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Más del 60% de la adolescencia castellanoleonesa cree que la tecnología importa más que la política
La mayoría de adolescentes y jóvenes castellanoleoneses (60 %) da más importancia a la tecnología que a la política, mientras que 8 de cada 10 cree que todos los políticos mienten y no escuchan a la juventud; según se desprende del estudio Así somos. El estado de la adolescencia en Castilla y León presentado hoy por Plan International en el Consejo Económico y Social de Castilla y León. “Casi una de cada diez personas de Castilla y León es adolescente. Sin embargo, muchas políticas públicas e iniciativas no tienen en cuenta ni sus demandas ni necesidades. Pedimos a todos los partidos, no que no se olviden, si no que pongan en el centro de sus campañas electorales a los y las adolescentes. Y para ello, que se comprometan a que lo primero que aprobará quien llegue al Gobierno de la Junta sea la Ley de Atención a la Infancia y la Adolescencia en Castilla y León”, afirmó hoy David del Campo, director de Incidencia Política y Comunicación de Plan International. Según el estudio Así Somos, en este clima de desafección general, ellos están mucho más satisfechos, en casi un 40 %, con la política actual que ellas, con tan solo un 18 %. En este caso los chicos castellanoleoneses también superan a la media española, con un 27 % de satisfacción en este sentido entre ellos. La investigación parte de una de las mayores encuestas realizadas a adolescentes en España: 3.500 chicas y chicos de entre 12 y 21 años, cubriendo a la generación Z y Alfa. El estudio fue presentado hoy junto a un debate entre representantes políticos de todos los grupos parlamentarios castellanoleoneses; así como el Consejo de la Juventud de Castilla y León; para repasar las propuestas políticas de cara a la nueva legislatura. Actitudes frente a la violencia A su vez, por encima de la media nacional está el rechazo a la violencia de género en Castilla y León: más de 7 de cada 10 de los y las adolescentes de la región no consideran aceptable ninguna de las actitudes de control o violencia sobre las que se les consultó; aunque algunas formas de control generan mayor ambigüedad, como que un chico revise el teléfono de su novia o quiera saber dónde está ella en todo momento. Como también ocurre a nivel nacional, la violencia en sus distintas formas afecta especialmente a las chicas. El 16 % de ellas, frente a tan solo el 1 % de los chicos encuestados en la comunidad autónoma ha vivido violencia o acoso sexual, y un 11% de ellas, frente al 6% de ellos, ha vivido violencia o acoso sexual digital, a través de redes sociales o mediante el uso de inteligencia artificial. Brecha de género en salud mental, educación y presión estética La brecha entre ellos y ellas también es significativa en el plano de la salud mental: apenas un 1 % de los chicos encuestados declara tener problemas de salud mental, frente al 15 % de las chicas castellanoleonesas. Respecto a su satisfacción con su aspecto físico, la presión estética es un factor de peso. Los y las adolescentes de Castilla y León, especialmente ellos, están muy satisfechos con su aspecto. A pesar de ello, más de 6 de cada 10 chicos y chicas han recibido críticas por su físico. Aunque consideran mayoritariamente que las chicas se preocupan más por el aspecto, y el 38 % de chicas dice que le gustaría operarse; este dato convive con que un 74 % de los chicos necesita arreglarse para salir. La mitad de ellos y ellas se ven influenciados por los modelos de belleza promovidos en redes sociales. Por otro lado, en el ámbito de la educación, la adolescencia y juventud de la región está ampliamente satisfecha. El 93 % de los chicos y el 76 % de las chicas encuestadas está satisfecho con el día a día escolar y su rutina académica, siendo una de las mayores fuentes de satisfacción en el caso de ellos. Sin embargo, un tercio de chicos y chicas indica no tener los recursos

Plan International insta a actuar ante la creciente crisis humanitaria en Sudán
Nuestra respuesta al informe de la ONU sobre El Fasher Un informe publicado el jueves por la Misión independiente de la ONU sobre Sudán concluye que los actos cometidos por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) durante la toma de El Fasher, en Darfur, a finales de octubre, presentan “indicios de genocidio”. El informe documenta asesinatos selectivos por motivos étnicos, violencia sexual generalizada y desapariciones forzadas. El asedio, que se prolongó durante 18 meses, también provocó hambre y privaciones extremas entre la población civil. Las personas investigadoras advierten de que el “riesgo de que se cometan nuevos actos genocidas sigue siendo grave y persistente”. En respuesta, el director de país de Plan International en Sudán, Mohamed Kamal, afirmó: “El informe de la ONU expone con crudeza el horror vivido en El Fasher. Detalla atrocidades sistemáticas en el marco de un asedio que sometió a la población civil al hambre y le negó el acceso a la asistencia humanitaria. La Misión documentó ataques coordinados y repetidos basados en la identidad —vinculados a la etnia, el género y la supuesta afiliación política— que resultaron en asesinatos masivos, graves daños físicos y psicológicos, violencia sexual generalizada contra niñas y mujeres de entre 7 y 70 años, torturas, detenciones y desapariciones. Sudán afronta una emergencia humanitaria catastrófica. Los combates continúan afectando a gran parte del país, desplazando a cientos de miles de personas. La violencia sexual es alarmantemente frecuente y 4,2 millones de personas sufren desnutrición aguda, siendo la infancia la más afectada. A pesar de la financiación limitada, Plan International sigue respondiendo, proporcionando asistencia vital en Darfur y en las regiones de Kordofán. Nuestros equipos en Darfur han escuchado de primera mano cómo mujeres, niñas y niños han sufrido violencia sexual y de género atroz. Las necesidades específicas y diferenciadas de niñas y mujeres no pueden pasarse por alto. La violación y otras formas de violencia sexual se están utilizando como arma de guerra en Sudán. Junto a otras intervenciones, estamos reforzando el apoyo centrado en las personas supervivientes. Hacemos un llamamiento a todas las partes armadas del conflicto para que pongan fin de inmediato y prevengan las graves violaciones contra la infancia y garanticen la protección de la población civil y del personal humanitario que presta asistencia vital a quienes más lo necesitan, en conformidad con el Derecho Internacional Humanitario. El pueblo sudanés enfrenta la peor crisis humanitaria del mundo. Sin un alto el fuego inmediato, una tregua humanitaria y una ampliación significativa de los programas de asistencia —respaldada por más financiación y acceso garantizado— la situación seguirá deteriorándose. Donantes y gobiernos tienen la responsabilidad moral de actuar

