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Las adolescentes confinadas en países en desarrollo se enfrentan al hambre y el aumento de abusos y violencia

Actualmente, 743 millones de niñas no están asistiendo a clase. Esto, unido a la presión de las familias para que ayuden en el hogar o generen ingresos puede significar que muchas adolescentes abandonen sus estudios. Las consecuencias a largo plazo de la pandemia de COVID-19 para las niñas y adolescentes de todo el mundo serán devastadoras, advierte Plan International, organización humanitaria que trabaja en la defensa de los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, que alerta de un aumento del hambre, los abusos y la violencia de género unido a un mayor riesgo de quedar invisibilizadas en la respuesta. La investigación de la ONG Plan International Living Under Lockdown (Vivir en confinamiento) analiza crisis humanitarias anteriores, como la epidemia del Ébola, el conflicto en Sudán del Sur y la violencia en la cuenca del lago Chad, la crisis de los refugiados rohingya y la situación en los campos de refugiados de Beirut, en el Líbano, y revela los graves impactos que sufren las niñas y adolescentes en las emergencias, tanto de forma inmediata como a largo plazo.  “El miedo que tengo con este virus es que las niñas y las mujeres de Liberia sufran realmente. Sufriremos por la comida. Los hombres abusarán de nosotras. Porque si no tengo comida y un chico tiene comida, si le pido ayuda, me pedirá sexo antes de dármela. Este es el sufrimiento del que hablo”, cuenta Janet, una joven de 14 años de Liberia.  Según este análisis, los mayores riesgos que corren las niñas y las adolescentes debido a la pandemia de la COVID-19 son el abandono escolar; no encontrar trabajo cuando las economías se reactiven, teniendo en cuenta que más de 740 millones de mujeres de todo el mundo trabajan en el sector informal y en empleos con bajos salarios; sufrir abusos y violencia en el hogar, debido a que la protección que encuentran en los sistemas educativos y de atención ya no existen; dificultades económicas y consecuente falta de alimentos, y una mayor exposición a la infección por el virus, debido al rol tradicional de cuidados que se le asigna a las mujeres y las niñas.  Por otro lado, con la pandemia de COVID-19, las niñas y adolescentes se enfrentan a un gran riesgo de aumento de los matrimonios infantiles y de los embarazos no deseados, como ha ocurrido en emergencias anteriores. En Sierra Leona, por ejemplo, los embarazos adolescentes aumentaron un 65% durante la crisis del Ébola debido al cierre de escuelas, lo que después repercutió de nuevo en la pérdida del derecho a la educación: el país impidió que las niñas embarazadas y madres adolescentes volvieran a clase.  “Actualmente, debido al cierre de centros educativos, hay 743 millones de niñas que no están asistiendo a clase y esto, unido a la presión de algunas familias para que ayuden en el hogar o generen ingresos económicos, puede significar que muchas adolescentes no continúen con sus estudios y pierdan toda oportunidad de recibir educación. Si no se da prioridad a las necesidades educativas, corremos el riesgo de retroceder 20 años de logros en la educación de las niñas, así como de dejar atrás a las niñas más vulnerables”, subraya Concha López, directora general de Plan International. Además, se ha producido un alarmante aumento de las denuncias de violencia de género en todo el mundo. En China, en el momento más álgido de la cuarentena, se triplicaron las llamadas a los centros para mujeres en relación con casos de violencia en el hogar. Por su parte, Refuge UK, una organización benéfica del Reino Unido que brinda apoyo especializado a mujeres, niños y niñas que sufren violencia doméstica, ha informado de un aumento del 700% en las llamadas a su línea en un solo día. En España, desde la declaración del estado de alarma en mayo, las llamadas al teléfono 016 han aumentado más de un 19%, y las consultas online se han disparado más de un 250%. Con la pandemia de COVID-19, las niñas y adolescentes se enfrentan a un gran riesgo de aumento de los matrimonios infantiles y de los embarazos no deseados En España, tal y como explica el informe “El impacto de la crisis de la COVID-19 en la Adolescencia en España”, las consecuencias de la emergencia por coronavirus también pueden agravar la desigualdad social y de género, especialmente entre las adolescentes y las jóvenes vulnerables, un grupo de población que parte de una situación desigual que puede agravarse aún más: el 37,5% de las mujeres de 16 a 29 años en España está en riesgo de pobreza y exclusión social, según el INE.  La imposibilidad de acceder a servicios de apoyo psicosocial y de protección, la pérdida de trabajos, recursos e ingresos y la desviación de fondos de los servicios de salud sexual y reproductiva podrían tener consecuencias catastróficas a largo plazo para toda una generación de niñas.  Por estos motivos, la organización hace un llamamiento a los gobiernos y organismos multilaterales para que garanticen, a través de prestaciones en efectivo, que las familias más vulnerables no estén expuestas a pasar hambre, y pide que se establezcan líneas de ayuda y centros de atención para proteger a las niñas y las mujeres de la violencia de género.  