Garantizar la educación para los niños y niñas desplazados por el volcán Semeru

En el momento de la erupción, Febri estaba en su escuela. Su maestra les indicó que permanecieran dentro del aula, pero el edificio comenzó a derrumbarse sobre Ferri y sus compañeros de clase. Afortunadamente, tanto la maestra como el alumnado lograron escapar sanos y salvos. "Todo se oscureció debido a que el edificio de la escuela se cubrió de polvo del volcán", recuerda la pequeña.
La situación no mejoró al volver a casa. Su vivienda estaba muy dañada y era peligrosa por la ceniza caliente, así que, junto a su familia, fue trasladada a un centro de evacuación. Febri cuenta que echa de menos a sus amistades, que han sido trasladadas a otro centro, y que está preocupada por su educación.
Nuevos centros educativos
En Plan International hemos realizado una evaluación detallada de la situación y nos estamos coordinando con las autoridades educativas para facilitar el regreso de niños y niñas a la escuela lo antes posible. Se están construyendo 15 centros que proporcionarán educación en emergencia a 2.095 niños y niñas. También hemos distribuido kits de higiene a mujeres y niñas como Febri, que lo han perdido todo. "Aquí no hay actividades para los niños, niñas y jóvenes. Mis libros de texto y mis materiales escolares están enterrados. Espero que la situación mejore pronto para poder volver a la escuela y ver de nuevo a mis amistades", dice Febri. La situación sigue siendo alarmante para los pueblos más cercanos al volcán, que han quedado cubiertos de ceniza y que tienen el riesgo de sufrir flujos piroclásticos, una mezcla de ceniza, roca y gases volcánicos que pueden ser mucho más peligrosos que la lava.
Plan International