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La atención a niños y niñas, prioridad en nuestra respuesta de emergencia en la crisis Rohingya
Hay 348.000 niños y niñas viviendo en condiciones extremas; 92.340 de ellos son menores de 5 años. Plan International, organización comprometida con la protección de los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, ha puesto en marcha la respuesta humanitaria en Bangladés para apoyar a la población Rohingya que huye de la violencia en Myanmar, en especial a los niños y niñas, la población más vulnerable en casos de emergencia. La respuesta inicial de la organización está centrada en atender la necesidad desesperante de la población de acceso a agua potable y artículos de higiene personal. “Muchos de los que están llegando a Cox’s Bazar han caminado durante días a través de la densa jungla y cuando alcanzan Bangladés están enfermos, desnutridos y son vulnerables a la propagación de enfermedades. Con tanta gente viviendo en un espacio tan reducido, es esencial garantizar agua corriente potable en este lugar tan pronto como sea posible”, afirma Orla Murphy, directora general de Plan International en Bangladés. La población no sólo está agotada y sedienta, la falta de agua potable aumenta enormemente el riesgo de aparición y propagación de enfermedades. La mitad de los recién llegados a la zona de Cox´s Bazar -348.000- son niños y niñas. Uno de cada cinco es menor de 5 años. Los niños, especialmente el grupo de 0 a 5 años, son los que más riesgo sufren de tener diarreas y otro tipo de enfermedades que, en un contexto tan extremo, pueden resultar fatales, provocando incluso la muerte. La falta de baños y lugares para el aseo personal es otro problema importante al que se enfrentan los recién llegados a Bangladés. Las mujeres, y en especial las niñas y adolescentes, son las que corren más riesgo en estos contextos de inseguridad y hacinamiento. Las menores son una población especialmente vulnerable cuando tienen que recorrer solas grandes distancias para lavarse y/o usar el servicio o cuando se ven obligadas a compartirlo con adultos sin ningún tipo de intimidad. Plan International, presente en Myanmar desde 2008 y en Bangladés desde 1994, está extremadamente preocupada por la seguridad y bienestar de todos los niños y niñas, así como de las mujeres, atrapados en esta crisis. Una de cada cinco mujeres (27%) que llega a Bangladés está embarazada y en proceso de lactancia, por lo que toda respuesta humanitaria debe ser sensible a las necesidades específicas de las niñas y las mujeres, las más vulnerables en este tipo de crisis. La distribución de material de seguridad y sanitario para cubrir su higiene íntima es una de las necesidades más urgentes que deben cubrirse. “Estamos particularmente preocupados por la seguridad y el bienestar de los niños y niñas, que han sufrido inmensas dificultades al hacer este peligroso viaje a Bangladesh, y cuyas vidas se han derrumbado”, afirma Concha López, directora general de Plan International. “Necesitamos una rápida y adecuada movilización de fondos por parte de todas las instituciones políticas y sociales para poder hacer frente a esta crisis humanitaria”. Plan International lanza una petición de fondos de 1.500.000 euros para la respuesta humanitaria que proporcionará acceso a servicios básicos de emergencia (WASH) a las personas que están llegando a la zona de Cox’s Bazar. Se necesitan 18.000 letrinas de emergencia y un suministro de agua potable de 51,96 millones de litros por día. Hay 348.000 niños y niñas en riesgo de sufrir abusos e incluso morir En total, más de 436.000 Rohingya han huido de sus hogares en el estado de Rakhine en las últimas cinco semanas. Más de la mitad, 348.000, son niños y niñas que se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema. Miles de personas están acampando al aire libre, en laderas fangosas, sin abrigos adecuados para las lluvias del monzón, con poco o ningún refugio, sin acceso a agua limpia, aseos o atención médica. Esta alta concentración de personas sin ningún tipo de atención supone un alto riesgo de propagación de enfermedades, además de un serio obstáculo para la protección física: 348.000 niños y niñas se enfrentan al riesgo de sufrir abusos e incluso morir. Hay un importante número de menores de edad que han huido solos, han perdido el contacto con sus padres durante el desplazamiento o viajan con adultos que no son familia. Todos ellos corren un alto riesgo de ser traficados, víctimas de abusos sexuales, empleados como mano de obra y, especialmente las niñas, verse obligadas a contraer matrimonio prematuramente y en contra de su voluntad. En Myanmar las operaciones humanitarias en el estado de Rakhine siguen interrumpidas a raíz de la reciente tensión. Plan International, presente en Myanmar desde 2008, está preparada para hacer llegar ayuda humanitaria en este país y pide a las autoridades que permitan el acceso a la ayuda de emergencia.

