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Lecciones desde los escombros: Qué hemos aprendido de los terremotos devastadores
Tras el terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar, el director Humanitario Global de Plan International, el Dr. Unni Krishnan, comparte cinco aprendizajes clave para tener en cuenta y poder dar una respuesta eficaz ante crisis como ésta: Casas derrumbadas y escombros ocupan ahora el lugar donde antes se encontraban comunidades prósperas. A su alrededor, niños y niñas asustados se agrupan, temerosos de la próxima réplica. Tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió la región de Mandalay en Myanmar, los primeros informes indican que se teme que cientos de personas hayan perdido la vida. Las fuertes sacudidas también se sintieron en Tailandia. Ambos países han declarado el estado de emergencia y Myanmar ha solicitado ayuda internacional. Los informes describen hospitales desbordados con supervivientes que presentan heridas graves y fracturas. Pueden pasar varios días hasta que conozcamos hasta qué punto llega la magnitud de la devastación. Con años de experiencia trabajando junto a voluntarios locales y comunidades en zonas afectadas por terremotos en India, China, Irán, Japón, Afganistán, Haití, Turquía e Indonesia, he sido testigo tanto de la devastación única de cada seísmo como de la solidaridad humana que siempre emerge. Los terremotos transforman vidas y paisajes: nada vuelve a ser igual. Aquí comparto algunas lecciones difíciles, aprendidas entre los escombros. La preparación y la prudencia pueden salvar vidas “Las réplicas terminaron el trabajo que inició el terremoto principal”, me dijo una madre en Haití en 2010. El terremoto de magnitud 7 que golpeó el país caribeño estuvo seguido de más de 50 réplicas en solo dos semanas. Estas sacudidas, aunque secundarias, pueden convertir estructuras frágiles en trampas mortales. Predecirlas es casi imposible, pero la preparación y la cautela pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Apoyar, no reemplazar, a los actores locales Los primeros en responder a una emergencia siempre son los voluntarios y voluntarias locales. En los primeros momentos, cuando cada segundo cuenta, son estas personas quienes, con sus propias manos, rescatan a los supervivientes de entre los escombros. Son la base de los esfuerzos de rescate, héroes reales y a menudo invisibles. La ayuda internacional debe complementar, no competir, con los esfuerzos locales. En Nepal, tras el terremoto de 2015, mis colegas de Plan International me recordaron que el desastre era demasiado grande para que el país lo afrontara solo. “La solidaridad global es clave”, me dijeron. La asistencia externa debe respetar y fortalecer las iniciativas locales, no eclipsarlas. La ayuda humanitaria salva vidas, pero también es esencial el apoyo psicosocial El acceso a alimentos, agua y suministros médicos puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La asistencia en efectivo en emergencias es vital, ya que permite a las personas, especialmente a las mujeres, decidir con dignidad y flexibilidad cómo cubrir sus necesidades. Pero no todas las necesidades son visibles y tangibles. El impacto psicosocial de un terremoto es profundo y duradero. En Irán (2003) y Japón (2024), vi cómo las réplicas agotaban la capacidad de afrontamiento de las personas. En la India, tras el terremoto de Gujarat (2001), muchos niños y niñas me contaban que tenían demasiado miedo para poder dormir. Sus madres me explicaron que se despertaban gritando por las pesadillas. Es fundamental garantizar apoyo psicosocial para la infancia y sus familias después de una emergencia. Proteger a quienes están en mayor riesgo: la infancia primero Los terremotos afectan a todos, pero no por igual. Niños, niñas, personas mayores y personas con discapacidad enfrentan mayores riesgos. Los niños y niñas separados de sus familias son especialmente vulnerables y, en algunos contextos, las niñas corren aún más peligro debido a desigualdades preexistentes que se agravan en contextos de crisis. Es crucial proteger a la infancia aislada en aldeas remotas, a quienes han quedado huérfanos y a las niñas expuestas a la trata y la violencia. Involucrar a la juventud en la respuesta humanitaria, y garantizar que las adolescentes tengan voz en la toma de decisiones, puede transformar y multiplicar los esfuerzos de la ayuda humanitaria. En Plan International, priorizamos la protección de la infancia, especialmente de las niñas, porque las emergencias amplifican sus vulnerabilidades y las convierten en blancos fáciles para la explotación. Mi colega Paola Belotti, experta en protección infantil en emergencias, advierte que “los terremotos exponen a la infancia a riesgos inmensos: separación de sus familias, pérdida del hogar y vulnerabilidad a la violencia.” También recuerda que “cuando las escuelas colapsan, los niños y niñas pierden más que la educación; pierden seguridad, rutina y esperanza. Abrir espacios de aprendizaje y protección no es solo importante, es urgente.” Estos espacios brindan refugio, apoyo emocional y una sensación de normalidad en medio del caos. Derribar un mito sobre los terremotos: no matan las sacudidas, sino los edificios inseguros Es un mito común creer que los terremotos matan personas. En realidad, son los edificios mal construidos los que causan la mayoría de las muertes. Si un país cuenta con códigos de construcción sólidos y una infraestructura resiliente, las posibilidades de supervivencia aumentan significativamente. Tomemos el terremoto de San Francisco en 2014 (magnitud 6,1): hubo carreteras dañadas y personas heridas, pero no se reportaron muertes inmediatas. En cambio, en Haití en 2010 (magnitud 7,0), murieron 220.000 personas. En Pakistán en 2005, 16.000 niños y niñas perdieron la vida cuando sus escuelas colapsaron. ¿La diferencia? Las normas de construcción, y su seguimiento. Aún recuerdo los escombros en Nepal, el miedo en los ojos de los niños y niñas, los edificios centenarios reducidos a polvo. Pero en los lugares donde se refuerzan las estructuras y se invierte en prevención, la vida continúa. No es el tamaño del terremoto lo que define la tragedia, sino las decisiones y prevenciones que tomamos antes de que la tierra tiemble. Compasión y solidaridad: la verdadera medida de la humanidad La respuesta humanitaria debe preservar la dignidad de los supervivientes y seguir principios fundamentales, como los Estándares Mínimos Esfera. La protección de la infancia, la lucha contra la violencia de género y la seguridad de las adolescentes no son opcionales: son esenciales. A lo largo de los años, he conocido a algunas de las personas más resilientes y altruistas en las zonas de desastre. Me recuerdan que invertir en las comunidades antes de que ocurra una catástrofe es la mejor manera de fortalecer su capacidad de resistencia. Así es como podemos romper el ciclo de vulnerabilidad y destrucción. La ayuda humanitaria debe continuar mucho después de que las cámaras de televisión se apaguen. La solidaridad es un acto de humanidad. En un mundo interconectado, todos podemos marcar la diferencia compartiendo mensajes de apoyo, donando y defendiendo los derechos de la infancia y las niñas en emergencias. Los terremotos dejan cicatrices profundas en la tierra y en los corazones. Siempre habrá miles de tareas urgentes, pero si hay un lugar por donde empezar, debe ser por los niños y niñas: son quienes más nos necesitan. Cada terremoto multiplica el sufrimiento de los más vulnerables. Pero si actuamos con compasión y previsión, podemos evitar que se pierdan más vidas la próxima vez que la tierra tiemble.