Se estima que 3.600 millones de personas no tienen acceso a Internet, especialmente en los países menos desarrollados. Las autoridades deben trabajar con el profesorado y las empresas de telefonía móvil para salvar la brecha digital y que la educación a distancia sea asequible y accesible para todos los estudiantes, también aquellos tienen menos recursos. Los gobiernos también deben garantizar que las niñas y las jóvenes sigan teniendo acceso a la información y a los servicios de salud sexual y reproductiva.  Como parte de su respuesta a la COVID-19 para apoyar a las adolescentes más vulnerables en, al menos, 50 países, Plan International ha creado un fondo de emergencia de 100 millones de euros destinado asistir a las niñas y las adolescentes, que se ven afectadas de manera desproporcionada por las crisis. En España, la ONG ha lanzado la iniciativa #QueNadieSeQuedeFuera, que busca movilizar a la sociedad y recaudar fondos para garantizar que el impacto económico y social de la COVID-19 no se cebe con los y las adolescentes que ahora están en riesgo de quedarse fuera del sistema educativo, de protección, del mercado laboral y de las oportunidades de futuro.

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Plan International envía material sanitario a la República Centroafricana en un vuelo apoyado por la Unión Europea

Trabajamos en la respuesta a la emergencia en más de 50.000 comunidades y entregaremos 1,3 toneladas de Equipos de Protección Individual a 12 países en las próximas dos semanas. Plan International ha enviado 10.000 mascarillas que han llegado hoy a la República Centroafricana en el avión humanitario de la Unión Europea para ayudar a este país devastado por la guerra a hacer frente a la COVID-19. El cargamento de ayuda humanitaria se ha enviado a través de un vuelo organizado por un grupo de ONG, entre ellas Plan International, con el apoyo del Departamento de Operaciones de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (ECHO). El avión salió desde Lyon, Francia, a Bangui, capital de la República Centroafricana, la tarde del jueves 7 de mayo con los Equipos de Protección Individual y otros artículos médicos aportados por 13 agencias y organizaciones de ayuda internacional. La República Centroafricana se ha caracterizado por su inestabilidad desde su independencia de Francia en 1960. La guerra y la inseguridad han debilitado sus sistemas de salud, ahora muy frágiles, lo que ha puesto a una gran parte de la población del país en riesgo por la pandemia de la COVID-19.  “Las poblaciones que viven en contextos de conflicto como el de la República Centroafricana, las personas refugiadas y las desplazadas son sumamente vulnerables a los efectos directos y secundarios de la COVID-19. Con el envío de este avión especial, teniendo en cuenta las dificultades añadidas por el confinamiento y las restricciones aéreas, las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria demostramos que podemos aunar conocimientos, esfuerzos y recursos para prestar ayuda y a millones de personas necesitadas y salvar vidas”, explica Concha López, directora general de Plan International. Plan International está ampliando significativamente su asistencia y enviará 1,3 toneladas de Equipos de Protección Individual a 12 países en las próximas dos semanas utilizando aerolíneas comerciales.  El acceso a los Equipos de Protección Individual es vital para continuar con nuestras operaciones en las comunidades.  La organización está recaudando 100 millones de euros para proteger a algunos de los niños, niñas y comunidades más vulnerables del mundo de los impactos de COVID-19. La respuesta de Plan International, que abarca más de 50 países, se centra en ayudar a los niños, y en particular a las niñas, que se ven afectadas de manera desproporcionada por la crisis. “El acceso a los Equipos de Protección Individual es vital para continuar con nuestras operaciones en las comunidades. La COVID-19 no se asemeja a nada de lo que el sector humanitario ha experimentado; tanto por la magnitud como por el impacto. Actualmente estamos atravesando desafíos muy complejos como la escasez de equipos de protección, las restricciones y los obstáculos logísticos para trasladar las ayudas con las fronteras cerradas. La planificación anticipada y la adquisición de materiales fundamentales nos ha permitido mantenernos a la vanguardia en la entrega de ayuda a quienes la necesitan urgentemente”, señala Cecile Terraz, directora de Logística y Adquisiciones de Plan International. La iniciativa de organizar un vuelo humanitario a la República Centroafricana ha sido dirigida por la Réseau Logistique Humanitaire (Red Logística Humanitaria – RLH), que es un consorcio de 10 ONG, entre ellas Plan International, que trabajan de forma conjunta. La red está coordinando la compra y el transporte de equipo médico indispensable para las operaciones en terreno para combatir la pandemia de COVID-19 en todo el mundo. “A través del alquiler de aviones humanitarios, la Red Logística Humanitaria está demostrando la necesidad de que las ONG trabajen juntas para ser más rápidas y eficientes en momentos clave como este. Esta operación a gran escala sin precedentes es posible gracias a la capacidad y la reputación demostradas que la RLH ha desarrollado a lo largo de los años y gracias al apoyo imprescindible de nuestro socio ECHO”, dice Cecile Terraz.

