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La Unión Europea debe proteger a los niños y las niñas en la frontera entre Grecia y Turquía

10 Marzo 2020
Desde que las autoridades turcas abrieran la frontera con Grecia, hace poco más de una semana, miles de personas solicitantes de asilo, entre ellas un gran número de niños y niñas, han intentado llegar a Europa atravesando la frontera con Grecia.

Plan International, organización comprometida con los derechos de la infancia y, especialmente de las niñas, alerta de la grave situación de los niños, niñas y adolescentes refugiados y solicitantes de asilo que llegan a Grecia desde Turquía. Además, solicita a la Unión Europea (UE) que actúe de forma urgente y estratégica para garantizar que los derechos de todos los niños, y especialmente de las niñas y adolescentes , quienes se enfrentan a mayores riesgos específicos por su edad y su género, como la violencia sexual o la explotación, estén debidamente protegidos. 

Desde que las autoridades turcas abrieran la frontera con Grecia, hace poco más de una semana, miles de personas solicitantes de asilo, entre ellas un gran número de niños y niñas, han intentado llegar a Europa atravesando la frontera con Grecia. Plan International expresa una gran preocupación ante algunas medidas que están adoptando las autoridades y el ejército griego, entre las que se incluye el uso de gases lacrimógenos y cañones de agua, para impedir que los y las refugiadas lleguen a las islas griegas por vía marítima. Por ello, insta a la Unión Europea a que responda y actúe de forma urgente ante estos sucesos, dando prioridad a los derechos humanos y la asistencia humanitaria, especialmente de las niñas y las adolescentes, independientemente de su condición jurídica.

Las niñas y adolescentes están más expuestas a vulneraciones de sus derechos como la violencia, el matrimonio temprano forzado, el trabajo infantil o la trata. Es fundamental abordar sus necesidades específicas, por edad y género, y tomar medidas que garanticen su protección personal, física y psicológica. La UE tiene la responsabilidad de ofrecerles protección y asilo en situaciones de violencia, abuso, explotación y abandono . 

Los niños y niñas se ven obligados a emprender desplazamientos en los que ponen en peligro sus vidas para llegar a un lugar que se percibe como seguro: huyen de situaciones en las que sus vidas ya corrían un grave peligro, pero al hacerlo se enfrentan a nuevos niveles de inseguridad, en particular cuando no viajan acompañados, como vivir en condiciones de hacinamiento e inhumanas. 

La mayoría de ellos ven privado su acceso a los derechos más básicos, incluyendo el derecho a la vivienda; al agua potable; a la alimentación; la atención médica y psicosocial; y a la educación. Incluso en los centros de acogida y admisión, así como en los campamentos, están expuestos a la discriminación y la violencia.

La Unión Europea y sus Estados miembro deben respetar sus compromisos con los derechos de la infancia, los principios humanitarios y el derecho internacional de los refugiados en situaciones de emergencia como la que se da en la frontera entre Turquía y Grecia. En particular, Plan International hace un llamamiento a la Unión Europea y sus Estados miembro para:

  • Priorizar la protección y el bienestar de la infancia y que se atiendan sus necesidades inmediatas. Los Estados nunca deben ignorar su deber de proteger y defender los derechos humanos y el interés superior del menor, independientemente de su condición jurídica.
  • Asegurar con carácter urgente la reubicación de los y las menores no acompañados de las islas griegas a otros Estados miembro de la Unión Europea para resolver la situación de los 5.500 niños y niñas no acompañados que han sido identificados. Esto debe hacerse mediante un enfoque estratégico basado en los derechos de la infancia, especialmente de las niñas.