Plan International advierte de que hay niños y niñas de l'Horta Sud que empiezan su tercer curso en aulas prefabricadas

Noticia Sep 07 / 2026

 

Aulas prefabricadas de la IES Berenguer Dalmau de Catarroja, donde el alumnado continúa las clases después de los daños causados por la dana. © Plan International

 

Con motivo del inicio del curso escolar 2026-2027 en la Comunitat Valenciana y a escasos días de la manifestación unitaria convocada por la comunidad educativa, Plan International en España, organización de cooperación y ayuda humanitaria especializada en los derechos de la infancia y la juventud, reclama que la reconstrucción de los municipios afectados por la dana llegue de forma efectiva a los centros educativos y sitúe a niños, niñas y adolescentes en el centro de las decisiones.

Niños y niñas vuelven a clase con un conflicto educativo abierto. La huelga indefinida iniciada el 11 de mayo afecta a la calidad de la enseñanza. Para Plan International, esa lista de asuntos sin cerrar no describe solo un conflicto laboral, sino las condiciones concretas en las que miles de niñas, niños y adolescentes van a aprender durante el próximo curso escolar.

La situación es especialmente crítica en l'Horta Sud, donde parte del alumnado afronta ya su tercer curso escolar marcado por las consecuencias de la dana y donde varios centros siguen funcionando con aulas prefabricadas.

"Hay adolescentes en l'Horta Sud que van a empezar el curso, de nuevo, en un aula prefabricada. Eso no es una incidencia menor, es tiempo de su vida escolar transcurrido en condiciones que nadie aceptaría como definitivas", afirma Virginia Saiz, directora general de Plan International en España. “Llevan casi dos años diciendo lo mismo. Quieren volver a un centro que funcione, con espacios dignos, con apoyo psicológico accesible y con adultos que tengan tiempo para atenderles".

"Se ha reconstruido mucho en estos dos años, y desde Plan International lo reconocemos. Pero reconstruir un colegio no es levantar el edificio, es devolverle las condiciones para enseñar. Reclamamos que ningún plan que afecte a la infancia y la adolescencia se diseñe sin haberla escuchado antes", sentencia Saiz.

 

Lo que dicen los propios adolescentes

Plan International lleva desde 2024 documentando el impacto de la dana en la juventud de l'Horta Sud. En Adolescentes en crisis. Impactos de la dana, presentado en mayo de 2025 con la participación de 274 adolescentes y jóvenes, 8 de cada 10 afirmaban que su centro seguía careciendo de recursos materiales y humanos, el 97 % señalaba que su centro había sufrido daños y el 48 % reconocía haber necesitado apoyo psicológico en algún momento de la crisis. El 37 % de los adolescentes de la zona cero tenía más dificultades para concentrarse en clase, una cifra que subía hasta el 75 % entre el alumnado de 17 a 21 años, en cursos decisivos como 2.º de Bachillerato y la preparación de la PAU.

El tercero de la serie y más reciente, De lo urgente a lo importante. La juventud en la reconstrucción después de la dana, presentado el 10 de junio de 2026 en el Castillo de Alaquàs, concluye que la educación se ha convertido en el último escalón de la reconstrucción pese a ser uno de los derechos más vulnerados. Los y las profesionales entrevistados alertan del riesgo de un aumento del abandono escolar, especialmente entre el alumnado que ya partía de una situación de vulnerabilidad.

 

Que la escuela deje de ir la última

Plan International reclama que los centros educativos sean declarados infraestructuras esenciales en contextos de emergencia, de modo que su recuperación deje de quedar relegada frente a otras prioridades. La organización pide asimismo un plan integral de reconstrucción comarcal con indicadores específicos de impacto en infancia y juventud, y el refuerzo estable de los equipos de salud mental especializados en adolescencia, un ámbito que sigue dependiendo en buena medida de programas temporales.

A ello suma la creación de estructuras estables de participación juvenil vinculadas a la reconstrucción. La organización recuerda que la mitad de los adolescentes y jóvenes consultados considera que su opinión no se ha tenido en cuenta en las decisiones de su municipio y que el 60 % desconoce qué se está decidiendo sobre el futuro de sus centros educativos.