“#HablaAhora o calla para siempre” contra el matrimonio infantil
Plan International, organización que lidera el movimiento global Por Ser Niña por la igualdad de las niñas, ha apoyado y sido parte de las movilizaciones sociales que este año han logrado la abolición del matrimonio infantil en Malawi y Guatemala. Además, la organización, tiene en marcha campañas contra esta práctica que vulnera los derechos de las niñas y los niños, en 14 países de África y Asia. Madrid, 21 de octubre de 2017- Bajo el lema “Habla ahora o calla para siempre” (#Hablaahora), la nueva campaña de Plan International da la oportunidad de colaborar para poner fin a una de las prácticas sociales y culturales más perjudiciales para las niñas: el matrimonio temprano forzado. Igual que se hace con los invitados a una boda, en este caso se pide a la población española “hablar ahora o callar para siempre” cuando se trata de un tipo de matrimonio que vulnera los derechos de las niñas: limitando su derecho a la educación, impidiendo su libertad física y sexual y anulando la capacidad de decidir sobre su futuro. La estrategia de la nueva campaña de Plan International, prolongación del concepto “Mueve un dedo contra el matrimonio infantil”, que el año pasado logró ya 100.000 adhesiones de ciudadanos españoles contra el matrimonio temprano forzado, utiliza las frases positivas comunes en las bodas de adultos como “el día más feliz de tu vida”, “de una boda sale otra” o “la que coja el ramo será la siguiente”, para poner de relieve el daño que esta práctica produce en las menores. Parando el matrimonio infantil: casos de éxito del movimiento Por Ser Niña de Plan International La campaña “Habla ahora o calla para siempre”, lanzada con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Niña el próximo 11 de octubre, se enmarca en el movimiento Por Ser Niña de Plan International, que desde 2007 busca transformar las relaciones de poder para que las niñas de todo el mundo puedan aprender, liderar, decidir y prosperar. Plan International trabaja en 50 países en desarrollo, en los que la prevalencia del matrimonio infantil es muy alta y una de cada tres niñas (34%) se casa antes de cumplir los 18 años. Actualmente tiene en marcha campañas contra el matrimonio temprano forzado en 14 países de África y Asia, trabajando con las niñas, las comunidades, los líderes tradicionales, los gobiernos, las instituciones globales y el sector privado para erradicar esta práctica. 2017 ha sido un año en que el intenso trabajo que se viene realizando los últimos diez años en materia de igualdad de género ha recogido importantes frutos. Así, el pasado 14 de febrero Malawi aprobó una enmienda a su constitución para prohibir completamente el matrimonio infantil, en un cambio histórico conseguido tras una fuerte campaña liderada por los y las jóvenes del país y apoyados por ONG como Plan International. Además, el pasado 17 de agosto Guatemala se convirtió en el cuarto país este año en América Latina en prohibir el matrimonio temprano forzado. Las jóvenes y niñas de Plan International a través de sus programas en Guatemala participaron activamente en campañas de sensibilización y recogida de firmas para acabar con el último resquicio legal en el Código Civil del país que permitía el matrimonio infantil en menores de 16 años si un juez lo consideraba “en el mejor interés del menor” Para Concha López, directora general de Plan International estas son victorias que demuestran la vital importancia de la participación de la sociedad y las propias niñas y jóvenes mujeres en la defensa de sus derechos. “Este es un año muy importante para la lucha contra el matrimonio infantil. Guatemala es el cuarto país en América Latina que prohíbe esta práctica en apenas un año, después de lo hiciera Honduras, Nicaragua y República dominicana. Esto demuestra que si trabajamos todos juntos, sociedad civil, sector privado, gobierno…si todos participamos activamente en el cambio, este se produce”, explica Concha López. Matrimonio infantil en el mundo: causas y efectos Prohibido por el derecho internacional y por las leyes de muchos países, el matrimonio temprano forzado sigue siendo una práctica diaria en muchos países. De hecho, 93 países permiten aún legalmente que las niñas contraigan matrimonio antes de los 18 años con el consentimiento de los padres. Además, 54 países permiten que las niñas se casen entre uno y tres años antes que los niños. Las causas por las que se practica el matrimonio temprano forzado varían de un contexto a otro pero caben destacar los roles de género establecidos en sociedades patriarcales, los bajos niveles de educación, la pobreza o falta de alternativas para las niñas, además de las emergencias humanitarias que pueden aumentar la presión económica en los hogares Este tipo de práctica obliga a las niñas a abandonar la educación y las condena a una vida con pocas perspectivas, un mayor riesgo de sufrir violencia, abusos, mala salud o una muerte prematura. Si el número de matrimonios infantiles, precoces y forzados continúa al ritmo actual, más de 140 millones de niñas estarán casadas en el año 2020. Súmate a la campaña #Hablaahora de Plan International Todo el mundo puede sumarse a esta campaña de Plan International para poner fin a esta violación de los derechos de las niñas de diversas formas: donando online en la página web o sumando su voz contra el matrimonio infantil en www.hablaahoraocallaparasiempre.org, a través de una micro donación de 1,08€ llamando al 905 80 80 80.,compartiendo en redes sociales mensajes de la campaña bajo el hashtag #hablaahora o haciéndose socio del movimiento Por Ser Niña de Plan

Estamos preparados para responder al huracán María
Aunque no es tan intenso como el huracán Irma, se teme que las lluvias incesantes puedan agravar los daños. Plan International está preparado para responder en República Dominicana a los azotes que pueda causar el huracán María, que actualmente azota amplias zonas del país. Las lluvias torrenciales han causado que los ríos y las represas aumenten al tope de su capacidad y las altas probabilidades de que las lluvias continúen han levantado la alarma por la posibilidad de inundaciones masivas. Para Plan International es prioritaria la protección a familias en el noreste del país, que han sufrido los efectos de mayor gravedad y, además, se vieron fuertemente afectados por el huracán Irma a principios de septiembre. “Aunque el huracán María no sea tan fuerte como Irma, tememos que esta vez pueda haber más daños debido a las incesantes lluvias” explicó la directora de Plan International en República Dominicana, Virginia Sanz. “Los ríos y represas están en su punto máximo. Algunos incluso ya se han desbordado tanto en ciudades como en comunidades rurales. Más de 17.000 personas han sido evacuadas de sus hogares y más de la mitad de ellos han sido reubicados en refugios habilitados por el Gobierno. Estamos principalmente preocupados por los efectos traumáticos que pueda causar en niñas y niños” Dijo Sanz. “Plan International está en coordinación con el Gobierno y las autoridades locales para determinar cómo podemos ayudad a estas familias y a todos los afectados” adelantó la directora de Plan International en España, Concha López. La organización está llevando a cabo una evaluación de la situación para identificar las necesidades más urgentes de la población afectada.

