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Mutilación Genital Femenina

Treinta millones de niñas corren el riesgo de sufrir la mutilación genital femenina en la próxima década.

Firma contra la mutilación genital femenina
Firma contra la mutilación genital femenina

La mutilación genital femenina, conocida popularmente como ablación, es una práctica habitual en un gran número de países africanos y en algunos países asiáticos. Esta práctica supone una violación de los derechos de las niñas.

El problema 

La mutilación genital femenina es una práctica tradicional que supone una forma de violencia contra las niñas y una violación de los derechos humanos. Consiste en la extirpación total o parcial de los genitales femeninos a niñas y mujeres jóvenes por razones no médicas. Ninguna religión la contempla como obligatoria pero es una práctica habitual para muchos grupos religiosos (musulmanes, cristianos, animistas). La mutilación genital femenina no entiende de clases sociales ni de niveles educativos. Suele provocar infecciones, infertilidad o incluso la muerte. Se lleva a cabo entre la infancia y los quince años.

Las razones

Las razones para la práctica de la mutilación genital femenina son variadas y complicadas pero las principales causas derivan de patrones y normas culturales profundamente arraigados. En ocasiones, suele sostenerse erróneamente como un requisito religioso, pero la práctica es anterior a todas las grandes religiones y no está especificada en ningún texto religioso. 

Niñas antes de sufrir la mutilación genital femenina
Niñas antes de sufrir la mutilación genital femenina

Para la mayoría de las culturas en las que se practica, la principal razón para la mutilación genital femenina es la creencia de que es necesaria para conseguir un buen matrimonio. En algunas comunidades, las niñas que no se someten a la mutilación son consideradas promiscuas y sucias, por lo que no consiguen casarse. La arraigada creencia de que la mutilación genital femenina equivale a la pureza, la limpieza y la moral estricta es el principal factor para la continuación de la práctica. Existe una presión social comunitaria en torno a la mutilación, pero una mujer bien informada no someterá a su hija a este proceso.

Las consecuencias

Los daños que provoca la mutilación genital femenina pueden poner en riesgo la vida de las niñas, además de acarrear traumas físicos y psicológicos de por vida.

• Riesgo de infección o muerte: las muertes por mutilación genital femenina ocurren, por lo general, como resultado de hemorragia durante o inmediatamente después del procedimiento o por el tétanos y otras infecciones en las semanas siguientes. La mayoría de los procedimientos se llevan a cabo por mujeres sin formación, en entornos no estériles utilizando instrumentos como tijeras, cuchillas de afeitar e incluso cristales rotos. Las niñas suelen sufrir infecciones dolorosas.

• Elevada probabilidad de complicaciones durante el parto: los daños que la mutilación genital causa en el sistema reproductivo femenino elevan las probabilidades de complicaciones durante el parto. Las mujeres que han sufrido mutilación genital tienen el doble de probabilidades de morir en el parto y también tienen más probabilidades de dar a luz a un bebé muerto.

• Mayor probabilidad de infecciones de por vida: las víctimas de mutilación genital femenina son más propensas a sufrir infecciones vaginales, uterinas y pélvicas frecuentes durante toda su vida.

• Disfunción sexual: Por el trauma generado al extirpar sus genitales, las mujeres que han sufrido mutilación suelen sufrir dolores durante sus relaciones sexuales y efectos psicosexuales.

• Daños psicológicos: Las mujeres que han sufrido mutilación genital suelen verse afectadas por numerosos problemas psicológicos. Un estudio reveló que el 46% de estas mujeres desarrollan problemas de ansiedad, mientras que un 78% aseguró sufrir sentimientos de miedo intenso y horror durante mucho tiempo después.

Las cifras 

En los países en los que la mutilación se practica abiertamente, la incidencia puede ser muy alta, como en Egipto, donde alcanza el 91%, o Somalia, donde es del 97%, aunque el país ya la ha declarado ilegal. La mutilación genital femenina es un problema global que requiere una solución global. Incluso en los países en los que se prohíbe la mutilación, las niñas están en riesgo porque suele practicarse en secreto. Además, las leyes no están implementadas de forma efectiva y no se cumplen de manera eficaz, ya que no suelen juzgarse.

  • En todo el mundo, más de 140 millones de niñas y mujeres han sufrido mutilación genital.
  • En África, 101 millones de niñas mayores de 10 años han sido sometidas a mutilación.
  • Cada año, tres millones de niñas de África están en riesgo de sufrirla.

Hazte socio de la campaña Por Ser Niña y ayúdanos a acabar con la mutilación genital femenina.