Acoso callejero

Por primera vez en la historia, hay más personas viviendo en las ciudades que en zonas rurales y en 2030 habrá unas 700 millones de niñas y jóvenes viviendo en áreas urbanas.

Acoso callejero

Por primera vez en la historia, hay más personas viviendo en las ciudades que en zonas rurales y en 2030 habrá unas 700 millones de niñas y jóvenes viviendo en áreas urbanas, allí tendrán más oportunidades y también más riesgos. Buscamos que tengan más seguridad y acceso a los espacios públicos. Además, conseguir la participación activa y significativa de las niñas en las decisiones políticas para que puedan tomar partido sobre su futuro y defender el derecho de las jóvenes a moverse de forma autónoma y libre por la ciudad.

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Cifras y datos de Ciudades seguras

EDUCACIÓN
En las áreas urbanas, la asistencia escolar de las niñas y jóvenes es 37% mayor que en zonas rural
POBLACIÓN
Las ciudades en los países en desarrollo aumentan su población en 5 millones de habitantes cada mes. En 2030, 700 millones de chicas vivirán en zonas urbanas.
TRANSPORTE
45% de las adolescentes en Kampala manifestaron haber vivido acoso sexual cuando usaban el transporte público y 40% de las chicas en Hanoi se sienten inseguras al moverse en transporte público.
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El acoso callejero, verbal y físico, es un problema diario y “normalizado” en ciudades de los cinco continentes, según revela el informe “(In)seguras en la ciudad: las experiencias diarias de niñas y mujeres jóvenes” de Plan International.

Otros recursos disponibles

Inseguras en las calles: experiencias de acoso callejero en grupo en niñas y mujeres jóvenes

El estudio, basado en testimonios de chicas y mujeres jóvenes de Delhi, Kampala, Lima, Sídney y Madrid, muestra que los hombres y chicos que cometen acoso ponen su necesidad de aceptación social en el grupo por delante de la necesidad de las chicas y mujeres de sentirse seguras en las calles. Además, señala que los grupos de hombres y chicos que acosan, lo consideran una forma de entretenerse y divertirse y suprimen la empatía hacia las víctimas para centrarse en reforzar el vínculo con el grupo y medirse con sus pares.  

 

El informe destaca que el acoso callejero en grupo explota los desequilibrios de poder y pone en la diana a las chicas en situación más vulnerable: ocurre con más frecuencia cuando ellos van en grupos grandes y ellas son más jóvenes y están solas. Además, cuando las chicas se enfrentan al acoso, la respuesta suele desembocar en más burlas, risas y posible escalada de violencia. Estas demostraciones de poder sirven para reforzar su pertenencia al grupo, según los resultados del estudio, pero, en el proceso, humillan y atemorizan a chicas y mujeres.