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La CME alerta de que los países de ingresos altos concentran el 63% de la financiación mundial en educación a pesar de aglutinar solo el 10% de la población global en edad escolar

Bajo el lema “Reimaginar el futuro de la educación”, la Campaña Mundial por la Educación (CME) ha celebrado con un rotundo éxito su 7ª Asamblea Mundial en la ciudad sudafricana de Johannesburgo. Durante tres días, más de 180 delegados y delegadas de más de 130 países, en los que se encontraba España, se han reunido para profundizar sobre los obstáculos, los retos y las oportunidades para superar la exclusión, la discriminación y el empobrecimiento de la educación en todo el mundo, siendo la financiación educativa uno de los temas prioritarios que se han tratado. En la Asamblea, la CME ha reunido a diferentes organizaciones, redes y coaliciones de la sociedad civil a nivel local, nacional, regional y global que representan a una diversidad de actores, que van desde estudiantes, profesores, jóvenes activistas, padres, madres, investigadores/as y académicos/as de todo el mundo. Una pluralidad que, desde su fundación hace 23 años, es considerada su gran fuerza e inspiración, ya que la convierte en un movimiento global con legitimidad e impacto probado en diferentes contextos. Este encuentro mundial se ha llevado a cabo en un momento crítico para la educación. La pandemia de la Covid-19 ha profundizado los desafíos en torno al cumplimiento del derecho a la educación, dejando a millones de niños, niñas, adolescentes y personas jóvenes sin escolarizar y amenazando la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 4 y la Agenda de Desarrollo Sostenible en general. Igualmente preocupante es el hecho que los recursos destinados a mejorar la educación sigan disminuyendo. Esta política fue criticada durante la inauguración de la Asamblea por Leonardo Garnier, Asesor Especial de la Secretaría General de la Cumbre de Educación Transformadora de Naciones Unidas: “En la actualidad, no estamos invirtiendo lo suficiente en educación a nivel global. No es sólo eso, es que tampoco estamos invirtiendo equitativamente ni eficientemente”. Una realidad que queda reflejada en un impactante dato: El 63% de la financiación mundial se encuentra en los países de ingresos altos, que solo tienen el 10% de la población global en edad escolar. Otros temas de gran importancia que también sobrevolaron los distintos foros que tuvieron lugar durante las tres jornadas fueron la movilización mundial para lograr un nuevo pacto de financiación de la educación o los nuevos marcos de educación inclusiva y transformadora, teniendo en cuenta el aprendizaje y transformación digital. Garnier también señaló que “la educación se enfrenta a una triple crisis: una crisis de equidad, una crisis de calidad y una crisis de relevancia”, lo que provoca que el alumnado no esté aprendiendo lo que se necesita para vivir en un mundo cada vez más cambiante, complejo e interconectado, ni adquiera las competencias para afrontar los retos y las crisis actuales que van desde conflictos, crisis económicas y emergencias climáticas. Esta situación alimenta la necesidad de abogar por un nuevo pacto social mundial sobre educación que también contrarreste el impacto negativo de su privatización y mejore la gobernanza mundial. Estas metas se unen al objetivo que persigue la CME orientado a que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se sienten a hablar sobre cómo los efectos negativos del endeudamiento, la fiscalidad regresiva y las limitaciones de la masa salarial del sector público que impiden aumentar el presupuesto están evitando que los países de ingresos bajos y medios garanticen una financiación adecuada de la educación. La Coalición española en la 7ª Asamblea Mundial de la CME La coalición española de la CME, liderada a nivel estatal por Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas y Plan International, estuvo representada por Kasia Tusiewicz, coordinadora, que pudo experimentar en primera persona todo el trabajo que se realizó durante las jornadas. En sus propias palabras, “la Asamblea ha sido un lugar de reflexión colectiva, un espacio de escucha de lo que ocurre en diferentes lugares del mundo que ha servido para poder compartir los retos, las medidas y acciones necesarias para afrontar la profunda crisis educativa que estamos viviendo”. “Hemos podido reafirmar que el movimiento global de la CME está en una posición única para representar la voz de la sociedad civil en el ámbito de la educación en todo el mundo”, afirma Kasia Tusiewicz, para después añadir que este encuentro “nos ha ayudado a marcar nuestras prioridades como movimiento y definir nuestra hoja de ruta para los próximos años”. Este Plan Estratégico reafirma el compromiso de la CME con el liderazgo y la participación de jóvenes y estudiantes en sus procesos de toma de decisión, ya sea en el ámbito de la incidencia política o de la  movilización social. Esta política está alineada con el mensaje que Amina Mohammed, la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, lanzó a la CME llamando a crear alianzas con distintos sectores, en especial con los movimientos juveniles. Por último, Kasia Tusiewicz volvió a enfatizar en la Asamblea que “España se encuentra actualmente en un escenario político propicio para mejorar su papel y sus contribuciones a la educación en el mundo y recuperar su peso internacional en la materia”. En línea con lo que señala la coalición española en su último informe, Kasia Tusiewicz también defendió la necesidad de aprovechar la reforma del sistema español de cooperación internacional para establecer compromisos valientes y decididos que permitan a España alinearse con los donantes más comprometidos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Unión Europea (UE) en materia de

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Edenred permite destinar el ahorro en transporte público al espacio seguro de Plan International para niños y niñas refugiados de Ucrania

