Mamá Josefina: Las niñas no deben quedarse embarazadas. Las niñas deben estudiar.

Josefina tiene 34 años y es madre de 7 niños. Su misión es proteger a las niñas de su comunidad de convertirse en víctimas de violencia sexual y matrimonio infantil.

La comunidad de Josefina está situada a lo largo de la costa atlántica en la Región Autónoma de la Costa Caribe del Norte de Nicaragua. Marcada por la pobreza, la región alberga a una importante población de indígenas miskitos y grupos afrodescendientes que viven con una elevada marginación económica y social.

Josefina tiene 34 años y es madre de 7 niños. Tiene una misión para solucionar las cosas en su comunidad: “tenemos muchos problemas como padres ausentes, niños abandonados, jóvenes abusando de drogas y alcohol, y ningún o poco empleo” nos cuenta, “pero mi prioridad son las niñas ya que son las que más sufren. Quiero protegerlas de convertirse en víctimas de violencia sexual y matrimonio infantil. Muchas quedan embarazadas cuando aún son muy jóvenes.”

Las niñas son las que más sufren las consecuencias de los problemas socio-económicos. La ayuda escasea y para las niñas es todavía más complicada. Ellas y su delicada situación siguen siendo invisibles.
 

“A menudo los abuelos son abordados por hombres de más de 50 años que ofrecen dinero a cambio de casarse con niñas de 14 o 15 años. Los abuelos ni siquiera tienen suficiente para cuidar de sí mismos, por lo que venden a las niñas a los ancianos. Las niñas no tienen mucha opción.”

Un ejemplo de la labor de Josefina es Sodi, una chica de 16 años que ya es madre de un niño. Dejó la escuela muy pronto y se quedó embarazada con 15 años. Gracias a la ayuda de Josefina Sodi ha decidido volver al colegio en cuanto su hijo camine, así su madre podrá cuidar de él.

Nicaragua tiene la tasa más alta de embarazo adolescente en toda América Latina y el Caribe. La región de RACCN encabeza la tasa dentro del país, donde una de cada tres adolescentes entre 15 y 19 ya es madre o está embarazada. No hay datos sobre las niñas que se convierten en madres menores de 15 años.

En Plan International trabajamos para defender los derechos de niñas como Sodi, para dar visibilidad a sus vidas y sus problemas y poder solucionarlos.
 

El informe de Plan International “Contar el Invisible” remarca que los gobiernos no pondrán fin al abuso y la desigualdad que enfrentan millones de niñas, como las de la comunidad de Josefina, sin mejores estadísticas sobre la realidad de sus vidas.

Nuestro apoyo a la población de Borena, azotada por la mayor sequía en 40 años

Etiopía está sufriendo la sequía más grave de los últimos cuarenta años. La malnutrición y la falta de higiene por falta de agua trae consigo enfermedades que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas. Desde Plan International, y con tu apoyo, facilitamos el acceso a servicios médicos y de nutrición a más de 25.000 personas en 4 distritos.  Etiopía está sufriendo una de las sequías más graves de los últimos cuarenta años, tras cuatro temporadas consecutivas sin lluvias desde finales de 2020. A medida que aumenta la desnutrición severa y el riesgo de enfermedades transmitidas por beber agua en malas condiciones, se necesita apoyo urgente para garantizar que las niñas, los niños y sus familias tengan acceso a servicios de salud, nutrición e higiene. Sus vidas están en riesgo.  “No sé si tengo palabras para describir las terribles condiciones de sequía en la zona de Borena y cómo está afectando a la población local. Nadie podría haber previsto una sequía tan severa”, dice Yalemwork Tadesse, del equipo móvil de salud y nutrición de Plan International en la zona de Borena.  Yalemwork se unió al equipo en marzo de 2022 como coordinadora del proyecto. “Borena es actualmente una zona gravemente afectada por la sequía, la comunidad se dedica al pastoreo y han perdido casi todo su ganado, que es esencial para su forma de vida.”  La región de Borena es árida incluso en condiciones normales, pero la sequía ha destruido la economía local y ahora también está amenazando muchas vidas. Los índices de desnutrición están aumentando, y un número cada vez mayor de niñas y niños están gravemente desnutridos o sufren emaciación.  En respuesta a la crisis, Plan International ha puesto en marcha un proyecto de salud y nutrición en cuatro distritos -Dire, Dillo, Dhas y Moyale- de la zona de Borena, en la región de Oromia que pretende llegar a 25.000 personas. Colaboramos con 12 centros de salud con la provisión de medicamentos esenciales, suministros médicos y equipos de higiene personal. También estamos apoyando a los profesionales de atención sanitaria con formación adicional.  El proyecto también ha desplegado cuatro equipos móviles de salud y nutrición para prestar servicios de salud materno-infantil en la comunidad que incluyen atención prenatal y postnatal, consultas externas y tratamiento de psicoterapia para problemas de salud mental como la depresión.  Yalemwork dice que siempre que necesita recordar por qué hace este trabajo, piensa en su última visita al distrito de Dillo. “Escuché la historia de una niña de 14 años que llevaba tres días sin comer. En tiempos de crisis, las niñas son las que más

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Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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