Mi menstruación no es un tabú

Una de cada 10 niñas de todo el mundo no tiene acceso a productos sanitarios para gestionar su higiene menstrual, lo que en muchos casos impide que vayan al colegio durante una semana al mes. Como resultado, estas chicas están ausentes casi un cuarto del año escolar. 





Cuando las niñas faltan tanto a clases, tienen más riesgo de dejar el colegio, lo que reduce sus oportunidades de encontrar un empleo en el futuro y las hace más vulnerables al matrimonio infantil y el embarazo adolescente. 

En Colombia la pobreza y la discriminación afectan  a las mujeres y niñas que afrontan una mayor desigualdad, violencia y abusos sexuales. Por eso trabajamos con la iniciativa Be Girl para acabar con el tabú de la menstruación entre los y las adolescentes, además de mejorar el acceso a productos de higiene menstrual que permitan a las chicas gestionar mejor su ciclo. 

Be Girl se dedica a satisfacer las necesidades de las chicas que no tienen acceso a productos de higiene menstrual. “La regla es un problema real para muchas chicas del mundo que no pueden comprar compresas o tampones. Por eso, cuando tienen la regla no van al colegio”, explica la cofundadora de Be Girl, Diana Sierra. 

Plan International y Be Girl realizan una serie de talleres en Cartagena para más de 3.600 chicas en 15 municipios. Durante los talleres, se ofrece información sobre el ciclo menstrual y se motiva a las jóvenes a compartir sus propias experiencias y debatir sobre los problemas que deben afrontar. 





Cada chica recibe un paquete que incluye un par de braguitas con un forro absorbente y reutilizable. El diseño está a prueba de fugas, es respetuoso con el medioambiente y no expone a las jóvenes a productos químicos ni perfumes innecesarios, permitiéndolas gestionar su menstruación de forma gratuita. 





Las chicas también reciben un SmartCycle, un dispositivo que las permite aprender y controlar su salud menstrual. 

Su diseño como el de un collar permite que puedan llevarlo a todas partes. Consta de un disco que gira siguiendo las distintas etapas del ciclo menstrual. Al rotar un número cada día, empezando el primer día que menstrúan pueden seguir la trayectoria de su menstruación y ovulación.  

A través de los talleres, se puede llegar a chicas de las comunidades rurales y ofrecerles información vital que necesitan sobre sus derechos y salud sexual y reproductiva. “Estamos muy orgullosos de trabajar junto a Be Girl y Diana Sierra. Solo trabajando juntos podemos conseguir igualdad de género”, dice Alejandro Gamboa, Director Nacional de Plan International en Colombia. 

Con el objetivo de superar el estigma de la menstruación y cerrar la brecha de la desigualdad también necesitamos el apoyo de los hombres y niños, que juegan un papel muy importante a la hora de acabar con la discriminación contra las mujeres y niñas.

Las actividades incluyen a los padres, a los miembros de la comunidad y a los chicos en los programas de género y talleres para ayudar a los jóvenes a entender que la menstruación es un problema universal y no exclusivamente de las mujeres. En estas actividades se ofrece información sobre el ciclo menstrual y se envían cartas de apoyo a las chicas de Cartagena.

Al incluir a todos los sectores de la comunidad, se puede construir la igualdad a través de la educación, el respeto y la confianza. 





Nuestro apoyo a la población de Borena, azotada por la mayor sequía en 40 años

Etiopía está sufriendo la sequía más grave de los últimos cuarenta años. La malnutrición y la falta de higiene por falta de agua trae consigo enfermedades que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas. Desde Plan International, y con tu apoyo, facilitamos el acceso a servicios médicos y de nutrición a más de 25.000 personas en 4 distritos.  Etiopía está sufriendo una de las sequías más graves de los últimos cuarenta años, tras cuatro temporadas consecutivas sin lluvias desde finales de 2020. A medida que aumenta la desnutrición severa y el riesgo de enfermedades transmitidas por beber agua en malas condiciones, se necesita apoyo urgente para garantizar que las niñas, los niños y sus familias tengan acceso a servicios de salud, nutrición e higiene. Sus vidas están en riesgo.  “No sé si tengo palabras para describir las terribles condiciones de sequía en la zona de Borena y cómo está afectando a la población local. Nadie podría haber previsto una sequía tan severa”, dice Yalemwork Tadesse, del equipo móvil de salud y nutrición de Plan International en la zona de Borena.  Yalemwork se unió al equipo en marzo de 2022 como coordinadora del proyecto. “Borena es actualmente una zona gravemente afectada por la sequía, la comunidad se dedica al pastoreo y han perdido casi todo su ganado, que es esencial para su forma de vida.”  La región de Borena es árida incluso en condiciones normales, pero la sequía ha destruido la economía local y ahora también está amenazando muchas vidas. Los índices de desnutrición están aumentando, y un número cada vez mayor de niñas y niños están gravemente desnutridos o sufren emaciación.  En respuesta a la crisis, Plan International ha puesto en marcha un proyecto de salud y nutrición en cuatro distritos -Dire, Dillo, Dhas y Moyale- de la zona de Borena, en la región de Oromia que pretende llegar a 25.000 personas. Colaboramos con 12 centros de salud con la provisión de medicamentos esenciales, suministros médicos y equipos de higiene personal. También estamos apoyando a los profesionales de atención sanitaria con formación adicional.  El proyecto también ha desplegado cuatro equipos móviles de salud y nutrición para prestar servicios de salud materno-infantil en la comunidad que incluyen atención prenatal y postnatal, consultas externas y tratamiento de psicoterapia para problemas de salud mental como la depresión.  Yalemwork dice que siempre que necesita recordar por qué hace este trabajo, piensa en su última visita al distrito de Dillo. “Escuché la historia de una niña de 14 años que llevaba tres días sin comer. En tiempos de crisis, las niñas son las que más

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Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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