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Solo un 28% de las adolescentes sirias en el Líbano está recibiendo educación

La pandemia está agravando aún más los efectos de la fuerte crisis económica que atraviesa el Líbano y está afectando a los más vulnerables de la sociedad. Plan International alerta en un nuevo informe de las grandes dificultades a las que se enfrentan las niñas y adolescentes sirias refugiadas en el Líbano para recibir educación, conseguir comida y cubrir sus necesidades básicas de higiene desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en el país, que ya suma más de 700 contagios y supera los 30 muertos y afronta una grave crisis económica y social.  Esta conclusión es parte de una investigación llevada a cabo por la ONG y revela que la pandemia está afectando profundamente tanto a las personas refugiadas sirias como a la población libanesa más vulnerable. Sin embargo, las niñas, adolescentes y mujeres son las que están sufriendo las peores consecuencias de esta crisis: ven negado su derecho a la educación, tienen dificultades para alimentarse y mantener su higiene, no reciben información sobre la enfermedad y su protección está en riesgo. El Líbano acoge más de un millón de refugiados sirios y más de 180.000 palestinos con una población de apenas 4,5 millones de habitantes. Es el país con el mayor número de refugiados per cápita del mundo desde 2011, lo que ha supuesto una enorme carga económica y ha puesto a prueba la cohesión social hasta el límite, lo que unido a la pandemia ha resultado en un estallido social en los últimos días.  El estudio de Plan International, para el que se ha contactado a más de 1.100 adolescentes, cuidadores y líderes comunitarios libaneses y refugiados sirios, expone los graves problemas de supervivencia que afrontan los y las refugiadas sirias debido a la pandemia de la COVID-19. El 64% de los padres y cuidadores encuestados revelaron que no tenían suficiente comida para las próximas dos semanas y, de ellos, dos tercios eran refugiados sirios. Pese a la preocupante situación generalizada, las niñas y adolescentes refugiadas sirias están siendo las más afectadas por la pandemia de la COVID-19. “Según el análisis de necesidades de la población vulnerable con la que trabajamos en el Líbano, el 28% de las adolescentes refugiadas sirias no está recibiendo educación desde el comienzo de la pandemia, el 15% no conoce medidas de protección frente a la enfermedad y solo un 4.2% tiene acceso a un teléfono móvil”, señala Concha López, directora general de Plan International. La encuesta también revela que no poder ir a la escuela, estar confinado en casa y las preocupaciones por la falta de comida, son los tres principales factores que producen estrés a los adolescentes de las comunidades de refugiados libaneses y sirios.  Otras de las principales conclusiones del estudio son las siguientes: El 51% de las adolescentes entrevistadas reporta un aumento del tiempo dedicado a las tareas domésticas, en comparación con el 20% de los adolescentes varones. El 37% de los adultos encuestados consideran que la violencia doméstica y la violencia en la pareja son el principal riesgo para la protección de las mujeres y las niñas. El 83% de las mujeres declara que no acceden a servicios de salud sexual y reproductiva por temor a contagiarse de coronavirus. Un 35% de las adolescentes no tienen acceso a productos de higiene menstrual y un 66% de las adolescentes no tienen dinero para comprarlos.  La pandemia de la COVID-19 no podría haber surgido en un momento más difícil para el Líbano, un país que actualmente se enfrenta a una de las peores crisis económicas de los últimos años y un estallido de los conflictos sociales. Con tasas de desempleo que rondan el 40% y una deuda nacional de 85.000 millones de dólares, el Líbano se encuentra en una situación económica muy inestable. La medida de bloqueo del país, que entró en vigor a mediados de marzo, ya está afectando a los medios de subsistencia de las familias. El Líbano es el país con el mayor número de refugiados per cápita del mundo desde 2011, lo que ha supuesto una enorme carga económica “Esta pandemia ha empeorado mucho la vida de las niñas refugiadas libanesas y de las sirias más vulnerables, que ahora luchan contra el hambre, el riesgo de violencia, la falta de higiene y la falta de acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva”, explica Colin Lee, director de Plan International para Oriente Medio. Proteger a las adolescentes más vulnerables Plan International ha desarrollado un amplio plan de respuesta a la COVID-19 para abordar las necesidades más urgentes de los grupos vulnerables en todo el mundo, en particular de los niños y las niñas adolescentes.  