Terremoto de magnitud 7,7 en Myanmar
Plan International, presente en Myanmar desde 2008, está trabajando con urgencia para desplegar equipos adicionales sobre el terreno, evaluar las necesidades y prepararse para proporcionar asistencia. Tras el potente terremoto de magnitud 7,7 que ha sacudido Myanmar esta mañana, el director de Plan International en Myanmar, Haider Yaqub, quien se encuentra actualmente en Yangon, ha declarado: “Aunque aún estamos conociendo el alcance total de los daños, la mayoría de nosotros nunca habíamos visto una destrucción de este calibre. Hay un nivel muy alto de estrés y ansiedad, ya que muchas personas intentan localizar a sus familiares mientras se propaga desinformación en las redes sociales.” “Sin duda, las necesidades humanitarias serán significativas. Estamos trabajando para establecer contacto con las comunidades en las zonas más afectadas, dentro y alrededor de Mandalay. Sin embargo, ya sabemos que algunas infraestructuras críticas han quedado destruidas, que las líneas telefónicas fijas no funcionan y que viviendas y muchos otros edificios han colapsado, no solo en Myanmar, sino también en Tailandia”. “Nos preocupa profundamente el impacto que esta nueva crisis tendrá en la infancia, especialmente en las niñas, y en sus familias”, afirmó Haider Yaqub, director de Plan International en Myanmar. “Esta catástrofe golpea a Myanmar en un momento en el que el país ya se enfrenta a un contexto de conflicto, y desde Plan International estamos extremadamente preocupados por las consecuencias que esta crisis añadida tendrá sobre la infancia, especialmente las niñas, y sus familias”. Plan International, cuenta con personal experimentado en el país. Estamos actuando con urgencia para desplegar equipos adicionales sobre el terreno, evaluar las necesidades y proporcionar
Plan International insta al Gobierno a liderar en el Consejo Europeo una apuesta por fortalecer la financiación humanitaria
La Unión Europea (UE) sólo destina el 1% de su presupuesto a largo plazo a ayuda humanitaria, a pesar de que las necesidades en todo el mundo no paran de crecer, con conflictos como el de Gaza o Sudán recrudeciéndose. Plan International insta al Gobierno a que lidere una apuesta por salvar vidas en el próximo Consejo Europeo del 20 y 21 de marzo, aumentando la financiación destinada a este fin en el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) de la UE. “El año pasado solo se financió un 45,5% de los 49.600 millones de dólares solicitados por OCHA para dar respuesta a las necesidades humanitarias a nivel global. Casi 300 millones de personas, especialmente niños, niñas y mujeres, dependen de la ayuda internacional y del trabajo de las organizaciones humanitarias para sobrevivir. Es un momento clave para que la Unión demuestre su responsabilidad, defienda sus valores, y garantice que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan”, ha asegurado David del Campo, director asociado de alianzas estratégicas de Plan International. En 2024, más de la mitad de los llamamientos internacionales quedaron sin respuesta y el presupuesto destinado a ayudar a los más vulnerables en estas crisis humanitarias sufre un déficit constante, según ha señalado Plan International en una carta abierta enviada este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a los diputados españoles, en el marco de las negociaciones del marco presupuestario europeo para los próximos cinco años. Además, la organización pide un incremento del diálogo con los socios nacionales e internacionales, demostrando su compromiso con el derecho internacional humanitario y su apoyo a los actores que, como Plan International, prestan ayuda humanitaria y que se enfrentan a grandes retos a la hora de cumplir sus compromisos con los más necesitados. Plan International ha denunciado que la brecha entre las necesidades humanitarias y la financiación disponible se ha más que triplicado, pasando de 8.400 millones de dólares en 2016 a 26.000 millones en 2024, debido a un aumento masivo de las necesidades y, más recientemente, a importantes recortes de financiación por parte de múltiples donantes, incluidos Estados europeos. “Las más afectadas por las crisis, especialmente cuando se reduce la ayuda, son las niñas y mujeres. Sus derechos y necesidades no pueden ser obviados. Los Estados europeos deben asumir el liderazgo para dar forma a un nuevo sistema humanitario, más sostenible y flexible, que trabaje por ellas y con las comunidades más vulnerables, apoyándose en donantes, el sector privado y los Estados miembros”, ha explicado del Campo. Por otro lado, la ONG solicita mantener la línea presupuestaria separada para ayuda humanitaria, dentro de la nueva estructura del MFP, que garantice la ejecución rápida y eficaz de las acciones, con una asignación de fondos basada en las necesidades inmediatas provocadas por las emergencias. En conclusión, se pide a la UE un presupuesto mínimo de 18.200 millones de euros en un ciclo de 7 años para el próximo MFP, con una base anual de 2.600 millones de euros. Esta cifra es el mínimo indispensable para mantener la ayuda necesaria. “Detrás de estas cifras hay millones de vidas humanas y organizaciones humanitarias como Plan International que, a lo largo de sus 87 años de historia, han estado y estarán siempre al frente del mandato humanitario de salvar y proteger vidas. Actualmente lo hacemos en más de 80 países y lucharemos para seguir haciéndolo, pero España puede y debe liderar junto a otros Estados miembros una respuesta sólida y comprometida con los millones de personas cuyas vidas están en riesgo”, ha afirmado Del
Los ataques contra los niños, niñas y todos los civiles en Gaza deben terminar
En Plan International estamos consternados por la reanudación de las hostilidades en Gaza con ataques aéreos israelíes durante la noche, que han matado al menos a 300 personas, muchas de ellas niños, niñas y mujeres. Se trata de un flagrante ataque indiscriminado contra civiles. Los ataques aéreos israelíes sobre Gaza amenazan directamente la vida de los civiles palestinos, así como la de los rehenes civiles. “Condenamos este nuevo ataque del ejército israelí contra los niños, niñas y todos los civiles de Gaza. La infancia en Gaza ya ha sufrido bastante: han sufrido la pérdida de sus vidas, de sus familias, de sus hogares, de sus escuelas, de sus hospitales, de sus comunidades y de su humanidad. Cada día es una lucha por la supervivencia. Esto debe terminar”, declaró el Dr. Unni Krishnan, director global humanitario de Plan International. “Pedimos, una vez más, que se respete el Derecho Internacional Humanitario, que no se obstaculice el acceso a la ayuda humanitaria y que todas las partes se comprometan de forma constructiva para lograr un alto el fuego permanente
