor me sorprendía con su lenguaje; sabía que intentaba enseñarnos a mí y a mis amigos, pero no entendía absolutamente nada de lo que decía”, dice Anok, de 27 años y padre de dos hijos. Esta situación es habitual en las zonas rurales de Laos, donde viven unos 80 grupos étnicos diferentes. Cada grupo habla su propio dialecto y tiene sus propias costumbres y tradiciones, por lo que muchos niños y niñas tienen dificultades para estudiar ya que todas las clases se imparten en la lengua oficial loa. La comunidad de Anok es una de las nueve aldeas en las que trabajamos para ayudar a los niños y niñas a superar la barrera del idioma en la escuela primaria. Esta comunidad aislada –compuesta por 138 personas de la etnia khmu- se encuentra en el río Mekong y sólo se puede acceder a ella en barco, en un viaje de unas seis horas río arriba. Como no hay guardería ni preescolar en la comunidad, la mayoría de niños y niñas tienen el primer contacto con la lengua laosiana cuando empiezan la escuela. “Entendí cómo se sentían mis hijos cuando comenzaban su educación. A veces quería dejarlo, pero por suerte mi padre me frenó”, dice Anok. Con el apoyo económico del Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón, Plan International colabora estrechamente con el Ministerio de Educación de Laos y con nuestros socios locales para satisfacer las necesidades de los estudiantes, proporcionando formación a los profesores para que tengan las herramientas para ayudar a sus alumnos a progresar en la escuela. “Es un gran reto enseñar a alumnos de primer grado. Hay varios obstáculos a los que mis alumnos y yo nos hemos enfrentado a la hora de aprender y de enseñar. La mayoría de los alumnos de primer grado son khmu y no pueden comunicarse en lengua lao. Necesitan preparación antes de empezar el primer grado”, explica Lamphoun, un profesor de 28 años. Para ayudar a los niños, niñas y sus familias a prepararse para el comienzo de la escuela, Plan International organizó sesiones de orientación para los padres con el fin de que conocieran los derechos de sus hijos, la igualdad, su deber de cuidado y la importancia de la educación durante los primeros años. “Tras participar en las reuniones comunitarias, comprendí que aprender la lengua lao es importante para mis hijos. Por eso, muchas veces hablo en Iao con mis hijos Don y Ded. Leer un libro con ellos es una de las muchas maneras de ayudarles a mejorar y aumentar su confianza en la lengua lao”, dice Anok. Animamos a todos los niños y niñas en edad preescolar a participar en una escuela de verano de 10 semanas para aprender los conocimientos básicos necesarios para la escuela primaria e introducirlos en la lengua de Laos en un entorno lúdico y amistoso. “Me gustaba tocar un instrumento llamado ‘Khene’ y cantar canciones con el profesor y mis amigos. Pedí prestados libros de cuentos para llevar a casa y mi padre me los leyó. Fue divertido”, dice Da, una niña de 6 años que participó en la escuela de verano. “Lo que más me gusta es la asignatura de lengua lao. Si sé leer y escribir en lao, puedo aprender cualquier asignatura. Cuando sea mayor, quiero ser policía, ya que un policía tiene un aspecto genial con el uniforme”, dice Don, el hijo de Anouk, de seis años. El proyecto también ha proporcionado a las escuelas materiales didácticos, juguetes y actividades interactivas, que ayudan a los niños a aprender la lengua lao a través del juego, por ejemplo, cantando una canción, escuchando un cuento o jugando a un juego que interesa a los niños y les ayuda a sentirse más felices de estar en la

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Plan International advierte de que la seguridad y los derechos de las niñas están en riesgo ante el rebrote de ébola en Guinea