Vuelta al cole: 75 millones de pupitres vacíos por los conflictos y las crisis
Las niñas son las más vulnerables. Tienen 2.5 más probabilidades que los niños de no ir al colegio si viven en países en situación de crisis o conflicto. Anzoo tiene 17 años y, por su altura, destaca entre los demás alumnos y alumnas de la clase de recuperación en una comunidad de Imatong, en la frontera entre Sudán del Sur y Uganda. Después de tres años sin poder volver a la escuela debido a los conflictos en su país, ahora intenta recuperar los años perdidos en un centro de educación no formal para niños y niñas desplazados. “El primer ataque fue en nuestra escuela; algunos niños y niñas fueron secuestrados por hombres armados, nosotros conseguimos escondernos pero el colegio estuvo cerrado durante meses”, explica Anzoo, y añade: “después saquearon y quemaron casas y todos empezaron a usar la escuela como refugio, hasta que una noche entraron disparando, y tuvimos que huir de Bor, viajando durante un mes entero, hasta llegar aquí”. Coincidiendo con la vuelta al colegio en España, Plan International recuerda que 75 millones de niños y niñas de entre 3 y 18 años han perdido su derecho a la educación en los países afectados por conflictos en todo el mundo. Las niñas son más vulnerables: tienen 2.5 más probabilidades que los niños de no ir al colegio en estos países. “En emergencias y situaciones de crisis, los niños, niñas y adolescentes están en riesgo de ser reclutados como soldados o trabajadores, expuestos a matrimonio infantil y otras formas de tráfico y explotación sexual. La educación en estos contextos es fundamental: puede marcar la diferencia entre un futuro de explotación y uno de oportunidades y recuperación”, asegura la directora general de Plan International en España, Concha López. Desde que empezó el conflicto, una de cada tres escuelas en Sudán del Sur ha sido destruida, dañada, ocupada o cerrada. Plan International trabaja en el país africano y los países vecinos para garantizar la educación y protección de los niños y niñas a través de espacios amigos de la infancia, escuelas temporales y programas de educación formal, no formal y aprendizaje acelerado. Una segunda oportunidad para las niñas en Nigeria Naija tenía 15 años cuando Boko Haram atacó la granja de su padre, en el estado de Borno, en Nigeria. Durante un año, vivió como prisionera en una base en mitad del bosque. Fue obligada a casarse con uno de los militares y tuvo un bebé que ahora ya tiene un año. “Estábamos secuestradas por Boko Haram junto a muchas otras mujeres y chicas”, dice. Su marido tenía dos mujeres más, y ella no soportaba esa vida, pero aclara que “no tenía más elección. Fue un matrimonio forzado”. En contextos de conflicto y crisis humanitarias, el riesgo de matrimonios infantiles se multiplica, ya que para las familias es una alternativa a la educación cuando las oportunidades son muy limitadas y el camino a la escuela no es seguro. Más de la mitad de los 30 países con las mayores tasas de matrimonio infantil son estados frágiles o afectados por conflictos. Además, la falta de educación también expone en mayor medida a las niñas a ser reclutadas por los grupos armados. Se estima que alrededor del 40% de los “niños soldado” son niñas y adolescentes. Una vez reclutadas, sus vidas están en riesgo: tres cuartas partes de las “bombas humanas” en los países de África Occidental son mujeres jóvenes. Por suerte, una noche de tormenta, Naija, junto a su madre, su hijo y otras 12 mujeres, escapó del campo y llegó al estado de Adawama, donde viven e intentan rehacer su vida con el apoyo de Plan International. Ahora se ha apuntado a un curso de confección y recibirá una máquina de coser y el material que necesite para montar su propio negocio de arreglos de ropa cuando termine su aprendizaje. Desde 2014, Plan International trabaja en los países afectados por la emergencia del Lago Chad -Nigeria, Níger, Camerún y Chad-, para ofrecer formación profesional y oportunidades económicas a los y las jóvenes afectados por la violencia, el conflicto y los desplazamientos forzosos. Refugiados sirios vuelven al colegio en Egipto Sentada en una de las aulas del proyecto “Educación en Armonía”, que Plan International desarrolla en una escuela en el barrio Seis de Octubre -una zona de los extrarradios de El Cairo conocida como “la pequeña Damasco”-, Rana, de 10 años, niega que recuerde nada de Siria. Tres años después de su llegada a Egipto, la pequeña insiste en que tiene recuerdos de su país y afirma: “no quiero ir a visitarlo”. Su madre, que la escucha paciente, comenta que la niña recuerda todo con detalle pero prefiere no decir nada por miedo a que la hagan volver. En el mundo hay 17 millones de niños y niñas refugiados y desplazados internos en edad escolar. Algunos viven en campos de refugiados y otros en comunidades de acogida. Los niños y niñas refugiados tienen cinco veces menos probabilidades de asistir al colegio que otros niños y niñas: solo el 50% están matriculados en educación primaria y menos del 25% de los y las jóvenes refugiados estudia secundaria. Enfocados en la educación y protección de los niños y niñas sirios y egipcios de entre cuatro y 14 años, el proyecto de Plan International también trabaja con los refugiados y las comunidades de acogida para aumentar el entendimiento y la cooperación, mejorar la cohesión de la comunidad y asegurar la igualdad de género promocionando la igualdad en el acceso a derechos, la seguridad y el

