Paraguay apuesta por el emprendimiento juvenil

Noticia Ago 12 / 2016

Mediante el programa SAPE'A, se ha formado en horticultura orgánica e invernaderos y ahora tiene sus propios cultivos: “En mi casa tengo una huerta familiar. Sembré pimiento, tomate, lechuga y orégano”, explica orgullosa.

Rosalba terminó el colegio en 2015 y no pudo continuar su educación por falta de recursos. Desde entonces, se ve obligada a buscar un empleo que le permita costearse los estudios. “No pude ingresar a la universidad porque no tengo trabajo y sin trabajo no puedo estudiar”.

Gracias a Plan International, cada vez más jóvenes como Rosalba pueden hacer frente a esta circunstancia tan generalizada en Paraguay. La educación es una herramienta clave para que sean capaces de tomar sus propias decisiones y conozcan y ejerzan sus derechos. Además, es la mejor manera de potenciar su contribución al desarrollo de sus países y salir del círculo de pobreza.

Uno de los objetivos del programa SAPE'A es que los adolescentes tomen conciencia de sus capacidades y puedan concretar sus inquietudes en proyectos emprendedores. Reconociendo y dando forma a sus ideas, los chicos y chicas pueden crecer y prosperar en su propio entorno y ayudar a sus familias y comunidades.

SAPE'A pretende mejorar las condiciones sociales y económicas de 8.000 chicos y chicas entre 15 y 24 años de los departamentos de Paraguarí, Caaguazú, San Pedro y Guairá, aumentando las oportunidades de empleo y autoempleo. En los últimos 18 meses, hemos trabajado con más de 2.500 jóvenes, de los cuales el 55% son niñas y mujeres jóvenes.

El programa, implementado por Plan International en Paraguay conjuntamente con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, pretende dar respuesta al desempleo juvenil. Está financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y Plan International en España.

Plan International está presente en Paraguay desde 1994. Trabajamos para garantizar la salud y seguridad durante la primera infancia, la protección de los niños y niñas a lo largo de todo su crecimiento y el empoderamiento económico de los jóvenes para que, en todas las etapas de la vida, puedan defender y disfrutar de sus derechos.