Los lugares con más hambre del mundo

Estamos inmersos en una crisis alimentaria devastadora. En países como Mali, Bangladés y Sudán del Sur, los conflictos, los efectos del cambio climático y la pandemia están contribuyendo a un aumento alarmante del hambre.  

Conforme la crisis en Ucrania se agrava, los precios de los alimentos y el coste de los combustibles sigue aumentando a un ritmo que no se había visto en décadas. Esto, a su vez, está empeorando la situación de hambre en el mundo. Por esta razón, es urgente actuar ya para tomar medidas que protejan a los niños, y especialmente a las niñas, que viven en las zonas más devastadas por la inseguridad alimentaria. 

Cuando los alimentos escasean, las niñas suelen ser quienes menos comen y, si lo hacen, son las últimas en hacerlo. En tiempos de crisis, los problemas de protección infantil ya existentes se agudizan y generalizan. Las niñas corren un mayor riesgo de ser obligadas a dejar sus estudios, de contraer matrimonios infantiles, de quedarse embarazadas a edad temprana y de ser explotadas sexualmente. 

“Las cosechas de Ucrania normalmente alimentan a 400 millones de personas y cada día de conflicto los precios de los alimentos aumentan y la situación empeora. Actuar pronto salva vidas, hay que hacerlo ya”, señala Unni Krishnan, Director Humanitario Mundial de Plan International. 

Según la ONU, unos 928 millones de personas sufrieron inseguridad alimentaria grave el año pasado, lo que supone un aumento de 148 millones respecto al año anterior. En los países que ya se enfrentan al hambre, 1 de cada 8 personas muchas de las cuales son mujeres, niñas y niños se acostará con hambre esta noche, y 44 millones de personas están ahora al borde de la inanición. 45 millones de niños y niñas sufren la forma más aguda de desnutrición. La ONU ha advertido que, a menos que se incremente urgentemente la ayuda humanitaria para salvar vidas, 300.000 personas podrían morir de hambre cada día. 

“La región del Sahel, ya azotada por el hambre previamente, depende en gran medida de la importación del trigo que se cultiva en Ucrania”, añade Sven Coppens, Director de Plan International para la zona costera de África Occidental.  

Se prevé que en 2022 más de 61 millones de personas necesiten asistencia humanitaria y protección en África Occidental y Central. En esta región, el número de personas en situación de inseguridad alimentaria ha ido en aumento, con más de 22 millones de personas afectadas. 

Al otro lado del continente, más de 20 millones de personas en Etiopía, Kenia y Somalia necesitan urgentemente alimentos y agua. Las cosechas de millones de familias se han perdido, afectando también a su ganado. 

Los precios de los alimentos en el Cuerno de África llevan muchos meses subiendo en las zonas afectadas por la sequía y las familias no pueden ni siquiera acceder a los productos básicos. Además, muchos puntos de agua están secos, lo que obliga a las niñas y las mujeres a caminar largas distancias para recoger agua, exponiéndolas a la violencia sexual. 

Mientras tanto, en otras partes del mundo como Guatemala y Líbano, las familias se ven incapaces de sobrevivir a menos que saquen a sus hijos e hijas de la escuela para que puedan trabajar y obtener ingresos, una situación que afecta sobre todo a las chicas adolescentes. 

Nuestra organización está respondiendo en 17 puntos especialmente afectados por el hambre a través de diferentes programas que incluyen: alimentación escolar, asistencia y transferencias en efectivo, vales, distribución de alimentos, semillas y restablecimiento de los medios de vida. 

A continuación, te ofrecemos algunos datos sobre los lugares con más hambre del planeta. 

 

Níger 

  • 1,7 millones de personas están en situación de inseguridad alimentaria.
  • El 45% de los niños y niñas de entre seis meses y cuatro años están desnutridos.

Burkina Faso 

  • Actualmente hay más de 2,5 millones de personas desplazadas en la región de África Occidental.
  • 3,3 millones de personas padecen hambre extrema. 

Mali 

  • Alrededor de 3,6 millones de personas sufren inseguridad alimentaria cada año.
  • El retraso en el crecimiento afecta a más del 30,4% de los niños y niñas menores de cinco años.

Mozambique 

  • El 80% de las personas no puede permitirse una dieta adecuada.
  • Más del 42% de los niños y niñas menores de cinco años sufren retraso en el crecimiento.

Bangladesh

  •  11 millones de personas padecen hambre aguda.  
  • 40 millones de personas sufren inseguridad alimentaria.

Líbano 

  • El 22% de los hogares sufre inseguridad alimentaria. 

Zambia 

  • El 48% de la población no puede cubrir sus necesidades calóricas básicas.
  • Más de un tercio de los niños y niñas menores de cinco años sufren retraso en el crecimiento. 

Somalia 

  • 5,6 millones de personas sufren inseguridad alimentaria.
  • Se estima que 300.000 niños y niñas menores de 5 años están desnutridos. 

Guatemala 

  • El 46,5% de los niños y niñas menores de cinco años sufren retraso en el crecimiento.
  • 2/3 de la población vive con menos de 2 euros al día. 

Sierra Leona 

  • 4,7 millones de personas sufren inseguridad alimentaria.  
  • El 66% de la población no puede cubrir sus necesidades alimentarias básicas.

Sudán del Sur 

  • Más de la mitad de las niñas (el 52%) se casan antes de cumplir los 18 años.  
  • 1,4 millones de niños y niñas sufren desnutrición aguda. 