Durante la anterior epidemia de ébola, las niñas y adolescentes fueron de las más afectadas: sin acceso a los servicios sanitarios, con hambre por la escasez de alimentos, y desprotección por la crisis de cohesión comunitaria.  Plan International, que trabaja en Guinea desde 1989, solicita apoyo técnico y financiero necesario para proteger los derechos de la infancia, y especialmente de las niñas, para que puedan seguir estudiando y accediendo a los servicios sanitarios. La organización ha transmitido al Gobierno guineano su disposición para trabajar conjuntamente para contener la nueva epidemia de la enfermedad en el país. La declaración de un rebrote de ébola en el suroeste de Guinea, donde se han confirmado nueve casos y cinco personas fallecidas hasta el momento en las localidades de Gouéké y Nzérékoré, amenaza la seguridad y los derechos de miles de niñas y adolescentes en el país africano, advierte Plan International, organización humanitaria que trabaja en defensa de los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas.  El pasado 14 de febrero, el gobierno de Guinea confirmó que el país se enfrenta a un nuevo brote de ébola, tras la muerte de, al menos, cinco personas en ambas localidades, y en aplicación del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), cuyo objetivo es prevenir la propagación internacional de enfermedades. Según fuentes oficiales, los casos están relacionados con el entierro de una enfermera en Gouecké, una localidad cercana a la frontera con Liberia, en la que trabaja la organización. Durante la anterior epidemia de ébola en Guinea, donde comenzó el brote más grande de la historia entre 2014 y 2016, extendiéndose a países vecinos como Liberia y Sierra Leona, las niñas y las adolescentes fueron de las más afectadas: dejaron de acceder a los ya de por sí precarios servicios sanitarios; se enfrentaron al hambre por la escasez de alimentos y otros bienes y servicios básicos, así como a la desprotección debido a la crisis de cohesión comunitaria. La organización ha advertido que las consecuencias de esta nueva epidemia podrían ser devastadoras para esta generación de niñas.  “Es necesario que las autoridades garanticen el apoyo técnico y financiero para proteger los derechos de la infancia, y especialmente de las niñas y las adolescentes. Ante esta nueva oleada, es fundamental que las niñas puedan seguir yendo a la escuela y accediendo a los servicios sanitarios. También es necesario reforzar los mecanismos de protección a nivel comunitario, restablecer los medios de subsistencia y garantizar la resiliencia de la comunidad”, ha subrayado Concha López, directora general de Plan International, que hace un llamamiento a todos los actores para que se movilicen y trabajen juntos.  “Cuando se registraron los primeros casos de ébola en la localidad de Guéckédou en 2014, Plan International estuvo al frente de la respuesta. En esta ocasión, queremos transmitir al Gobierno guineano nuestra disposición para hacer lo que esté en nuestras manos para contener rápidamente la enfermedad, siguiendo las directrices de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria”, ha explicado Johnson Bien-Aimé, director de Plan International en Guinea. Trabajo de Plan International en Guinea Plan International trabaja en Guinea desde 1989 con el fin de garantizar los derechos a la educación, la salud, la protección y los medios de subsistencia a los niños, niñas y adolescentes más vulnerables.  Dentro de sus proyectos, la organización cuenta con un programa para fortalecer la resiliencia comunitaria cuyo objetivo es preparar a las comunidades para hacer frente a las epidemias, los desastres naturales y las crisis. Esta estrategia de nacional se ha adaptado y ajustado al plan de respuesta a la Covid-19 en las áreas de actuación prioritarias. Hasta el momento, Plan International Guinea ha invertido, junto con sus socios, alrededor de 3.000.000 de euros en la respuesta a la pandemia. Además. la organización es miembro del comité de coordinación, en el grupo temático de comunicación a nivel de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSS), en el clúster de educación y en los grupos sobre salud a nivel

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Cerca de 500 jóvenes europeos impulsan recomendaciones para acabar con el acoso callejero

