Plan International está profundamente alarmada por el deterioro de la situación de seguridad en gran parte de Sudán, donde en los últimos días se han registrado nuevos ataques en los estados de Kordofán, Nilo Azul y Darfur del Norte.
Muchos de estos ataques se han llevado a cabo con drones y han causado la muerte de civiles, entre ellos tres familiares de un miembro del personal de Plan International en Kordofán del Norte.
Un camión de ayuda que transportaba suministros de socorro para ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, también fue alcanzado por un dron el viernes.
En reacción al reciente repunte de la violencia en todo Sudán, el director de país de Plan International, Mohamed Kamal, ha declarado:
“Este fin de semana hemos visto una intensificación de la violencia en varios estados de Sudán. Estos ataques siguen poniendo en riesgo a las familias, incluidos los niños y las niñas, y resultan extremadamente alarmantes. Aún no conocemos la magnitud total de los daños en Kordofán, Nilo Azul y Darfur, pero sabemos que barrios residenciales y mercados han sido alcanzados, y hemos sabido por uno de nuestros compañeros en Kordofán del Norte que ha perdido a miembros de su familia.
El deterioro de la situación en Sudán está agravando una crisis humanitaria ya de por sí grave. Estamos ampliando nuestra respuesta en Kordofán del Norte y Nilo Azul, pero somos conscientes de los ataques a convoyes de ayuda en los últimos días.
El ataque a convoyes humanitarios es inaceptable. El último ataque en Darfur del Norte se produce en un momento en el que las necesidades siguen aumentando, lo que agrava aún más el impacto sobre la respuesta humanitaria.
Los niños y las niñas, especialmente las niñas, se ven desproporcionadamente afectados por el conflicto en Sudán. Plan International hace un llamamiento urgente a todas las partes en conflicto para que cesen de inmediato los ataques contra la población y las infraestructuras civiles, respeten el Derecho Internacional Humanitario, protejan al personal humanitario y los suministros, y garanticen un acceso seguro y sin obstáculos para la prestación de ayuda vital.
Hace solo unas semanas participamos en la tercera Conferencia Internacional sobre Sudán en Berlín, donde pedimos un alto el fuego humanitario. Dado que la situación en el país sigue deteriorándose, reiteramos hoy con urgencia ese llamamiento.”