Estamos listos para responder al huracán Irma en Haití y República Dominicana
El huracán de categoría 5 es la tormenta más poderosa del Atlántico que se ha registrado en la historia. Actualmente alcanza vientos máximos de 295 km/h, que combinados con oleadas de tormenta representan un gran riesgo para la vida y la propiedad. Las predicciones indican que Irma afectará las partes septentrionales de la Isla Hispaniola (Haití y la República Dominicana), hoy, jueves 7 de septiembre, hora local. Los especialistas de Plan international están en el terreno y vigilan de cerca la situación. Los equipos locales de la organización están trabajando con agencias gubernamentales y comunidades tanto para la preparación como para las medidas de respuesta. “Nuestra preocupación inmediata es la seguridad de los niños y las comunidades en las áreas que puedan verse afectadas”, dice Virginia Saiz, directora de Plan International en la República Dominicana. “Los niños, especialmente las niñas, son los más vulnerables cuando ocurren desastres naturales, por lo que trabajaremos para asegurar que reciban el apoyo que necesitan antes y después del huracán”. En Haití, Plan International ha enviado suministros de socorro a la región noreste. “Haití es uno de los países más pobres y frágiles del mundo, y todavía se están recuperando de la devastación causada por el terremoto de 2010 y el huracán Matthew, que les golpeó fuertemente en octubre de 2016”, dice Concha López, Directora de Plan International en España. “La fuerza del huracán Matthew afectó gravemente las vidas y el sustento de comunidades en áreas rurales expuestas. Las comunidades están extremadamente preocupadas de que lo mismo pueda ocurrir de nuevo”, dice Marie Therese Frederique Jean-Pierre , Director de Plan International en

“Mirar para otro lado no hace desaparecer las catástrofes”
El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria recuerda a las personas afectadas por los conflictos y a quienes arriesgan su vida por ellas. Más de 65 millones de personas en el mundo han sido desplazadas por un conflicto, la violencia o la persecución. La población infantil supone casi la mitad de la población en situación de pobreza extrema. Más de 20 millones de personas, entre ellas 1.4 millones de niños y niñas, están al borde de la hambruna en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y el Yemen. 884 millones de personas no disponen de acceso a agua segura. El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria nos recuerda la necesidad de apoyar a las personas afectadas por los conflictos en todo el mundo, así como sirve de tributo a los trabajadores y las trabajadoras que arriesgan sus vidas llevando ayuda humanitaria a otras personas. Kat y yo acabamos de llegar a Nigeria, más de 8 años de conflicto armado en el norte del país han dejado 17 de millones de personas en situación de vulnerabilidad extrema y un impacto en la región sin precedentes; Niñas y mujeres han sido violadas indiscriminadamente; Menores arrancados de sus familias para unirse a las filas de la insurgencia; Estado de emergencia, falta de protección, hambre, muerte, miedo, y desolación… Aún no podemos ponerle cara ni nombres, tampoco hacer nuestras las cifras del conflicto pero es solo cuestión de tiempo. Mientras llegamos a nuestra oficina de Plan International, observo por la ventana del vehículo las calles de Abuja. En la puerta de una mansión con tres columnas blancas, hay una mujer rodeada de tres niños. La más pequeña es una niña y está completamente desnuda. Me asalta entonces a la cabeza la conversación de anoche con el conductor del taxi. Me habla de su mujer y sus tres hijos. Las dos mayores son niñas…“y ya sabes…” me dice,” aquí en Nigeria lo que nos gustan son los niños así que buscamos el tercero y tuvimos suerte…” Le escucho y no digo nada. Oge nos recibe en la oficina. Está nerviosa, ayer militares armados entraron en la base de Maiduguri, tres de nuestros compañeros estaban allí. Los ataques al personal humanitario y a instalaciones de asistencia se han convertido en una práctica cada vez más habitual. Según los últimos datos del Informe sobre Seguridad de Trabajadores Humanitarios, en 2015, se produjeron 287 ataques en los que resultaron muertas 107 trabajadoras y trabajadores humanitarios. A lo largo del día nos avisarán que todo el personal está bien pero serán evacuados hasta que la situación de seguridad permita el regreso. Mañana, habrá menos personas para asistir a la población y menos testigos para alzar la voz. Pasado el susto, conversan sobre el trabajo de la organización en la zona norte del país. Kat es alemana y llega