Corremos el riesgo de perder a toda una generación»: la infancia en Ucrania se enfrenta a una crisis de salud mental
Cuatro años después del inicio de la guerra a gran escala en Ucrania, la organización humanitaria Plan International lanza una advertencia urgente: sin una inversión sostenida en salud mental y apoyo psicosocial, toda una generación de niños y niñas ucranianos corre el riesgo de crecer con secuelas psicológicas a largo plazo que afectarán al futuro del país durante décadas. Los niños y las niñas en Ucrania han pasado hasta 5.000 horas refugiándose bajo tierra, el equivalente a casi siete meses de sus vidas. Uno de cada tres afirma ahora que los exámenes escolares les resultan más estresantes que las sirenas antiaéreas, lo que pone de manifiesto hasta qué punto el conflicto ha transformado su percepción de lo que es normal. «Todos los niños y las niñas en Ucrania comparten esta experiencia de dormir en refugios antibombas y de vivir sin educación presencial ni electricidad. Han perdido cualquier sensación de seguridad básica», afirmó Sven Coppens, director de Respuesta Humanitaria en Ucrania de Plan International. «Las emergencias humanitarias suelen medirse en semanas o meses. Tras cuatro años de guerra a gran escala, esto se ha convertido en una crisis prolongada y la respuesta pasa ahora por evitar daños irreversibles a toda una generación». Muchos niños y niñas se han visto obligados a huir de sus hogares en múltiples ocasiones, perdiendo espacios de confort tan familiares como sus habitaciones, parques infantiles y aulas. Durante largos periodos, la escolarización ha tenido lugar en línea, privándoles de entornos seguros donde aprender, socializar y construir amistades. A estas pérdidas se suma, en muchos casos, la separación de familiares que sirven en las fuerzas armadas. Uno de cada tres niños y niñas ha vivido la muerte o las heridas graves de una amistad cercana o de un familiar. «Esto está teniendo consecuencias enormes en la salud mental de la infancia», explicó Tetiana Zaiets, especialista en protección de Plan International en Ucrania. «Vivir bajo un miedo constante afecta a la forma en que los niños y las niñas hablan, aprenden y se relacionan con los demás. No se trata solo de estrés: hablamos de un sufrimiento profundo, con consecuencias duraderas». El impacto psicológico se manifiesta de múltiples maneras: miedo persistente y pesadillas, aumento de la agresividad, aislamiento social y graves dificultades de concentración. Especialistas en salud mental que trabajan con Plan International alertan de incrementos preocupantes de problemas de memoria y del habla, especialmente entre niños y niñas que viven cerca de los epicentros de ataques con drones y misiles. Un espacio seguro para volver a dormir sin miedo Damir, de 8 años, ha pasado más de la mitad de su vida conviviendo con pesadillas provocadas por la guerra. Muchas noches se despierta sobresaltado, incapaz de distinguir las paredes de su habitación de las explosiones que aparecen en sus sueños. En un espacio amigo de la infancia apoyado por Plan International en el centro de Ucrania, la terapia artística le ha ayudado a expresar y gestionar ese miedo. «Es difícil explicar la ansiedad a un niño pequeño, así que le pedí que dibujara lo que sentía», explica Viktoria, psicóloga de crisis. Con el tiempo, Damir empezó a dormir mejor, a reducir su ansiedad y a relacionarse con más confianza con su madre y con otros niños y niñas. «Soy muy bueno en kárate y quiero competir con otros niños», dice ahora, mientras juega rodeado de colores. Damir juega en la piscina de bolas del espacio infantil apoyado por la ONG Plan International © Mirja Vogel/Plan International En las familias forzadas a huir de sus hogares, madres, padres y personas cuidadoras suelen pasar largas horas tratando de garantizar la subsistencia del hogar, lo que reduce el tiempo de interacción de calidad con sus hijos e hijas. Esto les priva de oportunidades clave para practicar la comunicación y la expresión emocional. Las y los adolescentes se ven especialmente afectados por la crisis. En plena transición de la infancia a la vida adulta, afrontan una ansiedad profunda tanto por su seguridad inmediata como por su futuro, con pocos espacios para socializar o expresarse. Los roles de género profundamente arraigados dificultan especialmente que los chicos hablen abiertamente de sus emociones. Si no se atienden las necesidades de salud mental de la infancia, existe el riesgo de que crezcan con un sufrimiento profundo y prolongado, con bajo rendimiento escolar o recurriendo a mecanismos de afrontamiento negativos como el consumo de drogas o alcohol o la adopción de conductas de riesgo, lo que afectará al futuro de la sociedad ucraniana. El impacto de la guerra se extiende también a las familias y a las personas cuidadoras, que afrontan estrés, agotamiento e incertidumbre. «Si quienes cuidan están desbordados, los niños y las niñas lo perciben de inmediato», explicó Coppens. «Pero cuando las personas cuidadoras reciben apoyo y son resilientes, los niños y las niñas suelen reflejar esa resiliencia. Por eso hemos hecho del apoyo psicosocial y de la salud mental una prioridad». En estrecha colaboración con organizaciones socias, Plan International está respondiendo a la crisis con iniciativas como espacios amigos de la infancia en refugios antibombas rehabilitados, donde los niños y las niñas pueden aprender y jugar con seguridad y recuperar una sensación de normalidad. Las sesiones de apoyo a la parentalidad ayudan a madres, padres y personas cuidadoras a