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Plan International enfoca sus esfuerzos en cubrir las necesidades básicas de niños, niñas y familias sirias, los más vulnerables tras los terremotos
Plan International está reaccionando de la mano de su socio local en Siria ante la situación de extrema vulnerabilidad a la que se enfrentan miles de niños, niñas y familias tras los terremotos de Siria y Turquía, que necesitan urgentemente agua, mantas y sacos de dormir, pero también asistencia psicológica y protección. Tras la catástrofe, miles de familias han tenido que refugiarse en templos, escuelas y otros refugios temporales en una región que continúa sufriendo réplicas periódicas y con una situación climatológica gélida que dificulta las labores de rescate y agrava la situación de los supervivientes. El acceso a servicios básicos es limitado, ya que la infraestructura ha sufrido graves daños, y las personas desplazadas tienen que sobrevivir en un entorno cada vez más complicado. Para paliar los riesgos derivados de esta situación, Plan International interviene en la zona de la mano de su socio local para cubrir las necesidades básicas de niños, niñas y familias sirias, distribuyendo bienes de primera necesidad y enfocándose en la asistencia psicosocial y la protección. “Aquí hay muchos ancianos, niños y niñas, y necesitan de todo: alimentos, mantas, sacos de dormir, entre otros“, dijo Safir Salim, Coordinador de Campo En Alepo (Siria) de MECC, la organización socia de Plan International. “Los esfuerzos de búsqueda y rescate deben ser la máxima prioridad. También la asistencia médica, los alimentos, el acceso a agua potable, saneamiento e higiene y mantas para combatir las gélidas condiciones meteorológicas, son prioridades de primer orden en las primeras horas y días”, declara Unni Krishnan, Director Humanitario Mundial de Plan International. Nuestra experiencia demuestra que los niños, especialmente las niñas, las mujeres y las familias más pobres, son los más expuestos a la explotación y los abusos en una catástrofe como esta, ya que se ven despojados de sus espacios de protección y marcos habituales de apoyo, corriendo nuevos riesgos durante los desplazamientos. La protección y seguridad de los niños, y especialmente de las niñas, debe ser una prioridad absoluta. “Los niños y niñas suelen ser los más vulnerables en los terremotos“, afirma Krishnan. “Los niños que han perdido a sus padres, las niñas separadas de su familia y amigos que han sido desplazadas de sus hogares y los niños con padres transexuales suelen ser más vulnerables al acoso, el abuso y la explotación. Los planes de emergencia deben priorizar a los niños y niñas desplazadas.” Plan International también está preocupada por el impacto psicosocial en los niños y niñas. Dos terremotos catastróficos, muchos fallecidos y heridos, escenas de destrucción donde antes había casas, junto con réplicas casi cada dos horas, aumentan el miedo y la ansiedad entre los niños y niñas. Sus vidas han cambiado para siempre. La actuación de Plan International La organización dispone de un equipo cualificado para atender situaciones de emergencia, y cuenta con amplia experiencia en la actuación durante terremotos y otro tipo de catástrofes y desastres. En el pasado ya ha actuado para proteger a la infancia y con un enfoque de género en Pakistán, Haití, Nepal, Java, Indonesia, Ecuador, entre otros. Plan International también actúa de forma coordinada junto a las demás oenegés que forman parte del Comité de Emergencia (Aldeas Infantiles SOS, Educo, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón y World Vision) que están organizando su respuesta de emergencia en las localizaciones en las que están presentes, consistente en refugio, nutrición, educación, agua y saneamiento y asistencia sanitaria, ya sea directamente o a través de socios locales. PARA COLABORAR CON PLAN INTERNATIONAL Banco Santander ES76 0049 1892 69 2710540130 Banco Popular ES66 0075 0078 01 0601468707 BBVA ES05 0182 4018 14 0208515929 La Caixa ES79 2100 2927 90 0200054649 WEB https://plan-international.es/terremoto-siria-turquia BIZUM: Hacer Donación a ONG:

Las ONG que componen el Comité de Emergencia intensifican su trabajo en las zonas afectadas por el terremoto en Turquía y Siria
Las seis ONG miembro del Comité de Emergencia Español – Aldeas Infantiles SOS, Educo, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision- intensifican su trabajo en las zonas afectadas de Turquía y Siria. Ante una primera evaluación y análisis de la situación y una vez garantizada la seguridad e integridad de sus equipos, el objetivo principal de estas organizaciones es atender a la población en situación más vulnerable, como enfermos, niños, niñas y mujeres. El terremoto deja, hasta el momento, más de 11.000 fallecidos y 50.000 heridos, en unas zonas con unas necesidades humanitarias muy exigentes. Siria es un país especialmente vulnerable y destruído tras doce años de guerra. Antes del terremoto ya el 70% de la población siria requería de ayuda humanitaria, presentaba altos niveles de inseguridad alimentaria y una acusada pobreza energética. Esto hace que el suministro de agua y electricidad sea muy complejo y escaso en algunas zonas. Ante esta situación, las ONG que componen el Comité de Emergencia se centran en distribuir mantas, combustible, estufas, kits de higiene, alimentos, agua potable, ropa de abrigo y medicamentos, en unos trabajos que se prevé que se alarguen durante meses e incluso años. La Red Internacional de Médicos del Mundo ha movilizado a equipos de salud mental y apoyo psicosocial multidisciplinario, psicoterapeutas, personal técnico sanitario, de salud sexual y reproductiva, asistentes sociales, así como personal de traducción y logística, que ya se encuentran en la región de Antioquía. Estos equipos ya han comenzado a brindar servicios de apoyo psicológico a las personas afectadas por el terremoto, al mismo tiempo que se están evaluando las necesidades sobre el terreno, tanto las más inmediatas como a medio plazo. “El nivel de afectación de las personas por el desastre difiere según sus antecedentes, personalidad, experiencias traumáticas previas, mecanismos de afrontamiento y recursos propios”, señala Ricardo Angora, técnico de salud mental y apoyo psicosocial de Médicos del Mundo. Por su parte, el equipo de World Vision colabora con la Oficina de la ONU para la coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), garantizando una respuesta coordinada y eficaz. Las temperaturas frías, incluso bajo cero, son una preocupación real, por lo que proporcionar mantas y otros artículos para paliar el frío es esencial para salvar vidas y una prioridad para la organización. “Este terremoto ha sido catastrófico. El desastre ha ocurrido en el corazón de la zona de respuesta de World Vision en Siria, donde estamos atendiendo las necesidades de una población que ya lleva muchos años de guerra. Esto nos ha permitido estar trabajando ya de forma directa en la zona del desastre, proporcionando calefacción y combustible”, explica Clynton Beukes, director de programas para la Respuesta Siria de la ONG. “Ahora, las principales necesidades son el refugio y los artículos no alimentarios. Estamos trabajando con nuestros socios para asegurarnos de que podemos hacer llegar los suministros a quienes los necesitan. Otra necesidad extremadamente importante es la atención sanitaria y el apoyo a los centros de salud que están tratando a los heridos”. Mantener la escolarización y apoyo a la población más vulnerable Los equipos de Educo, como miembros de la Alianza ChildFund, están trabajando en Siria, en la zona de Alepo, atendiendo a la población más vulnerable, especialmente a los niños y niñas, que en este tipo de situaciones son quienes más sufren las consecuencias. Además, tras garantizar la seguridad y bienestar de la población, la organización muestra su preocupación por el derecho a la educación de los más pequeños. “Obviamente el primer paso es asegurar su protección y su alimentación, pero no debemos olvidar que la educación también es urgente. Por eso, en la medida