A nivel mundial, la organización ha lanzado una recaudación de 100 millones de euros con el objetivo de proteger a los niños y las niñas más vulnerables, y a sus comunidades, de los efectos de la COVID-19. La respuesta de la organización, que se extiende a 50 países, entre ellos el Líbano, se centra en proteger a los niños, y en especial a las niñas, que se están viendo afectados de manera desproporcionada por esta crisis. La organización se está centrando en su protección y educación, así como en las medidas de higiene y sensibilización de la COVID-19. En España, Plan International también trabaja para garantizar los derechos de las adolescentes en riesgo de exclusión y ha lanzado #QueNadieSeQuedeFuera, un programa de respuesta para garantizar el acceso a la educación, a través de herramientas y soluciones digitales, a más de 2.000 adolescentes vulnerables en España, además de ofrecer apoyo psicológico para gestionar el estrés y las posibles situaciones de violencia, y ayudas económicas a sus familias para la adquisición de productos y servicios básicos. 

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ONG, EMPRESAS, MEDIOS DE COMUNICACIÓN, ARTISTAS E INFLUENCERS SE SUMAN A #ELGRANRETOSOLIDARIO PARA NO DEJAR A NADIE ATRÁS

Esta iniciativa servirá para financiar y ampliar los proyectos de las ONG integrantes del Comité de Emergencia, que ya están trabajando en España y en todo el mundo, para hacer frente a la emergencia del coronavirus. Más de 100 artistas, presentadores, influencers y rostros conocidos se han sumado ya al #ELGRANRETOSOLIDARIO para colaborar en la respuesta al mayor reto de nuestro tiempo, la crisis generada por la pandemia de coronavirus,  minimizar sus impactos en las familias y colectivos más vulnerables e impedir que se queden atrás.  El #ELGRANRETOSOLIDARIO es un gran movimiento social puesto en marcha por el Comité de Emergencia en España para movilizar a la sociedad y canalizar la solidaridad con los que más lo necesitan durante la crisis del COVID-19. Un evento que permitirá realizar aportaciones económicas solidarias durante una gran gala virtual en directo, que se retransmitirá el próximo sábado 2 de mayo, a partir de las 17 horas en diferentes canales y que aunará música, entretenimiento y sensibilización.  Esta iniciativa servirá para financiar y ampliar los proyectos de Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision, ONG integrantes del Comité de Emergencia, que ya están trabajando en España y en todo el mundo, para hacer frente a las consecuencias de esta pandemia entre los sectores más vulnerables de la población por su situación económica y social.   “España es un país solidario y así lo demuestra su ciudadanía ante las diferentes crisis y emergencias humanitarias”, explica Sara Barbeira, portavoz del Comité de Emergencia. “Según la última Radiografía de la Solidaridad en España, elaborada por la app financiera Fintonic, la sociedad española es una de las más solidarias: uno de cada cuatro españoles ha colaborado económicamente con alguna iniciativa solidaria. Una vez más confiamos en la sociedad española para apoyar a los más vulnerables en esta gran crisis a nivel mundial”.  Una vez más confiamos en la sociedad española para apoyar a los más vulnerables en esta gran crisis a nivel mundial La iniciativa cuenta con el apoyo de ProFuturo, el programa de educación digital de Fundación Telefónica y Fundación “la Caixa”, el patrocinio de empresas como Oral B, We Are Water y Animal M y colaboración de RTVE, Atresmedia, Vocento y Movistar+ en la difusión, que sumarán para apoyar la recaudación de fondos destinada a las ONG que conforman el Comité: Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision.  