comunicarse mejor con sus hijos e hijas, gestionar el estrés y prevenir el agotamiento. Las familias han observado mejoras notables: sus hijos e hijas están más felices, tienen más confianza en sí mismos y se expresan con mayor fluidez. Estos espacios también permiten que madres y padres se conecten entre sí, creando redes de apoyo que benefician a familias y comunidades enteras. Sin embargo, la magnitud de las necesidades supera con creces los recursos disponibles. De los 10,8 millones de personas en Ucrania que actualmente necesitan asistencia humanitaria, los recortes de financiación y las dificultades para llegar a las poblaciones cercanas a las líneas del frente hacen que solo un tercio (3,6 millones de personas) pueda recibir apoyo en estos momentos. «Si no abordamos estas necesidades ahora, corremos el riesgo de perder a toda una generación. ¿Cómo pueden los y las jóvenes contribuir a la sociedad si las cicatrices invisibles convierten la vida diaria en una lucha constante?», se preguntó Coppens. «Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que siga apoyando la respuesta humanitaria en Ucrania y priorice la inversión a largo plazo en educación, salud mental y servicios psicosociales, para que los niños y las niñas de Ucrania puedan decir: “el mundo estuvo a nuestro lado y

Plan International exige un acuerdo de país para proteger a la infancia en redes sociales
Plan International, organización que trabaja por la igualdad de las niñas y los derechos de la infancia y la juventud, exigió hoy en un evento con motivo del Día de Internet Segura junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, un acuerdo de país basado en un consenso político para proteger más allá de prohibiciones y de forma efectiva los derechos de niños, niñas y adolescentes en el entorno digital. “8 de cada 10 adolescentes y jóvenes ha sufrido acoso online. Precisamente son las niñas, adolescentes y mujeres jóvenes las que se ven más expuestas al acoso digital, especialmente cuando es de carácter sexual. Es urgente aprobar la ley de protección de la infancia en el entorno digital para impulsar medidas que ya llegan tarde. Por eso, desde Plan International, pedimos un acuerdo de país que ponga su protección en el centro”, afirmó David del Campo, director de Incidencia Política y Comunicación de Plan International, que presentó hoy el estudio “(Des)protegidos online”, elaborado a partir de encuestas a jóvenes madrileños y entrevistas a personas expertas en torno a la violencia, la desinformación y la discriminación en entornos digitales, y con financiación del Ayuntamiento de Madrid. “Si hay algo en lo que merece la pena ponerse de acuerdo entre todas las fuerzas políticas es en la juventud, en esa esperanza de futuro mejor. Por eso, sería imperdonable que los que estamos en las instituciones fuéramos tan irresponsables de no entender que nuestra primera responsabilidad es que tengáis la capacidad de construir un futuro por vosotros mismos. Por eso, recogemos el guante de Plan International, y desde el Ayuntamiento apoyaremos la Ley Orgánica de protección de menores en entornos digitales”, dijo Almeida a los cincuenta niños y niñas del CEIP Gonzalo Fernández de Cordoba, del distrito Latina, que participaron en el evento en el Palacio de Cibeles. Niños y niñas del CEIP Gonzalo de Córdoba posan junto a la coordinadora del Youth for Change, comité juvenil de Plan International, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida © Plan International El 84 % de las personas encuestadas por Plan International afirma haber recibido mensajes insistentes con intención de quedar o intimar, incluso tras haber manifestado rechazo. Mientras, el 51 % de los y las jóvenes indica haber recibido comentarios racistas, discriminatorios o mensajes de odio. En este contexto, la semana pasada Plan International ya valoró positivamente el anuncio del presidente del Gobierno sobre la regulación del acceso de menores de 16 años a las plataformas digitales, aunque advirtió de que la verificación de la edad, por sí sola, no es suficiente para proteger a la infancia y la adolescencia frente a los riesgos a los que se enfrentan online, también en la inteligencia artificial generativa. La organización reclama una educación digital sobre el uso seguro, ético y responsable de la tecnología —incluyendo alfabetización digital, privacidad, ciberseguridad, pensamiento crítico, ética e inteligencia artificial—, adaptada a cada nivel educativo e integrada con educación emocional y afectivo-sexual. Además, insta a promover la participación de la infancia y la adolescencia en la elaboración de las políticas como sujetos de derechos digitales, así como la formación de profesionales y el acompañamiento a familias. Además, insta a que la regulación garantice que plataformas y aplicaciones son seguras por diseño e implementan sistemas de verificación de la edad precisos, fiables, sólidos, no intrusivos y no discriminatorios para evitar el acceso y exposición a contenidos perjudiciales y nocivos que puedan afectar el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. “No se trata de expulsar a la infancia de los espacios digitales, sino de diseñar y asegurar que el entorno online es seguro para todos, especialmente para los más vulnerables”, ha asegurado David del Campo. En el evento se presentó, además, el manual de recomendaciones del proyecto Jóvenes contra el Ciberacoso, financiado por el Ayuntamiento de Madrid e impulsado por Plan International España, un documento construido a partir de la escucha activa y la participación de 240 jóvenes de entre 11 y 24 años de distintos centros educativos y juveniles de Madrid, que compartieron sus experiencias, identificaron los principales riesgos del entorno digital y propusieron soluciones para promover un internet más seguro e inclusivo para todas las personas. Asimismo, se celebró una mesa redonda con jóvenes, personas expertas, docentes y profesionales del ámbito sanitario, en la que se reflexionó de forma conjunta sobre cómo prevenir y combatir la violencia digital. “El informe de Plan International está extraordinariamente trabajado, pero también da datos escalofriantes como que 8 de cada 10 han sufrido acoso. Esto requiere un esfuerzo por parte de instituciones, centros educativos familias y también vosotros, la juventud. No debéis tener ninguna duda de que vamos a estar a vuestro lado, nunca os falte el aliento porque no toleramos lo que está pasando”, afirmó el alcalde de la