de lo posible y cuando la situación lo permita, los niños y niñas deben seguir aprendiendo. Si no lo hacen, está en juego el presente y el futuro del país”, afirma la directora general de Educo, Pilar Orenes. Por su parte, Aldeas Infantiles SOS ha confirmado, una vez realizada una inspección inicial de sus programas, que todos los niños, niñas y familias que atiende en Damasco y Alepo, así como su personal, están a salvo. La organización cuenta con dos Aldeas Infantiles SOS, varios hogares de acogida para grupos reducidos de niños, niñas y adolescentes y hogares juveniles en Damasco, y con un Programa de Fortalecimiento Familiar en Alepo. “La situación es devastadora. Los hospitales están desbordados y miles de familias con niños y niñas han perdido su hogar y necesitan urgentemente ayuda humanitaria. Nos preocupa particularmente que dado el alto número de víctimas mortales que esta catástrofe ha causado, una de sus consecuencias será para muchos niños y niñas la pérdida de uno de sus padres o cuidadores o de ambos. Nuestros compañeros en terreno están supervisando la situación para facilitar nuestro apoyo”, sostienen desde la organización. Plan International trabaja para atender las necesidades básicas de la población más vulnerable, especialmente niños, niñas y mujeres, a través del suministro de alimentos, agua, combustible, mantas, colchones, ropa de abrigo, medicamentos y kits básicos y de higiene menstrual. Además, y a través de socios locales, la organización permanecerá con las familias mientras evalúan el apoyo adicional que necesitan, incluyendo protección y apoyo psicosocial. “Nuestra experiencia nos demuestra que en una catástrofe como esta los niños, especialmente las niñas, las mujeres y las familias más pobres son los más vulnerables ante riesgos como la explotación o los abusos. Por eso la protección y la seguridad de los niños, sobre todo de las niñas, debe ser una prioridad”, explican. Las necesidades de los grupos más vulnerables o marginalizados incluyendo mujeres, niños y niñas, personas refugiadas, migrantes y colectivos de bajos ingresos, son el objetivo de los equipos de Oxfam Intermón en los países afectados. En Siria, Oxfam tiene ya un equipo que estaba respondiendo al brote de cólera y a la situación de crisis humanitaria derivada del conflicto en la región afectada por el terremoto, lo que está permitiendo reforzar esos equipos y tener una respuesta rápida ante esta nueva emergencia. En Turquía, Oxfam Intermón trabaja con una red de cooperativas de mujeres que han recibido entrenamiento precisamente para organizarse y dar respuesta a desastres como el ocurrido. “Los fondos van a empezar a llegar pronto pero lo que necesitamos son fondos a largo plazo. Después de la emergencia y de la asistencia inmediata hay un periodo en el que tenemos que mirar cómo han quedado las infraestructuras. Necesitamos fondos que puedan venir para los próximos como mínimo dos años. Y eso tiene que ser dinero sostenible y constante”, explica desde Damasco Mati Gomis-Perez, subdirectora de Oxfam Intermón en Siria. Empresas y medios de comunicación también se solidarizan con las víctimas Los grupos y empresas que colaboran con el Comité de Emergencia en la recaudación de fondos han activado sus planes de actuación. Atresmedia, Prisa, RTVE, Vocento, Unidad Editorial, DKV, Allianz Partners, Orange TV Canaria, Editorial Santillana, MásMóvil, LaLiga, Fundación LaLiga, han cedido sus espacios en medios de comunicación, publicidad, digital, programas de televisión y radio y soportes publicitarios para difundir el llamamiento que desde el Comité de Emergencia se está realizando. Para colaborar con el Comité de Emergencia Ahora más que nunca, la ayuda que está brindando el Comité de Emergencia Español y sus ONG miembros es imprescindible para asegurar y proteger a las personas afectadas por las consecuencias del terremoto en Turquía y Siria. Se puede colaborar por diferentes vías: Transferencia a ES24 2100 5731 7202 0035 4082 Llamando al 900 595 216 A través de www.comiteemergencia.org Con un SMS con la palabra “JUNTOS” al 28014 o 38014 Bizum código

Plan International activa su respuesta humanitaria para apoyar a los afectados del terremoto
Plan International, organización humanitaria que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, ha activado su respuesta de emergencia para atender a las víctimas de los terremotos que han sacudido la zona fronteriza entre Turquía y Siria la madrugada del 6 de febrero. Plan International trabaja desde hace años en el noroeste de Siria a través de un socio local que conoce de primera mano el contexto y las necesidades de la población y está bien situado en la zona para responder a las demandas urgentes. Desde Plan International, manifiestan su preocupación por las consecuencias que otra crisis más tendrá para los niños, las niñas y sus familias. Las escuelas están cerradas y dan cobijo a quienes han perdido sus hogares, lo que deja a los niños, niñas y adolescentes sin sus marcos de apoyo y espacios de protección habituales. La experiencia de anteriores desastres demuestra que los niños, especialmente las niñas, las mujeres y las familias más pobres, son las más expuestas al riesgo de explotación en una catástrofe como un terremoto. Las mujeres y los niños que se encuentran en la zona afectada corren el riesgo de sufrir explotación y abusos si vuelven a verse desplazados. La protección y la seguridad de la infancia, sobre todo de las niñas, debe ser una prioridad. La organización pretende dar una respuesta humanitaria en dos fases: una primera para abordar las necesidades urgentes de refugio, abrigo, agua y alimentos; y una segunda fase, a través de sus socios, evaluando las necesidades y prestando ayuda a las familias, incluyendo protección y apoyo psicosocial. Esta catástrofe se produce en un momento en que la población del noroeste de Siria ya estaba luchando por sobrevivir, tras años de conflicto, colapso económico, un brote de cólera y condiciones invernales gélidas. Incluso antes de esta crisis, muchas personas ya habían sido desplazadas en múltiples ocasiones y tenían un acceso limitado a la asistencia sanitaria. Ahora, los equipos de rescate internacionales tienen dificultades para llegar a las comunidades sirias afectadas. La actuación de Plan International La organización dispone de un equipo cualificado para atender situaciones de emergencia, y cuenta con amplia experiencia en la actuación durante terremotos y otro tipo de catástrofes y desastres. En el pasado ya ha actuado para proteger a la infancia y con un enfoque de género en Pakistán, Haití, Nepal, Java, Indonesia, Ecuador, entre otros. Plan International también actúa de forma coordinada junto a las demás oenegés que forman parte del Comité de Emergencia (Aldeas Infantiles SOS, Educo, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón y World Vision) que están organizando su respuesta de emergencia en las localizaciones en las que están presentes, consistente en refugio, nutrición, educación, agua y saneamiento y asistencia sanitaria, ya sea directamente o a través de socios locales. PARA COLABORAR CON Plan International Banco Santander ES76 0049 1892 69 2710540130 Banco Popular ES66 0075 0078 01 0601468707 BBVA ES05 0182 4018 14 0208515929 La Caixa ES79 2100 2927 90 0200054649 WEB https://plan-international.es/terremoto-siria-turquia BIZUM:

Solidaridad con los niños, niñas y las familias de Siria y Turquía