Las distintas actuaciones e intervenciones se podrán seguir en la web del Comité de Emergencia. Además, influencers con gran tirón mediático, como Videopatas, Verdeliss, Mundo de Mía, Loulogio y Mimo de Mami, van a ceder sus canales para retransmitir la gala, lo que convierte este evento digital en un hito en términos de difusión y distribución. Entre los artistas confirmados para este gran reto solidario figuran: Sole Giménez, India Martínez, Carlos Baute, Edurne, Ele, Amaral, Ruth Lorenzo, Soraya Arnelas, Pasión Vega, Lucía Gil, Xuso Jones, Miguel Ángel Muñoz, Marta Sánchez, Efecto Pasillo, Agoney, Roi Méndez, Funambulista, Belly Basarte o María Peláe; además de reconocidos rostros como: Jordi Évole, Frank Blanco, Jacob Petrus, Olga Lambea, Samantha Vallejo-Nágera, Cayetana Guillén Cuervo, Ana Morgade, Iñaki López, Andrea Ropero, Adriana Abenia o Nico Abad, voces radiofónicas como Virginia Díaz y Julio Ródenas, e influencers como AuronPlay, Verdeliss, Videópatas, Yellow Mellow o Loulogio.  Para colaborar con esta iniciativa del Comité de Emergencia: El Comité de Emergencia ha habilitado diferentes vías para canalizar la ayuda y poder dar una respuesta más rápida y efectiva para atender las necesidades actuales y a los afectados por esta pandemia.   Llamando al teléfono 900 595 216 Enviando un SMS con la palabra “JUNTOS” al 38014 para donar 6 euros o al 28014 si quieres donar 1,2 euros A través de la cuenta bancaria ES 2521005731700200294895 Y en www.elgranretosolidario.org A través de Bizum al 38077

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EL COMITÉ DE EMERGENCIA ACTIVA #ELGRANRETOSOLIDARIO PARA NO DEJAR A NADIE ATRÁS

Cinco ONG integrantes del Comité de Emergencia en España, con la colaboración de Profuturo, ponen en marcha #ELGRANRETOSOLIDARIO para conseguir fondos y evitar que las familias y colectivos más vulnerables se queden atrás en esta pandemia. Para dar respuesta a la crisis mundial sin precedentes que vive el mundo a causa del coronavirus, Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision, integrantes del Comité de Emergencia, activan, con la colaboración de ProFuturo, #ELGRANRETOSOLIDARIO, un movimiento social que va a reunir a más de 50 artistas e influencers para que entre todas y todos se pueda afrontar el mayor reto de nuestro tiempo: minimizar los impactos de la pandemia de coronavirus para no dejar a nadie atrás . La humanidad se enfrenta a su mayor reto desde la segunda guerra mundial: una crisis sanitaria, social y económica provocada por la COVID-19. En esta pandemia con más de 2,4 millones de personas contagiadas, no todas van a sufrir por igual. Tanto en España como en los países más empobrecidos o en vías de desarrollo, familias y colectivos que se encuentran en una situación más desfavorecida, con sistemas de salud mucho más frágiles, acceso desigual a los recursos y problemas endémicos previos (enfermedades, paro, pobreza y/o desnutrición), pueden quedarse atrás. Asimismo, se verán especialmente golpeados colectivos como la infancia y las personas mayores.  Cerca de 2.000 millones de personas que viven en países en desarrollo carecen de acceso a instalaciones de agua potable y saneamiento y 500 millones están en riesgo de caer en la pobreza por la pandemia. Por si eso fuera poco, en el mundo hay 70 millones de personas refugiadas o desplazadas, muchas de ellas en campos que no cuentan con los recursos para hacer frente a la enfermedad. En España, los impactos de la crisis del coronavirus han agravado la situación de miles de familias vulnerables, aumentando el riesgo de exclusión de niños, niñas y adolescentes. Casi una cuarta parte de los hogares con menos recursos no cuenta con acceso a Internet y más del 40% no tiene ordenador y, por lo tanto, ahora mismo no tienen acceso a la educación online ni  a las ayudas de los servicios sociales que solo pueden solicitarse telemáticamente. Cerca de 2.000 millones de personas que viven en países en desarrollo carecen de acceso a instalaciones de agua potable y saneamiento Entre los artistas confirmados para este gran reto solidario figuran Ele, Ruth Lorenzo, Soraya Arnelas, Pasión Vega, Lucía Gil, Xuso Jones, o María Peláe, además de reconocidos rostros como Jordi Évole, Frank Blanco, Ana Morgade, Iñaki López, Andrea Ropero, Sandra Barneda, Carlos Sobera, Adriana Abenia o Nico Abad e influencers como Verdeliss, Videópatas o Loulogio. #ELGRANRETOSOLIDARIO permitirá la captación de fondos a través de una gran Gala Solidaria digital, que se emitirá en directo el próximo sábado 2 de mayo a partir de las 17 horas, a través de Youtube y otras redes sociales del Comité de Emergencia. La iniciativa cuenta con el apoyo de Profuturo, el programa de educación digital de Fundación Telefónica y Fundación “la Caixa”, y de diferentes empresas y medios de comunicación que se suman a la recaudación de fondos destinados a las ONG.  