Coincidiendo con la reducción del precio de los abonos mensuales del transporte público, la empresa Edenred, plataforma líder en servicios de pago, anima a que los usuarios de Ticket Transporte donen lo que se ahorren al proyecto Child Friendly Spaces, la unidad móvil con la que Plan International ofrece protección a la infancia ucraniana refugiada en España mediante actividades de apoyo educativo, psicológico y de ocio a niñas y niños de entre 6 y 14 años. Las actividades se realizan en un autobús acondicionado para facilitar el proceso adaptativo de la infancia refugiada de Ucrania, cedido por ALSA en julio e instalado en el CREADE de Pozuelo, con la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. “Damos la bienvenida a Edenred a nuestro proyecto porque abre la puerta a que los usuarios del transporte público apoyen un espacio vital para la inserción de la población ucraniana refugiada en España”, celebra Begoña Solórzano, Directora de Programas Nacionales de Plan International. “Nuestras iniciativas permiten que las niñas, niños y mujeres recuperen la normalidad en nuestro país con actividades que atienden sus necesidades emocionales, educativas y laborales”, subraya. “Es un verdadero placer colaborar con Plan International en esta iniciativa y ser nexo de unión entre las personas empleadas que utilizan Ticket Transporte y la iniciativa de Plan International”, señala Stanislas de Bourgues, CEO de Edenred España. En la unidad móvil se ofrece atención psicológica con enfoque de infancia y apoyo emocional a través de técnicas terapéuticas y actividades lúdicas, así como refuerzo de idiomas y tareas extraescolares. Con el arranque del año escolar, la disponibilidad de conexión a internet y dispositivos móviles facilitan la alfabetización digital de los niños y su integración educativa. En situaciones de emergencia, como catástrofes naturales, crisis y conflictos, Plan International pone en marcha los llamados Child Friendly Spaces, lugares seguros o amigables para la infancia, para garantizar su protección, educación y desarrollo. Son espacios seguros donde niños y niñas seguir jugando, aprendiendo y recibiendo apoyo psicosocial para superar sus experiencias de violencia y conflicto. Más de 138.000 personas refugiadas ucranianas han logrado protección temporal en España. Un 34% son niños, niñas y adolescentes. Según los últimos datos del INE, de finales de mayo, 40.219 niños, niñas y jóvenes ucranianos han sido matriculados en el sistema educativo español. De la población ucraniana adulta llegada a España, un 65% son mujeres. Según cifras del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, 13.000 personas llegadas en los últimos meses ya están trabajando. El plan de orientación sociolaboral, apoyado por la Comunidad de Madrid, ofrece diagnósticos de empleabilidad, cursos de formación e itinerarios de inserción adaptados a los perfiles de mujeres jóvenes que residen en la Comunidad. Desde el inicio del conflicto, Plan International trabaja en colaboración con organizaciones locales en Moldavia, Polonia y Rumanía, así como en Ucrania, enfocándose en programas de protección infantil, salud mental y apoyo psicosocial, reparto de dinero en efectivo y vales, así como en educación y la preparación para el invierno. Con su respuesta, ha llegado a más de 165.000

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Plan International celebra la aprobación del dictamen del proyecto de Ley de Cooperación en el pleno del Congreso

Plan International celebra los avances en el texto del proyecto de la nueva Ley de Cooperación para el Desarrollo y la Solidaridad Global. A falta de su paso final por el Senado, el dictamen del proyecto de ley aprobado ayer en el pleno del Congreso de los Diputados ha incorporado las peticiones del sector de infancia para que los derechos de los niños, niñas y adolescentes estén en los cimientos de la nueva cooperación española. El texto representa un progreso significativo respecto al marco legal precedente, ya que sienta las bases para una coherencia de políticas para el desarrollo sostenible en la acción exterior del Estado, así como su integración en los mecanismos de implementación de la Agenda 2030, con el fin de lograr una política de cooperación menos fragmentada y más eficaz. El renovado marco legal de la cooperación española da prioridad a la infancia, a la adolescencia y a la juventud gracias a la introducción de un principio y de un objetivo dedicados exclusivamente a ellos y ellas. Se desmarca así de la obsoleta ley de 1998, que solo se refería tímidamente a la infancia en sus prioridades sectoriales, lo que supone un avance elocuente en la protección y promoción efectiva de sus derechos, creando así los cimientos de un futuro sistema de cooperación española que pueda responder mejor a los desafíos globales del siglo XXI y a la complejidad de las crisis actuales. La nueva ley también apuesta por una cooperación con un enfoque de género e infancia que combata todas las manifestaciones de la desigualdad a lo largo de la vida de niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres. “Nos enorgullece que la nueva ley de cooperación acredite la importancia de las adolescentes, un colectivo invisible, a caballo entre el grupo de edad de infancia y el de las mujeres adultas, que sin embargo tiene unas necesidades específicas dada su transformación física, cognitiva, sexual y social”, dice Concha López, directora general de Plan International Esperamos que esta ley  asegure que la Cooperación española responde con eficacia a los retos globales, como la emergencia humanitaria en Ucrania y la crisis del hambre, con instrumentos de implementación eficientes y recursos suficientes disponibles a favor de la mayor generación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes”. El hito del 0,7% para la ayuda al desarrollo La nueva Ley de Cooperación para el Desarrollo y la Solidaridad Global por fin introduce el objetivo de lograr al menos el 0.7% de la Renta Nacional Bruta (RNB) para la ayuda oficial al desarrollo (AOD) y el 10% de estos fondos dedicados exclusivamente a ayuda humanitaria para abordar los desafíos impuestos por el actual contexto de crisis solapadas. Los impactos del cambio climático, el incremento del coste de alimentos y combustibles derivados de la crisis de Ucrania y los efectos de la pandemia del COVID-19 están generando la mayor crisis de hambre de la historia; en la que las niñas, los niños y las adolescentes son el grupo de mayor riesgo. El informe de Plan International sobre las pérdidas y daños causados por el cambio climático, “From the Frontlines”, calcula que esta emergencia sumirá a 135 millones de personas más en la pobreza en 2030. Para entonces, el coste financiero para los países en desarrollo se estima en 290-580 mil millones de dólares (USD) anuales, y que alcanzará entre 1.000 y 1.800 billones de dólares (USD) anuales para 2050. Se estima que 17.7 millones de personas necesitan ayuda humanitaria a raíz de la crisis de Ucrania, que ha generado ya 6.5 millones de personas desplazadas internas y 7.8 millones de refugiadas en toda Europa, de las que un 86% son mujeres.   fondos necesarios para responder a las necesidades de estas personas se elevan a 4.300 millones de dólares. Por ahora solo se ha asegurado 3.100 millones de dólares, por lo que el déficit de financiación se eleva a 1.200 millones. Este año, casi 45 millones de niños y niñas menores de cinco años ya sufren emaciación, una forma de desnutrición que puede causar la muerte. Para evitar que 49 millones de personas lleguen a la hambruna, se necesita la inversión urgente de 21.000 millones de euros y que estos fondos estén disponibles de inmediato, sean flexibles y se inviertan con un enfoque de infancia y género. Además de marcar un objetivo de fondos de ayuda al desarrollo, la nueva ley de cooperación establece la inclusión de la necesidad de inversión en la infancia y la adolescencia en los artículos 2 y 4 sobre principios y objetivos relacionados con igualdad de género como vía necesaria para acabar con el ciclo de la pobreza y la desigualdad. La mención explícita a las adolescentes en el artículo 13 sobre ayuda humanitaria en la nueva ley también subraya la dimensión de género de las crisis humanitarias y las especiales necesidades de asistencia y protección de las mujeres, las adolescentes y las niñas, como colectivo más vulnerable. Asimismo, el nuevo texto está alineado con los llamamientos a la acción climática gracias a un enfoque de infancia, adolescencia y juventud en el artículo de la ley relativo a la participación de la ciudadanía. Aunque se espera que en el futuro se asegure que un 3% de la ayuda se dedica a la educación al desarrollo sostenible y la ciudadanía global, tal y como lo pide el sector de la cooperación.