Tras los devastadores terremotos que han sacudido el sureste de Turquía y el noroeste de Siria el lunes 6 de enero, Plan International está muy preocupada por los niños, especialmente por las niñas y sus familias. Nos solidarizamos con la población de Turquía y Siria. Esta catástrofe se produce en un momento en el que la población del noroeste de Siria ya estaba luchando por sobrevivir, tras años de conflicto, colapso económico, un brote de cólera y condiciones invernales gélidas. Incluso antes de esta crisis, muchas personas ya habían sido desplazadas en múltiples ocasiones y tenían un acceso limitado a la asistencia sanitaria. La vida de los niños y niñas, del revés A Plan International le preocupan enormemente las consecuencias que otra crisis más tendrá para los niños, especialmente para las niñas y sus familias. El Dr. Unni Krishnan, Director Humanitario Mundial de Plan International, ha declarado: “Tras los terremotos, los niños y niñas son los que más ayuda necesitan. Sus vidas han dado un vuelco y necesitan ayuda para recuperar la sensación de seguridad y normalidad mientras todo es un caos a su alrededor”. “Nuestra experiencia demuestra que los niños, especialmente las niñas, las mujeres y las familias más pobres, suelen ser los más afectados por una catástrofe como un terremoto. Las mujeres y los niños que se encuentran en la zona de la catástrofe corren el riesgo de sufrir explotación y abusos si vuelven a verse desplazados. La protección y la seguridad de los niños, sobre todo de las niñas, debe ser una prioridad absoluta. Impacto psicosocial de las catástrofes en los niños y niñas “También nos preocupa el impacto psicosocial en los niños y niñas. Dos terremotos catastróficos, muchos fallecidos y heridos, y escenas de acero retorcido y escombros donde antes había casas, junto con un miedo constante a las réplicas, habrán aumentado el miedo y la ansiedad entre los niños y niñas. Sus vidas han cambiado para

El Comité de Emergencia se activa para apoyar a la población afectada por los daños del terremoto en Siria y Turquía
El Comité de Emergencia ha puesto en marcha sus protocolos de actuación tras el terremoto que se ha producido en la madrugada del lunes en la zona del Sureste de Turquía y Norte de Siria. El seísmo, de magnitud 7,8, ha causado más de 1500 fallecidos, miles de heridos y ha dejado a numerosas personas atrapadas bajo los escombros. Se prevé que la cifra aumente en las próximas horas. El terremoto se produjo mientras la población dormía y ahora muchas personas están en la calle, en medio de un duro invierno de nieve y lluvia; los edificios están totalmente destruidos y muchas víctimas se encuentran aún atrapadas bajo los escombros. Ante esta situación, las ONG que forman parte del Comité de Emergencia (Aldeas Infantiles SOS, Educo, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision) están realizando las primeras evaluaciones y organizando su respuesta de emergencia en las localizaciones en las que están presentes, consistente en refugio, nutrición, educación, agua y saneamiento y asistencia sanitaria ya sea directamente o a través de socios locales. Activación del Comité de Emergencia A través del Comité de Emergencia, estas ONG quieren canalizar conjuntamente los donativos de todas aquellas personas dispuestas a ayudar a la población afectada por el desastre natural sucedido en Turquía y Siria. De esta forma, las ONG podrán recaudar fondos de forma más rápida y efectiva y salvar más vidas. El Comité nació en 2015 para ofrecer un mecanismo de respuesta rápida ante situaciones de emergencia que permita incrementar el apoyo ciudadano en diferentes crisis humanitarias, actuar como nexo de unión permanente entre ONG, empresas, medios de comunicación y la ciudadanía, incrementar la confianza social en las ONG en situaciones de emergencia, rindiendo cuentas del impacto de la actuación y actuar conjuntamente como un referente de la ayuda de emergencia ante la sociedad. Para colaborar con el Comité de Emergencia Ahora más que nunca, la ayuda que está brindando el Comité de Emergencia Español y sus ONG miembros es imprescindible para asegurar y proteger a las personas afectadas por las consecuencias del terremoto en Turquía y Siria. Se puede colaborar por diferentes vías: Transferencia a ES24 2100 5731 7202 0035 4082 Llamando al 900 595 216 A través de www.comiteemergencia.org Con un SMS con la palabra “JUNTOS” al 28014 o 38014 Bizum código 02076 Sobre el Comité de Emergencia A finales de 2015, en España se creó el Comité de Emergencia español y actualmente 6 ONG de ámbito internacional como son Aldeas Infantiles SOS, Educo, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision forman parte de este. El Comité nace para ofrecer un mecanismo de respuesta rápida ante situaciones de emergencia que permita incrementar el apoyo ciudadano en diferentes crisis humanitarias; actuar como punto de unión permanente entre ONG, empresas, medios de comunicación y la ciudadanía; incrementar la confianza social en las ONG en situaciones de emergencia, rindiendo cuentas del impacto de la actuación, y actuar conjuntamente como un referente de la ayuda de emergencia ante la

Aumenta el riesgo de mutilación genital femenina para millones de niñas y adolescentes debido a las crisis y los conflictos
Con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, Plan International advierte de que el contexto global de crisis y violencia actuales aumenta el riesgo de incidencia de la mutilación genital femenina (MGF), reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de niñas y mujeres y una forma de violencia de género con graves implicaciones para su salud. La práctica de la mutilación genital femenina se incrementa en situaciones de dificultad. Plan International acaba de publicar “Más allá del hambre: impactos de género en la crisis alimentaria”, un informe pionero que alerta sobre las formas de violencia que sufren las mujeres desde niñas en ocho países en situación crítica. En todos los casos, se enfrentan a un incremento alarmante de diferentes formas de violencia como las violaciones, la violencia de pareja, la mutilación genital femenina, los matrimonios infantiles, precoces y forzados, -muy asociados a la MGF en numerosas comunidades- el acoso sexual y la explotación sexual. A día de hoy, 200 millones de niñas y adolescentes de todo el mundo viven con las secuelas de esta práctica. La mutilación genital femenina se practica desde edades muy tempranas y está reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de niñas y mujeres y como una forma extrema de violencia de género. Las causas de la MGF son diversas, pero tienen su origen en la desigualdad de género y en la idea de que esta práctica preserva la castidad, la limpieza y el honor de las niñas y jóvenes. Las crisis alimentarias, los conflictos e inseguridad y la inestabilidad económica aumentan el riesgo de práctica de este procedimiento. En este sentido, de los 15 países con mayor tasa de MGF del mundo, nueve son considerados “estados frágiles”. Entre ellos está Somalia – al borde de la hambruna – donde ya aumentó esta práctica a causa de la COVID-19. En este periodo, numerosas familias aprovecharon el confinamiento para mutilar a sus hijas y ofrecerlas para matrimonio infantil como vía informal de ingresos. “Acabo de volver de Somalia y Etiopía, dos de los países con mayores tasas de mutilación del mundo, donde, además, la población está expuesta a una grave crisis alimentaria. Este tipo de emergencias aumentan los riesgos para las niñas y adolescentes, ya que la mutilación genital femenina está estrechamente relacionada con el matrimonio infantil y los embarazos adolescentes, que ponen en riesgo la vida de estas niñas. Desde Plan International trabajamos para erradicar la MGF, ya que supone una vulneración de los derechos humanos y una de las formas más extremas de violencia de género que debe erradicarse a través de una actuación global”, asegura Concha López, directora general de Plan International España. Allí, mujeres como Cawo son parte de una nueva generación que lucha para que esta práctica se erradique. Casada y con una hija de un año, ha convivido desde que tenía diez con las secuelas físicas y psicológicas de la MGF: “El daño que me hicieron todavía me persigue. Solo tenía 10 años. Fui sometida a mutilación genital y nunca he llegado a curarme del todo. No quiero que mi hija pase por los problemas que yo he vivido y pido a todas las madres: “¡No dejéis que mutilen a vuestras hijas!”