Las ONG que forman parte del Comité de Emergencia, Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision, han movilizado a sus equipos y puesto en marcha la respuesta a la emergencia desde el primer momento con medidas de prevención para frenar el contagio, refuerzo de los sistemas de salud (equipamiento de hospitales y protección del personal sanitario) y apoyo a las familias y comunidades más vulnerables con proyectos de agua y saneamiento, salud, seguridad alimentaria, protección infantil y generación de ingresos familiares. Todos los programas tienen como objetivo apoyar a las familias y comunidades más vulnerables de nuestro país y de todo el mundo ante esta emergencia humanitaria, con el objetivo de mitigar los impactos de la COVID-19 y evitar que sufran sus peores consecuencias. “El trabajo para contener la pandemia es complicado y eso puede ser especialmente grave para determinados colectivos. Las dificultades para acceder a personal o material sanitario, la precariedad económica, el hacinamiento o incluso los conflictos bélicos implican que hay que responder con urgencia y de forma masiva.  Con esta acción, las ONG podrán recaudar fondos de forma más rápida y efectiva y salvar más vidas” asegura Sara Barbeira, coordinadora del Comité de Emergencia. La actuación de las ONG frente a la COVID-19 Oxfam Intermón trabaja en 65 países para frenar la expansión del coronavirus, garantizando acceso a agua, saneamiento e higiene en hospitales, campos de personas refugiadas o comunidades vulnerables ya afectadas por la pobreza o los conflictos.  Plan International ha puesto en marcha un plan de respuesta global enfocado en los niños, niñas y adolescentes más vulnerables y sus familias para garantizar la continuidad de su educación, la protección frente a la violencia y el acceso a productos básicos de alimentación e higiene, tanto en España como en 55 países de América Latina, África, Oriente Próximo y Asia.  World Vision ha anunciado una respuesta frente a la COVID-19 de 80 millones de dólares en 17 de los países más vulnerables del mundo. La ONG quiere llegar  a 22,5 millones de personas, la mitad de ellas niños, durante los próximos seis meses.  Médicos del Mundo trabaja para reducir los contagios de COVID-19 en varios hospitales españoles, aplicando la experiencia adquirida en epidemias como el ébola. Además, apoya a los colectivos más vulnerables de nuestro país, facilitándoles alimentos, medidas de prevención y atención sanitaria básica. Además, ha desarrollado planes de contingencia ante el coronavirus en cerca de 20 países de África y América Latina. Acción contra el Hambre se ha movilizado ante la COVID-19 en los 50 países en los que trabaja para prevenir y contener la pandemia, y mitigar sus consecuencias socioeconómicas. Y en España está trabajando desde los primeros días del estado de alarma, adaptándose para seguir acompañando a las personas y familias más vulnerables. ProFuturo es el programa de educación digital de Fundación Telefónica y Fundación ¨la Caixa¨, impulsado en 2016 para mejorar la calidad educativa de niños y niñas a través de la tecnología. A raíz del cierre de las escuelas, y para contribuir a mitigar los efectos de la pandemia en la educación ha puesto a disposición de docentes, estudiantes y familias de todo el mundo sus recursos educativos digitales y ha donado 10.000 tablets a familias en situación de vulnerabilidad en España. ProFuturo se suma a la iniciativa ¨El Gran Reto Solidario¨ para apoyar a las cinco ONG que integran el Comité de Emergencia y ayudar a movilizar a la sociedad. El Comité de Emergencia fue creado en 2015 en España por seis ONG (Acción contra el Hambre, ACNUR Comité Español, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision), que deciden unirse para canalizar la solidaridad de ciudadanos y empresas en grandes emergencias humanitarias. El Comité nace para ofrecer un mecanismo de respuesta rápida ante situaciones de emergencia que permita incrementar el apoyo ciudadano en diferentes crisis humanitarias; actuar como nexo de unión permanente entre ONG, empresas, medios de comunicación y la ciudadanía; incrementar la confianza social en las ONG en situaciones de emergencia, rindiendo cuentas del impacto de la actuación, y actuar conjuntamente como un referente de la ayuda de emergencia ante la sociedad.