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Plan International responde al terremoto de Java a través de la asistencia a los niños y niñas afectados

Las necesidades de los niños y niñas afectados por el devastador terremoto de 5,6 grados que sacudió la ciudad de Cianjur, en Java Occidental, el lunes 21 de noviembre, deben ser prioritarias en la respuesta, afirma Plan International, la organización humanitaria y de derechos de la infancia.  Muchas de las personas muertas y heridas eran niños y niñas que en el momento de la catástrofe estaban en escuelas, madrasas e internos en escuelas islámicas. Miles se han quedado sin hogar, lo que genera miedo e incertidumbre. Es vital que los niños y las niñas reciban el apoyo que necesitan para puedan superar lo ocurrido, afirma la organización.  “Sentimos profundamente el impacto que el terremoto de Cianjur ha tenido sobre las personas afectadas, especialmente sobre las que han perdido a sus hijos. Como organización que se centra en garantizar los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, nos estamos moviendo rápidamente para ayudar a las familias afectadas por el terremoto”, explica Stefano Fino, Coordinador del Área de Acción Humanitaria de Plan International en España.  La organización ha desplegado un equipo de respuesta de emergencia y se están preparando kits de higiene, paquetes sanitarios, así como alimentos y agua embotellada para distribuirlos entre los niños y las niñas, así como entre sus familias.  “Tras obtener datos más precisos de nuestro equipo de respuesta rápida, que está evaluando la situación, podremos atender plenamente las necesidades de los niños y las niñas a quienes ha afectado el desastre”, explica Dini Widiastuti, Directora Ejecutiva de Plan International en Indonesia.  “Estamos identificando el impacto de la catástrofe y las necesidades específicas, incluyendo la ayuda a los niños y niñas que han perdido a sus cuidadores, los servicios psicosociales, los refugios temporales adaptados a la infancia, las instalaciones temporales de aprendizaje para niños y niñas desplazados por el terremoto y sus necesidades de protección, así como otras ayudas como agua potable y materiales de higiene personal.”   Hasta el momento, el número exacto de personas muertas no está claro. La Agencia Nacional de Mitigación de Desastres de Indonesia (BNPB) eleva el número oficial de muertos a 103, cifra en 390 las personas que han resultado heridas, y en 7.000 las que se han refugiado en varios lugares de la zona.  La mayor parte del territorio indonesio es propenso a las catástrofes naturales, como terremotos, inundaciones, incendios forestales y erupciones volcánicas, por lo que los desastres pueden ocurrir en cualquier momento. Cuando los sucesos suceden por la mañana, por la tarde y a primera hora de la noche, los niños y las niñas tienen más probabilidades de sufrir las consecuencias. El terremoto de Cianjur se produjo a la 1 de la tarde, cuando los niños y las niñas aún estaban en la escuela.  “En las zonas rurales, como Cianjur, los niños y las niñas suelen estar en las escuelas, madrasas e internos en las escuelas islámicas a la 1 de la tarde. Mientras tanto, los ancianos, las personas con discapacidad y las mujeres están en casa. Los hombres suelen estar en los campos de arroz o trabajando al aire libre. Por tanto, los niños y las niñas, así como los discapacitados, los ancianos y las mujeres tienen más probabilidades de verse afectados por las catástrofes”, afirma Widiastuti.  Por este motivo, Plan International insta al gobierno y a todas las partes implicadas a reforzar los programas de preparación ante los desastres en las escuelas y en las comunidades, especialmente en las zonas propensas a los desastres, como Cianjur.   También es vital garantizar que las escuelas y los edificios comunitarios de las zonas vulnerables a las catástrofes son resistentes a los terremotos, las inundaciones y otros peligros. Los programas Urban Nexus y Safe Schools de Plan International podrían ser reproducidos y reforzados por el gobierno para que tengan un mayor

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Muchoyó reivindica que los derechos de la infancia sean una prioridad TODOS LOS DÍAS

En la semana que se celebra el 33 aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño, Muchoyó, el personaje de animación y líder social de la infancia reivindica que los derechos de niños, niñas y adolescentes sean una prioridad los 365 días del año. La situación de este colectivo ha empeorado tras la crisis económica del 2008, la crisis climática y, más recientemente, la pandemia de la COVID-19 y el conflicto de Ucrania.  Las portavoces de la alianza The Children’s Revolution (Aldeas Infantiles SOS, Educo, Plan International, Save The Children, UNICEF España y World Vision) alertan que la infancia de millones de niños y niñas dura cada vez menos, con gravísimas consecuencias para su futuro.   En el video de presentación del personaje que acumula millones de visualizaciones en las redes sociales, Muchoyó viaja al mundo gris y oscuro dominado por la injusticia y la falta de derechos, para denunciar algunas de las problemáticas que sufren los niños y las niñas en la actualidad:  la discriminación, el trabajo infantil, la violencia sexual o los conflictos bélicos. Su trayecto concluye en un lugar simbólico donde Muchoyó lanza su manifiesto y anima a la infancia a que alce la voz e inicien su propia revolución.     Muchoyó, el movimiento que empodera a la infancia Para Muchoyó, ni estatura ni la edad de un niño, niña o adolescente son motivo para no se les escuche y respete. YO SOY MUCHO no es sólo un juego de palabras con su nombre, sino sobre todo el mensaje de empoderamiento y el eslogan de la colección de camisetas protesta de The Children’s Revolution.  Con los fondos obtenidos por la venta de esta prenda solidaria, se llevará agua, alimentos, vitaminas y vacunas a la infancia más vulnerable; se habilitarán servicios de higiene y saneamiento, así como apoyo psicosocial; se impulsará el acceso a una educación equitativa y de calidad de niños, niñas y adolescentes y se implementarán programas que los protejan. La camiseta de Muchoyó cuesta 20 euros y está disponible en tallaje infantil y adulto en Correos Market y en todas las oficinas Correos.  También se empodera a la infancia a través del himno del movimiento, una canción de la rapera NG en colaboración con el grupo de hip hop SFDK que está disponible en todas las plataformas musicales, y que supera las 150.000 escuchas en Spotify.   El videoclip de esta canción ha conseguido sumar más de 8 millones de reproducciones y de 600.000 reacciones en sus redes sociales, consiguiendo una cifra especialmente significativa en TikTok, la plataforma preferida de la generación Z, con más de 1.400 vídeos creados por tiktokers con la canción de Muchoyó, y 24 millones de visualizaciones de tiktoks con el hashtag #Muchoyó.   La canción suena ya en todo el mundo, y los adolescentes la hacen suya como demuestra este video de alumnos y alumnas de primaria del Colegio María Mercedes Carranza de Bogotá (Colombia) donde coreografiaron y cantaron el tema MUCHOYÓ coincidiendo con el Día Internacional de la

