- El 15 de mayo, hombres armados secuestraron a 46 personas en el estado de Oyo, entre ellas 7 docentes y 39 estudiantes; un maestro fue asesinado.
- Ese mismo día, en el estado de Borno, fueron secuestradas 42 personas, muchas de ellas niños y niñas de entre 2 y 5 años.
- Plan International exige la liberación inmediata de todas las víctimas y un cumplimiento efectivo de la Declaración de Escuelas Seguras.
Plan International condena enérgicamente los ataques perpetrados contra varias escuelas en dos estados de Nigeria el pasado 15 de mayo. La organización subraya que ningún niño ni niña debería temer ir a la escuela, e insta al Gobierno y a las fuerzas de seguridad a actuar con urgencia para reforzar la protección de los centros educativos y garantizar que los responsables rindan cuentas.
En el estado de Oyo, hombres armados secuestraron presuntamente a 46 personas, entre ellas 7 docentes y 39 estudiantes, y mataron a un maestro. Ese mismo día, en el estado de Borno, se notificó el secuestro de 42 personas, muchas de ellas niños y niñas de entre 2 y 5 años. La verificación del número total de víctimas sigue en curso.
En reacción a estos ataques, el Dr. Charles Usie, director nacional de Plan International en Nigeria, ha declarado:
“Estos ataques son graves violaciones del derecho de los niños y las niñas a una educación segura, y ponen de relieve la creciente inseguridad que amenaza a las escuelas de todo el país. Son profundamente perturbadores e inaceptables. Ningún niño o niña debería tener que temer ir a la escuela, y ningún docente debería arriesgar su vida mientras realiza su trabajo: educar”.
Un patrón recurrente: ataques y secuestros en las escuelas
Los sucesos del 15 de mayo no son hechos aislados, sino parte de un patrón de ataques a escuelas y secuestros masivos de estudiantes en Nigeria. En los últimos años se han registrado casos similares en los estados de Níger, Kaduna, Katsina y Zamfara. La reiteración de estos ataques pone en peligro no solo la seguridad y el bienestar de los niños y las niñas, sino también el futuro de comunidades enteras y de toda una generación.
“El incidente de Oyo se produjo el mismo día que el ataque en Borno, donde hay niños y niñas desaparecidos de tan solo dos años. Tenemos entendido que las escuelas de la zona han sido clausuradas temporalmente y que el miedo se ha instalado entre las familias y el personal docente de las comunidades afectadas. Las escuelas deben seguir siendo lugares de aprendizaje, crecimiento y oportunidad, y no escenarios de violencia y terror”, reafirmó el Dr. Usie.
Es urgente fortalecer la protección de las escuelas
Plan International insta al Gobierno nigeriano, a los gobiernos estatales y a las fuerzas de seguridad a adoptar medidas concretas y con carácter de urgencia:
- Actuar de inmediato para garantizar la liberación segura de los niños, las niñas, los docentes y el personal escolar secuestrados.
- Reforzar los sistemas de seguridad y alerta temprana en torno a las escuelas y las comunidades más vulnerables.
- Aplicar plenamente y dotar de financiación suficiente la Política Nacional de Seguridad, Protección y Escuelas Libres de Violencia.
- Acelerar el cumplimiento de los compromisos asumidos en el marco de la Declaración de Escuelas Seguras, a la que Nigeria se adhirió en 2015.
- Garantizar servicios de apoyo psicosocial y protección para los estudiantes, docentes y familias afectadas.
- Invertir en soluciones a largo plazo que aborden las causas profundas de la inseguridad y los ataques contra la educación.
Nigeria suscribió la Declaración de Escuelas Seguras en 2015, pero la repetición de estos ataques demuestra que los compromisos deben ir acompañados de una implementación más firme y decidida.
Plan International expresa su solidaridad con los niños y las niñas, las familias, el personal docente y las comunidades afectadas, y reitera su compromiso de defender los derechos de la infancia y garantizar que cada niño y niña pueda acceder a una educación segura, inclusiva e ininterrumpida.