Plan International y otras 21 ONG internacionales alertan sobre el agravamiento de la hambruna en Sudán
La Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (IPC, por sus siglas en inglés) ha advertido de niveles de malnutrición aguda propios de una situación de hambruna en dos zonas adicionales de Darfur del Norte. La IPC alerta hoy de que se han detectado niveles de malnutrición aguda equivalentes a una hambruna en dos nuevas localidades de Darfur del Norte: Um Baru y Kernoi. Hace apenas tres meses, la IPC ya advirtió de que la hambruna estaba presente en los estados de Darfur y Kordofán, con un alto riesgo de que estas condiciones siguieran extendiéndose. Los niveles de malnutrición aguda identificados recientemente representan una privación extrema y potencialmente mortal, y la IPC podría confirmar oficialmente la hambruna en estas zonas adicionales en un futuro próximo. En el caso de los niños y las niñas pequeños, el peligro es especialmente grave: la malnutrición debilita de forma severa su sistema inmunitario, lo que les hace mucho más vulnerables a las enfermedades en un momento en el que los servicios sanitarios y otros servicios básicos han sido gravemente interrumpidos o, directamente, han colapsado. La experiencia internacional demuestra que las confirmaciones oficiales de hambruna suelen llegar demasiado tarde. Miles de personas pueden haber fallecido ya, y muchos de los niños y las niñas que sobrevivan probablemente sufrirán secuelas de por vida. Esta nueva alerta confirma lo que las comunidades y quienes responden sobre el terreno temían desde hace meses. El hambre aumenta y se cronifica en zonas a las que se impide el acceso de los actores humanitarios. Incluso en los lugares donde es posible intervenir, los recursos son drásticamente insuficientes para hacer frente a unas necesidades abrumadoras y frenar la expansión del hambre. Plan International, junto con otras 21 organizaciones humanitarias internacionales, advierte de que otras zonas podrían estar enfrentándose a condiciones catastróficas similares. Sin embargo, la intensificación del conflicto y las severas restricciones de acceso impiden evaluaciones exhaustivas y una respuesta oportuna. Desde hace casi tres años, los actores armados en Sudán han llevado a cabo ataques deliberados contra la población civil y contra infraestructuras civiles esenciales para la supervivencia. Sudán es también escenario de una guerra implacable contra las mujeres y las niñas, que siguen enfrentándose a violencia sexual sistemática relacionada con el conflicto. Esta violencia ha desplazado a millones de personas de sus hogares y medios de vida, ha devastado su capacidad para producir y distribuir alimentos y ha bloqueado de forma recurrente su acceso al agua, a la atención sanitaria y a los servicios de protección. El acceso humanitario restringido, la persistente falta de financiación y la insuficiente voluntad política están confluyendo en una catástrofe que nunca debería haberse permitido. Sin un acceso inmediato y sin trabas para las operaciones humanitarias, junto con un aumento rápido de los recursos —incluidos los destinados a los actores locales—, la expansión de la hambruna no se

Plan International valora el anuncio del presidente del Gobierno pero alerta de que la verificación de la edad no es suficiente
Plan International valora positivamente el anuncio del presidente del Gobierno sobre la regulación del acceso de menores de 16 años a plataformas digitales, y llama a todos los grupos políticos a alcanzar un consenso urgente para aprobar el Proyecto de Ley Orgánica para la protección de las personas menores de edad en los entornos digitales. La organización da la bienvenida al control del acceso a las plataformas digitales y recuerda que la inteligencia artificial debe formar parte de esta propuesta. La prohibición de redes sociales para menores de 16 años debe ir acompañada de sistemas de verificación de edad para evitar la exposición a contenidos perjudiciales y nocivos que puedan afectar el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes en todos los espacios digitales, incluidos los asistentes de inteligencia artificial. Además, Plan International subraya que la protección digital requiere medidas complementarias, especialmente la educación desde edades tempranas en el uso seguro, crítico y responsable de las tecnologías. Esta educación debe incluir alfabetización digital, privacidad, ciberseguridad, pensamiento crítico, ética digital e inteligencia artificial, en todos los niveles y adaptada a cada ciclo educativo, integrando asimismo educación emocional y educación afectivo-sexual integral. Según datos del informe Así somos: el estado de la adolescencia en España (2025), basado en 3.500 encuestas a adolescentes y jóvenes de entre 12 y 21 años, más del 70% de son conscientes de los diferentes riesgos y un tercio considera que le dedica un tiempo excesivo a las plataformas digitales. Hasta un 17 % reconoce tener adicción al móvil. Por ello, Plan International reclama que la regulación combine protección, educación y participación activa de la adolescencia, reconociéndola como sujeto de derechos digitales. Más allá de las redes sociales, los y las adolescentes se enfrentan a riesgos derivados del diseño de las plataformas, la gobernanza de los algoritmos y la viralización de la violencia y los discursos de odio. Por ello, Plan International considera imprescindible que los responsables de las plataformas rindan cuentas y respondan ante la necesidad de eliminar contenidos dañinos o violentos. Asimismo, la organización insiste en incorporar la perspectiva de género, ya que niñas y adolescentes están expuestas en mayor medida a todas las formas de violencia digital, incluyendo el acoso, la difusión de imágenes sexuales no consentidas y el ciberbullying. Más del 80% manifiesta preocupación por el uso de la inteligencia artificial para la creación de contenidos falsos de carácter sexual y por la difusión no consentida de mensajes, fotos o vídeos personales.