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El G20 debe abordar la crisis del hambre sin demora

Mientras los líderes mundiales se reúnen en la cumbre del G20 en Bali (Indonesia) los días 15 y 16 de noviembre, la grave crisis del hambre se agrava cada día, con especial impacto en las niñas. En Plan International esperamos que los Estados miembros del G20 reconozcan que la crisis del hambre necesita una atención inmediata y que la aborden y se aseguren de que estos niveles de inseguridad alimentaria no se vuelvan a producir. En una carta abierta de nuestros países del G20, instamos a los Estados miembros a que garanticen toda la financiación y esfuerzos para responder a la crisis del hambre y que prevengan la inseguridad alimentaria en el futuro, teniendo en cuenta las necesidades de las niñas. Los fondos deben comprometerse para que no se pierda ni un día más porque el hambre amenaza ya a millones de personas. En estos momentos, casi 50 millones de personas están al borde de la hambruna en 45 países, y necesitan ayuda urgente. Las contribuciones iniciales de la comunidad internacional como respuesta a las advertencias de los últimos 20 meses sobre la crisis mundial del hambre han sido un buen comienzo, pero la acción efectiva se retrasa y los recursos siguen siendo muy insuficientes. Las niñas y mujeres son las más afectadas Sadou Midou es viuda y cría sola a sus hijos en Tillabéri, Níger. Ella y su familia sobreviven con una sola comida al día y a menudo se queda sin comer para garantizar el alimento de sus hijos. “Los niños lloran cuando tienen hambre. Los adultos pueden arreglárselas con lo poco que tienen, pero los niños necesitan comida para satisfacerse”. A pesar de las dificultades que vive, Sadou quiere que sus hijos menores sigan en la escuela: a menudo los niños, especialmente las niñas, abandonan los estudios en épocas de sequía y escasez de alimentos para ayudar a sus familias a encontrar comida y agua o para buscar trabajo. Las mujeres y las niñas representan el 70% de las personas que pasan hambre en el mundo, y a menudo son las más afectadas por la escasez de alimentos, ya que las niñas suelen ser las que menos comen y las últimas en hacerlo. Tienen menos acceso a los alimentos, y además son vulnerables al trabajo infantil, a los matrimonios precoces y forzados y a la explotación sexual. Sadou es sólo una de los millones de personas en todo el mundo que necesitan urgentemente ayuda alimentaria. Somalia, Etiopía, el norte de Nigeria, Sudán, Sudán del Sur, Haití, Burkina Faso, Níger y Kenia se encuentran entre los países con mayor riesgo de inseguridad alimentaria. Las comunidades están haciendo lo que pueden para apoyarse mutuamente. Pero la magnitud de esta crisis es abrumadora y requiere un apoyo internacional urgente. Una combinación de múltiples crisis -incluyendo el conflicto en Ucrania, la emergencia climática y las consecuencias económicas de la COVID-19- hace que la hambruna sea una amenaza muy real para cinco millones de niños y niñas, que corren el riesgo de morir por una grave emaciación. Desde Sudán del Sur hasta Haití, Plan International está presente en muchos de los países más afectados por esta crisis alimentaria mundial. Estamos ampliando programas como los de apoyo a la nutrición, asistencia con dinero en efectivo y cupones, distribución de alimentos, protección infantil, programas de comidas escolares y apoyo a los medios de vida. Pero necesitamos urgentemente más fondos para poder llegar a más niños, especialmente a las niñas y sus familias. Cómo revertir la crisis del hambre Planteamos cinco peticiones clave a los Estados miembros del G20: Liberar inmediatamente fondos de emergencia para salvar millones de vidas. No hemos actuado a tiempo y ahora nos enfrentamos al peor de los escenarios, dado que existe un déficit de 22.200 millones de dólares si queremos evitar que 50 millones de personas caigan en la hambruna y crear resiliencia. Los fondos deben tener en cuenta las cuestiones de género, estar disponibles de inmediato y proporcionarse “sin remordimientos” para evitar la pérdida masiva de vidas. Todos los donantes deben contribuir con su cuota completa y justa ahora, sin desviar recursos de la satisfacción de otras necesidades humanitarias urgentes.   Dar prioridad a las necesidades específicas de las mujeres y los niños, especialmente las niñas. Esto incluye la alimentación escolar para ayudar a los niños, las niñas y los y las jóvenes a permanecer en la escuela y los programas de protección para ayudar a abordar las violaciones de los derechos de la infancia, como el matrimonio infantil. Pedimos que garantice que todas las respuestas a la inseguridad alimentaria tengan en cuenta el género, la edad y la discapacidad.   Aumentar sus esfuerzos para abordar los factores subyacentes de la crisis del hambre, incluidos los conflictos, las crisis económicas y el cambio climático. Debemos ver un liderazgo político reforzado para prevenir y poner fin a los conflictos en todo el mundo, así como una mayor protección de las niñas y las mujeres frente a la desigualdad económica y los choques, y el apoyo a los países que padecen hambre para adaptarse y fortalecer la resiliencia a los choques y tensiones climáticas actuales y futuras, incluso a través de los mecanismos de financiación del clima.   Fortalecer la resiliencia para anticiparse, adaptarse y transformarse frente a los choques y tensiones que contribuyen a la inseguridad alimentaria. Esto significa aumentar la financiación internacional y nacional para la acción anticipada, la resiliencia, la adaptación y los sistemas de alerta temprana. Les pedimos que involucren a las niñas y a los jóvenes en estos procesos, y que se aseguren de que todos los esfuerzos sean transformadores de género, dirigidos localmente y centrados en los niños.   Garantizar la responsabilidad de sus esfuerzos en la crisis del hambre, incluso informando de forma clara y transparente sobre sus compromisos de financiación y desembolsos, apoyando a los socios locales y consultando a las poblaciones afectadas, incluidos los jóvenes, para dar forma a su respuesta. Debemos actuar ahora para salvar vidas e invertir en un mejor presente y futuro para las niñas y las