. Cawo es una de las participantes en el proyecto de Plan International en Somalia en el que jóvenes como ella diseñan y dirigen actividades de promoción y concienciación para la eliminación de la MGF. La actuación de Plan International ante la MGF Plan International, que desarrolla permanentemente numerosos programas de ayuda en varios de los países donde está más extendida la MGF, se une al llamamiento urgente para conseguir el fin de esta práctica. El objetivo de Plan International es dar voz a las jóvenes durante el proceso e involucrarlas para que sean conscientes de que tienen derecho a exigir una vida plena y segura. Para ello, Plan International tiene proyectos de formación en los que trabaja directamente con niñas y mujeres y a los miembros de sus comunidades para informarles de que no tienen obligación de someterse a esta práctica, así como de las consecuencias físicas y psicológicas que ésta conlleva con resultados esperanzadores. En países como Etiopía, Plan International trabaja con organismos gubernamentales para sensibilizar a las comunidades sobre los efectos de la mutilación genital femenina. Reúnen a todos los miembros de la comunidad – docentes, padres, madres, jóvenes, líderes religiosos, cortadores – en diálogos abiertos para abordar las normas sociales perjudiciales que subyacen a la mutilación genital femenina. Se involucró a 7.480 miembros de la comunidad y el 69% de las personas que practican la mutilación genital femenina decidieron poner fin a la práctica y convertirse en voluntarios de la comunidad para concienciar sobre los impactos negativos de la MGF. “Era una niña cuando fui sometida a la mutilación genital y no sabía qué me estaba pasando. Decidí servir como voluntaria comunitaria para acabar con esta práctica. Recibí formación básica sobre la MGF y aprendí y comprendí sus efectos negativos. Trabajo con las comunidades a través de foros de conversación y debate y también realizo acciones de sensibilización para las mujeres que van a dar a luz en el centro de salud”, cuenta Zehara Ali Mirah, participante de uno de los programas de Plan International en Etiopía. La organización recuerda que para que la erradicación de la MGF sea una realidad, toda la comunidad tiene que estar formada e informada de las consecuencias que tiene esta práctica para las niñas y mujeres. Por eso pide a los gobiernos que promulguen, apliquen y doten de recursos una legislación nacional integral y planes de acción para apoyar las normas sociales transformadoras que prohíban todas las formas de MGF, incluidas las versiones medicalizadas y cuando se lleve a cabo en el

La crisis del hambre aumenta los matrimonios infantiles, la explotación y la violencia contra las niñas, según nuevo informe de Plan International
Las niñas y adolescentes de los países más afectados por la actual crisis alimentaria global están en grave riesgo de sufrir formas de violencia como matrimonios infantiles, explotación o violencia sexual, según el informe “Más allá del hambre: impactos de género de la crisis alimentaria” de Plan International, elaborado a partir de encuestas a 7.158 personas en Kenia, Somalia, Etiopía, Sudán del Sur, Malí, Níger, Burkina Faso y Haití, los países con una situación más crítica. La combinación de los efectos devastadores del cambio climático, los conflictos de Ucrania y otros países, y las crisis macroeconómicas derivadas de la pandemia, ha desembocado en una crisis alimentaria global sin precedentes, que afecta ya a 345 millones de personas de 82 países y ha llevado al borde de la inanición a 50 millones. Aunque las causas de la escasez de alimentos varían entre países, las entrevistas y análisis de Plan International revelan que las niñas, adolescentes y mujeres se enfrentan en todos los casos a un incremento alarmante de diferentes formas de violencia como las violaciones, la violencia de pareja, los matrimonios infantiles, precoces y forzados, la mutilación genital femenina, el acoso sexual y la explotación sexual. “A menos que se aumente urgentemente la ayuda internacional, innumerables niñas corren el riesgo de convertirse en víctimas invisibles de esta devastadora crisis del hambre. El hambre es un problema que tiene solución, pero es necesario actuar con urgencia para evitar que esta crisis alimentaria se convierta en una hambruna en toda regla que afecte sobre todo a los niños, y especialmente a las niñas. Los donantes deben aumentar la financiación”, asegura Concha López, directora general de Plan International, desde Somalia. En los ocho países analizados el informe constata que las normas sociales discriminatorias hacen que las niñas y las mujeres suelan comer menos, después de los niños y los hombres del mismo hogar, y en muchas ocasiones alimentos menos nutritivos, lo que tiene profundas consecuencias para su salud y desarrollo. En Etiopía, que junto con Kenia y Somalia sufre actualmente la peor sequía experimentada en el Cuerno de África en 40 años, el matrimonio infantil ha aumentado un 51% en el último año, según los datos disponibles, ya que las familias en una situación desesperada recurren a casar a sus hijas para aliviar la presión sobre la economía familiar u obtener el pago de la dote. Las niñas y adolescentes también sufren violencia sexual y física cuando buscan el escaso agua potable, para lo que a menudo recorren entre 15 y 25 km, incluso de noche para evitar las aglomeraciones en los puntos de suministro. En Kenia y Somalia, las niñas y mujeres participantes en los grupos focales explicaron que se mueven en grupo para recolectar agua y leña con el objetivo de mitigar el riesgo y, en Somalia, algunos hogares declararon preferir cocinar con carbón en lugar de leña para reducir el riesgo de violencia sexual en los trayectos de búsqueda. “Recorrer largas distancias de noche es muy arriesgado para nosotras, las niñas y las mujeres más jóvenes están muy expuestas a riesgos de violencia sexual, incluida la violación, y se ven amenazadas por animales salvajes peligrosos como las hienas; sin embargo, la mayoría de las veces preferimos ir a las fuentes de agua de noche para evitar la competencia y conseguir agua”, asegura una mujer etíope entrevistada en el estudio. Según el informe, el hambre también está afectando a la educación de los niños y niñas, ya que la matriculación y la asistencia a la escuela -especialmente en niñas y adolescentes- disminuyen a medida que aumenta la inseguridad alimentaria. Las familias informan de que, cuando los niños asisten a la escuela, tienen dificultades para seguir estudiando debido al hambre. Sin embargo, los comedores escolares suelen animar a las familias a llevar a sus hijos e hijas a la escuela. Además, también están aumentando los embarazos no deseados, y las personas encuestadas destacan la falta de acceso a suministros de salud e higiene menstrual. Por ejemplo, en Somalia, el 30% de las niñas y mujeres encuestadas mencionó como barrera la falta de dinero para comprar productos de higiene menstrual y, en Etiopía, las mujeres describieron cómo la falta de agua es un desafío para mantener una higiene menstrual segura, íntima y digna. El hambre que asola Etiopía y Somalia A lo largo del Cuerno de África, la sequía, en combinación con la inseguridad, está forzando el movimiento masivo de personas, incluyendo a grandes cantidades de ellas cruzando la frontera de Etiopía a Somalia. En Etiopía, donde hay datos locales disponibles de denuncias por violencia por razón de género, ha podido comprobarse su incremento, especialmente de los casos de violación y de matrimonio infantil temprano y forzado. Las personas encuestadas en Somalia también declararon que existe un problema de seguridad debido al incremento de las violaciones, mientras que un tercio de las chicas declaró que la violencia sexual es la mayor preocupación de seguridad a la que se enfrentan. En Etiopía, los desplazamientos y la migración asociados a la sequía están contribuyendo a un incremento del tráfico de niñas y jóvenes, tanto entre las desplazadas internas como entre las comunidades de acogida. Según las personas entrevistadas, las personas afectadas por la sequía se desplazan a las áreas urbanas, donde se ven obligadas a vivir en refugios desprotegidos, a menudo en la calle, lo que a su vez incrementa la exposición de los niños, especialmente de las niñas, al abuso sexual, la violencia y al riesgo de tráfico humano. Mientras en algunos