Creando oportunidades para las mujeres en Ghana a través de la agricultura ecológica
Tras la muerte de su marido,la vida de Zuriya, de 50 años, y la de sus cuatro hijos, se vino abajo. A través del proyecto Women's Innovation for Sustainable Enterprise (WISE), enfocado en el bienestar y el crecimiento financiero de las mujeres, obtuvo conocimientos y habilidades para la agricultura ecológica. Ahora sus hijos han vuelto a la escuela y ella ha encontrado una nueva forma de subsistencia para la familia.
En una aldea rural de Ghana, y tras la muerte de su marido por la mordedura de una serpiente, la vida de Zuriya, de 50 años, y la de sus cuatro hijos, se vino abajo. Sin los ingresos que su marido obtenía con la agricultura, luchaba por mantener a sus hijos y sacarlos adelante. "Intenté seguir cultivando para cuidar de los niños, pero la tierra no producía mucho, así que volví a vender productos en el mercado, pero tampoco iba bien. Tuve que sacar a mis hijos de la escuela para reducir la presión económica. Con el tiempo, me quedé sin nada que vender porque utilizaba lo poco que ganaba para alimentar a mi familia", explica Zuriya. Fue entonces cuando Zuriya escuchó hablar de un programa de formación en cultivo de setas organizado por Plan International en su aldea, y tuvo la esperanza de que fuera el salvavidas que necesitaba para volver a encarrilar su vida. Durante la formación, aprendió buenas prácticas agrícolas (como la manipulación de las setas tras la cosecha, el mantenimiento de registros y el uso de fertilizantes orgánicos) y recibió bolsas de compost para que pudiera poner en marcha su granja de setas. Zuriya puso todos estos conocimientos en práctica y en solo un mes ya había producido su primera cosecha, que vendió por unos 70 euros. Tres de los hijos de Zuriya han vuelto a la escuela gracias a los beneficios de su granja. "Durante una visita de seguimiento del proyecto por parte del equipo de WISE, me animaron a escolarizar a mis hijos. Como no tengo estudios, creía que no era necesario, pero el equipo me dio muchas razones por las que debía matricularlos de nuevo y estoy orgullosa de haberles escuchado". "El apoyo del proyecto WISE ha cambiado mi vida. Me ha permitido ayudar a mi familia de muchas maneras. Ahora tengo una fuente de ingresos sostenible y comida para mis hijos", dice Zuriya.
En una aldea rural de Ghana, y tras la muerte de su marido por la mordedura de una serpiente, la vida de Zuriya, de 50 años, y la de sus cuatro hijos, se vino abajo. Sin los ingresos que su marido obtenía con la agricultura, luchaba por mantener a sus hijos y sacarlos adelante. "Intenté seguir cultivando para cuidar de los niños, pero la tierra no producía mucho, así que volví a vender productos en el mercado, pero tampoco iba bien. Tuve que sacar a mis hijos de la escuela para reducir la presión económica. Con el tiempo, me quedé sin nada que vender porque utilizaba lo poco que ganaba para alimentar a mi familia", explica Zuriya. Fue entonces cuando Zuriya escuchó hablar de un programa de formación en cultivo de setas organizado por Plan International en su aldea, y tuvo la esperanza de que fuera el salvavidas que necesitaba para volver a encarrilar su vida. Durante la formación, aprendió buenas prácticas agrícolas (como la manipulación de las setas tras la cosecha, el mantenimiento de registros y el uso de fertilizantes orgánicos) y recibió bolsas de compost para que pudiera poner en marcha su granja de setas. Zuriya puso todos estos conocimientos en práctica y en solo un mes ya había producido su primera cosecha, que vendió por unos 70 euros. Tres de los hijos de Zuriya han vuelto a la escuela gracias a los beneficios de su granja. "Durante una visita de seguimiento del proyecto por parte del equipo de WISE, me animaron a escolarizar a mis hijos. Como no tengo estudios, creía que no era necesario, pero el equipo me dio muchas razones por las que debía matricularlos de nuevo y estoy orgullosa de haberles escuchado". "El apoyo del proyecto WISE ha cambiado mi vida. Me ha permitido ayudar a mi familia de muchas maneras. Ahora tengo una fuente de ingresos sostenible y comida para mis hijos", dice Zuriya.
Plan International