SOBREVIVIENDO A LA PANDEMIA EN LA SOMBRA EN SUDÁN DEL SUR

Desde el estallido de la pandemia, muchas niñas y adolescentes de todo el mundo se están enfrentando a muchos más obstáculos además de la pandemia. El cierre de las escuelas, los confinamientos, y las restricciones de movimiento han provocado un aumento de la violencia de género, de los matrimonios forzados y de los embarazos adolescentes, generando una “pandemia en la sombra” en medio de la crisis del coronavirus.

En Sudán del Sur, las inundaciones, el hambre y el conflicto han marcado el noveno aniversario de este joven país. Con casi 1,5 millones de personas desplazadas, las niñas y las jóvenes se están enfrentando, además de a la COVID-19, a la escasez de recursos económicos, alimentos y a la inseguridad.

Hoy, nos reunimos con cuatro niñas sursudanesas desplazadas internas que no tienen acceso a la educación ni a los servicios de salud sexual y reproductiva. A continuación, las jóvenes nos cuentan cómo se están enfrentando a los efectos secundarios derivados de la pandemia.

Nuer, 19 años

“Antes de que estallara la pandemia, estaba a punto de hacer mis exámenes finales de secundaria. Cuando el gobierno ordenó el cierre de las escuelas y dijo a la población que se quedara en casa, fue evidente que no íbamos a volver pronto a la escuela. No asisto a las reuniones de la comunidad, ya que es donde muchas chicas son engañadas para mantener relaciones que acaban en embarazos y matrimonios precoces”.

Monica, 16 años

“Estuve deprimida dos meses tras el cierre de las escuelas. No sabía cómo iba a ser mi futuro. Me levantaba y hacía las tareas de casa y repasaba con mis libros. Pero llegó un momento en el que sentí que había leído todo y me aburría solo con mirarlos. Ese fue el comienzo de mi frustración con la escuela. La vida era dura. Las horas pasaban muy lento. Algunos días, parecía que no iba a oscurecer nunca y las noches se hacían más largas.

Decidí pedir consejo a mi tía. Me apoyó mucho y me contó la historia de su vida y cómo llegó a donde está ahora. Su lucha me inspiró mucho… Me di cuenta de que esta pandemia es un obstáculo temporal que desaparecerá algún día.

Mis compañeras se estaban casando o quedándose embarazadas y no pasaba un mes sin que escuchara sobre ello. Me mantuve fuerte y resistí todas las tentaciones siguiendo los consejos de mi tía, manteniéndome ocupada con las tareas domésticas y acompañando a mi tía a cuidar sus cosechas. Nos pasábamos el día quitando hierbas y, a veces, recolectábamos la cosecha.

Hoy he vuelto a la escuela. Me siento muy feliz; como si me hubiera quitado un gran peso de encima, aunque todavía me quedan tres meses para poder hacer los exámenes finales”.

Ayen, 21 años

“El coronavirus ha puesto muchas cosas de manifiesto. ¡Recordaré el año 2020 como uno de los peores de toda mi vida, porque no pasaron muchas cosas en un momento en el que tenía toda la energía para hacerlas!

Si sobrevivo a la pandemia sin quedarme embarazada ni perder la esperanza, será por dos razones: en primer lugar, soy una líder en mi escuela y, en segundo lugar, soy miembro del proyecto Campeones del Cambio de Plan International.

Para mí, casarme con un hombre no está ni siquiera en mis planes más cercanos, y mucho menos en este momento. He visto el sufrimiento de las personas durante este tiempo. Mis amigas, que dejaron la escuela para casarse, tienen dificultades incluso para encontrar algo para comer.

Realmente estoy decidida a conseguir grandes metas para poder superar todas las dificultades. Soy fuerte y animo a todas las chicas a que se olviden de cualquier otra cuestión y se concentren en sus libros”.

Rachel, 20 años

“Cuando se ordenó el cierre de las escuelas, mi familia me apoyó en todo lo que hice. Sabía lo aburrido que sería no estar ocupada con los estudios, así que opté por empezar a estudiar a través de libros sobre diferentes temáticas. 

También empecé a vender algunos productos, como carbón, para ganar algo de dinero para subsistir. Esto me mantuvo ocupada y me ayudó a sobrellevar el cierre de las escuelas. Sobre todo, me ayudó a mantenerme centrada en las cosas más importantes que tenían sentido para mí.

Soy una chica con mis propios principios y nunca me ha gustado que los chicos me presionen. Me alegro de que el gobierno haya decidido dejarnos volver a la escuela”.

Plan International está trabajando en Sudán del Sur para garantizar que las niñas y las jóvenes tengan la información que necesitan para tomar sus propias decisiones. En los últimos meses, hemos formado a 120 jóvenes para que las niñas, adolescentes y sus comunidades estén informadas sobre la prevención de la COVID-19 y sus derechos en materia de salud sexual y reproductiva a través de sesiones de participación y sensibilización comunitaria. 