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G20 Carta sobre la crisis del hambre

Estimados líderes del G20, Mientras se preparan para la Cumbre del G20 en Indonesia, el mundo se enfrenta a una crisis global de hambre con consecuencias devastadoras. Mientras que ustedes se reúnen para debatir cuestiones importantes como la recuperación económica tras la crisis del COVID-19, la arquitectura sanitaria mundial, la transición a la energía sostenible y la transformación digital, casi 50 millones de personas están al borde de la hambruna en 45 países.   Acogemos con satisfacción las primeras contribuciones de la comunidad internacional en respuesta a las advertencias de los últimos 20 meses, pero la acción colectiva efectiva se retrasa y sigue siendo muy insuficiente en recursos.   Además de los peligros de la inanición y la muerte, millones de niños se enfrentan al riesgo de sufrir consecuencias de por vida debido a la desnutrición. Las niñas se ven afectadas de forma única y especialmente dañina, con la prevalencia de la explotación y el abuso sexual infantil, junto con el matrimonio infantil, precoz y forzado, que aumenta drásticamente a medida que las familias desesperadas adoptan mecanismos negativos extremos para sobrevivir. Las niñas casadas se enfrentan a mayores tasas de violencia de género, de embarazos precoces y no deseados, y de abandono escolar -a menudo de por vida-, lo que hace casi imposible que accedan a un empleo decente. Esto consolida aún más la desigualdad de género, la pobreza, la discriminación y la falta de oportunidades.   El mundo está fallando a estas niñas y a las poblaciones afectadas. Reconociendo el papel de liderazgo que el G20 ha desempeñado históricamente en los asuntos mundiales, les pedimos que salven vidas ahora, que aumenten la resiliencia y que aborden los impactos inmediatos, así como los factores subyacentes del hambre, a través de:   Liberar inmediatamente fondos de emergencia para salvar millones de vidas. No hemos actuado con prontitud y ahora nos enfrentamos al peor de los escenarios, con un déficit de 22.200 millones de dólares, si queremos evitar que 50 millones de personas caigan en la hambruna y crear resiliencia. Los fondos deben tener en cuenta las cuestiones de género, estar disponibles de inmediato y ser suministrados “sin remordimientos” para evitar la pérdida masiva de vidas. Todos los donantes deben contribuir de forma justa y adecuada ahora, sin desviar recursos de otras necesidades humanitarias urgentes.   Dar prioridad a las necesidades específicas de las mujeres y los niños, especialmente las niñas. Esto incluye la alimentación escolar para ayudar a los niños y jóvenes a permanecer en la escuela, así como los programas de protección para abordar las violaciones de los derechos de los niños, como el matrimonio infantil. Le pedimos que garantice que todas las respuestas a la inseguridad alimentaria tengan en cuenta el género, la edad y la discapacidad.   Aumentar sus esfuerzos para abordar las causas subyacentes de la crisis del hambre, incluidos los conflictos, las crisis económicas y el cambio climático. Necesitamos de un liderazgo político reforzado para prevenir y poner fin a los conflictos en todo el mundo, una mayor protección de las niñas y las mujeres contra la desigualdad y los choques económicos, así como el apoyo a los países que padecen hambre para adaptarse y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático, incluso a través de los mecanismos de financiación del clima.   Fortalecer la resiliencia para anticiparse, adaptarse y transformarse frente a los factores que contribuyen a la inseguridad alimentaria. Esto significa aumentar la financiación internacional y nacional para la acción anticipatoria, la resiliencia, la adaptación y los sistemas de alerta temprana. Les pedimos que involucren a las niñas y a los jóvenes en estos procesos y que se aseguren de que todos los esfuerzos sean transformadores de género, dirigidos localmente y centrados en los niños.   Garantizar la responsabilidad de sus esfuerzos en la crisis del hambre, incluso informando de forma clara y transparente sobre sus compromisos y desembolsos de financiación, apoyando a los socios locales y consultando a las poblaciones afectadas, incluidos los jóvenes, para dar forma a su respuesta.     Debemos actuar ahora para salvar vidas e invertir en un mejor presente y futuro para las niñas y las jóvenes.   La cumbre en Bali ofrece una oportunidad vital para tomar medidas decisivas para mitigar y prevenir los impactos más devastadores del hambre para las niñas. Aunque reconocemos sus esfuerzos hasta la fecha, les instamos a que aprovechen esta oportunidad para marcar una diferencia real en las vidas de millones de niños y jóvenes, y a que planifiquen ahora una respuesta eficaz a la crisis del hambre mundial hasta

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Las jóvenes representantes de Plan International exigen a Teresa Ribera políticas climáticas con enfoque de infancia y género