Los y las jóvenes españoles y belgas han consensuado cinco recomendaciones para acabar con el acoso callejero que van desde la creación de un número de emergencias para acoso sexual en el transporte público hasta implementar ‘puntos seguros’ en las zonas de ocio, instalando carteles y letreros que expliquen cómo combatir el acoso sexual. Cerca de 500 jóvenes españoles y belgas se han reunido hoy en un evento online para debatir sobre cómo acabar con las diferentes formas de acoso callejero que, diariamente, sufren en los espacios públicos de sus ciudades. Como resultado del encuentro, los y las jóvenes han elaborado una lista de cinco recomendaciones para abordar esta forma de violencia en las políticas públicas de sus ciudades, y garantizar su derecho a moverse libremente y a participar en su ciudad. a ONG Plan International ha organizado este evento en el marco del proyecto europeo “Safer Cities for Girls”, que cuenta con el apoyo de la Comisión Europea, y busca crear ciudades más seguras e inclusivas, a partir de la participación de adolescentes y jóvenes, para garantizar su derecho a disfrutar del espacio público en igualdad de condiciones. El objetivo final de esta iniciativa es crear un manual práctico de recomendaciones que la organización compartirá con los ayuntamientos de las ciudades españolas y belgas involucradas y con la Comisión Europea. Según una investigación de Plan International, un 84% de las niñas y jóvenes en Madrid afirman haber sido acosadas sexualmente en la calle, mientras que, en el caso de las chicas de Bélgica, la cifra asciende a un 91%.  Las jóvenes entrevistadas por la ONG afirman que la mayoría de las veces son acosadas en calles vacías, bares, conciertos y estaciones de metro. Las formas de acoso pueden incluir silbidos, miradas indeseadas, comentarios e, incluso, tocamientos no deseados. “Independientemente del país en el que vivan, las niñas y adolescentes no se sienten seguras en las calles de sus ciudades y temen ser objeto de distintas formas de violencia y acoso. Este tipo de iniciativas nos permiten visibilizar el acoso y recoger las opiniones de las chicas para promover soluciones a este problema un problema tan cotidiano como invisibilizado”, ha señalado Concha López, directora general de Plan International. “En el momento en el que ponemos encima de la mesa que es una problemática social, y nos reunimos para intentar cambiarlo, yo creo que ya se está haciendo algo. Estoy muy ilusionada, espero que al final lleguemos a un punto en común para acabar con el acoso callejero”, dice Ana, de 23 años, una de las participantes de Sevilla. A través de la web del proyecto, activa desde enero de 2020, la organización ha recopilado un total de 4.000 experiencias sobre acoso callejero, aunque la participación seguirá abierta hasta septiembre de 2021 para recoger más datos pese a que en algunas ciudades españolas y belgas la movilidad está restringida, hay límites horarios y se han cancelado los eventos públicos, el acoso callejero no parece haber desaparecido durante la pandemia, y la sensación de miedo de las chicas muchas veces puede ser mayor, debido a la menor afluencia de gente en la calle, el cierre de establecimientos y la sensación de mayor impunidad de los agresores.   Cinco recomendaciones para ciudades seguras Durante el evento, los y las jóvenes han debatido en grupos y han propuesto soluciones para abordar el acoso callejero en cinco grandes ámbitos: educación, sensibilización, participación juvenil, espacio urbano y transporte público. Entre sus principales recomendaciones está la de crear una asignatura sobre igualdad de género que se incluya en el currículo escolar a todos los niveles para hablar sobre discriminación, privilegios, sexualidad y violencias como el acoso. “Pienso que la única forma de erradicar el acoso callejero es a través de la educación; una educación que se dé a los a los niños y niñas desde muy pequeños ya que en ellos reside toda la clave del proceso de transformación de la sociedad actual”, señala Sara, una joven madrileña de 18 años participante en el evento.  Los y las jóvenes asistentes han tenido la oportunidad de compartir sus recomendaciones con representantes de los ayuntamientos de sus ciudades. Han asistido al evento Pepe Aniorte, concejal delegado de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Ayuntamiento de Madrid; Adela Castaño, teniente de alcalde delegada del Área de Igualdad, Educación, Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos del Ayuntamiento de Sevilla; y Alicia Ramos Jordán, del equipo del Área de Derechos Sociales, Justicia Global, Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, así como representantes de los ayuntamientos de Bruselas, Charleroi y Amberes, que han recibido la lista de recomendaciones finales para puedan aplicarlas en las políticas públicas municipales. “En España, en términos generales tenemos ciudades seguras, pero tenemos mucho que avanzar. Conseguir ciudades seguras es cuestión de todos”, ha subrayado Pepe Aniorte, representante del Ayuntamiento de Madrid. Por su parte, Adela Castaño ha dicho que: “debemos empezar a reenfocar el discurso. No solo debemos ‘atemorizar’ a las mujeres y mandarles mensajes del tipo ‘no salgas sola’; también tenemos que dirigir las campañas hacia ellos”. Alicia Ramos, del Ayuntamiento de Barcelona, ha señalado que “el tema de la violencia, el acoso y la seguridad no es cuestión exclusiva de las mujeres y de las instituciones públicas, que tienen que intervenir, sino todo el mundo. Las violencias son corresponsabilidad de la ciudadanía”. J500, juventud unida por las ciudades seguras El evento J500, denominado así por el término “juventud” en holandés, francés y español, ha sido organizado por las oficinas de Plan International en Bélgica y España. Su objetivo principal es que la juventud debata, junto con representantes de los ayuntamientos de sus ciudades, sobre el acoso sexual abordando cinco ámbitos diferentes, desde el transporte público hasta la educación. Los y las participantes han propuesto un total de 25 recomendaciones y, durante la clausura del evento, han votado las cinco soluciones e ideas más destacadas: Sensibilización: crear una asignatura sobre igualdad de género que se incluya en el currículo escolar a todos los niveles para hablar sobre discriminación, privilegios, sexualidad y violencias como el acoso. Educación: presencia de psicólogos y educadores, así como espacios seguros de apoyo emocional, en los centros educativos para intervenir en caso de acoso. Transporte público: creación de un número de emergencias para acoso sexual en el transporte público que active una intervención rápida del personal de seguridad. Participación juvenil: desarrollar una plataforma online en la que los jóvenes puedan compartir experiencias y proponer soluciones para abordar el acoso sexual callejero. Espacios urbanos: implementar ‘puntos seguros’ en las zonas de ocio, instalando carteles y letreros que expliquen cómo combatir el acoso sexual, especialmente para quienes son testigos. La organización publicará en abril un primer informe de resultados, basada en las propuestas y recomendaciones adoptadas en el evento J500, las experiencias de las jóvenes recogidas a través de la web del proyecto y las entrevistas con personas expertas en la materia. El manual de recomendaciones para las ciudades europeas se espera para finales de

