- Cientos de jóvenes, representantes de la comunidad educativa y miembros de la sociedad civil se movilizan para defender el derecho a la educación digital, sobre todo en contextos de emergencias.
- España se suma a los más de 120 países que se movilizan para garantizar el derecho a la educación pública, inclusiva y de calidad en todos los contextos.
- La Campaña Mundial por la Educación (CME) alerta que la brecha digital, la desinversión educativa y el aumento de conflictos y crisis climáticas ponen en riesgo el aprendizaje de millones de niños, niñas y jóvenes.
El mundo vive una crisis educativa sin precedentes. Conflictos armados, desastres climáticos, desplazamientos forzosos y crisis económicas están interrumpiendo el aprendizaje de millones de niños, niñas y jóvenes. Al menos 234 millones de estudiantes necesitan apoyo urgente para acceder a una educación de calidad en contextos de emergencia —una cifra que sigue creciendo año tras año.
Este año, la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME), que tendrá lugar del 27 de abril al 3 de mayo, pone el foco en la necesidad de garantizar la Educación Digital, sobre todo, en contextos de emergencias, para que el aprendizaje no se detenga incluso en los escenarios más adversos. Centros educativos, organizaciones sociales y miles de personas en más de 120 países se movilizan para defender el derecho a la educación como pilar esencial de la acción humanitaria.
En España, esta iniciativa se articula a través de la coalición estatal de la Campaña Mundial por la Educación, liderada por las ONG Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas, Madre Coraje y Plan International, que coordinan las acciones de incidencia y movilización en más de 7 comunidades autónmas. Durante esta semana, la coalición llevará a cabo actividades en distintos puntos del país —desde encuentros en centros educativos hasta acciones públicas— con un objetivo claro: trasladar a las instituciones la urgencia de garantizar el derecho a la educación también en contextos de emergencia, poniendo el foco en la brecha digital como uno de los principales factores de desigualdad educativa en la actualidad.
Educación en emergencias y educación digital: un derecho imprescindible
La educación es uno de los primeros derechos en ser interrumpido durante una emergencia y, sin embargo, es uno de los más cruciales para proteger la vida, la seguridad y el bienestar emocional de la infancia.
En esta edición, la SAME incorpora un énfasis especial en la educación digital, un recurso que demostró su importancia durante la pandemia y que hoy es clave para garantizar la continuidad educativa en todos los contextos. Pero la Campaña Mundial por la Educación advierte: la tecnología por sí sola no soluciona las desigualdades.
“No podemos hablar de educación sin hablar de digitalización, pero tampoco podemos permitir que esa digitalización amplíe las desigualdades existentes. Garantizar el derecho a la educación hoy pasa por asegurar que todos los niños y niñas, vivan donde vivan, tengan acceso a herramientas digitales, conectividad y acompañamiento educativo, especialmente en contextos de emergencia”, señala Mariluz Aparicio, Coordinadora de la Campaña Mundial por la Educación (CME) en España.
Actualmente, una cuarta parte de la población mundial sigue desconectada, y las brechas de acceso, uso y género amenazan con dejar atrás a las personas en mayor situación de vulnerabilidad. En los países de ingresos bajos, 9 de cada 10 niñas y mujeres jóvenes no tienen acceso a internet.
Experiencias recientes en Pakistán, Ucrania o Líbano muestran que, a pesar de que las tecnologías son una ayuda, sin conectividad, energía estable, formación docente y contenidos adecuados, no son suficientes para garantizar el derecho a aprender.
El mayor obstáculo: la falta de financiación
Pese a su importancia, la educación en emergencias recibe menos del 3% de la ayuda humanitaria global. La desinversión educativa y los recortes en cooperación internacional amenazan con dejar a 6 millones más de niños y niñas fuera de la escuela en 2026.
Además, la carga de deuda externa limita la capacidad de muchos países para invertir en educación: en los países de ingresos bajos y medios-bajos, el servicio de la deuda casi triplica el presupuesto educativo.
Demandas de la Campaña Mundial por la Educación
Con los actos de movilización e incidencia, este año, la CME insta al Gobierno de España y a las administraciones públicas a:
- Comprometerse con una financiación sostenible a la educación en Emergencias, que priorice las organizaciones locales, y realizar aportes estables a fondos internacionales como Education cannot Wait.
- Priorizar la preparación de los docentes y las escuelas ante situaciones de emergencias, acogiéndose a la Declaración de Escuelas Seguras
- El cumplimiento de la Carta de los Derechos Digitales, por un internet y herramientas que permitan acceso universal a la conexión, soberanía digital y modelos multimodales de aprendizaje.
SAME 2026: una movilización global
Del 27 de abril al 3 de mayo, centros educativos, alumnado, profesorado y organizaciones sociales participarán en actividades, talleres, acciones de movilización y actos con parlamentarios autonómicos en toda España para exigir que la conectividad y la digitalización sean una herramienta a la que todas y todos tengan acceso, sobre todo cuando lo demás falla.
Sobre la CME
La CME es una coalición internacional formada por ONG, sindicatos del entorno educativo, centros escolares y movimientos sociales de muy diverso signo que se movilizan para reclamar el cumplimiento íntegro de los compromisos internacionales firmados por los Estados para garantizar el acceso a una educación de calidad para todas las personas del mundo. En España la coalición es liderada por las ONG Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas, Madre Coraje y Plan International.
La CME nace en el año 1999 con el objetivo de sensibilizar y movilizar a la ciudadanía como portavoces y activistas del Derecho a la Educación e incidir en los representantes políticos para que cumplan sus compromisos con el derecho a la educación.