La juventud siria refugiada duda si regresar a pesar de los cambios en el país
Plan International, organización que trabaja por la igualdad de las niñas y los derechos de la infancia y la juventud, presentó hoy en la Casa Árabe su nuevo informe sobre la situación y las aspiraciones de los y las jóvenes refugiadas sirias en Jordania en un momento de profunda incertidumbre y cambio tras la caída hace un año del Gobierno sirio, y analizó el futuro para esta generación y si será o no en su país de origen. De entre los participantes en el estudio, más de la mitad (51 %) se ve permaneciendo a largo plazo en Jordania, mientras que el 23 % considera la posibilidad de regresar a Siria. Entre las principales barreras para el retorno están la seguridad (78 %), la falta de oportunidades económicas (75 %) y la destrucción de viviendas (58 %). Las más cautelosas al considerar volver a Siria son las mujeres, que mostraron preocupación la seguridad, las expectativas culturales y las barreras de género en Siria. “Podemos considerar el retorno como una cuestión logística, pero es más que eso: es cómo lo definen los y las jóvenes sirios, cómo lo sienten. No se niegan a regresar, solo esperan a que sea seguro y digno y eso quizás no sea ni en uno ni en dos años. Todos comparten preocupaciones por lo que les espera allí”, explicó hoy la directora de Plan International en Jordania -país que acoge a casi millón y medio de personas refugiadas sirias-, Hamida Jahamah. Un año después de la caída del régimen de Bashar al-Asad en Siria, las expectativas de retorno de millones de personas refugiadas se han reactivado, pero también los interrogantes sobre seguridad, estabilidad y posibilidades de futuro. Una parte significativa de estos refugiados son adolescentes, jóvenes, niños y niñas que han crecido fuera del país y se enfrentan a una decisión crucial: permanecer en países de acogida como Jordania (donde ya representan a una gran parte de la población) o contemplar un retorno a una Siria que en muchos casos ni conocen. Por su parte, Leyla Hamad (CEARC), dijo: “Es muy interesante como medida de protección para la población refugiada respetar sus tiempos y diversas condiciones, no solo forzar el retorno. Y durante ese tiempo colocarles en el centro, que no solo se les consulte si no que diseñen estos programas. Por eso también es muy interesante la valoración que hacen las mujeres en el informe de Plan International sobre su posible regreso a Siria: son ellos las que valoran si encontrarán un contexto más represivo, se preguntan qué va a ocurrir con su educación… Poner en el centro a estas mujeres no solo es justicia y equidad, es trabajar en la paz a largo plazo”. “Probablemente todo el mundo en estos campos quiera volver. Pero, obviamente, las necesidades económicas y la inseguridad son barreras para ello. Verdaderamente la seguridad no ha llegado todavía a Siria, y sin ella no habrá una estabilidad económica y una garantía para los y las jóvenes que quieren volver a su país. En los ataques que estamos viendo en el noreste de Siria está el intento de desmantelamiento de una región autónoma, lo que está provocando desplazamientos masivos y dudas entre aquellos que ya no reconocen el lugar del que se marcharon”, contó en la mesa redonda la periodista Pilar Cebrián. Empoderar y formar a la juventud e infancia refugiada Plan International trabaja en Jordania desde 2016 y, en concreto en el campo de refugiados de Azraq, en el este del país, ofrece espacios seguros para la infancia y juventud, apoyo psicosocial estructurado, formaciones para el desarrollo de habilidades para la vida, prevención y respuesta a la violencia de género y promoción del liderazgo juvenil como parte del proyecto Protection for Empowerment, por el Departamento de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (DG ECHO, por sus siglas en inglés). Este año el campamento de Azraq, construido en una zona aislada y desértica para acoger a unas 40.000 personas, cumplirá doce años. Es el principal entorno vital para miles de niñas, niños y adolescentes sirios; y, para muchos y muchas, el único hogar que conocen. El proyecto ha proporcionado apoyo psicosocial y educativo a cerca de 2.000 niñas, niños y adolescentes de entre 6 y 17 años, muchos de ellos en situación de especial vulnerabilidad. A través de clubes especializados —como arte, ciencia, lectura, teatro, informática o deporte— se han creado espacios que fomentan el bienestar emocional, la resiliencia y la inclusión. Durante el evento en Casa Árabe se presentaron algunos de los cuadros pintados en uno de estos clubs que impulsan la expresión

Las escuelas de Kiev siguen cerradas por los apagones invernales
ATAQUES CONTRA LA EDUCACIÓN EN UCRANIA Las temperaturas bajo cero y los cortes de electricidad generalizados provocados por los continuos ataques contra la infraestructura energética de Ucrania han hecho que no sea seguro que los niños y niñas regresen a las aulas. Ante esta situación, las autoridades de Kiev han anunciado que todas las escuelas de la capital del país permanecerán cerradas hasta febrero, limitando una vez más el acceso a la educación. “No poder volver a la escuela —como consecuencia directa de los repetidos ataques contra la infraestructura energética del país— supone otro duro golpe para los niños y las niñas ucranianos, que ya han perdido tanto”, dijo Sven Coppens, director de la Respuesta Humanitaria a la Crisis en Ucrania de la ONG humanitaria Plan International. “Para la infancia ucraniana, la escuela no es solo un lugar donde aprender, sino también un espacio fundamental de seguridad, rutina y apoyo emocional, del que ahora se ven privados y privadas”, subrayó. A medida que la guerra en Ucrania se acerca a su quinto año, miles de estudiantes en Kiev se verán obligados y obligadas a permanecer