para coordinar la respuesta de emergencia. Oge, es nigeriana y ambas liderarán el trabajo del equipo allí. Educación, protección, medios de vida para la juventud, seguridad alimentaria. Ambas son mujeres. Niñas y mujeres han sido violadas indiscriminadamente; Menores arrancados de sus familias para unirse a las filas de la insurgencia; Estado de emergencia, falta de protección, hambre, muerte, miedo, y desolación Un estudio publicado el pasado marzo sobre cómo favorecer la participación de profesionales mujeres en contextos humanitarios, muestra que el 40% de los puestos internacionales son cubiertos por mujeres, el otro 60% lo ocupan nuestros colegas hombres. Los roles de género también nos marcan en esta profesión y, mientras ellos ocupan los puestos de logística, adquisiciones y seguridad, nosotras nos posicionamos en temas relacionados con las comunicaciones, género en emergencia o la gestión del conocimiento. Pienso en los datos de este estudio mientras observo a Kat y Oge. “No tengas miedo”, le dice Oge “cuando fui por primera vez a Maiduguri, pensé que me iba al centro del infierno”, ambas ríen, “después me di cuenta que la gente trata de vivir el día a día, como aquí”. Hoy es Nigeria, es Somalia, República Centroafricana, Sur Sudán. Son Siria, Irak y Yemen. Es Palestina y la población Saharaui. Son los llamados conflictos olvidados como República Democrática del Congo, ¿olvidados por quién? Desde luego a mí no se me olvidan. Son los desplazamientos de población causados por la violencia en Centroamérica, son los efectos de El Niño. Es la utilización de niñas y mujeres como arma de guerra. Son los niños soldados. Es agotador lo sé, nos protegemos contra la sinrazón, mirar al otro lado es normal, supongo. Las cifras aturden y los testimonios aún más, pero darte la vuelta no lo hace desaparecer. Y mientras las cifras nos persiguen, nos cuestionan y nos atormentan. En un día como hoy, 19 de agosto, nos seguimos aferrando con uñas y dientes al Derecho Internacional Humanitario y a los Derechos Humanos, que nos dicen que la población civil no debe ser objeto de los ataques. “cuando fui por primera vez a Maiduguri, pensé que me iba al centro del infierno” Y por teléfono, hablo y describo lo que vivimos aquí. Espero que te esté llegando esta realidad, que te abra los ojos ante las cosas que están pasando, ¿lo consigo? Alguna vez me preguntan si la acción humanitaria sirve de algo, si visto lo visto ¿lo que hacemos tiene sentido? Incluso alguna vez he oído decir que para qué irse tan lejos, si en España también hay gente que lo pasa mal. Supongo que eso debió pensar el Gobierno pues desde 2015 en España, ha habido un descenso del 80% en los fondos destinados a la acción humanitaria. Lo que igual no sabes, y por eso te lo cuento, es que mientras esto pasaba, las personas han seguido contribuyendo con las ONGs, ya sea mediante donaciones puntuales o contribuciones más frecuentes. Con su ayuda, se han mantenido abiertas muchas operaciones, lo que significa que se ha conseguido salvar vidas, aliviar el sufrimiento y seguir pidiendo públicamente a los gobiernos que cumplan con los compromisos adquiridos en materia de acción humanitaria y recordarles sobre la necesidad de respetar el Derecho Internacional Humanitario. Se me olvidaba responder…Sí la acción humanitaria sirve y llega a los lugares y a las personas de las catástrofes que más lo

Ayuda urgente para los miles de niñas y niños afectados por las devastadoras inundaciones en el Sur de Asia
En Plan International, en estrecha coordinación con socios comunitarios, agencias humanitarias y autoridades gubernamentales, estamos proporcionando apoyo humanitario a las niñas, niños y familias de India, Bangladesh y Nepal que han perdido sus hogares, pertenencias, cosechas tras semanas de intensas y torrenciales lluvias monzónicas en los países del sur de Asia, que se han cobrado la vida de casi 250 personas y millones de desplazados en toda la región. “Nuestros años de experiencia en Asia nos ha demostrado que la infancia, especialmente las niñas, son las víctimas más vulnerables de los desastres y requieren apoyo específico para garantizar su protección y seguridad. Hemos creado espacios seguros para los niños y niñas, y estamos apoyando la reapertura de las escuelas, para que puedan reanudar sus estudios lo más rápido posible, dice Senait Gebregziabher, Director Regional de Plan Internacional en Asia. “En Bangladesh la situación está lejos de terminar y sólo seguirá empeorando si no se proporciona financiación humanitaria. Si no se aborda ahora, esto podría convertirse en una crisis humanitaria rápidamente”, dice Orla Murphy, Directora de Plan International en Bangladesh. En Bangladesh “Las familias están vendiendo su ganado y las pertenencias que les quedan, sin apenas comer. Si no se trata esta emergencia, las familias pueden recurrir a decisiones negativas, como obligar a sus hijas e hijos a trabajar en condiciones peligrosas con el fin de aumentar los ingresos del hogar. Además, la trata infantil es un riesgo potencial cuando los padres