La educación a distancia para los niños y niñas no escolarizados en Ghana

Sentada en el porche frente a su casa, Emma, de 14 años, lava una pila de ropa. Es lunes por la mañana y la joven debería estar en la escuela, pero hoy no es así. Al igual que el resto de centros educativos de Ghana, su escuela ha sido cerrada para frenar la propagación del COVID-19.





Sentada en el porche frente a su casa, Emma, de 14 años, lava una pila de ropa. Es lunes por la mañana y la joven debería estar en la escuela, pero hoy no es así. Al igual que el resto de centros educativos de Ghana, su escuela ha sido cerrada para frenar la propagación del COVID-19.

Emma, como muchas de las chicas de su comunidad, en la región central, ahora está haciendo una vida muy diferente: pasa los días en casa haciendo las tareas domésticas o cuidando a familiares. 
“Cerraron la escuela de repente, sin previo aviso, así que ya no voy. No nos dieron muchos deberes y no tengo ningún libro de texto para leer mientras estoy en casa, así que paso el día haciendo tareas, limpiando y haciendo recados para mi madre”. 

Ghana registró sus dos primeros casos de COVID-19 el 12 de marzo de 2020 y, desde entonces, el número de casos ha seguido aumentando. Al 9 de abril había 378 casos y 6 fallecidos, y el aumento de las cifras es motivo de preocupación en el país.

“Estoy muy asustada y preocupada por la situación. Mi mayor preocupación es cómo puedo evitar que el coronavirus me afecte a mí y a mi familia. Además, debido a este virus, estoy en casa todo el día. No me gusta estar aquí porque soy la única que hace todas las tareas domésticas, desde por la mañana hasta por la noche, mientras mis hermanos pasan el día con sus amigos”, dice Emma señalando a sus dos hermanos varones que juegan al fútbol con su vecino. 

Los ancianos de la comunidad de Emma tratan de informar a los residentes sobre la pandemia, trabajando con comités dirigidos por jóvenes, que van de casa en casa para enseñar a ls vecinos y vecinas qué pueden hacer para protegerse. 

No me gusta estar aquí porque soy la única que hace todas las tareas domésticas, desde por la mañana hasta por la noche

“Nos enseñan sobre higiene personal y nos dicen que practiquemos el distanciamiento social, que evitemos darnos la mano o tener contacto físico. Sin embargo, no me gusta que todo el equipo está formado solo por chicos de la comunidad, no hay chicas, y las chicas también deberíamos ser parte del comité para enseñar a las mujeres y a las niñas sobre temas de higiene personal”.

Los ancianos de la comunidad de Emma han proporcionado materiales a la comunidad para facilitar el lavado de manos en el centro de la aldea, en el mercado y en los baños. También han decidido poner a disposición de todos los niños y niñas un televisor donde se retransmiten clases a distancia, de manera que Emma y sus amigos puedan estar al día con sus tareas escolares. 

“Estoy muy contenta por eso”, dice Emma, “aunque me pregunto cómo podremos preguntar a los profesores sobre los temas que no entendemos”. 

Con el cierre de todas las escuelas de Ghana, el Presidente de la República dio instrucciones al Ministerio de Educación para que pusiera en marcha medidas para continuar con las clases a distancia en todo el país. Basándonos en nuestra experiencia, desde Plan International estamos colaborando con el Ministerio en el diseño y grabación de las clases para su difusión en los canales de televisión y radio puestos a disposición por la Corporación de Radiodifusión de Ghana.

El programa Making Ghanaian Girls Great! (MGCubed), un proyecto de cuatro años de duración ejecutado por Plan International Ghana con la financiación del Departamento para el Desafío Internacional de la Educación de las Niñas de Reino Unido , utiliza una infraestructura que funciona con energía solar y con satélites que permiten la educación a distancia a través de sesiones de aprendizaje interactivo para estudiantes, profesores, comunidades y funcionarios del gobierno.

Utilizando la infraestructura ya desarrollada por este proyecto, un equipo de profesores y técnicos capacitados está desarrollando nuevos contenidos, junto con editores de vídeo, y se retransmitirán las lecciones a nivel nacional desde cinco estudios completamente equipados. La fecha provisional para el inicio de la retransmisión por radio y televisión es el 14 de abril de 2020.
 

Nuestro apoyo a la población de Borena, azotada por la mayor sequía en 40 años

Etiopía está sufriendo la sequía más grave de los últimos cuarenta años. La malnutrición y la falta de higiene por falta de agua trae consigo enfermedades que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas. Desde Plan International, y con tu apoyo, facilitamos el acceso a servicios médicos y de nutrición a más de 25.000 personas en 4 distritos.  Etiopía está sufriendo una de las sequías más graves de los últimos cuarenta años, tras cuatro temporadas consecutivas sin lluvias desde finales de 2020. A medida que aumenta la desnutrición severa y el riesgo de enfermedades transmitidas por beber agua en malas condiciones, se necesita apoyo urgente para garantizar que las niñas, los niños y sus familias tengan acceso a servicios de salud, nutrición e higiene. Sus vidas están en riesgo.  “No sé si tengo palabras para describir las terribles condiciones de sequía en la zona de Borena y cómo está afectando a la población local. Nadie podría haber previsto una sequía tan severa”, dice Yalemwork Tadesse, del equipo móvil de salud y nutrición de Plan International en la zona de Borena.  Yalemwork se unió al equipo en marzo de 2022 como coordinadora del proyecto. “Borena es actualmente una zona gravemente afectada por la sequía, la comunidad se dedica al pastoreo y han perdido casi todo su ganado, que es esencial para su forma de vida.”  La región de Borena es árida incluso en condiciones normales, pero la sequía ha destruido la economía local y ahora también está amenazando muchas vidas. Los índices de desnutrición están aumentando, y un número cada vez mayor de niñas y niños están gravemente desnutridos o sufren emaciación.  En respuesta a la crisis, Plan International ha puesto en marcha un proyecto de salud y nutrición en cuatro distritos -Dire, Dillo, Dhas y Moyale- de la zona de Borena, en la región de Oromia que pretende llegar a 25.000 personas. Colaboramos con 12 centros de salud con la provisión de medicamentos esenciales, suministros médicos y equipos de higiene personal. También estamos apoyando a los profesionales de atención sanitaria con formación adicional.  El proyecto también ha desplegado cuatro equipos móviles de salud y nutrición para prestar servicios de salud materno-infantil en la comunidad que incluyen atención prenatal y postnatal, consultas externas y tratamiento de psicoterapia para problemas de salud mental como la depresión.  Yalemwork dice que siempre que necesita recordar por qué hace este trabajo, piensa en su última visita al distrito de Dillo. “Escuché la historia de una niña de 14 años que llevaba tres días sin comer. En tiempos de crisis, las niñas son las que más

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Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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