246 millones de niños y niñas sufren acoso en el entorno escolar, informa Plan Internacional | Plan Spain Pasar al contenido principal

246 millones de niños y niñas sufren acoso en el entorno escolar, informa Plan Internacional

19 Mayo 2015
Las niñas son especialmente vulnerables: un 28% de las escolares aseguran que nunca se sienten seguras de camino al colegio. La violencia de género en los colegios es una violación de los derechos humanos y del derecho a la educación. Plan Internacional aboga por la inclusión del problema de la violencia de género en las escuelas en la agenda sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Las niñas son especialmente vulnerables: un 28% de las escolares asegura que nunca se siente segura de camino al colegio, según un estudio de Plan Internacional en 11 países.
  • La violencia de género en los colegios es una violación de los derechos humanos y del derecho a la educación, que impide a las niñas acceder a una educación inclusiva, segura y de calidad.
  • Plan Internacional aboga por la inclusión del problema de la violencia de género en las escuelas en la agenda global sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • Madrid, 19 de mayo de 2015.- Se estima que 246 millones de niños y niñas sufren acoso o abusos de camino al colegio o en las aulas cada año, una violencia a la que las niñas son mucho más vulnerables, alerta la organización de defensa de los derechos de la infancia, Plan Internacional, con motivo del Foro Mundial sobre la Educación 2015, que se celebra desde hoy y hasta el 22 de mayo en Incheon, Corea del Sur.

    Plan Internacional recuerda que la violencia de género en las escuelas, desde los abusos físicos y psíquicos hasta el acoso y el bullying, es una violación de los derechos humanos y del derecho a la educación y limitan la participación y el acceso de las niñas a una educación segura y de calidad, incrementando las tasas de abandono y fracaso escolar.

    Según el estudio ?Escuchad nuestras voces?, elaborado por Plan Internacional en 2014 con entrevistas a 7.000 niños y niñas de entre 12 y 16 años de 11 países (Bangladesh, Pakistán, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Egipto, Uganda, Zimbabue, Benín, Camerún y Liberia), un 28% de las niñas nunca se siente segura en el camino al colegio, y una de cada cuatro niñas nunca se siente cómoda usando los aseos de las escuelas.

    En Asia, un 70% de los niños y niñas asegura haber sufrido violencia en el colegio. El estudio ?Promoción de la igualdad y la seguridad en los colegios? de Plan Internacional, con entrevistas a 9.000 adolescentes de Indonesia, Pakistán, Nepal, Camboya y Vietnam, ha demostrado que la violencia escolar es endémica en el continente asiático y es perpetrada por profesores, personal de los colegios y los propios estudiantes. Además, evidenció una cultura del silencio, ya que el 43% de los niños y niñas asegura no hacer nada cuando presencia violencia en las aulas.

    Violencia de género en el ámbito escolar

    La directora general de Plan Internacional en España, Concha López, ha abogado por 

    introducir el problema de la violencia de género en las escuelas en la agenda global sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible y ha instado a garantizar tres años más, hasta nueve,  de educación universal, gratuita y de calidad.

     

    Para Plan Internacional, la educación de calidad no sólo es cuestión de estadísticas de resultados y tasas de alfabetización, sino de promoción de los derechos humanos y de la igualdad de género, del desarrollo de las capacidades de la infancia y de la creación de entornos de educación seguros y libres de violencia.

    La organización defiende que la comunidad internacional tiene la oportunidad de dar pasos concretos para combatir la violencia de género dentro y alrededor de las escuelas y asegurar que todos los niños y niñas puedan aprender sin miedo. La violencia en las escuelas, incluida la de género, tiene profundos efectos en la salud de los niños; en su bienestar educativo, físico, psicológico y emocional.

    Violaciones y abusos en las escuelas

    Las niñas nacidas cuando se trazaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) han alzado su voz en contra de los altos niveles de violencia de género que se registra en las escuelas.  Las llamadas ?Niñas del Milenio?, nacidas en el 2000, relatan incidentes de violación por parte de profesores, sexo por buenas notas, violencia y acoso en la escuela o en el camino hacia ella.

    Es el caso de Aissatou*, de 15 años, que se quedó embarazada tras ser violada por un profesor. La joven asegura que se necesita hacer más para impedir que ocurran estas atrocidades.: ?No quiero que lo que me pasó a mí les pase a otras chicas?, asegura.

    Aissatou explica que ?los padres tienen que defender a sus hijos y entender que ellos van al colegio a aprender. El gobierno también debe ayudar a los estudiantes ofreciéndoles seguridad, especialmente en las escuelas públicas. El único mensaje que tengo es que las escuelas  necesitan tener más seguridad. Algunos profesores son buenos, pero otros no tanto?.

     

    Diara*, una chica de 15 años de Sierra Leona, describió a Plan Internacional cómo los profesores de su pueblo pedían sexo a cambio de buenas notas. ?Algunos profesores te dan consejos sobre tu educación. Otros intentarán tener sexo contigo o te pedirán que tengas sexo con ellos a cambio de buenas notas?.

    ?Una escuela segura para mí como niña sería aquella en la que no sea acosada por los profesores, en la que el entorno fuera adecuado para que los profesores pudieran dar buenas clases?, asegura.

    El 30% de las niñas de África Occidental dicen que nunca se sienten seguras cuando van al colegio, según el estudio ?Escuchad nuestras voces?.

    Para transformar las escuelas y las comunidades en entornos seguros, inclusivos e igualitarios, libres de todo tipo de violencia, los gobiernos y las organizaciones deben trabajar para hacer que los sistemas educativos se diseñen con enfoque de género y que las leyes y regulaciones sean efectivas en cuestiones de protección infantil, defiende Plan Internacional.

    * Los nombres de las niñas se han cambiado para proteger sus identidades.