en sus hogares, afrontando las duras condiciones del invierno sin calefacción, electricidad ni acceso a internet fiables. “Los niños y las niñas en Ucrania ya han vivido meses —y, en algunas zonas del país, años— de aprendizaje interrumpido”, advirtió Coppens. “Cada semana adicional fuera de la escuela amplía las brechas educativas y profundiza el impacto psicológico de esta guerra”, añadió La respuesta de Plan International en Ucrania Plan International trabaja en toda Ucrania y en los países vecinos para ayudar a que los niños, niñas y adolescentes puedan seguir aprendiendo de forma segura a pesar del conflicto en curso. A través de sus programas de educación en emergencias, la organización apoya la creación de espacios de aprendizaje seguros y con calefacción en refugios y centros comunitarios, facilita herramientas y materiales de aprendizaje digital para el acceso a la educación a distancia, forma al profesorado y al personal educativo en apoyo psicosocial y ofrece clases de refuerzo y actividades educativas no formales para niños y niñas desplazados y afectados por el conflicto. “Las organizaciones humanitarias no pueden hacerlo solas”, afirmó Coppens. Los niños y las niñas “necesitan con urgencia espacios de aprendizaje seguros, cálidos y bien equipados, electricidad fiable y un apoyo internacional sostenido”, insistió. En este sentido, instó a las autoridades ucranianas y a sus socios internacionales a “seguir priorizando la educación, invertir en soluciones energéticas de emergencia para las escuelas y ampliar opciones de aprendizaje flexibles e inclusivas”, para que “ningún niño ni ninguna niña se quede atrás este invierno”. “La educación no es un lujo: es un salvavidas”,

Las escuelas infantiles en Sudán deben ser lugares seguros, no lugares donde impere el miedo y el terror
96 personas, 43 de ellas niños han muerto por ataques de drones en los últimos días Plan International hace un llamamiento urgente a todos los grupos armados en Sudán para que respeten el Derecho Internacional Humanitario tras los recientes ataques con drones, incluido el ataque contra la escuela infantil -Hanan en Kordofán del Sur, que provocó la muerte de 96 personas, 43 de ellas niños. Al menos cuatro ataques con drones se han registrado recientemente en los estados de Kordofán del Sur y Kordofán del Norte: dos impactaron en la escuela infantil en la localidad de Kalogi, un tercero alcanzó un hospital donde se atendía a los heridos y un cuarto alcanzó un convoy humanitario que transportaba alimentos hacia Darfur del Norte, causando heridas muy graves al conductor. “Me faltan las palabras. Estoy devastado por estos niños, niñas y sus familias. ¿Qué esperanza podemos ofrecerles si ni siquiera podemos garantizar su seguridad y sus vidas en las escuelas infantiles?”, declaró Mohamed Kamal, Director País de Plan International Sudán. Este ataque ocurre apenas dos semanas después del décimo aniversario de la Declaración sobre Escuelas Seguras, un compromiso global respaldado por 121 Estados para proteger a estudiantes, docentes y centros educativos durante conflictos armados, en respuesta al alarmante aumento de ataques contra escuelas y su trágico impacto en la infancia y el personal docente. Un ataque contra la esperanza “Estos no son solo ataques contra instalaciones educativas, son un ataque contra la esperanza: destruyen el futuro, aplastan sueños y desmantelan los cimientos de la recuperación comunitaria. La violencia incrementa la vulnerabilidad de la infancia a la explotación, el abuso y el reclutamiento por grupos armados, dejando cicatrices psicológicas profundas y duraderas en toda una generación”, afirma Emilia Sorrentino, Responsable Global de Educación en Acción Humanitaria de Plan International. Plan International ha instado de manera constante y reiterada a todos los grupos armados en Sudán a cumplir con sus obligaciones bajo el Derecho Internacional Humanitario, incluyendo la prohibición estricta e incondicional de atacar a civiles y trabajadores humanitarios, el uso de armas que causen daños indiscriminados como los drones, y las violaciones graves contra la infancia. Sin embargo, la reciente escalada de violencia en varias zonas del país ha incluido el uso de drones con consecuencias devastadoras para la población civil. “Hemos visto ya las consecuencias catastróficas de la inacción de la comunidad internacional en la crisis humanitaria que se desarrolló en El Fasher, Darfur del Norte, pese a meses de llamados para priorizar la protección de civiles. La reciente escalada en la región del Gran Kordofán es el preludio de otra crisis inevitable ante nuestros ojos. Algo tiene que cambiar; debemos actuar ahora para salvar vidas”, advierte Kamal. “Plan International reafirma su compromiso de estar al lado de la infancia en Sudán y de abogar por su seguridad, educación y futuro. Las escuelas en Sudán deben ser espacios seguros, no zonas de miedo.” Violaciones graves El Informe Anual del Secretario General de la ONU sobre Niños y Conflictos Armados ha documentado una escala sin precedentes de violaciones graves contra la infancia en Sudán. Se han verificado más de 2.000 violaciones, incluyendo reclutamiento y uso de niños por grupos armados, asesinatos y mutilaciones, violencia sexual, ataques contra escuelas y hospitales, secuestros y denegación de acceso humanitario. Actualmente, Plan International está respondiendo a la crisis humanitaria en Sudán, incluyendo en Darfur del Norte y los estados del Gran Kordofán, proporcionando alimentos y ayuda humanitaria básica a las personas desplazadas por el conflicto, apoyo psicosocial, así como la creación de espacios seguros para la

Plan International reclama que la estrategia nacional de entornos digitales seguros aborde el impacto de la IA en la adolescencia