FOMENTANDO EL DESARROLLO COMUNITARIO Y EL LIDERAZGO JUVENIL A TRAVÉS DE NUESTROS PROYECTOS EN MYANMAR

Plan International lleva implementando programas humanitarios y de desarrollo que cambian la vida de las comunidades más vulnerables del país desde 2012. En 2020, nuestros programas, que se desarrollan en todas las regiones del país, llegaron a 461 085 personas.  Con 54,81 millones de habitantes y 135 grupos étnicos, en Myanmar se hablan aproximadamente 100 idiomas. Dos tercios de la población hablan birmano, el idioma principal de Myanmar y la lengua oficial que se enseña en todas las escuelas públicas.   Nuestra organización cuenta con sedes en Yangon, Nyaung-U, Myitkyina y Sittwe y llevamos a cabo proyectos en todos los estados y regiones del país.   Nuestras principales áreas de trabajo incluyen los siguientes proyectos:  Cuidado y Desarrollo de la primera infancia. Nos centramos en formar a los padres y madres y preparar a los niños y niñas para entrar en la escuela y para facilitar su acceso a la educación primaria.   Protección de la infancia. Nos centramos en prevenir el abuso infantil mediante mecanismos de protección comunitarios y nacionales.  Agua, saneamiento e higiene. Nos centramos en mejorar las medidas de higiene, establecer comunidades que no practican la defecación al aire libre y crear acceso a agua potable que sea suficiente para todas las personas.  Salud y nutrición para madres, recién nacidos, niños y niñas. Nos centramos en mejorar la salud de los niños, niñas y madres fomentando el consumo de alimentos nutritivos.  Programa de desarrollo infantil. Nos centramos en apoyar el desarrollo integral de los niños y niñas.  Nuestras áreas de trabajo principales con los y las jóvenes incluyen proyectos centrados en las siguientes cuestiones:  Empoderamiento de jóvenes y adolescentes. En colaboración con el gobierno, trabajamos para facilitar la transición hacia la vida adulta de los niños, niñas y adolescentes. Nuestro objetivo principal es aumentar sus capacidades, habilidades y experiencias individuales, independientemente de sus circunstancias.   Para ello, nos centramos en aumentar las oportunidades de empleo de la juventud, sobre todo de las mujeres jóvenes, proporcionando las habilidades y la experiencia necesarias para que tengan acceso a un trabajo seguro y decente tanto en entornos urbanos como rurales, así como en las zonas afectadas por conflictos. Además, apoyamos a adolescentes y jóvenes para que accedan a la información y los servicios necesarios para que puedan tomar el control de sus vidas y vivir libres de violencia.  Fortalecimiento y prevención del riesgo de catástrofes. Nos centramos en crear comunidades fuertes, escuelas seguras y en preparar a las personas para emergencias.  Respuesta a emergencias. Trabajamos para que los niños, niñas y adolescentes tengan garantizados sus derechos y puedan acceder a servicios tras desastres naturales o en situaciones de emergencia, además de apoyar a la población desplazada en los campamentos de Kachin y Rakhine.  Paz y unificación social liderada por los y las jóvenes. Nos centramos en facilitar a los adolescentes y jóvenes el desarrollo las actitudes, conocimientos y habilidades necesarias para contribuir activamente en el proceso de paz nacional, con el objetivo de construir una sociedad pacífica y unificada en

Saber más

¿No ir a clase una semana cada mes? No es tan divertido como parece

Una semana sin ir a clase no parece mucho tiempo. A algunos estudiantes les puede parecer, incluso, una forma de descanso tras los exámenes y los deberes. Pero, ¿qué ocurre cuando esta situación se da una vez al mes? Si lo sumamos, puede suponer más de dos meses de clases perdidas en todo el curso escolar.    Niñas como Felicia, quien vive en Mozambique, no siempre tienen opciones cuando les baja la regla. Las compresas y la ropa interior son caras, y las familias de bajos ingresos ya están al límite tratando de cubrir otras necesidades, como la alimentación.    “Solía utilizar trozos de tela de ropa vieja”, cuenta Felicia. “Me ausentaba de clase cuando tenía la regla porque mi escuela está a dos horas en bicicleta de mi casa y siempre llegaba con manchas de sangre en la ropa, lo que me daba vergüenza”.   Para complicar aún más la situación, la escuela de Felicia no contaba con un suministro de agua, por lo que la joven empezó a contraer infecciones la mayoría de veces que tenía la menstruación. Esto la hacía faltar más tiempo a clase y generó una serie de gastos médicos que su familia no podía asumir.    “Al final, mi madre me impidió ir a la escuela mientras tenía la regla”, explica la joven.  Todavía hay lugares que dan mayor prioridad a la educación de los niños sobre la de las niñas, lo que las expone aun más al matrimonio infantil, la trata y a la violencia.   A través de nuestro programa de apadrinamiento, Felicia recibió un kit de salud menstrual con compresas reutilizables, jabón y ropa interior, para que pueda controlar su periodo sin faltar a clase.    “También puedo quedarme más tiempo en la escuela para jugar con otras niñas porque no tengo que preocuparme de manchar la bicicleta o mi uniforme”, dice Felicia.   Nuestra organización también está construyendo sistemas de agua potable en escuelas de todo Mozambique para que las niñas tengan acceso a instalaciones de lavado para gestionar mejor sus periodos y evitar que falten a clase o abandonen la escuela para siempre.

Saber más