abandonan el hogar en busca de trabajo”. “Las niñas y niños que viven en las calles, terraplenes y refugios temporales se encuentran en condiciones inseguras y peligrosas, aumentando su riesgo al abuso y al acoso sexual” dice Murphy. Las prioridades inmediatas de Plan International incluyen: distribución de materiales de salvamento, alimentos, agua, kits de saneamiento e higiene, y provisión temporal de servicios de educación, junto con apoyo para la protección. Más de 1.000 escuelas se han visto afectadas. Lipi, de 13 años y estudiante de secundaria en el distrito de Kurigram, expresó que “la inundación que duró una semana ha destruido todo, incluyendo nuestro hogar. Estamos atrapados en las tierras altas sin electricidad ni comida. No he ido a la escuela durante las últimas semanas y no sé cuándo volveré”. A largo plazo, desde Plan Internacional restableceremos los medios de subsistencia a través de los medios agrícolas, proporcionará capacitación técnica y apoyo en efectivo y fortalecerá los sistemas de protección infantil a nivel local para reducir aún más el riesgo de trata y explotación. En India, las inundaciones han devastado el estado de Assam y Bihar, y las autoridades prevén que la situación empeorará a medida que los ríos fluyan por encima de los límites de seguridad. Las inundaciones han sumergido miles de hogares, tierras agrícolas y destruído escuelas. En Assam, Plan International está priorizando la distribución de agua potable, nutrición complementaria, higiene y materiales educativos, y proveyendo apoyo de protección infantil a miles de familias afectadas. El equipo de respuesta está estableciendo espacios amigables para las niñas y niños, con el fin de asegurar que durante este tiempo de angustia, tengan un espacio seguro no sólo para jugar, sino también recuperar el sentido de normalidad en sus vidas. En Bihar, como los niveles de agua siguen siendo altos, el acceso a las comunidades y las líneas de telecomunicaciones inconsistentes y fallidas continúa planteando un enorme desafío. Para abordar esto, Plan International, junto con sus socios locales, están monitoreando de cerca la situación y determinando las necesidades inmediatas de las familias afectadas. En Nepal, las fuertes lluvias del 11 al 13 de agosto de 2017 generaron inundaciones y deslizamientos de tierra que afectaron a 28 distritos, 336.695 hogares, y a 1.7 millones de personas. Cobrándose la vida de 143 personas, y generando 35 desaparecidas y 39 heridas. Son las peores lluvias que ha experimentado el país en 15 años. Por ello, a pesar de que las lluvias en Nepal se han detenido, los niveles de agua se han reducido y las familias están regresando poco a poco a sus poblaciones; es necesario seguir trabajando para que las familias se recuperen del efecto de las inundaciones y se restablezca la accesibilidad. Plan International, en coordinación con el Comité Distrital de Rescate de Desastres, ha comenzado la distribución de alimentos y lonas para el refugio temporal a miles de familias en el distrito de Rautahat. Desde Plan International hacemos un llamamiento especial para recoger fondos con el fin de aumentar nuestra respuesta y satisfacer las necesidades críticas de salud, protección y sustento de las niñas, niños y sus familias devastadas por las recientes inundaciones, que han causado la muerte de cientos de personas y desplazado a millones de personas sus hogares. “Todavía estamos en el corazón de la estación del monzón, y cualquier lluvia adicional resultaría catastrófica para las niñas, niños y sus familias que viven ya en condiciones desastrosas,” dice Concha López, Directora General de Plan International


La seguridad de la infancia es prioridad máxima en las inundaciones de Nepal y Sierra Leona
Desde Plan International estamos llevando a cabo una rápida respuesta de emergencia para apoyar a las familias y los niños afectados por las inundaciones de Sierra Leona y Nepal, la mayoría se encuentra ahora alojada en refugios temporales. Las inundaciones repentinas y los desprendimientos de tierras provocados por las intensas lluvias en Sierra Leona y Nepal han hecho que miles de personas se queden sin hogar y necesiten desesperadamente alimentos, agua, saneamiento y refugio, dice la organización de derechos de los niños Plan International. ” Ahora, no tenemos casa y no sé cuánto tiempo tendremos que quedarnos en el refugio”, dice Khusbu, una niña de 8 años del distrito de Rautahat en Nepal. En Sierra Leona, desde que comenzó el desastre el pasado el lunes 14 de agosto, se ha llevado la vida de más de 300 personas y la operación de rescate aún sigue en curso. Las lluvias de monzón en las llanuras meridionales de Nepal, en la región de Terai, desde las últimas semanas se han cobrado la vida de más de 100 personas y han desplazado a miles de familias cuyas casas han sido destruidas. “Los niños están entre los más vulnerables cuando ocurren desastres”, dice Martial Kounou – Director de Plan International en Sierra Leona. “Muchos se habrán separado de sus familias como resultado de las inundaciones