La inteligencia artificial debe incorporarse en profundidad y de forma transversal en la estrategia nacional de entornos digitales seguros para la infancia y la juventud que está preparando actualmente el Ministerio de Juventud e Infancia para que ésta y las leyes que buscan garantizar los derechos digitales de los niños y niñas españoles sean realmente efectivas en el mundo en el que está creciendo esta generación, según alertó hoy la ONG humanitaria especialista en infancia y adolescencia Plan International. Además, Plan International reclamó que se aproveche el desarrollo de esta estrategia para garantizar la educación digital crítica y la protección de la infancia y adolescencia frente a tecnologías emergentes como la inteligencia artificial; algo que la organización considera que no está incluido de forma integral ni en el Proyecto de Ley Orgánica para la Protección de las personas menores de edad en los entornos digitales ni en el Anteproyecto de Ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial. Según los últimos estudios de Plan International sobre el estado de la adolescencia en España, Así somos y Así Hablamos, chicos y chicas emplean cada vez más la inteligencia artificial de forma intensiva en sus estudios (61 % y 56 % respectivamente). Además, la mayoría también la utiliza para hacer consultas (43 %), y 1 de cada 5 chicas utiliza la IA para contarle sus cosas. Al 68 % y 61 % de las y los encuestados por Plan International les preocupa depender demasiado de la IA y solo el 38% reconoce que tiene sesgos, por lo que estas políticas públicas deben reflejar esta realidad, así como los riesgos y usos cada vez más presentes en las vidas de los y las jóvenes que utilizan la IA o consumen contenido realizado con ella. Para Plan International, el anteproyecto de ley para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial prohíbe prácticas y prevé sanciones por explotación de vulnerabilidades relacionadas con la edad, pero no tiene un enfoque de infancia, y la Ley de Protección de Personas Menores de Edad prevé la tipificación como delito la creación de deepfakes, pero el abordaje del impacto de la inteligencia artificial en los derechos de los niños, niñas y adolescentes requiere de un planteamiento más amplio. La estrategia es una oportunidad para impulsar medidas que garanticen todos los derechos digitales de la infancia y adolescencia en la era de la IA. Por otro lado, la estrategia nacional debe integrar la perspectiva de género de forma transversal, algo que facilitaría abordar las desigualdades que se dan en el acceso, uso y protección de las niñas y jóvenes en los entornos digitales, donde ellas también están más expuestas a riesgos. Según Así Somos, las adolescentes de entre 12 y 16 años consideran en mayor proporción que la inteligencia artificial implica más riesgos para ellas que para los chicos (un 40 % ellas frente a un 31 % ellos). El 84 % de las chicas de 12 a 16 años temen que se use su imagen para crear contenido sexual falso mediante inteligencia artificial, un reflejo más de la mayor vulnerabilidad de ellas en los entornos digitales. Plan International reclama educación, protección y participación para reconocer a los y las adolescentes como sujetos de derechos digitales. Además, la ONG pide incorporar de forma transversal en el currículo una educación digital sobre el uso seguro, ético y responsable de la tecnología —incluyendo alfabetización digital, privacidad, ciberseguridad, pensamiento crítico, ética e inteligencia artificial—, adaptada a cada nivel educativo e integrada con la educación emocional y la educación afectivo-sexual integral. La creación de un órgano permanente de gobernanza digital para la infancia y la adolescencia, que reúna a representantes de Administraciones públicas; empresas tecnológicas y plataformas; organizaciones sociales, científicas y de defensa de derechos; y niños, niñas y adolescentes es otra de las propuestas de la organización, que han elaborado junto al grupo de participación juvenil Youth for Change y han hecho llegar a la consulta pública para la elaboración de esta

Plan International condena los secuestros en escuelas y pide una acción urgente para proteger el derecho a la educación de la infancia en Nigeria
La ONG humanitaria Plan International ha condenado el secuestro de 303 estudiantes y 12 docentes a manos de hombres armados en una escuela del estado de Níger (Nigeria) durante la madrugada del pasado viernes. Aunque 50 estudiantes lograron escapar y regresaron con sus familias el domingo 23 de noviembre, más de 250 siguen en cautiverio. Este último secuestro masivo ocurre justo antes de que dé comienzo la 5ª Conferencia Internacional sobre Escuelas Seguras, que se celebrará en Nairobi (Kenia) los días 25 y 26 de noviembre de 2025 para buscar compromisos renovados con la protección de la educación en los conflictos. Sólo el año pasado aumentaron un 44 % los ataques contra escuelas, resultando en la muerte, secuestro o trauma de miles de estudiantes y profesionales educativos. Al pronunciarse sobre lo sucedido, el director nacional de Plan International en Nigeria, Dr. Charles Usie, declaró: “Este incidente se produce menos de una semana después del secuestro de alumnas en el estado de Kebbi, lo que señala un patrón preocupante de ataques reiterados a los entornos educativos de Nigeria y el creciente riesgo al que se enfrenta el alumnado. No podemos, como nación, seguir observando cómo se llevan a niños y niñas de las aulas sin ninguna garantía de protección. La búsqueda de una educación nunca debería poner en riesgo la vida de un menor. Las escuelas deben ser lugares de aprendizaje, no espacios donde reine el miedo. Toda niña y todo niño tiene derecho a recibir educación en un entorno que proteja su seguridad, su dignidad y su futuro; sin embargo, en estos momentos, los