APOYAMOS A LOS NIÑOS Y NIÑAS DE COTOPAXI PARA LLEGAR A QUIENES MÁS LO NECESITAN

La vida de los niños y las niñas que viven en las tierras altas del Cotopaxi, una de las 24 provincias de Ecuador, no es fácil. La mayoría de las aldeas de la cordillera de los Andes (la segunda más alta del mundo) están aisladas y no tienen acceso a electricidad ni instalaciones sanitarias. La principal fuente de ingresos de la población es la agricultura, ya que cultivan sus propios alimentos y crían a su ganado para obtener carne, lana y leche.  Anahi, Sofy y Mónica dicen que vivir en su comunidad es muy agradable, por la naturaleza y por los vecinos y vecinas. Sin embargo, el clima es muy duro y, como no hay suficientes puestos de trabajo, sus padres han tenido que ir a otras comunidades. Sus madres se han quedado en el pueblo, trabajando en el campo, cuidando del ganado y de los hijos.  Benjamín, de 8 años, vive con su madre y sus cuatro hermanos. Su padre ha tenido que irse a otra comunidad a trabajar. Durante la pandemia, Benjamín y su familia recibieron kits de alimentos.     Cuando crezca, Benjamín dice que le gustaría ser profesor. “La gente de mi comunidad es agradable y feliz, pero no hay suficientes trabajos. Mi padre está lejos”, cuenta.  Vivian Damaris, tiene 10 años y, durante los últimos tres años, ha recibido una beca de estudios. Por eso, está muy agradecida a Plan International por el apoyo, ya que le preocupa que sus abuelos no puedan permitirse seguir pagando sus estudios.  Elvis y Esteban, ambos de 10 años, dicen que en su comunidad siempre están rodeados de naturaleza. Lo más duro de vivir en el altiplano es el frío durante el día y, sobre todo, durante la

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7 meses desde la escalada del conflicto en Ucrania

Tras siete meses de la escalada del conflicto las vidas de miles de niños, niñas y familias siguen en riesgo y, en muchos casos, han tenido que huir de sus hogares. Desde Plan International, y gracias a tu apoyo, hemos llegado a más de 165.000 personas. Te contamos los detalles sobre los programas de protección infantil, salud mental y apoyo psicosocial, de reparto de dinero en efectivo y vales, así como de educación, entre otros.  El 24 de septiembre se cumplen siete meses de la escalada del conflicto en Ucrania y la situación sigue siendo crítica. A día de hoy, 6,6 millones de personas son refugiadas y más de 6 millones son desplazadas internas.  Los suministros básicos se están agotando y, con la llegada del invierno, esto supondrá una mayor dificultad para que las familias encuentren acceso a un refugio seguro, ropa de abrigo, alimentos, agua y otros productos esenciales.  Los conflictos suponen un gran riesgo para las niñas y niños afectados ya que afecta a su desarrollo y su bienestar -tanto físico, como emocional. Por esto, para garantizar que tanto ellos, como sus familias puedan recuperarse y prevenir otros problemas derivados de su situación -como la violencia, la trata de personas o la explotación-, necesitamos seguir respondiendo.   LA RESPUESTA DE PLAN INTERNATIONAL En Plan International sabemos que, a medida que la situación se deteriora, la protección y la seguridad de las personas que se desplazan, especialmente de las niñas y adolescentes, debe ser una prioridad.   Desde que estallara el conflicto, estamos apoyando a organizaciones locales en Moldavia, Polonia y Rumanía, así como a organizaciones en Ucrania, enfocándonos en programas de protección infantil, salud mental y apoyo psicosocial, reparto de dinero en efectivo y vales, así como en educación y la preparación para el invierno. Ya hemos logrado llegar a más de 165.000 personas, pero seguimos esforzándonos para llegar a más familias. Estas son algunas de nuestras actividades principales:  Equipos móviles de trabajadores/as sociales, psicólogos/as y voluntarios/as que atienden y apoyan a los niños y niñas no acompañados y los remiten a los servicios jurídicos, sanitarios y de asistencia con dinero en efectivo y vales.  Formación para el personal de primera línea en materia de protección de la infancia, salvaguardia, apoyo psicosocial y violencia, especialmente para identificar a los niños no acompañados, que corren el riesgo de ser víctimas de trata.  Reparto de más de 8.500 kits de alimentos a refugiados y refugiadas ucranianas y familias de acogida en Moldavia, llegando a 31.378 personas.  Apoyo psicosocial Sesiones sobre la crianza, llegando a 450 mujeres con información sobre derechos, asistencia jurídica, documentación o apoyo para encontrar vivienda en Polonia.  Sesiones de música, pintura, deporte y juegos para niños, niñas y adolescentes, en colaboración con psicólogos/as donde detectamos posibles traumas, pero también les dotamos de un espacio esencial para que sean niños, para que jueguen y se distraigan de lo que les rodea.  120 campamentos de verano en Rumanía y excursiones de un día con 200 niños y niñas que dan a las familias la oportunidad de escapar, relajarse y distraerse.  En la escuela Apoyo a los profesores y a las autoridades locales para que acojan e integren a los niños y niñas ucranianos en las escuelas locales.  Formación de 2.800 profesores en Polonia para enseñar a los niños ucranianos el polaco como lengua extranjera.  Reparto de material educativo, como mochilas y tablets, para ayudar a los niños y niñas refugiados a continuar con sus estudios.  Programas de educación en situaciones de emergencia para a más de 1.200 niños y niñas en Rumanía.   Toda la información sobre el conflicto de Ucrania en nuestra

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