Datos clave: 30 años de avances desiguales para las adolescentes
Antes del Día Internacional de la Mujer, un nuevo informe de UNICEF, Plan International y ONU Mujeres destaca que, aunque se han logrado avances, los esfuerzos por las niñas y jóvenes siguen siendo insuficientes. A pesar de los importantes logros alcanzados en ámbitos como la educación en los últimos 30 años, millones de adolescentes de todo el mundo siguen sin escolarizar y sin estar suficientemente preparadas para el futuro, no tienen acceso a algunos servicios de salud esenciales y se ven expuestas a prácticas nocivas como el matrimonio infantil, la mutilación genital femenina, la violencia y los abusos. Un nuevo informe titulado GIRL GOALS: la evolución de los derechos de las adolescentes a lo largo de los últimos 30 años, publicado por UNICEF, Plan International y ONU-Mujeres en vísperas del Día Internacional de la Mujer, analiza cómo ha cambiado la vida de las adolescentes en los 30 años transcurridos desde que, en 1995, 189 gobiernos adoptaran la Plataforma de Acción de Beijing. Estos son algunos de los datos más destacables del informe: Educación, formación y competencias digitales • Aunque la cifra de niñas sin escolarizar ha disminuido en un 39% en los últimos 20 años, 122 millones de niñas en todo el mundo siguen sin ir a la escuela. En Asia Meridional, la probabilidad de que las adolescentes de entre 15 y 19 años no asistan a la escuela o no puedan conseguir un empleo ni recibir formación es tres veces mayor que la de sus compañeros varones. • Casi 4 de cada 10 adolescentes y mujeres jóvenes en el mundo no terminan el segundo ciclo de educación secundaria, a lo que se añade que las niñas de las zonas rurales pobres y las comunidades marginadas tienen aún menos probabilidades de completar su escolaridad. • Aunque el analfabetismo entre las adolescentes y las mujeres jóvenes se ha reducido casi a la mitad en las tres últimas décadas, hoy día unos 50 millones siguen sin saber leer ni escribir una oración sencilla. • En los países de ingresos bajos, 9 de cada 10 adolescentes y mujeres jóvenes no tienen acceso a Internet, mientras que sus compañeros varones tienen el doble de probabilidades de estar conectados. Violencia de género • Casi 1 de cada 4 adolescentes casadas o en unión en todo el mundo ha sufrido violencia a manos de su esposo o compañero sentimental, y 50 millones de niñas vivas en la actualidad han sufrido episodios de violencia sexual. • Más de la tercera parte de los y las adolescentes de entre 15 y 19 años en todo el mundo considera que está justificado que el esposo pegue a su mujer en determinadas circunstancias. Prácticas nocivas • La práctica de la mutilación genital femenina está disminuyendo. De hecho, en países como Burkina Faso o Liberia, el porcentaje de niñas sometidas a esta práctica se ha reducido a la mitad en los últimos 30 años. No obstante, el ritmo mundial de reducción debería ser 27 veces más rápido si se quiere alcanzar el objetivo de la erradicación en 2030. • En la actualidad hay menos probabilidades que hace 25 años de que las niñas se casen antes de cumplir los 18 años. Aun así, en todo el mundo, 1 de cada 5 niñas contrae matrimonio en la infancia. El progreso ha sido más notable en Asia Meridional, mientras que en América Latina y el Caribe no se han registrado avances significativos en los últimos 25 años. Salud y bienestar • En los últimos 30 años, la cifra de adolescentes que han dado a luz en todo el mundo se ha reducido casi a la mitad, aunque se prevé que en 2025 lo hagan casi 12 millones de niñas con edades comprendidas entre los 15 y los 19 años. Se calcula que entre las adolescentes más jóvenes (entre 10 y 14 años), que corren un riesgo aún mayor de quedarse embarazadas, la cifra supera las 325.000. • Las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto acarrean aproximadamente 1 de cada 23 muertes entre las adolescentes de entre 15 y 19 años en todo el mundo. • El porcentaje de adolescentes de entre 10 y 19 años con insuficiencia ponderal en todo el mundo ha disminuido ligeramente en las tres últimas décadas, pasando del 10% al 8%. El informe subraya la necesidad de actuar urgentemente a nivel mundial para permitir a las adolescentes desarrollar todo su potencial y, a tal fin, formula las siguientes recomendaciones: • Hacer oír la voz de las adolescentes y apoyar su capacidad para incidir en la formulación de políticas sobre cuestiones que afectan a sus vidas. • Centrar la atención en aquellos ámbitos en los que los avances se han estancado y que son una prioridad máxima para las propias adolescentes, como la reducción de la brecha en educación, las competencias y la formación para las niñas, tomando en consideración en todo momento las nuevas tendencias y actitudes mundiales. • Utilizar pruebas basadas en datos para invertir en los ámbitos en los que las brechas son mayores y más acuciantes para las adolescentes y centrarse en cambios a gran escala y medidas conjuntas específicas, poniendo más énfasis en lograr el empoderamiento económico y en garantizar que las niñas tengan las competencias, las herramientas y los recursos que necesitan para prosperar. Citas “Las adolescentes constituyen un poderoso motor de cambio a escala mundial. Con el apoyo adecuado en el momento oportuno, pueden contribuir a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a transformar nuestro mundo”, ha afirmado Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF. “Invertir en ámbitos clave como la educación, las competencias, la protección y los servicios esenciales de salud y nutrición puede permitir a las adolescentes de todo el mundo desarrollar su potencial y fortalecer así a comunidades y países enteros”, ha añadido. Por su parte, Kathleen Sherwin, directora de estrategia y compromiso de Plan Internacional, ha añadido que “gracias a nuestros incansables esfuerzos para combatir la desigualdad de género, las niñas tienen hoy muchas más probabilidades de ir a la escuela que hace 30 años y son mucho menos propensas a casarse o quedarse embarazadas siendo niñas. Hay mucho que celebrar, pero sabemos también que estos avances son frágiles y desiguales y que pueden revertirse en cualquier momento. Demasiadas niñas se enfrentan a diario a la discriminación y a los abusos por el simple hecho de ser niñas. Debemos seguir trabajando con las niñas, las mujeres y sus aliados en todo el mundo con el fin de conseguir la igualdad entre los géneros”. “Demasiadas adolescentes siguen siendo víctimas de la violencia, tienen un acceso limitado a la educación y carecen de servicios de salud. Nuestra promesa de no dejar a nadie atrás exige medidas urgentes”, ha afirmado Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU-Mujeres. “Hemos recorrido un largo camino, pero aún queda mucho por hacer hasta que se reconozca y se proteja el potencial de todas las niñas. Empoderar a las adolescentes es la inversión más segura en un mundo más próspero, igualitario y pacífico”. Ver