países se enfatizó que el trabajo en el hogar sigue perteneciendo casi exclusivamente a la esfera femenina, se mencionaron ejemplos de niños y hombres cuyos roles han cambiado para enfocarse en responsabilidades más domésticas. Por ejemplo, en Somalia indicaron que, al mismo tiempo que niñas y mujeres empiezan a ejercer actividades generadoras de ingresos, hombres y niños se dedican a limpiar la casa, cocinar, cuidar de los pequeños y recolectar leña. La actuación de Plan International ante la crisis de hambre El objetivo del informe “Más allá del hambre: el impacto de género de la crisis alimentaria global” es analizar y entender los cambios de roles y responsabilidades durante las crisis, estudiar las capacidades, vulnerabilidades y necesidades específicas diferenciadas por edad y género y ofrecer recomendaciones para una respuesta con perspectiva de género que evite la invisibilización de niñas y adolescentes como principales víctimas de esta crisis. Plan International se ha unido al llamamiento urgente a los gobiernos donantes para que aporten 20.563 millones de euros para evitar que 50 millones de personas lleguen a la situación de hambruna. La organización humanitaria y de defensa de los derechos de la infancia también pide que se destinen fondos a programas de protección infantil, violencia de género, nutrición, salud mental y apoyo psicosocial, salud y derechos sexuales y reproductivos, y educación. Esto incluye la financiación de programas críticos de comedores escolares y el apoyo a respuestas dirigidas a nivel local siempre que sea posible. En la actualidad, la organización proporciona ayuda vital en los ocho países incluidos en el estudio, que incluye ayuda en efectivo, alimentos de emergencia, suministro de agua y comidas escolares. Concretamente en Somalia y Etiopía, dos de los países más afectados por esta crisis, Plan International es la única organización que trabaja con fondos provenientes de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en un proyecto que da soporte a ambos países en respuesta a esta emergencia. Este proyecto se enfoca principalmente en la población desplazada a causa de la sequía, especialmente en la prevención y respuesta ante los riesgos de protección infantil y violencia de

La Campaña Mundial por la Educación llama a incrementar y transformar la financiación educativa en el Día Internacional de la Educación
Con motivo del Día Internacional de la Educación, la Campaña Mundial por la Educación (CME) renueva su compromiso con este derecho humano fundamental y refuerza su llamamiento a los gobiernos y a la comunidad internacional para que continúen con el cumplimiento de la Agenda de Desarrollo Sostenible y los compromisos acordados en la Cumbre sobre la Transformación de la Educación de Naciones Unidas. Tal y como afirmó la UNESCO, 6 de cada 10 niños y niñas son analfabetos y no comprenden una historia sencilla a la edad de 10 años; 244 millones de niños, niñas y jóvenes siguen sin estar escolarizar, mientras que el número de jóvenes con empleo cayó a 34 millones en el 2020, con un porcentaje superior al de los adultos. En todo el mundo, según el fondo de la Naciones Unidas Education Cannot Wait, las emergencias climáticas están afectando cada año a la educación de 40 millones de niños y niñas, a la vez que existen 222 millones de niñas y niños que se ven afectados por conflictos y, por lo tanto, necesitan recibir un apoyo educativo urgentemente. La organización internacional, que cuenta con una coalición española liderada a nivel estatal por Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas y Plan International, afirma que está claro que detrás de la crisis del aprendizaje, la educación está también pasando por una crisis de violencia y desigualdad, que afecta especialmente a las personas y comunidades marginadas. Por este motivo, insisten que el derecho a la educación debe ser prioritario si queremos acelerar el progreso hacia la consecución de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en un contexto de recesión mundial, desigualdades crecientes y emergencias climáticas. La CME global ha adoptado un nuevo plan estratégico destinado a fortalecer su trabajo en todas las dimensiones del derecho a la educación, encontrándose entre ellas la atención a los aspectos sociales, económicos y políticos asociados a sus retrocesos. Entre los aspectos más evidentes que debilitan este derecho se encuentra la falta de una financiación sostenible. De hecho, el déficit de financiación anual para alcanzar el ODS 4 en los países de renta baja y media-baja se estima en 148.000 millones de dólares, según la UNESCO. La CME afirma que no se podrá alcanzar el ODS 4 para el 2030 sin un aumento significativo y bien orientado de la financiación, especialmente en los países que más lejos están de lograr una educación de calidad a todos los niveles educativos. Por lo tanto, sentencia que es ahora más urgente que nunca el cumplir con las pautas de referencia internacionales y regionales de asignar eficazmente al menos entre el 4 y el 6% del Producto Interior Bruto y/o al menos de entre el 15 y el 20% del gasto público total a la educación. Las normas internacionales, recogidas en la Declaración de Incheon, también instan a los países desarrollados a alcanzar el objetivo del 0,7% del Producto Nacional Bruto (PNB) para la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) destinada a los países en vías de desarrollo. La Cumbre sobre la Transformación de la Educación, celebrada el pasado mes de septiembre, adoptó un enfoque global de los problemas más urgentes de la financiación de la educación, haciendo un llamamiento con el fin de movilizar más recursos, potenciar la equidad y la eficacia de las inversiones en educación y establecer unos datos y una rendición de cuentas más sólidos y precisos sobre la financiación de la educación. La CME alerta que los escasos avances en este ámbito exigen mayores esfuerzos para así poder superar las formas contemporáneas de colonialismo que siguen pesando sobre los países en vías de desarrollo en materia de financiación pública. Lamentablemente, las connotaciones coloniales siguen sesgando todo lo referente a la naturaleza de los problemas financieros, afirman, lo que lleva a creer que la escasez de recursos se debe a la falta de capacidad de los Estados para resolver sus retos de políticas públicas estatales. Este ficticio escenario es la razón por la cual a menudo se propone la ayuda internacional como solución para generar ingresos nacionales. La CME insiste en que la ayuda y la cooperación internacionales no están llamadas a definir los contenidos de las políticas públicas de los países en vías de desarrollo y que uno de los principales retos de nuestros días está en cómo fortalecer los presupuestos nacionales. Por lo tanto, es necesario transformar la agenda financiera y adoptar un acuerdo mundial, que garantice que la agenda financiera transformadora (que engloba los impuestos, la deuda, la austeridad y la masa salarial del sector público) se enmarque dentro de los debates nacionales y mundiales en materia de financiación en los próximos años. La financiación de la educación no debe desvincularse de sus objetivos. No basta con aumentar los presupuestos escolares si ello no conduce a la democratización de la inversión y a hacer de la escuela un espacio seguro y democrático para todos y todas. La sensibilidad presupuestaria, tal y como se recoge en el informe de la coalición española de la CME ‘Los desafíos de la financiación internacional en materia educativa’, debe ser un elemento vital que oriente las políticas educativas e implique la priorización de las inversiones en aquellas poblaciones históricamente excluidas. El aumento de la financiación de la educación no basta por sí solo para romper los ciclos de exclusión a no ser que se oriente conscientemente a fortalecer la justicia social a través de la educación, sentencian desde la CME. La financiación de la educación debe tener una dirección política y por ello es necesario desarrollar sistemas de seguimiento y análisis de datos que guíen dicha política educativa. El Observatorio de la Financiación de la Educación de la CME global es un paso adelante en este sentido. La CME hace un llamamiento a todas las partes interesadas para que sigan trabajando en la consecución del derecho a la educación, incluyendo la igualdad de género, la justicia para las personas con discapacidad y las que viven en situaciones de emergencia, la educación de la primera infancia, la educación y el aprendizaje de adultos, y la creciente participación de las niñas, niños, jóvenes y docentes, además de las organizaciones de la sociedad civil en la gobernanza de la educación. Asimismo, la CME también desea unirse a la UNESCO en su llamamiento para que levante de inmediato la prohibición que pesa sobre las niñas y las mujeres de Afganistán y que restringe su acceso a una

