Siete historias sobre el matrimonio infantil

Plan International trabaja para erradicar el matrimonio infantil, una práctica tradicional que se lleva a cabo en numerosos países y que supone una grave violación de los derechos humanos de los niños y las niñas. Si la tendencia actual continua, este problema afectará a más de 140 millones de niñas en 2020, que serán obligadas a casarse a edades tempranas a menos que se impida. Cada 2 segundos una niña es obligada a casarse.

POR SER NIÑA- YO TOMO EL CONTROL

Esta pieza de slow motion, realizada por Plan International y premiada en numerosos certámenes, muestra cómo la educación puede transformar la vida de las niñas. La enseñanza es uno de los principales factores para prevenir el matrimonio infantil. Una niña con acceso a la educación tiene muchas más probabilidades de casarse más tarde, tener menos hijos, ganar más dinero, invertirlo en su familia y convertirse en una fuerza de cambio social.

 

ES MI VIDA- LAS NIÑAS DICEN ‘NO’ AL MATRIMONIO INFANTIL EN ÁFRICA


En África subshariana viven cerca de 7 millones de niñas casadas. Los padres las dan en matrimonio a causa de la pobreza, la tradición y la desigualdad de género. Esta pieza muestra cómo los grupos de niñas con los que trabaja Plan International están difundiendo el mensaje sobre el valor de educar a las niñas y los efectos negativos del matrimonio temprano.

 

NO HAY MONTAÑA LO BASTANTE ALTA- DETENIENDO EL MATRIMONIO INFANTIL EN NEPAL

Maya, de 15 años, fue obligada a dejar la escuela después de casarse. Un grupo de educadores sociales de Plan International la ayudó a regresar a la escuela a pesar de que no existe acceso por carretera a su comunidad.

 

13 Y UNA BODA

En Dosso, al sudoeste de Níger, Mariama hizo público que se casaría en pocos días. Tenía 13 años. Este vídeo, uno de los más populares de Plan International en Youtube,  explica las razones culturales y económicas que llevaron a la madre de Mariama a ofrecerla en matrimonio a cambio de una dote, y cómo Plan International trabaja a diferentes niveles para enseñar a las comunidades locales las consecuencias del matrimonio infantil.

 

LA HISTORIA DE LAMANA 

El matrimonio infantil expone a las niñas a ser víctimas de abusos, explotación y embarazo temprano. Con solo 15 años, Lamana conoció esta terrible realidad. Este vídeo narra el trabajo que Plan International llevó a cabo junto a una organización local para ayudarla a recuperar su confianza y autoestima, regresar a la escuela y tomar de nuevo las riendas de su vida.

 

 LA BODA DE THEA, UNA NIÑA DE 12 AÑOS

El matrimonio infantil es más común en el sur de Asia y la zona occidental y central de África. Pero, ¿Cómo reaccionaría la sociedad europea de hacerse público que una niña planea casarse con un hombre que triplica su edad? Plan International Noruega creó un falso blog que presuntamente estaba escrito por Thea, una niña de 12 años. En uno de los posts revelaba que planeaba casarse con un hombre llamado Geir, de 37. La historia no tardó en hacerse viral. El vídeo muestra lo que ocurrió el día de la boda.

 

DESTRUCTORES DE BODAS EN PLAN BANGLADESH

El 66% de las niñas menores de 18 años de Bangladesh están casadas. El vídeo muestra la labor de Plan International en el país asiático, donde, junto a varias organizaciones locales que trabajan a favor de la infancia, ha creado zonas libres de matrimonios infantiles.

Facilitando el aprendizaje a distancia de los y las estudiantes en Indonesia a través de walkie-talkies

