Matrimonio infantil: cuando huir de casa es la única opción
Con tan solo 15 años, Nana* ha tomado una de las decisiones más valientes de su vida: abandonar su casa para no convertirse en una niña casada. "Cuando vi que mis padres iban a obligarme a casarme, decidí huir. Preferí arriesgarme y caminar, hambrienta, durante siete días con sus noches, que casarme y pasar un infierno", explica.
Nana y su familia habían llegado a la región de Diffa, en Níger, huyendo del conflicto que asola Nigeria. Sin embargo, Diffa es cada vez más insegura por su cercanía con la frontera nigeriana. Adolescentes y mujeres son susceptibles de sufrir muchos abusos, como matrimonios infantiles, secuestros, violaciones, embarazos no deseados, violencia doméstica y agresiones físicas. Algunos padres creen que casar a sus hijas antes de los 18 años puede ser una solución a estas amenazas y no piensan en las consecuencias que un matrimonio infantil puede tener para las niñas. Nana no se sentía preparada para el matrimonio y huyó: "las niñas de mi edad que se han casado están sufriendo, viven en la violencia y no quiero ser como ellas”.
Nana y su familia habían llegado a la región de Diffa, en Níger, huyendo del conflicto que asola Nigeria. Sin embargo, Diffa es cada vez más insegura por su cercanía con la frontera nigeriana. Adolescentes y mujeres son susceptibles de sufrir muchos abusos, como matrimonios infantiles, secuestros, violaciones, embarazos no deseados, violencia doméstica y agresiones físicas. Algunos padres creen que casar a sus hijas antes de los 18 años puede ser una solución a estas amenazas y no piensan en las consecuencias que un matrimonio infantil puede tener para las niñas. Nana no se sentía preparada para el matrimonio y huyó: "las niñas de mi edad que se han casado están sufriendo, viven en la violencia y no quiero ser como ellas”.
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