Cerca de un millón de niñas, niños, mujeres y personas mayores obligadas a migrar por la crisis del hambre en Somalia
Desde 2021, cuando comenzó la sequía que sitúa a la población de Somalia al borde de la hambruna, 1,1 millones de personas han abandonado sus casas en busca de agua o alimentos. Nueve de cada diez personas desplazadas son niñas, niños, mujeres y personas mayores. Con motivo del Día Internacional de las personas migrantes, Plan International alerta de que cinco temporadas sin lluvias están provocando una emergencia sin precedentes en Somalia, que solo este año ha causado el desplazamiento de 857.000 personas. El hambre es uno de los principales detonantes de las migraciones y de la separación familiar. En Somalia, el número de menores no acompañados y separados de sus familias en 2022 ha crecido un 81% respecto al año anterior. “Los niños, las niñas y las personas jóvenes refugiadas o migrantes se enfrentan a mayores riesgos de violencia, explotación y abandono. En particular, las niñas sufren discriminación por su edad y género, y están expuestas a graves peligros como consecuencia de abusos sexuales y violencia de género, matrimonio infantil y embarazos adolescentes y no deseados. Por eso los derechos de las niñas y de las jóvenes migrantes y refugiadas deben tener máxima prioridad en las respuestas a las emergencias, como la que actualmente afecta a Somalia”, dice Concha López, directora general de Plan International. La guerra es la mayor causa del hambre y de las migraciones. El conflicto que asola Somalia desde hace más de tres décadas ya ha obligado a desplazarse de sus hogares a 366.000 personas. Esta crisis expone a mujeres jóvenes y niñas a mayores niveles de inseguridad y a dificultades para acceder a servicios y recursos, incluyendo la asistencia humanitaria vital para su supervivencia. La hambruna que se cierne sobre Somalia es también la mayor crisis del hambre de los últimos 40 años en el Cuerno de África. Niveles de inseguridad alimentaria sin precedentes afectan a Kenia, Sudán del Sur y Etiopía. En este último país, 4.5 millones de personas han sido desplazadas por los conflictos y por la sequía, que ya ha devastado la forma de sustento de 8 millones de personas. “Las sequías prolongadas son uno de los muchos efectos del cambio climático que están provocando las fuertes migraciones en el Cuerno de África. Entre los colectivos más afectados por estos desplazamientos están las jóvenes mujeres agricultoras, que se ven obligadas a abandonar sus cultivos, perdiendo así sus medios de subsistencia y aumentando su situación de vulnerabilidad”, explica Rubén Expósito, experto en seguridad alimentaria de Plan International. La alimentación es un derecho, por eso Plan International ha declarado una alerta roja para afrontar la crisis del hambre, que está ocasionando un impacto con graves daños y pérdidas de vidas. Las personas forzadas a abandonar sus hogares supera los 100 millones por primera vez Hoy el número de personas que han sido obligadas a dejar sus casas en todo el mundo supera los 100 millones por primera vez en la historia. Casi 4 de cada 10, concretamente 36,5 millones de personas, son niños y niñas víctimas del desplazamiento forzado a raíz de los conflictos y de la violencia. Estas cifras son un obstáculo para el progreso global, y es que en 2020 ya había unos 281 millones de personas migrantes internacionales en todo el mundo por causas laborales, educativas o familiares, así como por conflictos o persecuciones, de las que algo menos de la mitad eran mujeres o niñas. Las migraciones y los desplazamientos forzados tienen un impacto de género, ya que mujeres y niñas aumentan su papel en el hogar en detrimento de su educación, además de experimentar más problemas de acceso a comida, agua, letrinas, productos de higiene y atención a su salud reproductiva; como manifiestan las mujeres y niñas desplazadas fruto del conflicto interno en Somalia. Además, los conflictos se solapan con los efectos del cambio climático y las crisis macroeconómicas derivadas de la situación de Ucrania y las consecuencias de la COVID19, provocando un contexto global de crisis superpuestas nunca antes vista, que en la última década ha provocado más de 2,4 millones de desplazamientos por las sequías y más de 1,1 millones a raíz de las temperaturas extremas. En el futuro, también la emergencia climática condicionará los movimientos migratorios globales. El Banco Mundial estima que, para 2050, los efectos del clima podrían obligar al desplazamiento interno de 143 millones de personas en África Subsahariana, Asia Meridional y América Latina. Solo en África, las personas migrantes a raíz de las sequías podrían aumentar en 22 millones en 2059. Respuestas y recomendaciones de Plan International Plan International responde a la sequía en todo el Cuerno de África desde principios de 2022 y sigue activa la alerta roja por hambre en ocho países prioritarios, entre ellos Somalia. Las actividades en este país empezaron en 2019 en Hargeisa con la promoción de los derechos de los niños y la igualdad para niñas y mujeres jóvenes dentro de su programación humanitaria, de protección y de desarrollo. Las operaciones de Plan International en Somalia/Somalilandia se llevan a cabo con la participación de socios locales en 6 regiones: Maroodi-jeh, Sool, Sanaag en Somalilandia, y Bay and Lower Juba en Somalia, y se orientan a la prevención de la mutilación genital femenina y del abandono, a la promoción de la igualdad de género, la higiene y la educación, así como a la asistencia de efectivo y vales, la distribución de agua, alimentos y bienes de primera necesidad, y a acciones de saneamiento. Para mitigar el impacto de las migraciones forzosas, Plan International promueve los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas refugiadas mediante el empoderamiento juvenil, abordando la desigualdad y las violaciones de derechos, además de garantizar el acceso a la educación, la protección de la infancia, la alimentación y la seguridad económica. Así pues, Plan International exige que: Las políticas gubernamentales y migratorias prioricen la protección y bienestar de niños y niñas, velando por defender los derechos humanos y el interés superior de todos los niños y niñas. Los Estados no obliguen a los niños y niñas, ni a sus familias, a regresar a un país en el que puedan sufrir cualquier tipo de persecución. Eliminar las políticas migratorias restrictivas que niegan a las personas migrantes los servicios esenciales que ponen a niños y niñas en riesgo de violencia, explotación, abusos y pobreza. Los gobiernos permitan a los niños, especialmente a las niñas, migrantes y refugiados, acceder a una educación y una atención sanitaria de calidad para desarrollar su

La mitad de los niños y niñas en Somalia sufren desnutrición aguda como consecuencia de la hambruna que se cierne sobre el país
