Historias de padrinos | Plan Spain Pasar al contenido principal
Conoce la experiencia de apadrinar a través de historias de padrinos de Plan International sobre apadrinamiento.

Apadrinar un niño

Apadrinar es una experiencia única. Conoce historias de padrinos de Plan International y, si todavía no lo haces, anímate a apadrinar a un niño o niña.  

Entrevista a Pilar Cebollero, madrina de Plan International

Pilar Cebollero empezó a apadrinar en 2002, año en el cual Plan International hizo una campaña de apadrinamientos a través del programa de televisión Operación Triunfo. No apadrinó sola, sino que su marido también apadrinó un niño.

"El saber que aunque sea con un pequeño granito de arena puedes contribuir a que este mundo sea un poco menos injusto hace que esto merezca la pena"

Lopou, la niña que apadrina, vive en Guinea Conakry, y cuenta Pilar que "el seguirla durante este tiempo me ha permitido además conocer cómo vive, cuál es su entorno, cómo es su comunidad, los progresos que van haciendo y creo que es importantísimo porque uno no crece individualmente. De la misma forma que mi hija no es solo mi hija, Lopou es sus padres, su familia, su entorno… ".

"El saber que a través de Plan International podemos ayudar no solamente al niño, que sí que ayudamos, sino a su comunidad, creo que lo hace más factible, que es una labor que además tiene mucho más futuro", continúa Pilar, quien además nos habla muy contenta de que Lopou ha sido premiada en la escuela por sus buenas notas y ha asistido a un campamento con niños de otras comunidades. "Eso de alguna manera te llena de orgullo de madre", cuenta.

Si se le pide un balance de esta experiencia que se remonta ya a diez años, Pilar afirma que "ha sido suficientemente positiva como para recomendarla sin ninguna duda. Me parece que es enriquecedora, que es casi casi hasta egoísta, porque aporta, creo que probablemente te dé más de lo que tú das." Como Pilar, apadrina una niña, podrás ofrecerle un futuro mejor. 

Historias de padrinos

Entrevista a Carmen Barrena, madrina de Plan International

Carmen Barrena decidió apadrinar una niña para hacerle un regalo especial a su pareja. Después de ya cuatro años siendo madrina, ha visitado nuestras oficinas en Madrid y ha querido contarnos cómo está viviendo el apadrinamiento.

Yo creo que la experiencia de apadrinar una niña o un niño no es unidireccional. No es desde nosotros, los padrinos o madrinas, hacia los niños y niñas, sino que es bidireccional. Yo diría que es incluso un apadrinamiento de ellos hacia nosotros

Para Carmen, ser madrina es "algo gratificante, te cambia un poquito la visión del mundo porque a través de las cartas conoces otras realidades, cuáles son sus problemas, las diferencias que hay entre los problemas allí y los problemas aquí, y eso te hace comprender tu propia vida y la vida de los otros de otra forma muy diferente".

Carmen habla con emoción de su niña, y muestra las fotografías que le manda su familia, con la que se escribe cartas a menudo. "Recibo más o menos una carta o dos cartas cada año. En cuanto recibo una carta suya le contesto y le mando fotos de mi vida diaria, de mi entorno, de las actividades que hago..., y por su parte nos mandan también fotografías de cómo va creciendo la niña", explica.

Conocía Plan International antes de decidirse a apadrinar una niña, porque era voluntaria de traducción de cartas, por lo que "conocía la filosofía y los proyectos que desarrollaba Plan International y pensé que sería la mejor opción". 

Niñas de Guinea-Conakry

Libertad Romo, trabajadora de Turner, visita Etiopía

El hecho de que una empresa para la que trabajas se implique en una labor social y haga que sus trabajadores participen en ella me parece una forma muy bonita de incentivar a los empleados. Te sientes más implicado en tu empresa, porque ves que es algo que también han hecho por ti, por hacerte crecer como persona

Libertad Romo es trabajadora de la empresa Turner. Recientemente, se ofreció voluntaria para recaudar fondos para construir una escuela en Etiopía y después decidió viajar al país para colaborar personalmente en el proceso. 

"Decidí ir como voluntaria porque me parecía una oportunidad única que he soñado toda mi vida. Poder ir a un sitio donde realmente hace falta ayuda es muy gratificante", dice, cuando visita las oficinas de Plan International para contarnos su experiencia. Al hablar de Etiopía, su mirada se ilumina al recordar a los niños y niñas con los que compartió unos días. En concreto, explica cómo todos los alumnos de la escuela llevaban siempre un libro consigo al que tratan como si fuera su bien más preciado.

Aquellos días de contacto directo con la comunidad etíope no dejaron indiferente a Libertad, que a su regreso se mostró decidida a amadrinar una niña de Etiopía. Hoy ya habla de "su niña apadrinada". "Ya tengo mi niña de Etiopía, chiquitita", dice sonriente, "ahora le estoy escribiendo la primera carta". 

Cuéntanos tu historia

Si tú también eres padrino o madrina de Plan International y quieres compartirlo, cuéntanos tu historia. Podrás ayudar a que otras personas conozcan la experiencia de apadrinamiento y se animen a apadrinar una niña o un niño. Si tienes cualquier duda sobre el apadrinamiento o la relación con el niño o niña apadrinado, consulta nuestra sección Preguntas Frecuentes