En la segunda semana de la COP27, que se celebra en la ciudad egipcia de Sharm el-Sheik hasta el 18 de noviembre, Plan International reivindica el liderazgo de las niñas en acción climática y reclama el acceso equitativo a formación y oportunidades de empleo verde, así como una educación inclusiva y transformadora para abordar esta emergencia global. Hoy, en el Pabellón de España, las jóvenes de Youth For Change de Plan International dialogan con la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, para reclamar al Gobierno español su liderazgo en la inclusión de los derechos de la infancia y la juventud en el diseño, implementación y seguimiento de las políticas climáticas. “Instamos a todos los Estados, en particular al gobierno español, a implementar políticas climáticas ambiciosas que integren los derechos de la infancia, especialmente de las niñas y adolescentes, y a impulsar una educación transformadora que les permita estar preparadas, adaptarse y mitigar los impactos de esta crisis, participar en la acción climática y en la economía verde”, explica Concha López, directora general de Plan International. Competencias verdes para niñas y mujeres Con motivo de la negociación de los fondos para paliar las pérdidas y daños causados por el cambio climático, Plan International exige que estos tengan un enfoque de género e infancia para atender las necesidades y garantizar los derechos de niñas y adolescentes. La crisis del clima afecta especialmente a las zonas más vulnerables, donde los y las jóvenes ya sienten su impacto, como recalca el informe de Plan International sobre daños y pérdidas, “From the Frontlines”. Cerca de 3.600 millones de personas, más de la mitad de la población mundial, viven en áreas muy vulnerables al cambio climático. Mujeres y niñas están amenazadas por la creciente desigualdad, el hambre, la falta de acceso a la educación y a los servicios sanitarios, las amenazas a los medios de vida, los riesgos de violencia de género y el matrimonio infantil. El informe presentado por Plan International en la COP27, “Young People and Green Skills”, prueba que la amplia mayoría de los y las jóvenes (94 %) viven con preocupación el cambio climático y consideran que les afecta, aunque el 89 % lamenta no tener información suficiente al respecto. Esta encuesta realizada a más de 2.000 jóvenes de 53 países, entre ellos España, muestra que el 54% de las personas encuestadas da prioridad a la promoción de energías renovables, limpias y bajas en carbono para abordar el cambio climático. Pero solo un 14% conoce bien qué es la economía verde. “Además de las sequías y la inseguridad alimentaria, el abandono escolar y los matrimonios infantiles son impactos de la crisis climática que ya están viviendo las jóvenes en el Sahel. Queremos ser incluidas en la política climática, pero no solo como colectivo vulnerable, también como agentes de cambio”, Maguette Ba, representante juvenil de Plan International Senegal, 21 años. Mitigar las pérdidas y daños de la crisis del clima requiere el desarrollo de soluciones sostenibles, y la participación de las mujeres jóvenes y las niñas. Pero solo 1 de cada 3 personas encuestadas en el estudio de Plan International dijo sentirse competente en habilidades verdes. Entre ellas, además, las mujeres jóvenes (25%) se sienten menos capacitadas que los hombres jóvenes (35%). La organización trabaja para mejorar el acceso de niñas y jóvenes a las STEM, las competencias verdes y las habilidades de liderazgo. Reforzar las habilidades de las personas jóvenes, y en especial de las niñas y adolescentes, para la transición ecológica ofrece más opciones a la hora de buscar empleo, en sectores de valor añadido y sostenibles, y reducir su exposición a los riesgos derivados de la crisis climática. Respuestas de Plan International Plan International está respondiendo a las necesidades de la población más afectada por el cambio climático en regionales como el Sahel con programas que abordan el acceso a la educación, el mantenimiento de formas de subsistencia, la prevención de la violencia y la incorporación de las mujeres a las actividades económicas. A través de un estudio sobre su impacto diferenciado en las niñas y las jóvenes de la región, la organización también ha analizado las lagunas de las políticas climáticas en 10 países del Sahel, y ofrece recomendaciones para abordar esta crisis con enfoque transformador que promueva la igualdad. Sobre este aspecto se debatió en el evento “The gendered impact of the climate crisis: the case of Sahel”, celebrado el lunes, 14, en el Pabellón del Islamic Development Bank (ISDB), zona azul. Plan International proporciona formación, educación y habilidades a mujeres para que desarrollen negocios en el ámbito de las energías renovables en zonas rurales de Malí, Senegal y Níger, a través de DESFERS. Un proyecto cofinanciado por la Unión Europea y el Fondo OPEP que tiene un impacto en la autonomía y resiliencia de más de 10.000 mujeres a través del uso y comercialización de soluciones fotovoltaicas. Los avances de este proyecto se pondrán de relieve en el evento “A climate crisis: the need for a gender transformative approach to climate change”, que tuvo lugar el lunes 14 en el Pabellón de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), zona azul.

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COP27, accion climatica

Las jóvenes de Plan International en la COP27 reclaman igualdad en la acción climática

