Las violaciones graves contra niños y niñas en conflictos alcanzan niveles sin precedentes
Plan International expresa su preocupación por las conclusiones del Informe Anual de Naciones Unidas sobre los Niños y los Conflictos Armados, publicado este miércoles.
Las violaciones graves contra niños y niñas —que incluyen asesinatos y mutilaciones, reclutamiento o utilización de menores, violencia sexual, secuestros, ataques contra escuelas y hospitales y denegación del acceso humanitario— aumentaron un 6,45 % en 2025 respecto al año anterior, que ya había registrado cifras récord.
Lindsey Hutchison, responsable global de Política Humanitaria, Incidencia y Diplomacia de Plan International, ha advertido de que "los niños y niñas se enfrentan a niveles de violencia sin precedentes".
Además, ha señalado que muchas de estas vulneraciones nunca llegan a notificarse y que la magnitud real de la violencia contra la infancia en los conflictos armados probablemente sea mucho mayor.
"El aumento de las violaciones verificadas, pese a las restricciones de acceso humanitario y a los importantes recortes en el sistema encargado de documentarlas, demuestra con claridad la gravedad de la situación que viven los niños y niñas en contextos de conflicto", ha afirmado.
Naciones Unidas verificó 38.558 violaciones graves en 2025, que afectaron a 24.174 niños y niñas. Se trata del mayor número de menores afectados por este tipo de vulneraciones desde que comenzó este mecanismo de seguimiento hace más de veinte años. Hutchison ha recordado que "una sola violación grave contra un niño o una niña ya es demasiado", y ha lamentado que los crímenes contra la infancia se hayan convertido en una realidad habitual en conflictos en todo el mundo.
Asimismo, ha advertido de que esta tendencia no muestra señales de desaceleración y que la infancia sigue siendo objeto de ataques a gran escala también en 2026.
"Todos los niños y niñas, independientemente de dónde vivan o de quiénes sean, deberían tener garantizado su derecho a la seguridad, a la educación y a sobrevivir", ha defendido.
Además, ha alertado de que el mundo no puede seguir mirando hacia otro lado mientras una generación entera crece rodeada de violencia constante y miedo.
El trabajo de Plan International con niños y niñas afectados por conflictos suele combinar el acceso a la educación con apoyo psicosocial y servicios de protección infantil.
En algunos contextos, además, desarrolla programas y acciones de incidencia destinados a prevenir el reclutamiento y la utilización de menores por parte de fuerzas y grupos armados, así como a apoyar su reintegración.
Ante el aumento de la vulnerabilidad de la infancia en contextos de conflicto, Hutchison ha pedido una respuesta colectiva más ambiciosa y ha instado a donantes y gobiernos a incrementar la financiación destinada a protección infantil, educación y servicios de recuperación.
Por último, ha recordado que los equipos de Plan International en distintos conflictos han pedido reiteradamente a los actores armados que respeten los derechos de niños y niñas.
"En un momento en que el orden internacional basado en normas atraviesa una creciente presión, el mundo debe hacer mucho más para proteger a la infancia y defender el derecho internacional humanitario", ha afirmado.
Y ha concluido: "Nos negamos a aceptar que vivamos en un mundo donde matar a niños y niñas pueda considerarse aceptable”.
Plan International