Pozos llenos de arena: cómo la crisis climática está afectando la vida de las niñas en el Sahel
El aumento de temperaturas, las sequías recurrentes y las lluvias irregulares en el Sahel están intensificando la inseguridad alimentaria, forzando la deserción escolar y aumentando la violencia de género, especialmente entre las niñas y mujeres jóvenes en una región ya golpeada por conflictos y desplazamientos. Así lo revela A Gathering Storm, un informe presentado hoy por la ONG Plan International, que analiza el impacto de esta emergencia en cinco países de la región. “La crisis climática está empujando a niñas y jóvenes a situaciones extremas, desde recorrer largas distancias en busca de agua, exponiéndose a la violencia, hasta enfrentar el matrimonio infantil como medida de supervivencia. No podemos ignorar su realidad. Instamos a la comunidad internacional y al Gobierno de España a reforzar su compromiso con la adaptación climática, garantizando que las políticas incluyan sus necesidades y protejan sus derechos. Escuchar sus voces y apoyar su liderazgo es clave para una respuesta más justa y sostenible.”, explicó la directora general de Plan International, Concha López. El estudio, A Gathering Storm, realizado en Burkina Faso, Camerún, Chad, Gambia, Guinea, Mauritania, Mali, Níger, Nigeria y Senegal, con la colaboración de 25 jóvenes investigadoras y basado en los testimonios de casi mil adolescentes y mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años, ofrece una perspectiva alarmante de sus experiencias, que subraya la urgente necesidad de tomar medidas. Al mismo tiempo, destaca la resiliencia y determinación para encontrar soluciones sostenibles y adaptarse a un clima cambiante de estas jóvenes, a pesar de los enormes desafíos a los que se enfrenta esta zona. El Sahel es una de las regiones del mundo más impactadas por el cambio climático. El aumento de las temperaturas, las sequías y las lluvias irregulares están destruyendo cultivos, agravando la escasez de alimentos y aumentando la pobreza. Las condiciones climáticas se han vuelto tan extremas que algunas niñas han relatado haber encontrado pozos completamente secos, llenos tan solo de arena, mientras que otras han contado que la escasez de cultivos ha llevado a sus familias a alimentarse con forraje destinado al ganado: “Por culpa del hambre, comemos salvado para el ganado”, explicó una de las entrevistadas en Níger. A medida que los recursos se vuelven más escasos, muchas niñas se ven obligadas a abandonar la escuela para ayudar a sus familias e, incluso, el matrimonio temprano suele ser visto como la única opción para asegurar su futuro. “Si no hay nada que comer, no tienes otra opción que casar a tu hija”, afirmó una entrevistada en Guinea. “El cambio climático ha llevado a niñas y mujeres a intercambiar sus cuerpos por comida”, añadió una joven de Nigeria. Las largas distancias hasta las fuentes de agua exponen a muchas adolescentes al acoso y la violencia. Algunas también reportan problemas de salud, relacionados con el agua contaminada, el calor extremo y la mala nutrición. La gestión de la higiene menstrual se ha vuelto más difícil, debido a la escasez de agua, lo que lleva a una mayor exclusión de la educación y las actividades sociales. “Si, como niña, no puedes lavar adecuadamente el paño que usas para tu período, se generan otros problemas de salud”, advirtió una entrevistada de Burkina Faso. Las niñas y mujeres, lideran la adaptación climática A pesar de los difíciles obstáculos, las niñas y mujeres jóvenes en el Sahel están liderando numerosas iniciativas para adaptarse al cambio climático. Muchas están involucradas en la reforestación, la gestión de residuos y campañas de concienciación para combatir la degradación ambiental. Sin embargo, las aportaciones que están realizando son ignoradas muy a menudo y carecen de los recursos y el reconocimiento necesarios para expandir su impacto. Plan International lanza un llamamiento a los donantes internacionales para aumentar la financiación de estas iniciativas de adaptación al cambio climático, especialmente, las que están lideradas por niñas, adolescentes y mujeres jóvenes. Además, los gobiernos deben incluir a las niñas y adolescentes en los procesos de toma de decisiones, implementar políticas que las protejan de la violencia de género y el matrimonio infantil e invertir en una infraestructura resiliente frente al clima, haciendo accesibles las fuentes de agua y adaptando las escuelas a los riesgos climáticos. “Las niñas, adolescentes y las mujeres jóvenes no son solo víctimas del cambio climático, sino también son un pilar clave en la búsqueda de soluciones. Su educación, empoderamiento y liderazgo son esenciales para combatir el cambio climático” ha añadido una co-investigadora de
Ucrania: Tres años de guerra. Las interrupciones en la educación agravan la crisis de salud mental en la infancia y adolescencia