Plan International participa en la COP27, que se celebra hasta el 18 de noviembre en la ciudad de Sharm el-Sheik, Egipto, para visibilizar los impactos de la crisis climática en la infancia, sobre todo en las niñas y adolescentes, e instar a todos los Estados, en especial España, a incluir sus derechos en las políticas nacionales con un enfoque de igualdad y equidad. La crisis climática está causando graves daños y pérdidas irreversibles a las personas y al planeta. Los fenómenos meteorológicos extremos, como las inundaciones, las tormentas, las sequías, las olas de calor y los incendios forestales, son cada vez más frecuentes y graves. Es mucho lo que está en juego para los jóvenes de hoy -la mayor generación de jóvenes de la historia- y los que soportarán la mayor carga de pérdidas y daños de esta crisis. Plan International advierte que, en los últimos 20 años, más de 4.000 millones de personas han sufrido los impactos de estos fenómenos, y mil millones de niñas y niños están en riesgo muy elevado de padecer las consecuencias de una crisis que frena décadas de avances en igualdad y justicia. De seguir así, en 2025 el cambio climático será un factor que impida que al menos 12,5 millones de niñas al año completen su educación. “Las pérdidas y los daños causados por el cambio climático atrapan a las personas en ciclos de pobreza intergeneracional que afectan, sobre todo, a las niñas y a las mujeres jóvenes que viven en países de ingresos bajos. Debemos contar con ellas para realizar una transición ecológica con enfoque de igualdad, equidad y justicia”, explica Concha López, directora general de Plan International. Plan International promueve la agencia y el liderazgo de las niñas y adolescentes en la acción climática, resaltando la necesidad de contar con ellas en los procesos de decisión y de facilitarles una educación transformadora que promueva la igualdad y el desarrollo de habilidades para emprender y participar en la acción climática. África y la infancia en el foco El informe de Plan International sobre pérdidas y daños, “From the Frontlines”, calcula que el cambio climático sumirá a 135 millones de personas más en la pobreza en 2030. En África, que apenas ha contribuido a la emisión de gases de efecto invernadero, la subida de solo 0,7ºC en el calentamiento global produciría un aumento de hasta el 95 % en el número de personas con desnutrición para 2050. “La justicia climática sólo se logrará si abordamos las pérdidas y los daños de forma crítica y sistemática. De lo contrario, vamos a perder nuestro planeta y nuestras comunidades. Actuemos ahora juntos en solidaridad por los niños y jóvenes de hoy y por las generaciones futuras”, asegura Ineza Umuhoza, de Ruanda, quien ha liderado el informe. La crisis climática suele conducir al abuso de los derechos de las niñas y mujeres jóvenes. Ellas forman el 43% de la mano de obra agrícola en los países de renta baja, donde las temperaturas ascienden con más rapidez, lo que incrementa su situación de riesgo. Cada año, los fenómenos meteorológicos extremos provocan más de 20 millones de personas desplazadas, de las que el 80 % son mujeres y niñas. El estudio “From the Frontlines” también muestra que los países que priorizan la educación de las niñas han sufrido muchas menos pérdidas por sequías e inundaciones. Cada año de escolarización que recibe una niña de media puede hacer que la resiliencia de su país a los desastres climáticos mejore en 3,2 puntos en el índice ND-GAIN, que mide el riesgo y la resiliencia de los países ante el cambio climático. Youth For Change de Plan International en la COP27 Las dos jóvenes presentes en la COP27 con el apoyo de Plan International son Ana, de 21 años, que terminó el grado en Geografía y está enfocada en la educación ambiental y el diseño urbano sostenible; y Ainhoa, también de 21 años, graduada en física y cursando un máster en energías renovables. Las adolescentes del grupo Youth For Change de Plan International participarán en un diálogo con la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, junto con otras dos jóvenes representantes de UNICEF España. Lunes, 14. 09:30 – 10:30 (EET): The gendered impact of the climate crisis: The case of the Sahel. Pabellón del Islamic                  Development Bank (ISDB). Lunes, 14. 16:00 – 16:45 (EET): A climate crisis: The Need for a gender transformative approach to climate change. Pabellón de Emiratos Árabes Unidos (EAU). Martes, 15. 15:00 – 16:00 (EET): It’s our future: Youth participation in climate action. Pabellón de España. Miércoles, 16. 13:00 – 14:30 (EET): Feminist approach of the energy transition for local climate justice. Pabellón de

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Plan International condena las violaciones de derechos humanos en Irán

Plan International condena rotundamente las graves violaciones de derechos humanos que están teniendo lugar en Irán y la muerte en prisión de Mahsa Amini.  Plan International está conmocionado por el asesinato de al menos 23 niños y niñas y de muchas más personas jóvenes que participaban en protestas pacíficas en Irán.   Nos solidarizamos con los niños y jóvenes en el ejercicio de su derecho a la protesta pacífica y con las niñas y mujeres jóvenes en el ejercicio de sus derechos fundamentales sin miedo a la violencia.   Violación de los derechos de los niños, las niñas y las mujeres  Las Naciones Unidas han instado enérgicamente a Irán a que cumpla con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, en particular las derivadas de la Convención sobre los Derechos del Niño. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha pedido la liberación inmediata de todas las personas detenidas arbitrariamente y ha instado a las autoridades iraníes a que lleven a cabo investigaciones rápidas, imparciales e independientes de todas las presuntas violaciones y a que procesen a los responsables.   Todos los niños, niñas y jóvenes tienen derecho a vivir una vida libre de cualquier forma de violencia y merecen crecer en un entorno seguro, pacífico, propicio y en el que puedan ejercer plenamente sus derechos. La violencia de género es una violación de estos derechos.  Plan International continuará su amplio trabajo para acabar con la violencia de género en todo el mundo. Todas las niñas y mujeres jóvenes deben tener libertad de decisión sobre su vestimenta y de hacer oír su voz. Nos solidarizamos con ellas y pedimos que se ponga fin a esta abominable

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Una adolescente toma el poder en la preparación de la nueva coreografía de CHANEL y escucha en exclusiva su nuevo single “TOKE”

Para conmemorar y reivindicar el Día Internacional de la Niña, celebrado el 11 de octubre, Rafaella, de 18 años, ha tomado el poder en los ensayos de Chanel. La joven acompañado a la artista por un día y ha escuchado en exclusiva ‘TOKE’, su segundo single y canción elegida por la Selección Española de Futbol y TVE como himno de La Roja en el Mundial de Fútbol masculino de Catar. Esta acción reclama el papel de adolescentes y niñas en los espacios de poder, como parte de la campaña #EqualPowerNOW de Plan International. En el décimo aniversario de la aprobación de este día a instancias de Plan International, la organización dedicada a la defensa de los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas fomenta tomas simbólicas de poder, o takeovers. En estas acciones, jóvenes de sus grupos de participación ocupan los puestos de poder de empresas, instituciones públicas y otros lugares de toma de decisiones. La toma de poder con Chanel se une a otros takeovers en España y en otros lugares del mundo, como los que se realizaron en el Palacio Nacional sede del gobierno de República Dominicana, en la presidencia de Timor Oriental, en el ministerio de economía digital de Burkina Faso y en embajadas de varios países. Estas acciones simbólicas muestran la voluntad de participación de las niñas y las adolescentes, como prueban los resultados del informe «Equal Power NOW: niñas, mujeres jóvenes y participación política», que también manifiesta la necesidad de abrirles paso en el poder político, económico, social y cultural. Construir la participación de niñas y mujeres jóvenes La toma de poder con Chanel ocurrió durante un ensayo de la artista, donde Rafaella, joven participante de los programas de Plan International, no solo acompañó a la cantante y bailarina en la coreografía de SloMo, con la que quedó tercera en el Festival de Eurovisión. Si no que también la asesoró en la gestión de su agenda de trabajo y opinó sobre ‘TOKE’: su segundo single y canción que será himno de la selección española en la Copa Mundial de Fútbol masculino de la FIFA Catar 2022, que empieza en noviembre. La joven de 18 años, Rafaella, que cursa el primer año del grado de Biología con el sueño de trabajar en la NASA, es voluntaria con Plan International en actividades con niños y niñas refugiados ucranianos y ha participado en programas de intercambio cultural y liderazgo femenino. Con Chanel no solo le vincula su pasión por la música y la danza, sino un origen migrante sobre el que hablaron durante su encuentro. “Para muchas chicas y adolescentes eres una referente. Te quería preguntar si, siendo mujer joven y encima inmigrante, alguna vez has sufrido algún tipo de discriminación que te haya frenado a lo largo de tu trayectoria profesional”, preguntó Rafaella a Chanel. Al igual que Rafaella, Chanel emigró a España cuando era niña. Desde entonces, la artista ha cosechado muchos éxitos, desde Eurovisión hasta una audición con Steven Spielberg para un musical. Aunque estos no han estado exentos de críticas, Chanel recuerda las palabras con las que la directora de su escuela de danza aconsejó ser positiva desde la infancia: “Hay muchas mejores que tú, pero ninguna como tú”. Algo que ella interiorizó para rodearse de gente que la apoya y lo que le permite expresarse tal y como es. “He recibido mucha discriminación por ser inmigrante y por ser mujer. Pero eso no me ha frenado. Vivir ese tipo de situaciones lo único que me hace es coger más fuerzas para alzar más la voz. […] Hay que mantener a esa niña interior viva, para que nos recuerde en los momentos de más altibajos. Mi consejo es que ellas se rodeen de gente que construya y no que destruya”, respondió la artista. Plan International reclama la participación de las niñas, adolescentes y jóvenes en todos los ámbitos de la sociedad, y especialmente en la toma de decisiones políticas que afectan a su vida. La organización insta a Gobiernos y toda la sociedad a abrir espacios formales, seguros e inclusivos, para la participación real de las niñas y jóvenes y a promover una educación cívica que les permita adquirir los conocimientos y las habilidades fundamentales para el liderazgo y la socialización

