“REALMENTE ME APASIONA TRABAJAR POR MI COMUNIDAD”

Cándida de 32 años, vive en una casa tradicional de las comunas de la provincia de Santa Elena. Su vivienda y su huerto familiar son sencillos y están en armonía con el medio ambiente de esta zona costera. Con emoción cuenta: “fui niña apadrinada por Plan International hasta los 18 años, entenderán toda la mezcla de sentimientos que me da cada vez que hablo de mi experiencia”.

Mujer cultivando en Ecuador

Cándida recuerda claramente que, junto a su madre, desde los 12 años participaba en actividades organizadas por Plan International, incluso fue premiada con una cámara fotográfica en un concurso de fotografía, algo muy importante para ella.  Tiene en su mente la primera experiencia fuera de su provincia natal, en la que participó en la ciudad de Guaranda a sus 14 años de edad.

Pasaron los años y, al cumplir 18, se convirtió en voluntaria, facilitaba sesiones en donde conversaban y discutían sobre protección de la niñez, salud sexual, liderazgo y empoderamiento femenino. También comenta que tuvo la maravillosa experiencia de participar en talleres de jóvenes en diferentes provincias, estos espacios fueron claves para que Cándida conozca todo su potencial y compromiso por servir a los demás.

Desde sus 20 años, Cándida lidera el voluntariado en su comunidad. Esta función le ha permitido tener varios reconocimientos e indica que el trabajar con niñas y niños la ha hecho más humana, más sensible y constante en su esfuerzo por lograr que toda su comunidad conozca sus derechos y juntos protejan a la niñez.

Es apasionada por el fútbol, desde sus 4 años practica este deporte. A pesar que en sus inicios, muchas personas le decían que dicha actividad era para hombres, Cándida creció en un ambiente en donde se promovía la igualdad de género, por lo que siguió con su pasión, al punto de liderar actualmente un equipo de fútbol femenino y organizar encuentros deportivos. Otra de sus actividades favoritas es tomar fotografías, tiene su estudio de fotos y es también su fuente de ingresos.

Actualmente es voluntaria y es educadora en un proyecto liderado por Plan International y el Ministerio de Inclusión Económica y Social. Además, es deportista, fotógrafa e integrante de una empresa social que brinda servicios de capacitación; realiza también labor social mediante actividades de venta de comidas para ayudar a personas vulnerables.

“Me siento feliz de realizar todo lo que me apasiona, eso quiero transmitirles a las mujeres de mi tierra, pues todas somos capaces de desempeñarnos en todo lo que amamos hacer”

Las transferencias de dinero ayudan a proteger a las niñas de Haití de la explotación y de los abusos

Casi cinco meses después del terremoto de Haití, 650.000 personas siguen necesitando ayuda humanitaria; de entre ellas, 260.000 son niñas y niños. Así le sucede a Natacha, de 38 años, y a sus hijas, que vieron cómo el seísmo destruía su casa y les dejaba sin hogar. Muchas escuelas e instalaciones sanitarias están destruidas o parcialmente dañadas y el acceso a servicios básicos de salud, higiene, alimentación y agua potable es muy complicado. No obstante, y, a pesar de que la llegada de ayuda se ve gravemente obstaculizada por la escasez de combustible, la violencia de las bandas y la inseguridad, Plan International está respondiendo a la crisis con la entrega de transferencias monetarias incondicionales a casi 2.500 familias afectadas. En situaciones así, de grandes dificultades económicas acentuadas por una emergencia, las mujeres y las niñas corren más riesgo de ser explotadas y maltratadas. El apoyo de Plan International es una acción concreta para su protección contra el abuso y la explotación sexual en un país donde existe una gran falta de información sobre derechos y protección de la infancia. Atender a las personas más vulnerables El programa de transferencias monetarias de emergencia de Plan International va a seguir proporcionando ayuda económica a familias con niños y niñas, mujeres embarazadas y personas con discapacidad para que puedan acceder a los servicios esenciales y comprar alimentos. Asimismo, también estamos llevando a cabo sesiones de concienciación sobre la protección de la infancia para que la seguridad, la protección y el bienestar de los niños sean prioritarios en las…

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Patou recupera a su hijo con la ayuda de nuestro programa de protección infantil en Camerún

Con tan solo 3 años, la vida de Noudjoutar ha estado repleta de dificultades. Sus padres, refugiados centroafricanos en Camerún, no pudieron proporcionarle una dieta nutritiva, por lo que su crecimiento se retrasó y tuvo dificultades para aprender a caminar. Además, la relación de sus progenitores era muy conflictiva y, en octubre de 2020, su padre decidió abandonar el hogar familiar llevándose al pequeño. Apenas tenía 2 años. Patou, su madre, explica que, gracias a la orientación recibida por parte de Plan International, descubrió ser más fuerte de lo que imaginaba: el apoyo psicológico me ayudó a afrontar una situación así, más dura si cabe al no tener familia en Camerún”. En febrero de 2021, tras meses de búsqueda y el esfuerzo de varios organismos, Noudjoutar fue finalmente encontrado y volvió con su madre. Este reencuentro fue posible gracias a nuestro trabajo con las autoridades administrativas y judiciales y al apoyo financiero y psicológico prestado a su madre en cada paso del proceso. Tener una vida normal El regreso al abrigo de su madre no fue sencillo. Noudjoutar llegó visiblemente desnutrido e incapaz de levantarse sin ayuda. El equipo de protección proporcionó a su madre apoyo económico para que pudiera comprarle alimentos nutritivos y pagó sesiones de fisioterapia para que el pequeño aprendiera a caminar. Casi un año después, Noudjoutar está sano, corre alegremente y va a la escuela como debería hacer cualquier niño de su edad.  “Estoy emocionada; después de muchos meses de cuidados y controles de seguimiento, mi hijo se ha recuperado y tiene mucha energía”, afirma Patou. Historias como la de Noudjoutar pueden acabar bien gracias al Programa Social para Refugiados Urbanos de Plan International, financiado por ACNUR, que tiene como objetivo proteger y ayudar a las personas refugiadas y solicitantes de asilo de todas las edades en Camerún. Este programa abarca la protección de niños y niñas, la educación, el apoyo personas refugiadas con necesidades específicas, la gestión de casos individuales y la movilización de la…

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