Cinco años consecutivos de interrupciones en la educación en Ucrania por la guerra en curso y la pandemia de COVID-19 están teniendo consecuencias devastadoras para el desarrollo y el bienestar mental de la infancia y la adolescencia del país. La ONG especialista en protección de la infancia Plan International advierte que, a medida que la guerra entra en su cuarto año, es fundamental brindar más apoyo a los alumnos y alumnas para que continúen sus estudios. Tras estos años de barreras al aprendizaje, muchos menores que no pueden asistir a la escuela desarrollan problemas del habla y requieren del apoyo de un logopeda. Múltiples testimonios de docentes advierten que algunos estudiantes de 5º y 6º curso (de entre 10 y 12 años) no saben leer ni escribir correctamente. Más de tres millones de niños y niñas ucranianos han tenido que desplazarse desde el 24 de febrero de 2022, lo que impide que muchos asistan a la escuela de manera presencial. Según el Ministerio de Educación y Ciencia del país, alrededor de 4,6 millones de niños y niñas aún se enfrentan a barreras para acceder a la educación, y dos millones han sufrido el cierre de sus escuelas: casi un tercio (al menos el 30%) de las instalaciones educativas del país han sido dañadas, y más de 365 escuelas han sido destruidas. “Cuando tuvimos que abandonar nuestro hogar fui incapaz de ir a la escuela durante meses. No tenía portátil ni internet. Dejamos todo allí. No nos quedó nada”, dijo una de las jóvenes ucranianas entrevistadas para el informe de Plan International “Adolescentes en crisis: Voces de Ucrania, Polonia y Rumanía”, que muestra que la falta de acceso a la enseñanza presencial ha resultado en pérdidas significativas en el desarrollo cognitivo de los niños y niñas afectados por la guerra de Ucrania. Incluso aquellos que sí pueden continuar con su educación de forma digital, sufren dificultades por los problemas técnicos como los cortes de suministro y la conectividad limitada. Así, las brechas en el aprendizaje continúan aumentando, dejando a muchos menores con retrasos académicos. “Estamos viendo una generación marcada por la incertidumbre y el trauma, sobre la que se ha impuesto la carga insostenible de la guerra, el desplazamiento y la interrupción de su educación. Desde Plan International seguimos trabajando para garantizar que los niños, niñas y jóvenes ucranianos reciban el apoyo psicológico y educativo que necesitan para recuperar no solo sus estudios después de tantos años de interrupción, sino también su bienestar emocional”, dijo la directora general de Plan International, Concha López. Además, aunque en algunas zonas las escuelas sigan abiertas, la amenaza constante de bombardeos obliga a interrumpir las clases. Solo en Kiev, la infancia ha soportado más de 1.711 horas de alertas aéreas -el equivalente a más de 70 días o dos meses- desde el inicio de la guerra a gran escala. Las consecuencias van más allá de lo académico: los niños y niñas están perdiéndose un desarrollo social crucial y se enfrentan a una carga emocional y mental extrema. Otra cuestión preocupante son las profundas consecuencias para la salud mental de estos tres años de conflicto. Plan International advierte que millones de niños, niñas y jóvenes están experimentando niveles extremos de trauma, ansiedad y depresión, además de dificultades para concentrarse y gestionar sus emociones. Estos desafíos psicológicos -agravados por la amenaza constante de ataques aéreos, la pérdida de familiares, el desplazamiento y la destrucción de hogares- suelen quedar sin atención debido a la falta de recursos y servicios de apoyo. “Cinco años sin una escolarización adecuada dejan una huella profunda en la infancia y la adolescencia. Cuando formé parte de la respuesta de emergencia de Plan International en Ucrania y los países vecinos pude observar el impacto directo del conflicto sobre la salud física, mental y emocional de las personas, especialmente de las niñas y niños”, explicó el responsable de Ayuda Humanitaria y Emergencias de Plan International, Stefano Fino. “Allí tuve la oportunidad de hablar con personas que acababan de huir de Ucrania. Resaltaba su desesperación, pero también su resiliencia para seguir adelante, Muchas de ellas dejado atrás sus hogares, pertenencias y familias, caminando cientos de kilómetros y, muy a menudo, sufriendo violencia durante la ruta”. Plan International y sus organizaciones locales socias han estado respondiendo a la crisis transformando refugios antiaéreos en espacios de aprendizaje seguros, donde los menores pueden acceder a clases de refuerzo, logopedas y apoyo psicológico. “Las madres que conocí me contaron sobre las dificultades que pasaban sus hijas e hijos para dormirse y que, cuando lo conseguían, se despertaban gritando o llorando. El impacto emocional y psicológico en la infancia de un trauma así es devastador, y perdura durante mucho tiempo después incluso de que termine la guerra. La falta de acceso a la educación y a un entorno de aprendizaje, protección y socialización no hace más que exacerbar este problema. Es imprescindible priorizar las necesidades de los niños, niñas y adolescentes desde el primer momento de un conflicto, así como garantizar un acceso ininterrumpido a una educación segura, integradora y de calidad”, explicó Fino. Este año se estima que 12,7 millones de personas en Ucrania necesitarán ayuda humanitaria, incluidos casi dos millones de niños y niñas. Para muchos, la educación es un salvavidas: proporciona estabilidad, seguridad y esperanza. Invertir en educación, salud psicosocial y protección infantil es fundamental para la recuperación de Ucrania, garantizando que los menores reciban el apoyo necesario para reconstruir sus vidas y dar forma al futuro del
Plan International celebra una gala benéfica en el Real Club Pineda de Sevilla, en favor de más de 80 países
La recaudación obtenida por las inscripciones se destinará a la creación de una granja-escuela en África, de las monjas Carmelitas de Utrera y a los proyectos propios de Plan International. Plan International desarrolla proyectos dirigidos a mejorar la vida de la infancia vulnerable en más de 80 países de África, Asia, Europa y Latinoamérica. El viernes 21 de febrero a las 20:00, el Real Club de Pineda de Sevilla se vestirá de gala para celebrar un gran evento solidario, de la mano de la ONG especialista en la protección de la infancia Plan International. El objetivo de la gala es obtener fondos para una causa muy especial: la futura granja-escuela de las monjas Carmelitas de Utrera en Machacos (Kenia), donde realizan un trabajo encomiable, ayudando a familias vulnerables. Por otro lado, la recaudación también se destinará a las iniciativas en favor de la infancia y la igualdad de las niñas, que Plan International desarrolla en más de 80 países de África Asia, Europa y Latinoamérica. El coste de la inscripción es de 60 € y el evento consistirá en una cena estilo cóctel, con actuaciones en vivo de Los Alpresa, Consuelo Barroso, Enrique Casella, David Gutiérrez y Señor Gañán & The Flamen Kings en un entorno incomparable. Las colaboraciones también pueden realizarse mediante donaciones a través de la Fila 0 habilitada para ello para aquellas personas que deseen