Comunidades aisladas y estudiantes atrapados en las escuelas tras las devastadoras inundaciones en Nepal

Noticia Ago 28 / 2026

 

Grandes acumulaciones de lodo dejadas tras las inundaciones en el distrito de Nuwakot © Plan International / Sushma Neupan

Al menos 450 personas han muerto y alrededor de mil continúan desaparecidas tras las inundaciones repentinas y el deslizamiento de tierra e hielo glaciar que golpearon algunas zonas del norte de Nepal y la frontera china con el Tíbet. Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, comunidades enteras permanecen incomunicadas y algunos niños y niñas llevan dos días atrapados en sus escuelas, lejos de sus familias. 

Más de 500 personas han sido rescatadas, pero la destrucción de carreteras, puentes y otras infraestructuras está dificultando el acceso a las zonas más afectadas. En algunas áreas, los puentes sobre el río Trishuli han quedado destruidos o dañados, impidiendo cruzar de una orilla a otra y dejando a comunidades enteras aisladas. 

“Los daños humanos y materiales son enormes en toda esta zona. Hace apenas unos momentos han recuperado un cuerpo aquí al lado. Todavía no sabemos cuántas personas están desaparecidas. Las familias están especialmente preocupadas por los y las estudiantes que salieron hacia la escuela ayer por la mañana y por quienes han quedado atrapados al otro lado del río Trishuli”, explica Rajendra Paudel, de DEPROSC Nepal, organización socia de Plan International, desde Devighat Bazaar, una de las zonas más afectadas del distrito de Nuwakot. 

Los equipos de rescate están utilizando helicópteros para llegar a las personas que han quedado aisladas, pero todavía no han podido acceder a todas las comunidades afectadas. Algunas familias han tenido que abandonar sus hogares y refugiarse en las laderas cercanas para ponerse a salvo. 

 Familias, niños y niñas buscan refugio en zonas elevadas del distrito de Nuwakot tras la riada © Plan International / Sushma Neupan 

“Mis familiares no pudieron sacar nada de sus casas y tuvieron que subir por la ladera para ponerse a salvo. La desesperación entre la población es palpable. La gente está preocupada por cómo podrá reconstruir su vida después de lo ocurrido”, señala Paudel. 

También existe preocupación por el aumento del nivel de un lago formado en la zona afectada, que podría desbordarse y provocar nuevas inundaciones. 

“Nos preocupa mucho que se produzcan nuevas inundaciones, así como el impacto que esta catástrofe puede tener en la salud emocional y el bienestar de los niños y las niñas. Nuestra máxima prioridad es garantizar su seguridad y la de las comunidades afectadas”, afirma Srijana Gurung, directora interina de Plan International Nepal. 

“Estamos viendo en tiempo real los efectos devastadores de la crisis climática. Los fenómenos climáticos son cada vez más intensos y frecuentes, y las personas más vulnerables son siempre quienes sufren sus consecuencias de forma desproporcionada: precisamente quienes menos han contribuido al cambio climático”, añade. 

Plan International en Nepal está colaborando con las autoridades en la respuesta de emergencia y ha movilizado ayuda para unas mil familias mientras continúan las evaluaciones de necesidades. La organización prevé distribuir 300 kits de refugio, 1000 kits de higiene y 100 kits de gestión de la salud menstrual para niñas y mujeres que han perdido sus hogares. 

Además, dos miembros del equipo de respuesta ante emergencias de Plan International en Nepal participarán en la evaluación conjunta liderada por la Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.