La mitad de todos los niños y niñas somalíes, hasta 1,8 millones de menores de cinco años, sufren desnutrición aguda a raíz de la hambruna que se cierne sobre el país. 513.000 están gravemente desnutridos debido a la mayor sequía en cuarenta años y a causa también del conflicto entre Ucrania y Rusia, desde donde importa la práctica totalidad de su trigo. Un total de 14 millones de personas sufren hambre por la sequía en Somalia, norte de Kenia y sur de Etiopía, los países del llamado Cuerno de África. Solo en Somalia. Esta crisis también ha interrumpido la educación de 1,4 millones de niños y niñas este año, de las cuales 420.000 nunca volverán a clase. “La alimentación es un derecho protegido por el Derecho Internacional. Plan International llama a la protección de la infancia, en particular de las niñas en Somalia, un país al borde de la hambruna. No pueden esperar: pedimos a los donantes y a los Estados inviertan con urgencia en acciones de prevención y respuesta desde un enfoque de edad y de género para garantizar la protección de la infancia, la salud y nutrición de las madres, los servicios y la educación en salud sexual y reproductiva, y la lucha contra la violencia de género”, declara Concha López, directora general de Plan International. La hambruna que se avecina sobre Somalia podría ser incluso peor que la de 2011, cuando 260.000 personas perdieron la vida. La mitad de los fallecidos fueron niños menores de cinco años. Actualmente, el hospital de Baidoa, al sur del país, recibe entre 300 y 400 niños y niñas desnutridos cada mes. Las mujeres jóvenes y las niñas de Somalia se enfrentan a una doble crisis producto de la sequía y el conflicto interno, activo desde hace más de tres décadas, cuyos efectos aumentan peligrosamente la inseguridad y las dificultades a las que se enfrentan para acceder a servicios y recursos, incluyendo la asistencia humanitaria. Una crisis del hambre global con efectos dramáticos para las niñas Una persona muere de hambre cada cuatro segundos, según los cálculos del Global Report on Food Crises 2022. Esta crisis mundial sin precedentes está haciendo que, al menos, 345 millones de personas en 82 países se enfrenten a una situación de inseguridad alimentaria aguda. Una emergencia global que podría arrastrar a la hambruna a 50 millones de personas de 45 países. La crisis del hambre impacta terriblemente sobre la infancia: 45 millones de menores de 5 años sufren emaciación, una forma de desnutrición que provoca una de cada cinco muertes en niños y niñas de esa edad. Con los mismos años de vida, 149 millones de niños y niñas padecen un retraso en el crecimiento por falta de nutrientes, lo que ocasiona ciclos intergeneracionales devastadores en mujeres y niñas. Una niña malnutrida y con retraso en el crecimiento, también lo será en su edad adulta. El 32% de las mujeres del mundo sufren inseguridad alimentaria moderada o grave. Si dan a luz, existe un alto riesgo de que sus bebés nazcan con bajo peso, desnutridos y con peligro de estarlo durante toda su infancia. Las niñas y mujeres también suelen comer menos y en último lugar en los países afectados por la crisis del hambre. Además, la pobreza y la escasez empuja a las familias a recurrir a formas de supervivencia especialmente nocivas para ellas, que conllevan el aumento del riesgo de matrimonios infantiles, de embarazos no deseados, de abandono escolar, de explotación laboral y sexual, y de otros abusos que incluyen la mutilación genital femenina. Causas y consecuencias de una emergencia sin precedentes Más del 70 % de las personas que sufren hambre viven en países afectados por conflictos, causa principal de esta crisis. Guerras como la de Ucrania, y sus secuelas en la inflación, con la consiguiente subida de precios de alimentos, energía y fertilizantes, así como la escasez de sustento, se solapan con los impactos del cambio climático y con los efectos de la pandemia de la COVID-19, dando lugar a una emergencia global de crisis superpuestas nunca antes vista. Los países con mayor número de personas en crisis son el norte de Nigeria, Sudán, Sudán del Sur, Haití y Etiopía. En este último, junto con Kenia y Somalia, 14 millones de personas sufren hambre debido a la sequía. A ellos se les unen Burkina Faso y Níger, afectados por conflictos; así como los 3 millones de personas de Ucrania que necesitarán asistencia humanitaria a raíz de la guerra. Cerca de 40 millones de personas alcanzan niveles críticos de inseguridad alimentaria en 36 países. Sólo en Etiopía, Sudán del Sur, Madagascar y Yemen, más de medio millón de personas corren el riesgo de sufrir una hambruna catastrófica. Mientras que 17,5 millones de niños y niñas sufren emaciación en los 10 países con mayor inseguridad alimentaria. Respuestas y recomendaciones de Plan International Desde principios de año, Plan International responde a la sequía en todo el Cuerno de África y mantiene activa la alerta roja por hambre en ocho países de la región, incluyendo Somalia. La organización trabaja ampliando su respuesta mediante la distribución de alimentos, la asistencia con dinero en efectivo y cupones, las comidas escolares, la detección de la malnutrición y los suplementos nutricionales. También intensifica las medidas de protección y apoyo a los medios de vida, como la alimentación complementaria del ganado, y el suministro de semillas y bienes agrícolas. La alimentación es un derecho protegido por el Derecho Internacional, por eso Plan International exige: Proporcionar urgentemente, con fondos disponibles de inmediato y flexibles, los 22.200 millones de dólares necesarios para evitar la hambruna de 50 millones de personas y promover la resiliencia de 147 millones de personas. En este sentido, Plan International busca recaudar 60 millones para atender a la población más vulnerable en los ocho países prioritarios de la crisis, de los que 5 millones se destinarán a financiar la respuesta en Somalia. Aumentar los esfuerzos diplomáticos para atajar las causas de los conflictos, ya que el vínculo entre conflicto/inseguridad y hambre es un hecho probado, así como garantizar el acceso de los actores humanitarios y promover las condiciones de seguridad. No desviar fondos de hambre a otras emergencias, incluido el conflicto en Ucrania, y disponer de una financiación adecuada, oportuna y flexible basada en indicadores de alerta temprana Aumentar los costes políticos de quienes utilizan el hambre como arma de guerra, para lo que el Consejo de Seguridad de la ONU debe mejorar la acción colectiva para abordarla en todas las situaciones de conflicto, y cumplir con sus compromisos en la Resolución 2417. Aumentar la financiación para la protección de la infancia con perspectiva de género, la prevención de la violencia de género, el desarrollo de la primera infancia y los servicios de salud y derechos sexuales y reproductivos, así como para alimentación escolar. Utilizar el dinero en efectivo y los cupones como modalidad preferida de asistencia, dando prioridad a las subvenciones directas, incondicionales y en efectivo, siempre que sea posible. Disponer de datos desglosados por edad y género sobre las necesidades alimentarias, de los niños, niñas y, especialmente, de las adolescentes. Apoyar respuestas dirigidas a nivel local, incluidas las lideradas por jóvenes, con financiación directa, flexible y mayor que les conceda un papel central en la toma de

La CME alerta de que los países de ingresos altos concentran el 63% de la financiación mundial en educación a pesar de aglutinar solo el 10% de la población global en edad escolar