contribuir, pero no pueden asistir a la gala. Contacto Ana Mora – Comunicación, Plan International Tel: 621 687 196 Email: mora@plan-international.org Noelia Perlacia – Comunicación, Plan International Tel: 606 305 057 Email: prensa@plan-international.org Sobre el trabajo de Plan International Plan International es una organización humanitaria y de desarrollo que trabaja desde hace 86 años por la igualdad de oportunidades de niños y niñas en más de 80 países. La organización está presente en zonas de conflicto, como Gaza y el Líbano, ofreciendo educación en emergencias, protección infantil y apoyo psicosocial a los niños y niñas afectadas. La organización también implementa aulas temporales, crea espacios seguros y ofrece asistencia psicosocial para mitigar el impacto emocional del conflicto. Además, trabaja para prevenir la violencia por razón de género, garantizar el acceso a recursos básicos como agua y alimentos, y fortalecer la resiliencia comunitaria para que la infancia y juventud tenga acceso a los espacios de toma de decisiones que les
8 de cada 10 jóvenes ha sufrido acoso y violencia digital
Internet es un espacio de oportunidades, pero también un entorno donde la violencia y la desinformación afectan de manera desproporcionada a las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes. Así lo demuestra el informe “(Des)protegidos online: Jóvenes ante la violencia y la desinformación en Internet”, publicado por Plan International con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid a partir de encuestas a 260 adolescentes y jóvenes entre 12 y 24 años, familias y expertos de Madrid. Los datos son alarmantes: el 84% de las personas jóvenes encuestadas ha sido sometidas a acoso en Internet y el 78% ha sido víctima de amenazas, insultos o burlas. Pero la situación es especialmente grave para las niñas y mujeres jóvenes, quienes enfrentan una violencia de carácter sexual y una exposición mayor a la desinformación y el acoso. Según el estudio, el 68% de las adolescentes y jóvenes ha vivido experiencias de violencia digital, destacando los mensajes sexistas, la difusión de contenido falso sobre ellas o las amenazas de publicación de material personal, en comparación con el 49% de los jóvenes encuestados. Además, el 45% de las jóvenes ha recibido propuestas para intimar no deseadas, frente al 16% de los jóvenes varones, y el 40% ha recibido contenido sexual sin consentimiento, frente al 12% de ellos. “No podemos normalizar la violencia, la discriminación y el odio en Internet, porque es un espacio clave para la adolescencia y la juventud. Es urgente garantizar su derecho a un entorno seguro en Internet. Gobiernos, empresas tecnológicas y sociedad civil debemos trabajar conjuntamente con las personas jóvenes para reforzar los mecanismos de protección, reporte y denuncia y responder a sus necesidades”, señala Julia López, responsable de Incidencia Política de Plan International. El informe también revela que la violencia online tiene consecuencias graves en la vida de las jóvenes: un 22% afirma que su autoestima se ha visto afectada y un 21% ha sentido inseguridad física debido a estas experiencias. Sin embargo, pese al impacto emocional y psicológico, solo un 4% de las víctimas denuncia estos casos, evidenciando la desconfianza y la normalización de estas prácticas. El informe muestra además que el uso masivo entre los jóvenes y adolescentes de plataformas como WhatsApp o Instagram conlleva prácticas de riesgo, que incrementan las posibilidades de recibir ciberacoso o violencia, como son formar parte de un colectivo racializado o LGTBIQ+ o tener algún tipo de discapacidad, compartir imágenes personales, íntimas o provocativas; tener perfiles con muchos seguidores y amplia visibilidad, o interactuar con personas desconocidas. Por ejemplo, el 48% de las jóvenes encuestadas que se identifican como LGTBIQ+ se han sentido violentadas en algún momento al usar las redes sociales, y el 32% de las personas encuestadas considera ser mujer un factor de riesgo. Ante esta situación, Plan International propone siete medidas clave para frenar la violencia digital: – Reforzar los sistemas de reporte y denuncia, garantizando que sean accesibles y seguros. – Mayor formación y sensibilización en centros educativos para que niñas y adolescentes sepan identificar los riesgos online, cómo protegerse y denunciar. – Regular el uso de dispositivos móviles en entornos educativos para un acceso más seguro. – Incluir la prevención en protocolos del sistema de salud, abordando las secuelas psicológicas del acoso digital. – Fomentar la participación juvenil en el diseño de políticas de prevención y protección online. – Exigir mayor control a las empresas tecnológicas para evitar la difusión de contenido violento o misógino. – Desarrollar campañas de sensibilización que visibilicen la violencia digital y sus
DANA: 1 de cada 3 familias considera necesario que sus hijos e hijas reciban apoyo psicosocial
La mayoría de las familias afectadas por la DANA que hace tres meses azotó diversas regiones de España, especialmente la Comunitat Valenciana, reportan cambios emocionales o de comportamiento en los niños, niñas y adolescentes, y señalan la falta de acceso a servicios psicológicos, según muestra el informe Análisis de necesidades en el sector de la educación y protección de la infancia tras la DANA, publicado hoy por Educo, Entreculturas, Plan International, Save the Children, con el apoyo de la Red Interagencial para la Educación en situaciones de Emergencia (INEE). Estas organizaciones, que trabajan para proteger los derechos de la infancia y garantizar su bienestar en contextos de emergencia climática como ésta, han puesto de manifiesto que los efectos psicosociales y en la educación de la infancia y la adolescencia en las zonas afectadas por la DANA son preocupantes. El estudio, basado en una encuesta realizada a 98 familias que viven en las zonas más afectadas por la DANA (aproximadamente 400 personas, de las cuales la mitad son niños y niñas) a finales de 2024, destaca las prioridades y necesidades urgentes de las comunidades afectadas: El 80% de las familias reporta cambios emocionales o de comportamiento en los niños, niñas y adolescentes tras la DANA. Entre los problemas más comunes se encuentran el miedo (42%), la tristeza (36%), las alteraciones del sueño (28%) y la ansiedad (23%). El 32% de las familias identifica como prioridad el apoyo psicosocial a la infancia, mientras que el 