Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual. 

Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia. 

La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual. 

Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”. 

“La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”. 

“Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.  

PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS

Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos: 

  • La distribución de alimentos. 
  • Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos. 
  • Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional. 
  • Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas. 
  • Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web

  

Millones de niñas están en riesgo de no volver nunca a clase como consecuencia del hambre

En una crisis alimentaria sin precedentes, la educación de millones de niñas está en riesgo. Las niñas y las mujeres comen menos y en último lugar en los países que se enfrentan a crisis y conflictos, por eso este año muchas no volverán a clase. El abandono escolar conlleva graves problemas para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Los efectos del cambio climático en las cosechas, la escasez de grano derivada de los conflictos y las consecuencias de la COVID-19 están ocasionando la mayor crisis de hambre de la historia.  La escuela es un espacio de protección para las niñas, por ello, al ser las más vulnerables, el abandono escolar supone mayores riesgos para ellas como la sobrecarga de tareas de cuidados y domésticas, matrimonios infantiles, trabajo infantil, migraciones forzadas y explotación sexual.  Salamata, de 9 años, vive en Burkina Faso y nos cuenta: “Ahora, solo como una vez al día. Paso hambre. No tenemos comida, agua ni dónde dormir. No voy a la escuela, solo podría hacerlo si alguien me ayudara. Quiero ser médica para cuidar a mi mamá y a mi papá”.  “La vida se paró cuando comenzó la sequía”, dice Najma, de 11 años, que vive en un campamento de desplazados en Somalia. “Antes teníamos 300 cabras y ovejas, ahora solo tenemos 30. La situación es realmente mala”.  “Como suele ocurrir en otras crisis, las niñas y las mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias. Durante los últimos años se ha producido un retroceso de casi 10 años en los derechos de educación de las niñas, por lo que muchas de ellas no van a poder volver a clase. No van a volver a la escuela”, explica Concha López, CEO de Plan International España.   PLAN INTERNATIONAL ACTÚA PARA MEJORAR SUS VIDAS Plan International cuenta con 60 proyectos en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos en 15 países, que atienden directamente a 3,2 millones de personas, principalmente en 4 ámbitos:  La distribución de alimentos.  Transferencias en efectivo y cupones para la compra de alimentos.  Programas de alimentación escolar y suplementación nutricional.  Apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, el suministro de semillas y otros recursos agrícolas.  Toda la información sobre la crisis del hambre, en nuestra web. 

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EL PROFESOR QUE DIARIAMENTE TRATA DE EVITAR QUE SUS ESTUDIANTES DEJEN LA ESCUELA

Clement Makuak es profesor desde hace más de 16 años. Actualmente trabaja en una escuela primaria en Sudán del Sur, uno de los países que más está notando las consecuencias de la crisis de inseguridad alimentaria que vivimos actualmente.  En los últimos meses, el principal objetivo de Clement es evitar que sus alumnos abandonen la escuela como consecuencia de la crisis de hambre que azota al país. “Siempre me digo: ‘Clemente, no hay nada que no puedas hacer’. Eso es lo que trato de enseñarles también a ellos”.   Clement da clases de matemáticas, ciencias e inglés. Cada día pasa lista, pero nos cuenta que nota que cada vez hay menos alumnos en clase. “Cuando vengo a la escuela y paso la lista de asistencia, siempre me encuentro algunos sitios vacíos, sobre todo de niñas”.  Cuando Clement visitó la casa de una de las alumnas que había dejado de asistir a sus clases, descubrió que ahora se tenía que encargar de las tareas domésticas y del cuidado de sus hermanos menores. Mientras tanto, sus padres estaban fuera buscando comida y agua.  “Cuando llegué a su casa, me encontré a la niña sola. Sus padres no estaban, y, cuando hablé con ella, me dijo: ‘mis padres me han dicho que me quede en casa para cuidar a los niños, ir a buscar agua y algo de comida’.  Sudán del Sur, el país más joven del mundo, se enfrenta a una crisis de inseguridad alimentaria desde que se independizara hace once años. Los conflictos y los efectos del cambio climático han provocado que sea uno de los países más hambrientos del mundo. En la actualidad, alrededor de 7,7 millones de personas se enfrentan a la inseguridad alimentaria aguda, lo que supone el 63% de la población.  En épocas de crisis, los niños, y especialmente las niñas, son las más vulnerables ya que muchas familias prefieren que ellas se queden en casa. Por otro lado, la grave escasez de fondos, ha obligado a suspender muchos programas de alimentación escolar en todo el país, lo que también ha repercutido negativamente en la asistencia a las aulas.  La suspensión de las comidas en las escuelas llega en el peor momento posible para los niños y niñas de Sudán del Sur, ya que el país se enfrenta a un año de hambre sin precedentes. Desde Plan International estamos trabajando para poder volver a proporcionar comidas escolares y otras ayudas vitales en las escuelas. 

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