Criarse en una pandemia mundial

En muy pocos meses, los niños y niñas de todo el mundo han tenido que adaptarse a cambios enormes. Las niñas, en particular, se enfrentan a nuevas amenazas en cuanto a su seguridad y su futuro, están más expuestas a la violencia, a las cargas de tareas domésticas y a las dificultades para seguir estudiando desde casa. 

Desde marzo, gracias al apoyo de padrinos, madrinas, socios, organizaciones y entidades hemos repartido alimentos, kits de higiene, materiales escolares e información esencial para ayudarles a hacer frente a esta crisis.

Zobaira, Cox’s Bazar, Bangladesh

Zobaira tiene 11 años y vive en el campamento de refugiados de Cox’s Bazar. Su familia duerme en dos habitaciones y comparte mosquiteras para dormir. En la temporada de lluvias, el agua entra en la casa y empapa el suelo.

A través de nuestra respuesta, hemos impartido sesiones sobre higiene en el campamento, además de garantizar el funcionamiento de las instalaciones de agua, higiene y saneamiento. También hemos repartido kits de higiene a las familias más vulnerables.

Yollanda, Zimbabue

“El cierre de las escuelas me ha afectado porque ya no voy a clase, donde aprendía a leer y escribir”, dice Yollanda, de 12 años, que vive en Harare (Zimbabue).

Antes de la pandemia, Yollanda había sido aceptada en uno de nuestros programas de aprendizaje acelerado. Nunca había podido ir a la escuela, porque sus padres no podían pagarla. 

Para evitar que los niños y niñas se quedaran atrás con los estudios, tuvimos que actuar rápidamente, adaptando el programa y formando a nuestros educadores para que apoyaran a las niñas en sus estudios a través de llamadas telefónicas, SMS y WhatsApp, además de compartir información sobre el virus y la prevención.

Tatiana, Ecuador

“Esta terrible situación nos ha afectado mucho”, dice Tatiana, de 11 años, que vive en la provincia de Los Ríos, una región costera de Ecuador. “Estoy muy triste por no poder salir a jugar con mis amigos y mi hermano, y por no poder visitar o ver a mi familia”.

En Ecuador hemos entregado alimentos y kits de higiene a 33.125 personas, incluidos los miembros de la comunidad en la que vive Tatiana. También estamos reforzando los mecanismos para prevenir la violencia contra las niñas.

A través de las redes sociales y los medios de comunicación, incluidas más de 40 emisoras de radio comunitarias, hemos llegado a más de 250.000 personas con mensajes clave sobre protección.

Erna, Indonesia

En Indonesia, a través de actividades y juegos, Erna y su hermano aprender sobre higiene mientras juegan. Nuestra respuesta de emergencia en su provincia ha incluido la distribución de más de 11.000 kits de higiene y 8.000 carteles con información sobre cómo prevenir la propagación del coronavirus.

Nuestro apoyo a la población de Borena, azotada por la mayor sequía en 40 años

Etiopía está sufriendo la sequía más grave de los últimos cuarenta años. La malnutrición y la falta de higiene por falta de agua trae consigo enfermedades que ponen en riesgo la vida de miles de mujeres y niñas. Desde Plan International, y con tu apoyo, facilitamos el acceso a servicios médicos y de nutrición a más de 25.000 personas en 4 distritos.  Etiopía está sufriendo una de las sequías más graves de los últimos cuarenta años, tras cuatro temporadas consecutivas sin lluvias desde finales de 2020. A medida que aumenta la desnutrición severa y el riesgo de enfermedades transmitidas por beber agua en malas condiciones, se necesita apoyo urgente para garantizar que las niñas, los niños y sus familias tengan acceso a servicios de salud, nutrición e higiene. Sus vidas están en riesgo.  “No sé si tengo palabras para describir las terribles condiciones de sequía en la zona de Borena y cómo está afectando a la población local. Nadie podría haber previsto una sequía tan severa”, dice Yalemwork Tadesse, del equipo móvil de salud y nutrición de Plan International en la zona de Borena.  Yalemwork se unió al equipo en marzo de 2022 como coordinadora del proyecto. “Borena es actualmente una zona gravemente afectada por la sequía, la comunidad se dedica al pastoreo y han perdido casi todo su ganado, que es esencial para su forma de vida.”  La región de Borena es árida incluso en condiciones normales, pero la sequía ha destruido la economía local y ahora también está amenazando muchas vidas. Los índices de desnutrición están aumentando, y un número cada vez mayor de niñas y niños están gravemente desnutridos o sufren emaciación.  En respuesta a la crisis, Plan International ha puesto en marcha un proyecto de salud y nutrición en cuatro distritos -Dire, Dillo, Dhas y Moyale- de la zona de Borena, en la región de Oromia que pretende llegar a 25.000 personas. Colaboramos con 12 centros de salud con la provisión de medicamentos esenciales, suministros médicos y equipos de higiene personal. También estamos apoyando a los profesionales de atención sanitaria con formación adicional.  El proyecto también ha desplegado cuatro equipos móviles de salud y nutrición para prestar servicios de salud materno-infantil en la comunidad que incluyen atención prenatal y postnatal, consultas externas y tratamiento de psicoterapia para problemas de salud mental como la depresión.  Yalemwork dice que siempre que necesita recordar por qué hace este trabajo, piensa en su última visita al distrito de Dillo. “Escuché la historia de una niña de 14 años que llevaba tres días sin comer. En tiempos de crisis, las niñas son las que más

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Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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