Un ataque con dron alcanzó el miércoles una escuela en la aldea de Shukeiri y causó la muerte de 17 personas, en su mayoría alumnas. En los últimos días, otras infraestructuras civiles, incluido un centro de salud, también han sido objeto de ataques.
En respuesta a los recientes ataques en Shukeiri, Mohamed Kamal, director de Plan International en Sudán, declaró:
“Las escuelas nunca deben ser un objetivo. Ya sea en Sudán, Ucrania o Irán, niños y niñas están muriendo en aulas de todo el mundo mientras intentan ejercer su derecho a la educación, un derecho fundamental que las partes en conflicto están obligadas a proteger. Estas violaciones deben terminar.
Estamos siendo testigos de un cambio peligroso: las líneas entre los objetivos militares y la vida civil se han difuminado. El ataque contra la aldea de Shukeiri pone de relieve la grave crisis de protección que enfrenta la infancia en Sudán. Niños y niñas están siendo asesinados en sus comunidades y privados de su derecho más fundamental: el derecho a la vida. No están a salvo en sus aldeas, ni en sus escuelas, ni siquiera en los lugares a los que acuden para recibir atención médica. Esto debe terminar.
Estos ataques confirman que niños y niñas viven en un estado de miedo y aislamiento casi total. Si no están seguros en sus aldeas, si no pueden ir a la escuela sin miedo a ataques con drones y si la atención sanitaria se ve interrumpida porque el personal sanitario es atacado, entonces toda una generación está siendo sistemáticamente despojada de su futuro.
Los niños y las niñas de la aldea de Shukeiri tenían derecho a aprender y a vivir en condiciones de seguridad. No debe morir ni un solo niño o niña más.
Plan International pide la protección inmediata de la población civil, de conformidad con el derecho internacional humanitario. Todas las partes en conflicto deben distinguir entre objetivos militares y bienes civiles, incluidos hogares, escuelas y centros de salud.
Pedimos que se garantice un acceso seguro a la educación y a la atención sanitaria, con garantías inmediatas de que estudiantes, docentes y personal sanitario puedan desempeñar sus funciones esenciales sin temor a ser atacados.
También pedimos un acceso humanitario sin restricciones para que la ayuda vital llegue a las comunidades afectadas en el estado del Nilo Blanco, incluida atención médica, servicios de protección y apoyo psicosocial para los niños y las niñas que han sobrevivido a una violencia inimaginable.
Asimismo, es necesario reforzar los servicios centrados en las personas supervivientes para los niños, las niñas y las familias afectadas por el ataque, incluida atención psicosocial confidencial, tratamiento médico y apoyo para quienes han perdido a sus seres queridos.”