Ellas están exigiendo un nuevo guion

La forma en que se muestra a las niñas y mujeres jóvenes en las películas, series de televisión, anuncios de publicidad y videojuegos influye de manera directa en cómo el mundo las percibe, cómo ellas se ven a sí mismas y lo que creen que son capaces de alcanzar.

Las chicas quieren ver más presidentas, primeras ministras, empresarias y científicas. Quieren ver historias en las que ellas son protagonistas, que las empujen a asumir roles de liderazgo. No quieren que los estereotipos de género limiten sus aspiraciones y capacidades.

“Los medios tienen que ser aliados de las niñas”





Ruby quiere ser abogada y, a pesar de las dificultades que enfrenta su familia, su ambición permanece intacta y no deja de sacar sobresalientes en el instituto. Además, es una defensora acérrima de los derechos de las mujeres y las niñas.

Junto a Plan International, Ruby ha participado en varias campañas en Delhi defendiendo el derecho de las niñas y jóvenes a sentirse seguras en los espacios públicos y, ahora, desafiando la representación de las chicas en las películas, la publicidad y los programas de televisión.

“Si ves cualquier telenovela o película siempre muestran a las mujeres como personajes débiles, incapaces de sobrevivir sin el apoyo de los demás. En Bollywood parecen relegadas solo a las escenas de baile”, explica Ruby y va más allá: “Incluso cuando hay mujeres en roles de liderazgo, son representadas en la manera en que las ven los hombres, no como nosotras nos vemos a nosotras mismas”.

A Ruby le decepciona que, aunque en India hay muchas mujeres en el ejército, nunca se ven reflejadas en la pantalla, y las fuerzas de seguridad son siempre masculinas. Algo similar ocurre con los políticos en la ficción: siempre son hombres. “Yo quiero ser abogada, pero los medios me recuerdan constantemente que el mundo judicial está dominado por hombres”.

El cine y la televisión tienen un poder inmenso para cambiar estas percepciones, y Ruby les recuerda su responsabilidad: “Los medios tienen que ser aliados de las niñas y dejar de mostrarlas como personajes débiles”.

“Las películas nodeberían enfocarse en nuestro cuerpo”





Marelin se está preparando para ser médica. Es voluntaria en la sede local de la Cruz Roja, estudia para los exámenes que tendrá que enfrentar pronto y, además, lidera un grupo de jóvenes que, junto a Plan International, ha decidido ponerse manos a la obra para erradicar la explotación sexual de niños y niñas en su comunidad.

En su comunidad de Punta Cana, un destino turístico idílico en el que la mayoría de la población local vive en situación de pobreza, es común ver a niñas y jóvenes ser víctimas de la explotación de turistas y locales. Pero, además, en las historias que ve en el cine y la televisión, la realidad no es muy distinta.

“En República Dominicana las películas y la publicidad no representan a mujeres y niñas reales. Se enfocan solo en sus cuerpos”, asegura Ruby, y explica cómo le gustaría verse representada en los medios de comunicación: “Quisiera ver historias de mujeres emprendedoras, decididas y fuertes”.

“Quiero ser actriz por el mismo motivo por el que quiero ser activista”





Kadiatu, de 21 años, fue forzada a casarse a los 12 años y, tras conseguir escapar de su matrimonio, no ha dejado de trabajar para que su país prohíba de manera definitiva esta práctica.

Actualmente Sierra Leona tiene dos leyes contradictorias sobre matrimonio infantil. La ley de Derechos de la Infancia establece que ninguna persona puede casarse antes de los 18 años, mientras que otra legislación sobre matrimonio y divorcio establece que una niña puede casarse legalmente a los 16 años con el consentimiento de sus padres.

Decidida a generar un cambio, Kadiatu y sus compañeras presentaron al Gobierno una propuesta de ley en el Día Internacional de la Niña de 2016 para solventar esta discrepancia legal, pero todavía siguen esperando que se tomen acciones concretas para acabar con el matrimonio infantil.

Kadiatu hace campañas en medios de comunicación, trabaja con niñas más jóvenes para darles la confianza que necesitan para hablar sobre los problemas que les afectan, estudia Contabilidad y Finanzas en la universidad y, en el futuro, quisiera ser actriz. Ella está convencida de que la manera en que se muestra a las mujeres en los medios impacta negativamente en la sociedad.

“Mi sueño es convertirme en actriz y poder ofrecer referentes positivos a las niñas. Quiero interpretar personajes femeninos fuertes en los que las niñas se puedan ver reflejadas”, explica Kaditau y señala que prefiere las películas en que las mujeres libran sus propias batallas y son respetadas igual que los hombres.

Nuestro apoyo a la población de Borena, azotada por la mayor sequía en 40 años

Etiopía está sufriendo la sequía más grave de los últimos cuarenta años. La malnutrición y la falta de higiene por falta de agua trae consigo enfermedades que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas. Desde Plan International, y con tu apoyo, facilitamos el acceso a servicios médicos y de nutrición a más de 25.000 personas en 4 distritos.  Etiopía está sufriendo una de las sequías más graves de los últimos cuarenta años, tras cuatro temporadas consecutivas sin lluvias desde finales de 2020. A medida que aumenta la desnutrición severa y el riesgo de enfermedades transmitidas por beber agua en malas condiciones, se necesita apoyo urgente para garantizar que las niñas, los niños y sus familias tengan acceso a servicios de salud, nutrición e higiene. Sus vidas están en riesgo.  “No sé si tengo palabras para describir las terribles condiciones de sequía en la zona de Borena y cómo está afectando a la población local. Nadie podría haber previsto una sequía tan severa”, dice Yalemwork Tadesse, del equipo móvil de salud y nutrición de Plan International en la zona de Borena.  Yalemwork se unió al equipo en marzo de 2022 como coordinadora del proyecto. “Borena es actualmente una zona gravemente afectada por la sequía, la comunidad se dedica al pastoreo y han perdido casi todo su ganado, que es esencial para su forma de vida.”  La región de Borena es árida incluso en condiciones normales, pero la sequía ha destruido la economía local y ahora también está amenazando muchas vidas. Los índices de desnutrición están aumentando, y un número cada vez mayor de niñas y niños están gravemente desnutridos o sufren emaciación.  En respuesta a la crisis, Plan International ha puesto en marcha un proyecto de salud y nutrición en cuatro distritos -Dire, Dillo, Dhas y Moyale- de la zona de Borena, en la región de Oromia que pretende llegar a 25.000 personas. Colaboramos con 12 centros de salud con la provisión de medicamentos esenciales, suministros médicos y equipos de higiene personal. También estamos apoyando a los profesionales de atención sanitaria con formación adicional.  El proyecto también ha desplegado cuatro equipos móviles de salud y nutrición para prestar servicios de salud materno-infantil en la comunidad que incluyen atención prenatal y postnatal, consultas externas y tratamiento de psicoterapia para problemas de salud mental como la depresión.  Yalemwork dice que siempre que necesita recordar por qué hace este trabajo, piensa en su última visita al distrito de Dillo. “Escuché la historia de una niña de 14 años que llevaba tres días sin comer. En tiempos de crisis, las niñas son las que más

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Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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