El Día Internacional de la Niña cumple quince años bajo la amenaza de una ola de retrocesos

Noticia Sep 29 / 2026

 

Representantes de los grupos parlamentarios, la ONG Plan International y su comité juvenil Youth For Change posan frente al Congreso de los Diputados en el quince aniversario del Día de la Niña © Plan International

 

Plan International presenta un balance de estos años que muestra avances reales pero desiguales, lentos y frágiles, en un contexto global que ha empezado a girar en sentido contrario.

La mortalidad infantil de niñas menores de 5 años se ha reducido en 1,25 millones, 41 millones han ganado acceso a productos básicos de higiene y el matrimonio infantil ha bajado cuatro puntos desde 2012. 

Sin embargo, mil millones de niñas y mujeres viven hoy en países donde la igualdad de género se ha estancado o ha retrocedido. Al ritmo actual, harán falta 171 años para alcanzarla.

Plan International presentó hoy en el Congreso de los Diputados un balance de los quince años del Día Internacional de la Niña que constata avances reales pero muy desiguales y advierte de un contexto global que ha empezado a normalizar los retrocesos en los derechos de niñas y mujeres. El análisis compara quince indicadores entre 2011 y la actualidad, desde la salud y la supervivencia hasta la educación, la protección frente a la violencia, el desarrollo económico o la participación política, y concluye que cada mejora conseguida en este periodo llega con una letra pequeña que determina a qué niñas alcanza y a cuáles deja fuera. 

El acto ha sido inaugurado por la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol y por la directora general de Plan International en España, Virginia Saiz, quienes han subrayado la urgencia de fortalecer las políticas, leyes y programas que protegen los derechos de las niñas. 

“Hace 15 años, las niñas nacían en un mundo lleno de desafíos, pero con esperanza en el progreso. Hoy, un mundo más desigual y violento amenaza con revertir décadas de avances. Sin embargo, sabemos que invertir en las niñas sigue siendo una apuesta de presente y de futuro para conseguir un mundo más justo, democrático y próspero”, señaló Saiz.

 

Amenazas de retroceso 

Mil millones de niñas y mujeres viven hoy en países donde la igualdad de género se ha estancado o ha retrocedido. ONU Mujeres alertó en 2025 de que cerca del 25 % de los países registra ya un retroceso en los derechos de las mujeres y las niñas, con desmantelamiento de políticas de género, recortes presupuestarios y leyes reformuladas para limitar libertades. Entre 2024 y 2025, el presupuesto de la Ayuda Oficial al Desarrollo se redujo en 60.000 millones de dólares, en un contexto en el que solo el 4 % de esa ayuda se destina principalmente a la igualdad de género. 

Al ritmo actual, según los últimos datos de ONU Mujeres, se tardarán 171 años en alcanzar la igualdad. 

“Cada vez más lejos, cada vez más letra pequeña. Si hace quince años logramos un consenso para reconocer todo lo que quedaba por hacer para garantizar los derechos de las niñas, hoy nos enfrentamos a un riesgo real de retrocesos en todo lo que hemos conseguido”, advirtió Saiz frente a los representantes de los grupos parlamentarios en el Congreso. 

La organización subraya además el efecto de los conflictos sobre la infancia. Naciones Unidas cifra en casi un 40 % el incremento de la violencia contra la infancia en conflictos entre 2024 y 2025, y el 90 % de las víctimas en esos contextos son mujeres y niñas. En entornos frágiles, más de una de cada cuatro niñas se enfrenta a riesgo de violación o agresión sexual durante la infancia, y las crisis y los desplazamientos disparan también el matrimonio infantil y la mutilación genital. “No podemos olvidarnos de Ucrania, Sudán o Gaza. Hoy, más que nunca, desde Plan International exigimos un alto el fuego permanente, porque las guerras son siempre guerras contra la infancia”, reclama la directora general.

 

Quince años impulsando el avance de las niñas 

El balance recoge cuatro mejoras sostenidas. Desde que Plan International contribuyó a la declaración de este día internacional en 2011, cuando la mortalidad prematura de menores de cinco años era de 3,5 millones; esta cifra se ha reducido permitiendo que 1,25 millones de niñas más lleguen a celebrar su quinto cumpleaños.

Además, el matrimonio infantil ha pasado de afectar a cerca de una de cada cuatro mujeres jóvenes de 20 a 24 años en 2012 a una de cada cinco en 2025. La tasa de partos entre adolescentes de 15 a 19 años se ha reducido de 47,2 por cada mil en 2015 a 40,7 en 2025. Y 41 millones de niñas y adolescentes han ganado acceso a productos básicos de higiene, un factor decisivo para que no falten a clase durante la menstruación.

 

Lo que queda por hacer 

En el mundo aún hay 133 millones de niñas fuera de la escuela y 13 millones de mujeres jóvenes en situación de desempleo. Una de cada ocho mujeres vivas hoy ha sufrido una violación o agresión sexual antes de cumplir los 18 años. Y 230 millones han sufrido mutilación genital femenina, una práctica que afecta a cuatro millones de niñas cada año y cuyo ritmo de descenso tendría que ser veintisiete veces más rápido para erradicarla en 2030. 

A ello se suman amenazas que en 2011 ni siquiera se medían. El 58 % de las jóvenes de 15 a 25 años ha sufrido acoso en redes sociales y en 2025 las niñas representaban el 97 % de las imágenes ilegales generadas con inteligencia artificial analizadas por la Internet Watch Foundation.

 

Quince años que demuestran que los términos y condiciones se pueden cambiar 

El Día Internacional de la Niña nació el 19 de diciembre de 2011, cuando la Asamblea General de Naciones Unidas acordó dedicar el 11 de octubre a los derechos de las niñas, después de una campaña de dos años liderada por Plan International junto a otras entidades. Desde 2012, el Congreso de los Diputados ha acogido en quince ocasiones la conmemoración de este día. 

Para conmemorar estos quince años, Plan International ha lanzado una campaña que muestra que, aún hoy, cada niña nace teniendo que soportar y luchar contra una larga lista de términos y condiciones solo por el hecho de ser mujer. 

“Llevamos quince años demostrando, entre instituciones, sociedad civil y las propias niñas, que los términos y condiciones sí se pueden cambiar cuando se trabaja de la mano. Porque cuando da paso a las niñas, el mundo avanza. Y un mundo sin letra pequeña es, sencillamente, un mundo mejor para todas y todos”, concluye la directora general.