Tres años después, la infancia de Gaza sigue sufriendo
Se cumplen tres años de los atentados de octubre de 2023 en Israel y de la posterior escalada bélica, que ha devastado vidas en Gaza, Cisjordania e Israel, y ha dejado a los niños y niñas sumidos en una catástrofe humanitaria.
Casi un año después de que se anunciara un acuerdo de alto el fuego, los niños y niñas de toda Gaza y del Territorio Palestino Ocupado siguen sufriendo enormemente, ya que el alto el fuego se incumple de forma sistemática.
Ese 7 de octubre, 1.200 personas, entre ellas 40 niños y niñas, perdieron la vida en los ataques perpetrados en Israel por grupos armados palestinos, que causaron 15.000 heridos y tomaron como rehenes a 252 personas.
Desde entonces en Gaza al menos 73.920 personas, entre ellas 21.000 niños y niñas, han perdido la vida desde octubre de 2023 y más de 174.990 han resultado heridas.
En Cisjordania, al menos 1.130 palestinos, entre ellos al menos 250 niños y niñas, han perdido la vida entre el 7 de octubre de 2023 y mediados de septiembre de 2026; aproximadamente uno de cada cinco de los fallecidos en Cisjordania son niños y niñas.
A pesar del esperanzador anuncio del acuerdo de alto el fuego hace un año, que suscitó esperanzas de una mejora en las condiciones de vida y la situación humanitaria, han continuado los ataques con misiles, la inseguridad, las restricciones de movimiento, los desplazamientos y las graves limitaciones al acceso humanitario, lo que ha prolongado el sufrimiento humano.
Según las Naciones Unidas (ONU), solo en el último año han muerto aproximadamente 1.430 personas y más de 5.020 han resultado heridas en la Franja de Gaza. UNICEF informó el pasado agosto de que al menos 300 niños y niñas de Gaza habían perdido la vida en los 300 días transcurridos desde el anuncio del acuerdo de alto el fuego en octubre de 2025, lo que supone una media de un niño o niña al día.
Las repetidas violaciones del alto el fuego, el colapso de los servicios esenciales y las severas restricciones a la circulación de los suministros de ayuda y el personal humanitario han dejado a la mayor parte de la población de Gaza luchando por sobrevivir, siendo los niños y niñas quienes pagan el precio más alto.
“Desde el alto el fuego, sufrimos disparos aleatorios contra nuestras tiendas de campaña; se pueden ver los agujeros de bala en ellas. Oímos hablar de víctimas constantemente. Mi vecino es una de ellas; ahora está en coma. No hay ni un solo lugar donde se pueda caminar con seguridad”, afirma Houssam*, que vive en una tienda de campaña con su familia de seis miembros, incluidos sus suegros, en el norte de Gaza.
“El alto el fuego se anunció en los medios de comunicación y de forma oficial, pero no se ha aplicado en la vida real. Dormimos preparándonos para la muerte, porque la mayoría de las personas que han fallecido lo hicieron por disparos mientras dormían o caminaban por la calle. Las tiendas de campaña no pueden protegernos de los disparos. Me siento como un extraño en mi propio país”, cuenta Houssam*.
La situación humanitaria en toda Gaza sigue siendo grave. La mayoría de la población de Gaza sigue desplazada y sin poder regresar a donde antes se encontraban sus hogares, confinada en menos de la mitad de la superficie de Gaza, con más de ocho de cada diez edificios dañados o destruidos, según las evaluaciones de la ONU.
“Las promesas incumplidas de un alto el fuego y la imposibilidad de hacer llegar la ayuda humanitaria que salva vidas están privando a toda una generación de niños y niñas de su infancia y de su futuro. Para la infancia de Gaza, la crisis está lejos de haber terminado”, afirmó el Dr. Unni Krishnan, director nacional de Plan International en el Territorio Palestino Ocupado.
“La guerra debe acabar para dar una oportunidad a los niños y niñas. La infancia palestina de Gaza ha sido testigo de horrores que ningún niño y niña debería ver jamás, y parte de ese daño no se puede simplemente revertir. Los niños y niñas y las familias necesitan una paz duradera, un acceso humanitario sin obstáculos e inversiones urgentes en la recuperación y los servicios esenciales. El futuro de una generación depende de las decisiones que se tomen hoy: el alto el fuego debe respetarse”.
Los servicios sanitarios han quedado devastados: menos de la mitad de todos los centros sanitarios funcionan siquiera parcialmente y, según la Organización Mundial de la Salud, ninguno ha recuperado su plena capacidad desde el alto el fuego, y casi todos los que esperan ser rehabilitados se ven frenados por la falta de equipamiento médico.
Las Naciones Unidas advierten de que alrededor de dos tercios de la población de Gaza se enfrentarán a niveles críticos de inseguridad alimentaria hasta finales de año, y que más de siete de cada diez niños y niñas menores de dos años sufren inseguridad alimentaria. Las admisiones para el tratamiento de la desnutrición aumentaron una quinta parte durante los primeros cuatro meses de este año en comparación con el mismo periodo de 2025.
Además, el sistema educativo de Gaza está en crisis. Aproximadamente nueve de cada diez edificios escolares necesitan una rehabilitación importante o una reconstrucción completa, y la inmensa mayoría de los niños y niñas en edad escolar de Gaza sigue sin tener acceso a una educación presencial, formal y continuada. Muchos ya han perdido tres cursos escolares consecutivos.
Con la llegada de un tercer invierno, las familias desplazadas se enfrentan de nuevo a condiciones cada vez más duras. Muchas viven en tiendas de campaña provisionales, refugios improvisados o edificios dañados, en lugares donde el sistema de saneamiento ha dejado de funcionar.
A finales de abril de este año, más de ocho de cada diez refugios y campamentos de desplazados informaban de brotes de sarna, piojos y otras afecciones cutáneas parasitarias. La lluvia, las inundaciones y el frío en esas condiciones afectan con mayor dureza a los niños y niñas, que ya están debilitados por meses de alimentación insuficiente.
Plan International continúa exigiendo que cesen los ataques contra la infancia palestina, la población civil y el personal humanitario, así como un acceso humanitario rápido y sin obstáculos. Gaza necesita una financiación sostenida y fiable a largo plazo para respaldar tanto la ayuda de emergencia como la recuperación a largo plazo, lo que incluye la inversión en educación, protección infantil y apoyo a la salud mental para ayudar a las familias a recuperarse y reconstruir sus vidas. Exigimos a todas las partes que respeten el Derecho Internacional Humanitario, protejan a la población civil y las infraestructuras civiles, y garanticen que los niños nunca se vean atrapados en el fuego cruzado del conflicto.
*Nombre cambiado por motivos de seguridad.
Plan International