Una semana después de los terremotos en Venezuela, miles de niñas y niños necesitan protección y apoyo humanitario
- Una semana después de los dos terremotos del 24 de junio, Plan International ha reforzado la respuesta humanitaria con organizaciones locales para cubrir necesidades urgentes y proteger a niños, niñas y adolescentes, con especial atención a las niñas.
Una semana después de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, miles de niñas y niños siguen enfrentándose a riesgos que van mucho más allá de la pérdida de sus hogares: separación familiar, interrupción educativa, impacto emocional y una mayor exposición a la violencia y al abuso en entornos de desplazamiento y hacinamiento. Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate y aumenta el alcance de la emergencia, organizaciones humanitarias alertan de la necesidad urgente de reforzar la protección de la infancia dentro de la respuesta.
Plan International está respondiendo junto a organizaciones socias para apoyar a las familias afectadas y contribuir a proteger a niños, niñas y adolescentes. La organización centra su respuesta en necesidades inmediatas como agua, alimentación, refugio, apoyo psicosocial y creación de espacios seguros para la infancia, al tiempo que llama a situar la protección infantil en el centro de la respuesta humanitaria.
“La infancia siempre está entre los grupos más vulnerables en una emergencia, pero las niñas y adolescentes afrontan riesgos adicionales. En los albergues, donde conviven muchas personas y faltan espacios diferenciados y privacidad, aumenta su exposición a distintas formas de violencia”, explica G. García, de Plan International en Venezuela.
Según las últimas cifras oficiales, se confirman al menos 1.943 personas fallecidas, 10.571 heridas, y más de 28.300 durmiendo en refugios temporales. Además, en las zonas afectadas viven 3,9 millones de niños y niñas, según estimaciones de UNICEF.
“Venezuela vive una de las mayores emergencias de su historia reciente. Hay miles de familias que lo han perdido todo y necesitan ayuda para superar estos primeros días”, afirma Virginia Saiz, directora general de Plan International en España. “Junto a nuestras organizaciones socias estamos trabajando para llegar a esas familias, poniendo el foco en quienes corren más riesgo en cualquier desastre: adolescentes, niños y niñas y, especialmente, las niñas, que quedan más expuestas a la violencia y a perder su educación”.
La emergencia también está dejando situaciones de separación familiar y pérdida de espacios protectores como la escuela, clave para el bienestar, el aprendizaje y la detección temprana de riesgos.
“En uno de los albergues conocí a dos mujeres de una misma familia que se turnaban para descansar mientras cuidaban a los niños. Una de ellas me contó que a veces tiene miedo de quedarse dormida porque teme que se lleven a su hija y que ni siquiera puede dejar que vaya sola al baño”, añade García.
Sobre el terreno, las organizaciones socias de Plan International están distribuyendo artículos esenciales, agua potable y kits de higiene —incluidos productos para la gestión de la higiene menstrual—, además de habilitar espacios seguros y brindar apoyo psicosocial, educación en emergencias y atención primaria de salud.
Plan International hace un llamamiento a que la protección de la infancia se integre desde el inicio y durante toda la respuesta humanitaria, garantizando espacios seguros, reunificación familiar, continuidad educativa y medidas específicas para prevenir la violencia contra niñas y adolescentes.
Plan International