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LOS CASOS DE MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA AUMENTAN PREOCUPANTEMENTE DEBIDO A LA PANDEMIA

Se prevé que la pandemia de la COVID-19 puede provocar 2 millones de casos más de mutilación genital femenina que, en otras circunstancias, se podrían haber evitado. Los confinamientos, la pérdida de acceso a la educación y los servicios de salud sexual y reproductiva, así como la falta de redes de protección, han supuesto para millones de niñas un mayor riesgo de ser sometidas a mutilación genital femenina, advierte la ONG Plan International, que trabaja en defensa de los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas. Con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Femenina, que se conmemora el 6 de febrero, la organización ha recordado que, tal y como viene advirtiendo a través de la campaña ‘Girls in Crisis’, las consecuencias económicas y sociales de la pandemia están teniendo un efecto devastador en los derechos de millones de niñas y adolescentes en todo el mundo, quienes son doblemente vulnerables: por los impactos económicos y sociales de la pandemia y por las diferentes formas de violencia de género, como la mutilación genital femenina. “Actualmente, más de 200 millones de niñas y mujeres en el mundo han sufrido mutilación genital femenina y se prevé que la pandemia de la COVID-19 podría provocar otros 2 millones de casos más que, en otras circunstancias, se podrían haber evitado. Sin programas de vacunación universal y equitativa que permitan avanzar hacia el fin de la pandemia, millones de niñas y adolescentes seguirán sufriendo los peores impactos de la desigualdad”, subraya Concha López, directora general de Plan International. La organización denuncia que, en algunos de países en los que todavía se lleva a cabo esta práctica, muchas familias han percibido el confinamiento como un momento oportuno para llevar a cabo este procedimiento en los hogares, ya que se contaba con tiempo suficiente para la curación, sin la vigilancia y protección que podrían ofrecer los servicios de salud o los centros educativos. Por ejemplo, en Somalia se está registrando un aumento preocupante de los casos como consecuencia de la pandemia de la COVID-19 y las niñas están siendo sometidas a la mutilación genital femenina en reuniones grupales. Según Plan International, en un evento reciente se informó de la presencia de hasta 20 niñas. VACUNACIÓN PARA FRENAR LA DESIGUALDAD En este sentido, la organización recuerda que, debido a que los programas contra la MGF del año pasado no se llevaron a cabo por la pandemia, y es posible que los de 2021 tampoco se pongan en marcha, los progresos para acabar con esta práctica se reducirán en un 33%. En general, los avances conseguidos para garantizar los derechos de las niñas y adolescentes están en riesgo de retroceder mientras dure la pandemia. Por ello, solicita a los gobiernos que tomen medidas urgentes para asegurar que todos los países, especialmente los de ingresos bajos y medios, puedan ofrecer programas de vacunación equitativos, eficaces y seguros para toda la población. De lo contrario, las niñas podrían estar aún más expuestas a la mutilación genital femenina y a otras formas de violencia. En este sentido, la organización apoya el llamamiento de la People’s Vaccine Alliance para que las vacunas de la COVID-19 sean consideradas como un bien público mundial y sean distribuidas gratuita y equitativamente en función de las necesidades de la población. La pandemia está afectando profundamente al entorno en el que crecen y se desarrollan las niñas, aumentando los riesgos de protección y debilitando su salud, bienestar y capacidad de recuperación a largo plazo. Las niñas y las jóvenes que viven en entornos frágiles y afectados por conflictos corren aún más riesgos, y las ya de por sí débiles estructuras de protección se enfrentan a un mayor desgaste. En España, aunque está prohibida por ley, hay más de 15.500 niñas de hasta 14 años procedentes de países donde se lleva a cabo esta práctica.  De estas niñas, se estima que 3.652,13 están en riesgo de sufrir mutilación genital  . Barcelona es la provincia con el número estimado de niñas en riesgo más elevado, con 746,14 niñas. La segunda es Girona (504), seguida de Madrid (335). CONSECUENCIAS DE LA MGF La mutilación genital femenina tiene consecuencias de por vida para las niñas y es una violación grave de sus derechos. Entre las consecuencias físicas, se pueden producir hemorragias, problemas urinarios y, a largo plazo, cistitis, infecciones, infertilidad, complicaciones en el parto y aumento el riesgo de mortalidad de la madre y el bebé, así como efectos psicológicos duraderos. Plan International solicita que la información y los servicios de salud sexual y reproductiva, así como los servicios de prevención y respuesta a las diferentes formas de violencia de género, incluida la mutilación genital femenina, se consideren como esenciales durante las crisis y emergencias. En este sentido, reclama que se adapten para garantizar su accesibilidad permanente durante la pandemia. Los riesgos de protección de la infancia y los riesgos derivados de las prácticas nocivas deben evaluarse, vigilarse y abordarse en las respuestas a la COVID-19, incluso en los campamentos de personas refugiadas y desplazadas, las comunidades de acogida y en las situaciones de cuarentena. Las niñas y las mujeres jóvenes deben participar en la elaboración de planes de respuesta y recuperación para garantizar que se incluyan sus necesidades