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Debemos proteger los derechos de las niñas durante la crisis del hambre

Reconocer la comida como un derecho básico es un paso esencial para ayudar y asistir a las niñas afectadas por la crisis del hambre, asevera un nuevo informe de la agencia humanitaria y de desarrollo Plan International. Los niveles actuales de hambre, nunca antes vistos, tienen efectos devastadores para niños, niñas y mujeres jóvenes. Las consecuencias derivadas de esta crisis afectan a ámbitos que trascienden el derecho a la alimentación, ya que las niñas suelen ser las primeras en abandonar la escuela o las últimas en comer cuando escasean los alimentos, así como también son más vulnerables a los matrimonios infantiles y forzados, al trabajo infantil, a la violencia de género, a la explotación sexual y a los embarazos precoces y no deseados. “Durante periodos de hambruna, las niñas están más expuestas a la vulneración de sus derechos. Por eso, un enfoque del hambre basado en derechos humanos nos permite abordar tanto la escasez de alimentos como sus consecuencias, que pueden ser fatales. A menos que se tomen medidas ahora, se perderán muchas más vidas y los efectos devastadores sobre la infancia, especialmente sobre las niñas, perdurarán durante las próximas décadas. Debemos empezar a reconocer la alimentación como un derecho humano básico que debe ser respetado y cumplido”, asegura Concha López, directora general de Plan International. El derecho a la alimentación está recogido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (UDHR, por sus siglas en inglés) como parte del derecho a un nivel de vida adecuado, y también está consagrado en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966 (ICESCR, en inglés). Mientras crece el número de países que tienen una ley que establece el derecho a la alimentación. “Existe la tendencia de mostrar la lucha contra el hambre y la malnutrición como si fuese una responsabilidad moral o una elección política”, asegura Jacqui Gallinetti, directora global de investigación. “Este enfoque no es erróneo, pero enmascara un elemento importante: atajar el hambre es una obligación jurídicamente vinculante en materia de derechos humanos”. El hambre infantil supone una degradación de la dignidad humana y, por lo tanto, una violación de los derechos humanos. La erradicación del hambre infantil mediante el uso de un enfoque basado en derechos humanos nos ayuda a proteger y apoyar a las niñas y adolescentes. Cerca de 30 países recogen el derecho a la alimentación en sus constituciones. En este sentido, es significativo que, de los 38 países que son parte de la fase de emergencia de la inseguridad alimenticia, solo la República Democrática del Congo, Honduras, Kenia, y Níger recogen este derecho en sus cartas magnas. “Una cosa es legislar y otra muy diferente aplicar la ley”, subraya Gallinetti: “Aunque el derecho a la alimentación está recogido en las constituciones de muchos países, este no siempre cumple”. Según el nuevo informe de Plan International, Girls’ Rights and the Global Hunger Crisis, el hambre y la malnutrición no siempre están causados por la falta de alimento, sino también por la falta de acceso a los alimentos por parte de amplios sectores de la población mundial, en particular debido a la pobreza. A pesar de que cada vez se producen más alimentos para abastecer a la población mundial, 829 millones de personas siguen pasando hambre. En los países afectados por conflictos, seis de cada diez personas sufren inseguridad alimentaria aguda. Como el resto de obligaciones vinculadas a los derechos humanos, el derecho a la alimentación implica respetar, proteger y satisfacer el derecho a alimentos adecuados, así como permitir el acceso a estos por razones humanitarias, de forma que los proveedores puedan distribuirlos, que esta ayuda no se pueda denegar, y que el acceso a estos para poblaciones afectadas sea rápido, seguro y libre. El horizonte para el resto de 2022 es aún más pesimista, ya que la crisis del hambre empeora en muchos países. En septiembre de 2022, 970.000 personas corren el riesgo de morir de hambre en Etiopía, Yemen, Sudán del Sur, Somalia y Afganistán. Los efectos de la crisis del clima y de la pandemia de COVID-19 se solapan con los derivados de la inflación y el incremento de precios de los alimentos, la energía y los fertilizantes, así como con las consecuencias de la escasez de alimentos a raíz del conflicto de Ucrania. Según la situación actual, se estima que 670 millones de personas seguirán padeciendo hambruna en 2030, lo que supone el 8 % de la población mundial. Estimaciones recientes también pronostican que los niños y niñas que nacieron en 2020 se enfrentarán a un número de sequías y pérdidas de cosechas tres veces mayor que el que sufrieron sus abuelos, siendo la infancia de los países de rentas bajas los que soportarán los peores efectos de la crisis

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