y debemos asegurarnos de que reciban asistencia tan pronto como sea posible”. La seguridad y protección de los supervivientes más vulnerables, especialmente los niños, son prioritarios para la organización. “Es crítico que los niños, particularmente aquellos que han perdido sus hogares y pertenencias personales, reciban el asesoramiento y apoyo que necesitan, así como artículos de salvamento inmediato, para asegurar su seguridad, protección y bienestar”, dice KC, Responsable de Comunicación de Plan International Nepal. “Cuando visité a las comunidades, el 80% de la tierra estaba inundada. Los niños permanecían con sus ropas húmedas, ya que sus casas estaban severamente dañadas o destruidas. Las familias nos decían que no habían comido en días y estaban preocupados por el impacto que las futuras lluvias pueden tener en sus familias y hogares “, dice Shreeram KC, quien actualmente se encuentra en el distrito de Rautahat. En Nepal, una gran parte de las escuelas ubicadas en las áreas afectadas están cerradas y están siendo utilizadas como centros de evacuación, lo que significa que los niños pueden quedarse solos y sin un lugar seguro donde ir. En Sierra Leona “estamos trabajando con el Gobierno y otras agencias humanitarias para proveer a las personas afectadas con artículos urgentes como comida, ropa limpia, kits de higiene y ropa de cama. También tratamos de asegurar que las necesidades de las niñas y niños sean atendidas y que permanezcan a salvo en un momento de tanta incertidumbre, agitación y caos en sus vidas”, dice Martial Kounou. Plan International Nepal distribuye alimentos y lonas para el refugio temporal en el distrito de Rautahat, en coordinación con el Comité Distrital de Rescate de Desastres. “El acceso sigue siendo un desafío, ya que los caminos están bloqueados, los puentes se han derrumbado y las líneas de telecomunicaciones han bajado, pero estamos trabajando lo más rápido posible para llegar a las comunidades en extrema necesidad de apoyo”, dice KC. “Estamos en el corazón de la estación del monzón, y cualquier lluvia adicional o prolongada sólo empeorará la situación de las familias que ya están en situaciones de vulnerabilidad. Seguiremos trabajando con agencias gubernamentales para asegurar que los artículos de ayuda lleguen a las familias afectadas y que estén equipados para soportar el impacto de cualquier lluvia inmediata y futura “, dice KC. Solicitamos ayuda

Triunfo en Nepal contra el aislamiento de niñas y mujeres durante la menstruación
El pasado miércoles 9 de agosto, el parlamento nepalí aprobó una ley que prohibe la práctica del "chaupadi", una tradición que aísla a las niñas y mujeres cuando tienen la menstruación, obligándolas a abandonar la casa y restringiendo su alimentación y actividades, entre ellas ir a la escuela. El director de Plan International en Nepal, Sven Coppens, ha considerado esta práctica “una grave violación de derechos humanos que discrimina a las niñas y mujeres”, ya que afecta negativamente a todos los aspectos de su vida. “El chaupadi restringe lo que comen, a dónde pueden ir, qué pueden tocar, o con quién pueden interactuar cuando las niñas y mujeres tienen su periodo, y esto tiene un impacto negativo en sus vidas. No sólo obliga a faltar a clase, sino que también se les hace sentir avergonzadas e impuras, les hace estar en mayor riesgo de abuso, aumenta su vulnerabilidad a las enfermedades y violencia sexual, y limita sus creencias de lo que pueden conseguir en la vida”, ha asegurado Coppens. Un paso en la buena dirección Plan International, que trabaja en Nepal desde el año 1978, celebra la decisión parlamentaria en contra de esta práctica discriminatoria y que pone en peligro la salud y el bienestar de miles de niñas y mujeres, aunque recuerda que aún hay un largo camino para erradicarla completamente. “Como organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de género, estamos contentos con el anuncio del gobierno, ya que cambiará la vida de las niñas”, añade Coppens. “Sin embargo, cambiar las mentalidades de aquellos que llevan a cabo esta práctica no puede suceder de un día para otro, de modo que, aunque esta ley es un paso en la buena dirección, aún hay mucho trabajo por hacer antes de que logremos que las niñas de Nepal puedan disfrutar de los mismos derechos que los

Victoria en la lucha por los derechos de niñas y mujeres en Jordania