actores armados no estatales pueden secuestrar a estudiantes y docentes con total impunidad. Si la seguridad de nuestra infancia no está garantizada, el futuro de este país queda en entredicho. Nigeria debe demostrar una voluntad política más firme para defender el derecho a la educación, porque, al no proteger a la infancia, estamos fallando a nuestra nación. Este nuevo secuestro, ocurrido tan poco tiempo después del incidente de Kebbi, demuestra una vez más que las medidas actuales para mantener a la infancia a salvo dentro y alrededor de las escuelas no son suficientes. Los entornos de aprendizaje siguen expuestos a amenazas graves, y los sistemas que deberían prevenir o responder a estos ataques siguen siendo demasiado débiles. Estos ataques recurrentes continúan minando la confianza de las familias en el sistema educativo y en la capacidad de las autoridades para proteger a sus hijos e hijas. Pedimos al Gobierno Federal de Nigeria que trate estos casos como una cuestión de prioridad nacional y que demuestre su compromiso con la protección de la infancia. Las agencias de seguridad e inteligencia deben actuar con rapidez para localizar y rescatar de forma segura a los estudiantes y al personal secuestrado. También instamos a las autoridades nacionales y estatales a reforzar los sistemas de protección comunitaria, mejorar los mecanismos de alerta temprana y respuesta rápida, y aumentar la inversión en la seguridad escolar en todo el país. Además de la acción a nivel nacional, pedimos a la comunidad internacional que refuerce los esfuerzos para proteger las escuelas en regiones afectadas por crisis y que mantenga los compromisos asumidos en la Declaración sobre Escuelas Seguras, de modo que los espacios educativos estén protegidos frente a ataques en cualquier parte del mundo. Reafirmamos nuestro compromiso de apoyar a la infancia, especialmente a las niñas, en todo Nigeria, defendiendo su seguridad, su educación y su futuro. No podemos permitir que se normalice el secuestro de menores que únicamente quieren aprender. Las escuelas deben ser espacios seguros, no zonas de miedo”, ha afirmado

Un 63% de las niñas y adolescentes en todo el mundo desafían en secreto las normas de género en su vida cotidiana
Las niñas de todo el mundo están desafiando las normas de género de forma creativa y valiente en su día a día, aunque muchas veces lo hacen en silencio para protegerse. Así lo demuestra el nuevo informe global de Plan International y la Universidad de Cardiff, titulado “La resistencia cotidiana de las niñas”, que analiza cómo impulsan cambios sociales desde su vida diaria. º El estudio revela que el 63% de las niñas resiste las normas de género en secreto —desde ganar dinero sin que sus padres lo sepan hasta mantener amistades o relaciones ocultas— porque hacerlo públicamente puede poner en riesgo su seguridad. Aun así, casi la mitad (47%) se atreve a desobedecer abiertamente estas normas en algún momento. El informe también advierte que desafiar abiertamente las normas puede ser peligroso: el 83% de las niñas que resistieron dijo haber sufrido castigos físicos en la infancia. Por ello, muchas optan por ocultar su resistencia para mantenerse seguras. “La igualdad de género no podrá alcanzarse si hay niñas que se ven obligadas a esconderse o temen por su vida por defender sus derechos. Ellas ya están impulsando el cambio. Necesitan marcos legales que las protejan, adultos que las apoyen, entornos seguros y la libertad para hablar sin miedo”, asegura Concha López, directora general de Plan International. Basado en 18 años de investigación cualitativa del proyecto Real Choices, Real Lives, la investigación siguió a 142 niñas en nueve países (Benín, Togo, Uganda, Brasil, República Dominicana, El Salvador, Camboya, Filipinas y Vietnam) desde su nacimiento hasta los 18 años. La conclusión es clara: las niñas participan políticamente en su vida cotidiana, aunque no se identifiquen como activistas. Resistencia cotidiana: pequeños actos, grandes cambios. Si bien la atención pública suele centrarse en activistas famosas como Malala Yousazfai o Greta Thunberg, el informe revela que la mayoría de las niñas participan políticamente de manera más silenciosa pero igualmente transformadora, y que necesitan más apoyo por parte de los adultos para hacerlo con seguridad. La investigación muestra que la resistencia adopta muchas formas: practicar deportes tradicionalmente masculinos, cuestionar por qué se les asignan más tareas domésticas, exigir educación sexual integral o reclamar el derecho a decidir sobre su futuro. Estos gestos, aunque parezcan pequeños, son actos políticos que desafían las normas de género y abren camino hacia la igualdad. En Brasil, Juliana desafió las expectativas familiares al seguir jugando al fútbol, pese a que sus abuelos lo consideraban “inapropiado para una niña”. Su perseverancia no solo le permitió seguir en el campo, sino que cambió la mentalidad de su entorno, demostrando que cuando los adultos escuchan y apoyan, se abre la puerta a una transformación social más amplia. Un llamado a la acción El informe insta a gobiernos, educadores y comunidades a crear entornos donde las niñas puedan liderar el cambio. En este sentido, llama a los Gobierno a reforzar los marcos legales que garanticen la igualdad y no discriminación, prohibir la violencia contra la infancia, financiar una educación inclusiva e igualitaria y apoyar la participación y el liderazgo juvenil. Reclama asimismo a los centros educativos que ofrezcan espacios seguros para que las niñas hablen libremente, participen en actividades y reciban una educación sexual integral y hace un llamamiento a las familias y comunidades para que escuchen a las niñas, cuestionen las normas restrictivas y sean modelos de igualdad. Puedes leer aquí el estudio