Bajo el lema “Reimaginar el futuro de la educación”, la Campaña Mundial por la Educación (CME) ha celebrado con un rotundo éxito su 7ª Asamblea Mundial en la ciudad sudafricana de Johannesburgo. Durante tres días, más de 180 delegados y delegadas de más de 130 países, en los que se encontraba España, se han reunido para profundizar sobre los obstáculos, los retos y las oportunidades para superar la exclusión, la discriminación y el empobrecimiento de la educación en todo el mundo, siendo la financiación educativa uno de los temas prioritarios que se han tratado. En la Asamblea, la CME ha reunido a diferentes organizaciones, redes y coaliciones de la sociedad civil a nivel local, nacional, regional y global que representan a una diversidad de actores, que van desde estudiantes, profesores, jóvenes activistas, padres, madres, investigadores/as y académicos/as de todo el mundo. Una pluralidad que, desde su fundación hace 23 años, es considerada su gran fuerza e inspiración, ya que la convierte en un movimiento global con legitimidad e impacto probado en diferentes contextos. Este encuentro mundial se ha llevado a cabo en un momento crítico para la educación. La pandemia de la Covid-19 ha profundizado los desafíos en torno al cumplimiento del derecho a la educación, dejando a millones de niños, niñas, adolescentes y personas jóvenes sin escolarizar y amenazando la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 4 y la Agenda de Desarrollo Sostenible en general. Igualmente preocupante es el hecho que los recursos destinados a mejorar la educación sigan disminuyendo. Esta política fue criticada durante la inauguración de la Asamblea por Leonardo Garnier, Asesor Especial de la Secretaría General de la Cumbre de Educación Transformadora de Naciones Unidas: “En la actualidad, no estamos invirtiendo lo suficiente en educación a nivel global. No es sólo eso, es que tampoco estamos invirtiendo equitativamente ni eficientemente”. Una realidad que queda reflejada en un impactante dato: El 63% de la financiación mundial se encuentra en los países de ingresos altos, que solo tienen el 10% de la población global en edad escolar. Otros temas de gran importancia que también sobrevolaron los distintos foros que tuvieron lugar durante las tres jornadas fueron la movilización mundial para lograr un nuevo pacto de financiación de la educación o los nuevos marcos de educación inclusiva y transformadora, teniendo en cuenta el aprendizaje y transformación digital. Garnier también señaló que “la educación se enfrenta a una triple crisis: una crisis de equidad, una crisis de calidad y una crisis de relevancia”, lo que provoca que el alumnado no esté aprendiendo lo que se necesita para vivir en un mundo cada vez más cambiante, complejo e interconectado, ni adquiera las competencias para afrontar los retos y las crisis actuales que van desde conflictos, crisis económicas y emergencias climáticas. Esta situación alimenta la necesidad de abogar por un nuevo pacto social mundial sobre educación que también contrarreste el impacto negativo de su privatización y mejore la gobernanza mundial. Estas metas se unen al objetivo que persigue la CME orientado a que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se sienten a hablar sobre cómo los efectos negativos del endeudamiento, la fiscalidad regresiva y las limitaciones de la masa salarial del sector público que impiden aumentar el presupuesto están evitando que los países de ingresos bajos y medios garanticen una financiación adecuada de la educación. La Coalición española en la 7ª Asamblea Mundial de la CME La coalición española de la CME, liderada a nivel estatal por Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas y Plan International, estuvo representada por Kasia Tusiewicz, coordinadora, que pudo experimentar en primera persona todo el trabajo que se realizó durante las jornadas. En sus propias palabras, “la Asamblea ha sido un lugar de reflexión colectiva, un espacio de escucha de lo que ocurre en diferentes lugares del mundo que ha servido para poder compartir los retos, las medidas y acciones necesarias para afrontar la profunda crisis educativa que estamos viviendo”. “Hemos podido reafirmar que el movimiento global de la CME está en una posición única para representar la voz de la sociedad civil en el ámbito de la educación en todo el mundo”, afirma Kasia Tusiewicz, para después añadir que este encuentro “nos ha ayudado a marcar nuestras prioridades como movimiento y definir nuestra hoja de ruta para los próximos años”. Este Plan Estratégico reafirma el compromiso de la CME con el liderazgo y la participación de jóvenes y estudiantes en sus procesos de toma de decisión, ya sea en el ámbito de la incidencia política o de la movilización social. Esta política está alineada con el mensaje que Amina Mohammed, la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, lanzó a la CME llamando a crear alianzas con distintos sectores, en especial con los movimientos juveniles. Por último, Kasia Tusiewicz volvió a enfatizar en la Asamblea que “España se encuentra actualmente en un escenario político propicio para mejorar su papel y sus contribuciones a la educación en el mundo y recuperar su peso internacional en la materia”. En línea con lo que señala la coalición española en su último informe, Kasia Tusiewicz también defendió la necesidad de aprovechar la reforma del sistema español de cooperación internacional para establecer compromisos valientes y decididos que permitan a España alinearse con los donantes más comprometidos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Unión Europea (UE) en materia de

Edenred permite destinar el ahorro en transporte público al espacio seguro de Plan International para niños y niñas refugiados de Ucrania
Coincidiendo con la reducción del precio de los abonos mensuales del transporte público, la empresa Edenred, plataforma líder en servicios de pago, anima a que los usuarios de Ticket Transporte donen lo que se ahorren al proyecto Child Friendly Spaces, la unidad móvil con la que Plan International ofrece protección a la infancia ucraniana refugiada en España mediante actividades de apoyo educativo, psicológico y de ocio a niñas y niños de entre 6 y 14 años. Las actividades se realizan en un autobús acondicionado para facilitar el proceso adaptativo de la infancia refugiada de Ucrania, cedido por ALSA en julio e instalado en el CREADE de Pozuelo, con la colaboración del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. “Damos la bienvenida a Edenred a nuestro proyecto porque abre la puerta a que los usuarios del transporte público apoyen un espacio vital para la inserción de la población ucraniana refugiada en España”, celebra Begoña Solórzano, Directora de Programas Nacionales de Plan International. “Nuestras iniciativas permiten que las niñas, niños y mujeres recuperen la normalidad en nuestro país con actividades que atienden sus necesidades emocionales, educativas y laborales”, subraya. “Es un verdadero placer colaborar con Plan International en esta iniciativa y ser nexo de unión entre las personas empleadas que utilizan Ticket Transporte y la iniciativa de Plan International”, señala Stanislas de Bourgues, CEO de Edenred España. En la unidad móvil se ofrece atención psicológica con enfoque de infancia y apoyo emocional a través de técnicas terapéuticas y actividades lúdicas, así como refuerzo de idiomas y tareas extraescolares. Con el arranque del año escolar, la disponibilidad de conexión a internet y dispositivos móviles facilitan la alfabetización digital de los niños y su integración educativa. En situaciones de emergencia, como catástrofes naturales, crisis y conflictos, Plan International pone en marcha los llamados Child Friendly Spaces, lugares seguros o amigables para la infancia, para garantizar su protección, educación y desarrollo. Son espacios seguros donde niños y niñas seguir jugando, aprendiendo y recibiendo apoyo psicosocial para superar sus experiencias de violencia y conflicto. Más de 138.000 personas refugiadas ucranianas han logrado protección temporal en España. Un 34% son niños, niñas y adolescentes. Según los últimos datos del INE, de finales de mayo, 40.219 niños, niñas y jóvenes ucranianos han sido matriculados en el sistema educativo español. De la población ucraniana adulta llegada a España, un 65% son mujeres. Según cifras del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, 13.000 personas llegadas en los últimos meses ya están trabajando. El plan de orientación sociolaboral, apoyado por la Comunidad de Madrid, ofrece diagnósticos de empleabilidad, cursos de formación e itinerarios de inserción adaptados a los perfiles de mujeres jóvenes que residen en la Comunidad. Desde el inicio del conflicto, Plan International trabaja en colaboración con organizaciones locales en Moldavia, Polonia y Rumanía, así como en Ucrania, enfocándose en programas de protección infantil, salud mental y apoyo psicosocial, reparto de dinero en efectivo y vales, así como en educación y la preparación para el invierno. Con su respuesta, ha llegado a más de 165.000