Hasta hace una semana, el código penal de Jordania daba a los violadores la oportunidad de eludir la justicia si se casaban con sus víctimas. El día 1 de agosto de 2017, el Parlamento jordano tomó la decisión histórica de acabar con esta medida revocando su polémico artículo 308 en lo que mucha gente considera una victoria para la lucha por la igualdad de género. El celebrado cambio de ley no ha llegado solo: es fruto de décadas de trabajo de activistas que han realizado campañas en el país, y que el jueves celebraron la noticia. Una “ley arcaica” La directora de Plan International Jordania, Muna Abbas, ha recordado que “la violación es un crimen: un delito contra los derechos de las mujeres y las niñas, que no debe quedar sin castigo”. Por ello, desde la organización aplauden “el gran esfuerzo de aquellos que han trabajado tanto por acabar con esta ley arcaica”. Siguiente objetivo: cambiar la opinión pública Abbas señala que sigue habiendo un gran camino por delante. “Las jóvenes se enfrentan en sus comunidades a un gran estigma si son violadas, de modo que, aunque este cambio legislativo es un gran logro, el próximo reto será cambiar la opinión pública para que las familias y comunidades no sigan dejando de lado a las niñas, sino que las apoyen para ayudarlas a superar lo que les ha sucedido y a reconstruir sus vidas”. Las niñas, las más vulnerables Plan International empezó sus operaciones en Jordania en el año 2016 con el objetivo de apoyar a los refugiados sirios y sus comunidades de asilo. Las investigaciones realizadas mostraron que las niñas eran el colectivo más excluido, sobre todo en comunidades vulnerables como la de los refugiados en Jordania. Desde Plan International se trabaja para garantizar la educación de todas las niñas y niños del país, luchando contra prácticas como el matrimonio infantil o la violencia contra niñas y

Grave situación de la infancia en Sudán del Sur
Durante la temporada de escasez, la inseguridad alimentaria se ha agravado debido al deterioro de la agricultura y el ganado, la pérdida de capacidad adquisitiva, la escasez de alimentos y la inaccesibilidad de algunas zonas. Aunque los esfuerzos humanitarios en Sudán del Sur han reducido el número de personas que viven en condiciones de hambruna, cerca de un millón de niños y niñas continúan sufriendo las consecuencias más graves de la crisis alimentaria. Se estima que 6 millones de personas, la mitad de la población, se encuentran en situación de crisis, emergencia o catástrofe, frente a los 5,5 millones de personas en mayo y 4,9 millones en febrero. “El conflicto sigue siendo la causa principal de esta crisis, y hasta que no se resuelva correctamente y las organizaciones humanitarias no tengan acceso seguro a todas las partes del país, el futuro de los niños y niñas de Sudán del Sur seguirá siendo motivo de gran preocupación” manifiesta Concha López, directora de Plan International España. Aumento del matrimonio infantil Las mujeres y los niños y niñas son los que están sufriendo las consecuencias más graves de la crisis: la triple tragedia del conflicto, el colapso económico y el hambre. Las tasas de matrimonio infantil han ido en aumento, ya que las familias consideran que entregar a las niñas en matrimonio es una forma de salir adelante en la crisis: una boca menos que alimentar y una dote a cambio de la esposa puede incrementar sus posibilidades de supervivencia. No obstante, el matrimonio infantil tiene graves efectos sobre la salud y las posibilidades de futuro de las niñas. La respuesta humanitaria de Plan International se centra en garantizar el bienestar y la protección de los niños, niñas y adolescentes, que siempre son los más vulnerables en situaciones de crisis. La organización, que está presente en Sudán del Sur desde 2006, está distribuyendo alimentos de emergencia y apoyo nutricional en los estados de Eastern Equatoria y Lakes, de las áreas más afectadas, para aumentar la resiliencia de 28.150 personas desplazadas y locales. Grave inseguridad alimentaria Los conflictos armados han provocado un desplazamiento masivo de la población y la interrupción de los medios de subsistencia, del comercio y del acceso a la asistencia humanitaria, que son las principales fuentes de alimentos en zonas de conflicto. Los desplazamientos masivos y el conflicto están alterando la primera temporada de cultivo en el estado de Greater Equatoria y es muy posible que también impidan con la principal época de cultivo en Jonglei, Western Bahr el Ghazal, Unity y Upper Nile, lo que afectará a las cosechas y la disponibilidad de alimentos. La malnutrición aguda sigue siendo una importante emergencia de salud pública en varias partes de Sudán del Sur. La evidencia muestra que la prevalencia de malnutrición aguda global está por encima del umbral de emergencia que mide la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un 15% en el condado Duk del estado de Jonglei. La respuesta de Plan International La organización trabaja en alianza con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para llevar a cabo distribuciones generales de alimentos en los estados de Lagos y Jonglei. En colaboración con UNICEF, Plan International ha puesto en marcha un programa de respuesta nutricional para niños, niñas y madres en el estado de Lagos. Asimismo, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), ha apoyado a los agricultores de Eastern Equatoria y Lagos con productos agrícolas para la temporada de siembra. La oficina de Plan International en España desarrolla proyectos asistencia humanitaria en alimentación, protección infantil y educación en emergencias en Sudán del Sur, en colaboración con el PMA, la Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil de la Unión Europea (ECHO), y