En Indonesia, millones de estudiantes siguen sin ir a la escuela debido a la pandemia y el impacto en su educación está siendo devastador. La falta de acceso a Internet está provocando que los niños y niñas de las zonas remotas estén más excluidos digitalmente que los de las zonas urbanas, lo que les impide acceder a sus clases online. Eti, de 13 años, nos cuenta que, en la isla de Lembata, utilizar la tecnología para estudiar a distancia es algo que está fuera de su alcance. “Desde marzo de 2020, estudio desde casa. No me gusta quedarme aquí porque no puedo ver a mis amistades ni a mis profesores. Más tarde, a finales de noviembre de 2020, hubo una erupción volcánica en nuestra zona. Mi escuela está en el valle al pie del volcán, lo que ha complicado aún más las cosas. Ahora estamos en alerta”. En respuesta a los retos que los y las estudiantes y sus padres están afrontando para aprender desde casa durante la pandemia, Plan International está colaborando con las autoridades educativas, el gobierno local y los equipos comunitarios de preparación ante catástrofes para apoyar el aprendizaje a distancia de los niños y niñas mediante walkie-talkies. Recientemente hemos entregado un lote de walkie-talkies a la escuela donde estudia Eti, a la que asisten niños y niñas de tres pueblos de la zona en los que no hay cobertura ni acceso a Internet. Las radios facilitan a los profesores el contacto con sus alumnos/as mientras la escuela está cerrada. Antes de poner en marcha la iniciativa, realizamos una prueba piloto con cuatro grupos de alumnos y alumnas repartidos por los tres pueblos que resultó ser un éxito. Ahora todos los niños y niñas de la escuela que no tienen acceso a Internet han recibido una radio. “Gracias a los walkie-talkies, mis amigos y yo podemos seguir aprendiendo. Son muy útiles, ya que podemos oír las voces de nuestros profesores, lo que nos motiva a seguir estudiando”, cuenta Eti, que forma parte del programa de apadrinamiento de Plan International. Nuestro objetivo es que los niños y las niñas sigan aprendiendo mientras las escuelas están cerradas para que no se retrasen demasiado en sus estudios y estén preparados para volver a la escuela cuando se reabra, reduciendo el número de estudiantes que abandonan la educación. Estos dispositivos también están ayudando a las comunidades escolares a desarrollar modelos seguros y a coordinar buenas prácticas de higiene para que la escuela pueda reabrirse con seguridad. Para Eti, poder relacionarse de nuevo con sus amigos y profesores es una fortuna. “Siento como si hubiéramos vuelto a la escuela, aunque sea por poco tiempo”, dice. “Espero que este virus desaparezca pronto y las cosas vuelvan a la normalidad, para poder volver a estudiar con mis

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“Montar una granja avícola me salvó del trabajo doméstico”

Tras finalizar la escuela secundaria en 2017, Aïcha, de 22 años, quería continuar sus estudios en la universidad, pero, como era la mayor de seis hermanos en una familia de agricultores de la región central de Togo, le resultaba imposible conseguir los recursos para pagarlos. Cuando le rechazaron una beca para ser matrona, su futuro parecía poco prometedor, sobre todo cuando su madre empezó a presionarla para que aceptara un trabajo como empleada doméstica en Lomé, capital de Togo. “Mi mujer quería que Aïcha trabajara como empleada doméstica en Lomé en casa de uno de sus conocidos. Mi hija estaba muy triste y se pasaba horas llorando, pero su madre seguía amenazando con aceptar una oferta de trabajo como empleada doméstica para ella”, explica el padre de Aïcha. En Togo, muchas niñas y jóvenes que trabajan como empleadas domésticas en casas particulares están sometidas a condiciones abusivas. Como cada vez hay más familias que buscan trabajadoras domésticas en Lomé, las niñas de los pueblos son engañadas para mudarse a la ciudad. Una vez allí, están expuestas a las peores formas de abuso. No hay nadie que las proteja, por lo que el trabajo doméstico en el país es muy peligroso. Como es una antigua niña apadrinada por Plan International, Aïcha fue invitada a participar en un curso de formación profesional de nuestra organización que se compromete a garantizar que los niños y niñas que han formado parte de nuestro programa de apadrinamiento reciban el apoyo necesario para acceder al mercado laboral. Después de asistir a la sesión inicial, Aïcha decidió aprender avicultura, una opción poco común para una mujer en Togo, donde la agricultura y la ganadería son consideradas profesiones masculinas. A pesar de la oposición de su familia, Aïcha estaba decidida a convertirse en una empresaria de éxito. “Me aceptaron en este curso después de haber pasado dos años en casa. Elegí formarme en avicultura. Desde el momento en que decidí ser criadora de aves, recibí críticas, pero superé todo eso y me armé de valor para llegar hasta donde estoy hoy”, dice Aïcha. Los estereotipos, discriminación y la desigualdad de género impiden, a menudo, que las niñas adquieran las habilidades que necesitan para acceder a un trabajo decente y romper el círculo de la pobreza. Cuando las niñas y las mujeres adquieren las habilidades que necesitan para desarrollar su carrera profesional, pueden mantenerse a sí mismas, a sus familias y a sus comunidades. Al finalizar la formación, Aïcha recibió un kit para ayudarle a empezar su negocio que incluía 250 pollitos, vacunas, un comedero, una carretilla y materiales para construir un gallinero. Tras cinco meses, Aïcha tiene ahora 230 gallinas que ponen huevos. “No tengo palabras para agradecer a Plan International, porque sin su apoyo, hoy estaría trabajando como empleada doméstica o quizás ya estaría casada. Hoy, más que nunca, entiendo la importancia del apadrinamiento”, dice Aïcha. Cuando le preguntamos por sus aspiraciones para el futuro, Aïcha nos dice: “Quiero convertirme en la principal proveedora de productos proteicos de mi zona. Espero poder distribuir algún día productos ecológicos a

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