1.000 días de guerra en Gaza: la infancia sigue pagando el precio más alto

Noticia Jul 03 / 2026

 

Un niño recoge garrafas de agua potable durante el alto el fuego en Gaza. © Plan International / Taawon 

 

Hoy se cumplen 1.000 días desde los ataques del 7 de octubre de 2023 en Israel y el inicio de la guerra que ha devastado Gaza y Cisjordania. Desde entonces, más de 73.000 han perdido la vida en Gaza mientras que más de 1.200 personas murieron en Israel durante los ataques del 7 de octubre. Entre ellas, más de 21.000 son niños y niñas, cerca de tres de cada diez personas fallecidas, según un informe de Naciones Unidas basado en datos del Ministerio de Salud de Gaza. Además, más de 173.000 personas han resultado heridas desde octubre de 2023.

A pesar del alto el fuego anunciado en octubre de 2025, la infancia de Gaza y Cisjordania sigue pagando un precio devastador. Solo desde su entrada en vigor, se ha informado de la muerte de más de 1.000 personas, entre ellas 265 niños y niñas. Mientras tanto, más de 637.000 niños y niñas continúan sin acceso a la educación y el 93 % de las escuelas han sido destruidas o dañadas. Desde el anuncio del alto el fuego tampoco se han construido nuevas viviendas, escuelas ni hospitales.

"Desde el alto el fuego de octubre se ha informado de la muerte de más de 1.000 personas, entre ellas 265 niños y niñas. Un alto el fuego que no puede mantener con vida a la infancia es un fracaso", afirma el Dr. Unni Krishnan, director de Plan International en el Territorio Palestino Ocupado y director mundial de Acción Humanitaria de la organización.

"Los niños y las niñas no deberían morir de camino a la escuela, en sus casas o mientras intentan acceder a alimentos y ayuda humanitaria. Sin embargo, para muchos niños y niñas en Gaza, el miedo, la pérdida y el desplazamiento todavía son su día a día. Siguen perdiendo a sus madres y padres, continúan viviendo en tiendas de campaña durante el frío del invierno y el calor extremo del verano. No hay parques ni materiales para jugar”, continúa. 

Para la infancia de Gaza, 1.000 días no son solo una cifra: representan casi tres años marcados por la guerra, el desplazamiento y un alto el fuego que se sostiene más sobre el papel que en la vida cotidiana. Sin un apoyo sostenido, las consecuencias físicas y emocionales de este conflicto acompañarán a toda una generación durante el resto de su vida. 

 

Una infancia marcada por la guerra  

Entre quienes intentan reconstruir su vida está Islam, madre de cinco hijos e hijas, a quien acompaña una organización socia de Plan International en Gaza. Antes de la escalada del conflicto vivía con su marido en el norte de Gaza. "Mi casa era sencilla, pero para mí era el paraíso", recuerda. 

La guerra cambió su vida por completo. En menos de tres años se ha visto obligada a desplazarse veinte veces, perdió a su marido y, durante una de las evacuaciones, tuvo que separarse de su madre. Huyeron en direcciones distintas y nunca volvieron a encontrarse. 

Hoy, Islam sostiene sola a su familia gracias al apoyo de la ayuda humanitaria. Lo que le da fuerzas, explica, es ver a sus hijos e hijas regresar a la escuela: "Veo cómo recuperan la ilusión y el buen rendimiento. Los profesores me envían mensajes felicitándoles y agradeciéndome que siga apoyándoles. Esos mensajes me dan fuerzas y me hacen sentir que, a pesar de todo, he conseguido volver a ponerme en pie". 

Que una familia tenga que desplazarse veinte veces en menos de tres años no es vivir, sino sobrevivir. Aun así, muchos niños y niñas siguen aferrándose a sus sueños. En Gaza, no hay espacios seguros donde jugar ni materiales de juego. Los niños y las niñas deberían poder ir a la escuela con seguridad, no arriesgar la vida para llegar a clase. Zuhair, de 11 años, quiere ser ingeniero "para reconstruir las casas destruidas". 

Plan International continúa proporcionando asistencia vital a través de organizaciones socias en Gaza y Cisjordania y mantiene su compromiso con una acción humanitaria basada en principios para proteger a la infancia y al conjunto de la población civil en el Territorio Palestino Ocupado. 

La organización hace un llamamiento a todas las partes implicadas para que cumplan sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional Humanitario y protejan a la población civil y las infraestructuras civiles. Asimismo, insta a la comunidad internacional a utilizar todos los medios a su alcance para garantizar un acceso humanitario sostenido, previsible y sin restricciones a Gaza. La infancia y el conjunto de la población civil no pueden seguir esperando. 

"La violencia sigue robándoles su infancia. El mundo no puede aceptar esta situación como algo normal. La infancia debe ser protegida, el alto el fuego debe mantenerse y todas las partes deben garantizar un acceso humanitario sin obstáculos y cumplir con sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional. Lo que los niños y las niñas de Gaza necesitan con urgencia es seguridad, dignidad y un verdadero camino hacia la recuperación. Esto significa no solo poner fin a la violencia, sino también invertir en la reconstrucción de Gaza, incluido su devastado sistema educativo y de protección de la infancia, para que puedan recuperarse y desarrollar todo su potencial", resalta Krishnan.