68% señala la falta de acceso a servicios psicológicos seguros. Las barreras más mencionadas incluyen la falta de transporte, el desconocimiento sobre recursos disponibles y la priorización de necesidades básicas como la limpieza o el acceso a servicios esenciales. La creación de espacios seguros para el desarrollo y juego de los menores es la necesidad más urgente para las familias (68%), superando incluso la ayuda financiera (34%). Además, la interrupción de la educación ha sido devastadora. Más de 163.000 niños, niñas y adolescentes viven en municipios afectados por la DANA, según UNICEF, con 71.000 residiendo en zonas gravemente afectadas. Aproximadamente 40.000 menores vieron interrumpida su educación debido al cierre de escuelas, y más de 24.000 fueron realojados en otros centros, enfrentando sobrecarga educativa, desajustes curriculares y desafíos emocionales ante el trauma y los cambios. “Seguimos en nuestro centro, pero en condiciones precarias, con la mitad de la planta baja inutilizada. Ocho aulas y talleres permanecen fuera de uso, afectando gravemente a nuestras actividades educativas”, comentó la dirección de una de las escuelas participantes. “Los niños y niñas afectados por la DANA siguen necesitando apoyo psicológico y emocional tres meses después de la catástrofe. Es imprescindible formar y apoyar al profesorado de forma continua para que pueda hacer este acompañamiento”, afirma Pilar Orenes, directora general de Educo. “En situaciones de emergencia, la educación es el primer derecho que se pierde y el que más tarda en recuperarse. Por este motivo, en este día, no podemos ni debemos mirar a otro lado e ignorar que la educación es un derecho fundamental de los niños y niñas en cualquier situación. Tenemos que tener claro que la educación no solo contribuye al desarrollo académico de las personas, sino también a su crecimiento y bienestar vital, social y emocional, muy especialmente, en momentos de crisis como los ocurridos recientemente”, declara Ramón Almansa, director ejecutivo de Entreculturas. “Esta emergencia ha tenido un impacto profundo en la infancia y la adolescencia, especialmente en la más vulnerable, tanto en su acceso a la educación como en su bienestar emocional. Es fundamental que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes afectados reciban apoyo psicosocial, en espacios seguros adaptados a su edad y con enfoque de género, que tengan acceso a los mecanismos de protección y que sus voces y experiencias se tengan en cuenta en la reconstrucción”, explica la directora de Plan International, Concha López. “Hay miles de niños y niñas que no han conocido otra cosa que vivir en una constante emergencia, por lo que necesitan de forma urgente atención psicológica. Es fundamental tratar la salud mental de niños y niñas ahora para evitar problemas mayores en el futuro”, señala Rodrigo Hernández, director de Save the Children en la Comunitat Valenciana. “Las emergencias afectan profundamente a la infancia y la adolescencia, perturbando las relaciones familiares y la cohesión social, y creando sentimientos de aislamiento, incertidumbre, miedo y pérdida. Esto puede provocar un deterioro del aprendizaje, del comportamiento y de la salud física y mental para toda la vida. Por ello es imperativo que docentes, familias, autoridades locales y nacionales, y cualquier otro personal educativo se coordinen para responder, de manera intencional y coherente, con acciones de apoyo psicosocial prácticas y de calidad en la educación” expresa la Coordinadora de la comunidad de habla hispana de la INEE, Laura Tiana. Además, el informe recoge la visión de los centros educativos, que solicitan talleres grupales, espacios de apoyo psicológico individual, actividades lúdicas y programas de apoyo emocional continuado para las familias. Riesgos adicionales para la infancia La DANA ha expuesto a los menores a riesgos relacionados con la seguridad y bienestar, como desplazamientos, pérdida de personas cuidadoras y experiencias traumáticas. El 21% de las familias encuestadas manifestó preocupación por el aumento de la violencia infantil, la discriminación y las tensiones sociales en sus municipios. Recomendaciones y soluciones Las organizaciones implicadas hacen un llamado a las autoridades y a la sociedad para garantizar que los derechos de la infancia sean protegidos antes, durante y después de emergencias climáticas, una realidad cada vez más presente en nuestras vidas. En ese contexto, el informe subraya la importancia de garantizar el acceso seguro y equitativo a servicios psicológicos y psicosociales, rehabilitar y preparar las infraestructuras educativas para asegurar la continuidad del derecho a la educación, promover espacios seguros para el desarrollo, juego y aprendizaje de los niños y niñas; y establecer programas de apoyo emocional integrales que involucren a las familias y a las
Declaración colectiva de las ONG humanitarias sobre el alto el fuego entre Israel y Hamás
Acogemos con satisfacción el anuncio de un alto el fuego entre Israel y Hamás, que supone un primer paso para reducir el abrumador sufrimiento causado por 15 meses de brutal conflicto. Desde el 7 de octubre de 2023 han muerto al menos 48.200 personas, entre ellas más de 46.600 palestinos y 1.600 israelíes. Se piensa que muchos más cadáveres permanecen enterrados bajo los escombros de lo que una vez fueron hogares, hospitales, empresas y escuelas en Gaza. Cada vida perdida pone de manifiesto el profundo coste humano de este conflicto y refuerza la necesidad imperiosa de la paz. Nos hacemos eco de las declaraciones de nuestras organizaciones miembros y socios del Consejo Internacional de Organizaciones Voluntarias (CIOV) y hacemos hincapié en las siguientes prioridades clave: Pleno cumplimiento de los términos del alto el fuego: Todas las partes deben cumplir estrictamente las disposiciones del alto el fuego, incluida la liberación de los rehenes israelíes y los detenidos palestinos, así como la facilitación de la llegada de ayuda humanitaria a la población civil de Gaza. Acceso humanitario sin trabas: Deben levantarse inmediatamente todos los bloqueos para permitir la ayuda a la escala que se requiere para para atender las necesidades urgentes. Deben restablecerse servicios esenciales como la electricidad y el agua. Protección de civiles e infraestructuras: Todas las partes deben adherirse al derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, salvaguardando a los civiles y las