La juventud siria refugiada duda si regresar a pesar de los cambios en el país

Plan International, organización que trabaja por la igualdad de las niñas y los derechos de la infancia y la juventud, presentó hoy en la Casa Árabe su nuevo informe sobre la situación y las aspiraciones de los y las jóvenes refugiadas sirias en Jordania en un momento de profunda incertidumbre y cambio tras la caída hace un año del Gobierno sirio, y analizó el futuro para esta generación y si será o no en su país de origen.  

De entre los participantes en el estudio, más de la mitad (51 %) se ve permaneciendo a largo plazo en Jordania, mientras que el 23 % considera la posibilidad de regresar a Siria. Entre las principales barreras para el retorno están la seguridad (78 %), la falta de oportunidades económicas (75 %) y la destrucción de viviendas (58 %). Las más cautelosas al considerar volver a Siria son las mujeres, que mostraron preocupación la seguridad, las expectativas culturales y las barreras de género en Siria. 

“Podemos considerar el retorno como una cuestión logística, pero es más que eso: es cómo lo definen los y las jóvenes sirios, cómo lo sienten. No se niegan a regresar, solo esperan a que sea seguro y digno y eso quizás no sea ni en uno ni en dos años. Todos comparten preocupaciones por lo que les espera allí”, explicó hoy la directora de Plan International en Jordania -país que acoge a casi millón y medio de personas refugiadas sirias-, Hamida Jahamah. 

Un año después de la caída del régimen de Bashar al-Asad en Siria, las expectativas de retorno de millones de personas refugiadas se han reactivado, pero también los interrogantes sobre seguridad, estabilidad y posibilidades de futuro. Una parte significativa de estos refugiados son adolescentes, jóvenes, niños y niñas que han crecido fuera del país y se enfrentan a una decisión crucial: permanecer en países de acogida como Jordania (donde ya representan a una gran parte de la población) o contemplar un retorno a una Siria que en muchos casos ni conocen.  

Por su parte, Leyla Hamad (CEARC), dijo: “Es muy interesante como medida de protección para la población refugiada respetar sus tiempos y diversas condiciones, no solo forzar el retorno. Y durante ese tiempo colocarles en el centro, que no solo se les consulte si no que diseñen estos programas. Por eso también es muy interesante la valoración que hacen las mujeres en el informe de Plan International sobre su posible regreso a Siria: son ellos las que valoran si encontrarán un contexto más represivo, se preguntan qué va a ocurrir con su educación… Poner en el centro a estas mujeres no solo es justicia y equidad, es trabajar en la paz a largo plazo”. 

“Probablemente todo el mundo en estos campos quiera volver. Pero, obviamente, las necesidades económicas y la inseguridad son barreras para ello. Verdaderamente la seguridad no ha llegado todavía a Siria, y sin ella no habrá una estabilidad económica y una garantía para los y las jóvenes que quieren volver a su país. En los ataques que estamos viendo en el noreste de Siria está el intento de desmantelamiento de una región autónoma, lo que está provocando desplazamientos masivos y dudas entre aquellos que ya no reconocen el lugar del que se marcharon”, contó en la mesa redonda la periodista Pilar Cebrián. 

Ponentes durante la presentación del estudio ‘Juventud siria’, de izquierda a derecha: Hamida Jahamah, directora de Plan International en Jordania; Jesús Rogado, subdirector de contextos humanitarios y diplomacia humanitaria de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID); Pilar Cebrián, periodista especializada en Oriente Medio; y Leyla Hamad, investigadora asociada del Centro Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC).

Empoderar y formar a la juventud e infancia refugiada 

Plan International trabaja en Jordania desde 2016 y, en concreto en el campo de refugiados de Azraq, en el este del país, ofrece espacios seguros para la infancia y juventud, apoyo psicosocial estructurado, formaciones para el desarrollo de habilidades para la vida, prevención y respuesta a la violencia de género y promoción del liderazgo juvenil como parte del proyecto Protection for Empowerment, por el Departamento de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (DG ECHO, por sus siglas en inglés).  

Este año el campamento de Azraq, construido en una zona aislada y desértica para acoger a unas 40.000 personas, cumplirá doce años. Es el principal entorno vital para miles de niñas, niños y adolescentes sirios; y, para muchos y muchas, el único hogar que conocen. 

El proyecto ha proporcionado apoyo psicosocial y educativo a cerca de 2.000 niñas, niños y adolescentes de entre 6 y 17 años, muchos de ellos en situación de especial vulnerabilidad. A través de clubes especializados —como arte, ciencia, lectura, teatro, informática o deporte— se han creado espacios que fomentan el bienestar emocional, la resiliencia y la inclusión. Durante el evento en Casa Árabe se presentaron algunos de los cuadros pintados en uno de estos clubs que impulsan la expresión artística.