De niña apadrinada a trabajar en nuestra organización

Mbatia, de 44 años, es Técnica de Proyectos en Plan International Kenia, pero conoció la organización muchos años antes, en 1982, cuando se convirtió en una niña apadrinada con solo siete años. Hoy, nuestra colega ha querido compartir su entrañable testimonio con todos vosotros.





“La ONG acababa de abrir sus oficinas cerca de nuestra comunidad, donde vivía con mi familia ¡Me inscribí y todavía hoy me acuerdo de mi número! Tengo muchos recuerdos de aquella época, y todos son muy agradables. Mis padrinos eran de los Países Bajos y solía comunicarme con ellos por correo. Disfrutaba dibujando y escribiendo cartas y, todos los años, me tomaban una foto para que vieran cuánto iba creciendo.

Supe, desde muy pequeña, que era Plan International quien estaba detrás de las mejoras en mi escuela, la construcción de nuevas aulas, los pequeños edificios dónde levantaron los baños con agua corriente y el año que empezamos el curso con nuevos escritorios. Recuerdo con cariño a los trabajadores de la organización, solían visitarnos a menudo.

Cuando aún era muy niña, la atención médica era una pesadilla, teníamos que caminar largas distancias para llegar al hospital más cercano, pero todo cambió cuando con la ayuda de Plan International, gracias a la cual se estableció el primer puesto de salud local. El centro fue una bendición para la comunidad, ya que proporcionó atención médica de buena calidad a todos los vecinos.





Después de terminar la escuela, me formé como trabajadora social; siempre supe que quería trabajar con niños y jóvenes. Plan International jugó un papel importante e inspirador en mi futuro laboral. Desde una edad muy temprana me inculcaron la importancia de trabajar para defender los derechos de la infancia.

Actualmente estoy implementando un proyecto con el que crear espacios seguros para la infancia en Kwale y Kilifi. Estoy convencida de que la educación es la clave para derribar las barreras que impiden que los niños, y especialmente las niñas, progresen y podamos avanzar hacia cambios positivos. 

Mi experiencia ha sido realmente gratificante. Me despierto todos los días con energía para transmitir a los niños y sus familias un mensaje de esperanza. A veces, puede ser difícil y me encuentro con obstáculos, sobre todo en temas relacionados con la violencia de género, pero esto no me impedirá trabajar por una comunidad segura para todos.

Finalmente, quiero que todas las jóvenes crean en sí mismas y confíen en que nada puede impedirles desarrollar todo su potencial.

Quiero agradecer a todos los padrinos y madrinas de Plan International todo lo que hacen, con su apoyo, todo es posible”.

Nuestro apoyo a la población de Borena, azotada por la mayor sequía en 40 años

Etiopía está sufriendo la sequía más grave de los últimos cuarenta años. La malnutrición y la falta de higiene por falta de agua trae consigo enfermedades que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas. Desde Plan International, y con tu apoyo, facilitamos el acceso a servicios médicos y de nutrición a más de 25.000 personas en 4 distritos.  Etiopía está sufriendo una de las sequías más graves de los últimos cuarenta años, tras cuatro temporadas consecutivas sin lluvias desde finales de 2020. A medida que aumenta la desnutrición severa y el riesgo de enfermedades transmitidas por beber agua en malas condiciones, se necesita apoyo urgente para garantizar que las niñas, los niños y sus familias tengan acceso a servicios de salud, nutrición e higiene. Sus vidas están en riesgo.  “No sé si tengo palabras para describir las terribles condiciones de sequía en la zona de Borena y cómo está afectando a la población local. Nadie podría haber previsto una sequía tan severa”, dice Yalemwork Tadesse, del equipo móvil de salud y nutrición de Plan International en la zona de Borena.  Yalemwork se unió al equipo en marzo de 2022 como coordinadora del proyecto. “Borena es actualmente una zona gravemente afectada por la sequía, la comunidad se dedica al pastoreo y han perdido casi todo su ganado, que es esencial para su forma de vida.”  La región de Borena es árida incluso en condiciones normales, pero la sequía ha destruido la economía local y ahora también está amenazando muchas vidas. Los índices de desnutrición están aumentando, y un número cada vez mayor de niñas y niños están gravemente desnutridos o sufren emaciación.  En respuesta a la crisis, Plan International ha puesto en marcha un proyecto de salud y nutrición en cuatro distritos -Dire, Dillo, Dhas y Moyale- de la zona de Borena, en la región de Oromia que pretende llegar a 25.000 personas. Colaboramos con 12 centros de salud con la provisión de medicamentos esenciales, suministros médicos y equipos de higiene personal. También estamos apoyando a los profesionales de atención sanitaria con formación adicional.  El proyecto también ha desplegado cuatro equipos móviles de salud y nutrición para prestar servicios de salud materno-infantil en la comunidad que incluyen atención prenatal y postnatal, consultas externas y tratamiento de psicoterapia para problemas de salud mental como la depresión.  Yalemwork dice que siempre que necesita recordar por qué hace este trabajo, piensa en su última visita al distrito de Dillo. “Escuché la historia de una niña de 14 años que llevaba tres días sin comer. En tiempos de crisis, las niñas son las que más

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Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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