infraestructuras civiles esenciales, incluidos hospitales y escuelas. Los palestinos desplazados deben poder regresar a sus hogares en condiciones de seguridad y recibir pleno apoyo en la recuperación y reconstrucción de sus vidas y medios de subsistencia. Rendición de cuentas y justicia: Es crucial hacer rendir cuentas a los responsables de violaciones del derecho internacional, incluidos crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, para prevenir futuras atrocidades y defender los derechos humanos. Las misiones de investigación y el trabajo de los tribunales internacionales deben ser respetados por todos. Compromiso con una paz duradera: La comunidad internacional debe mantener su compromiso de garantizar un alto el fuego permanente y abordar las causas profundas del conflicto, incluida la ocupación ilegal del territorio palestino por parte de Israel. Estamos dispuestos a apoyar los esfuerzos humanitarios coordinados. Instamos a todas las partes interesadas a implicar a los actores locales y a trabajar en colaboración para lograr una resolución sostenible para todas las comunidades afectadas. El camino hacia una paz duradera requerirá un compromiso inquebrantable con la humanidad, la dignidad y la justicia. Organizaciones firmantes: Action Against Hunger (ACF) Action For Humanity Amel Association International Association for Protection of Refugee Women and Children. HAMI Buddhist Tzu Chi Foundation Caritas Internationalis Christian Aid CHS Alliance Church World Service Climate Alliance Pakistan COAST Foundation DanChurchAid Danish Refugee Council Dóchas – The Irish Network for international development & humanitarian organisations Fraternity – International Humanitarian Missions (FIHM) GOAL HelpAge International Humanity & Inclusion – Handicap International ICVA IHH Humanitarian Relief Foundation International Blue Crescent Relief and Development Foundation INTERSOS Islamic Relief Agency. ISRA Jesuit Refugee Service Lutheran World Federation (LWF) Norwegian Church Aid People in Need (PIN) Plan International Refugee Consortium of Kenya Refugees Seeking Equal Access at the Refugee Solidarity Network Scalabrini International Migration Network – SIMN Solidarités International Somali NGO Consortium Tamdeen Youth Foundation Télécoms Sans Frontières Trócaire Welthungerhilfe (WHH) Zamzam Foundation
Los conflictos, los desastres naturales y desplazamientos forzados ponen en riesgo la educación de 224 millones de niños y niñas
Cada día, millones de niños y niñas en el mundo ven truncado su futuro debido a conflictos armados, desastres naturales y desplazamientos forzados. En el marco del Día Internacional de la Educación, la Campaña Mundial por la Educación (CME) hace un llamado urgente a la comunidad internacional para priorizar la educación en emergencias como un derecho fundamental y una herramienta clave para reconstruir sociedades en contextos de crisis. Las cifras son alarmantes: más de 224 millones de niños, niñas y jóvenes en todo el mundo se ven privados de su derecho a una educación de calidad, enfrentándose a situaciones de mayor vulnerabilidad, violencia y explotación. Ante este panorama, la CME, a través de sus esfuerzos globales y en España, subraya la necesidad de garantizar que todas las niñas, niños y adolescentes tengan acceso a una educación gratuita, inclusiva y de calidad, especialmente en los momentos más difíciles. La educación en emergencias: una línea de vida En contextos de emergencia, las escuelas no solo son un lugar para aprender, sino que también actúan como espacios seguros donde las niñas y niños encuentran estabilidad, apoyo emocional y protección frente a la violencia. Sin embargo, menos del 3% de la ayuda humanitaria mundial se destina a educación, lo que pone en riesgo el futuro de generaciones enteras. La población mundial no escolarizada solo se ha reducido en un 1% en casi diez años y una de las principales causas de los reducidos avances es la insuficiencia crónica de la inversión en educación, especialmente en los países con rentas bajas. Desde la CME, se subraya que invertir en educación en emergencias es una cuestión de justicia y sostenibilidad global. Por ello, urge a los gobiernos y a los donantes internacionales a: Establecer un plan de metas anuales de cara a 2030 para cumplir con el compromiso internacional histórico de dedicar el 0,7% de la RNB a la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Aumentar la ayuda humanitaria al 10% de la AOD total y dentro de esa partida dedicar el 10% del total de la Ayuda Humanitaria a la educación en emergencias para 2030. Esto es especialmente relevante porque ha disminuido la proporción de la AOD destinada a la educación a nivel mundial pasando del 9,3% en 2019 al 7,6% en 2022. Integrar medidas de protección infantil en los sistemas educativos, garantizando entornos seguros y resilientes. Adoptar decisiones claras sobre la transformación de la arquitectura financiera internacional. Estas medidas son cruciales si se quiere invertir en el profesorado, en su formación y capacitación a lo largo de toda la vida, en su empoderamiento y en la dignificación de su profesión. La CME en España En España, la CME trabaja estrechamente con comunidades educativas para concienciar sobre la importancia de la educación como derecho humano y motor de desarrollo sostenible. A través de iniciativas como la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME), que se celebrará en abril, se invita a centros educativos, familias y estudiantes a movilizarse en la promoción de este derecho. “Invertir en la educación en emergencias es una cuestión de justicia social. No podemos permitir que ningún niño o niña quede atrás por causas que escapan de su control. Es el momento de actuar con valentía y visión, de garantizar que cada niño y niña, sin importar dónde se encuentre, tenga la oportunidad de aprender, crecer y construir un futuro”, señala Mariluz Aparicio, coordinadora de la CME en España Sobre la Campaña Mundial por la Educación (CME): La CME es una coalición internacional formada por ONG, sindicatos del entorno educativo, centros escolares y movimientos sociales de muy diverso signo que se movilizan para reclamar el cumplimiento íntegro de los compromisos internacionales firmados por los Estados para garantizar el acceso a una educación de calidad para todas las personas del mundo. En España la coalición es liderada por Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas, Madre Coraje y Plan