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PLAN INTERNATIONAL, PROTAGONISTA DE LAS ‘CHARLAS PARA CAMBIAR EL MUNDO’ EN IFEMA

Una iniciativa del programa de RSC y Voluntariado Corporativo de IFEMA, que ha tenido como invitada a Concha López, CEO de Plan International. Plan International ha participado en una nueva sesión de las ‘Charlas para cambiar el mundo’, una iniciativa enmarcada dentro del Plan de Voluntariado Corporativo de IFEMA, que en esta ocasión ha contado con la participación de Concha López, CEO de Plan International España, que ha aprovechado la ocasión para hablar sobre el trabajo de la organización para garantizar los derechos de la infancia en todo el mundo y la igualdad de las niñas. Concha López ha explicado cómo la organización trabaja para apoyar a los niños, niñas y jóvenes, dotándoles de los conocimientos y habilidades necesarias para que puedan alcanzar posiciones de relevancia en sus comunidades y contribuir al cambio. A través de campañas y proyectos, impulsan cambios en las prácticas y políticas locales, nacionales e internacionales, garantizando el desarrollo seguro de los jóvenes desde su nacimiento hasta la vida adulta. “Existe un potencial de 500 millones de niñas, adolescentes y mujeres que podrían y deberían jugar un papel crucial en el desarrollo económico y social de la próxima generación, la Generación Igualdad, pero no tienen las oportunidades para acceder a la educación, de participar en las decisiones o de conseguir un empleo decente”, ha asegurado. Los objetivos del movimiento que lideran, Girls Get Equal, se apoyan en datos que evidencian la desigualdad y la discriminación a la que se enfrentan las niñas en todo el mundo, como que 200 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a mutilación genital femenina o que 1 de cada 3 es obligada a casarse antes de la mayoría de edad. Además, trabajan con el propósito de acelerar el progreso para conseguir la igualdad, teniendo en cuenta que solo el 24% de los parlamentarios en todo el mundo son mujeres, o que solo hay 12 países con mujeres líderes. La labor de Plan International se desarrolla en tres ámbitos: promoción de derechos, ayuda humanitaria, y desarrollo sostenible. Entre otras, sus campañas buscan garantizar la educación y protección de niñas en las crisis y emergencias, y mejorar la seguridad de las chicas en las ciudades y en los espacios online. En la actualidad, Plan Internacional trabaja con más de 54.000 comunidades, con un equipo de 10.000 personas y más de 60.000 voluntarios en todo el mundo. Desde la puesta en marcha del Plan de Voluntariado Corporativo en IFEMA, más del 10% de la plantilla ha participado activamente en los diferentes proyectos contemplados con organizaciones nacionales, complementado con las ‘Charlas para cambiar el mundo’, que han contado con la participación de Save the Children y Manos Unidas, además de Plan International; y distintas campañas de donación de alimentos, juguetes y

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PROGRAMAS DE DESARROLLO Y AYUDA HUMANITARIA