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Solo hay 10 camas de UCI para 1,2 millones de personas en Cox's Bazar

El personal humanitario de Plan International en Bangladesh se desplaza diariamente al campamento para llevar a cabo sesiones informativas, garantizar que las instalaciones de agua, higiene y saneamiento estén operativas y continuar con la labor de protección de la infancia. Plan International, organización humanitaria que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, ha alertado hoy de la catástrofe que podría provocar la propagación del COVID-19 en el mayor campamento de refugiados del mundo, Cox’s Bazar en Bangladesh, donde solo hay 10 camas de cuidados intensivos para 1,2 millones de personas.  Dado que el municipio de Cox’s Bazar se encuentra actualmente cerrado, en el campamento de refugiados rohingya sólo se permiten los servicios esenciales, como el suministro de alimentos, información sobre higiene, agua y saneamiento y asistencia médica. Las escuelas han cerrado indefinidamente. Aunque hasta ahora no ha habido casos confirmados en el campamento, los expertos creen que es solo cuestión de tiempo.  “Estamos hablando de uno de los campamentos de refugiados más grandes y más densamente poblados del mundo, con 40.000 personas por kilómetro cuadrado. El distanciamiento social es algo sencillamente imposible, un lujo. La mejor oportunidad que tenemos es asegurarnos de mantener el número de casos en cero”, explica el director de programas en Cox’s Bazar para Plan International Bangladesh, Mohammed Riyas. La organización advierte de que en todo Cox’s Bazar solo hay una instalación para realizar pruebas, un solo espacio de aislamiento en el campamento rohingya y un único hospital local con 10 camas de cuidados intensivos para toda la población, aunque el gobierno bangladesí y los organismos humanitarios están trabajando para aumentar esta capacidad.  Plan International ha lanzado una petición global de fondos de 100 millones de euros para proteger a los niños, niñas y adolescentes más vulnerables y a sus comunidades de los impactos de la COVID-19. La respuesta de la organización, que abarca al menos 50 países y también se está llevando a cabo en España, se centra en atender las necesidades de la infancia y la adolescencia, afectados de manera desproporcionada por las consecuencias de esta crisis. “En los contextos más complejos, como los campamentos de refugiados con población hacinada, el coronavirus puede tener consecuencias catastróficas. La vida en el campamento será prácticamente imposible si el COVID-19 se extiende, ya que las operaciones humanitarias podrían reducirse o detenerse por miedo a propagar la infección. Esto significaría el cese de los servicios esenciales que ofrecemos, como la distribución de alimentos y el mantenimiento del suministro de agua”, asegura Concha López, directora general de Plan International en España.  El personal humanitario de la organización en Bangladesh se desplaza diariamente al campamento de refugiados de Cox’s Bazar para llevar a cabo sesiones informativas sobre el COVID-19, garantizar que las instalaciones de agua, higiene y saneamiento estén operativas y continuar con la labor de protección de la infancia. Llevan equipos de protección personal, siguen protocolos estrictos de lavado de manos y distanciamiento social y se deshacen de los controles rutinarios de temperatura para garantizar la seguridad de los habitantes del campamento.  El responsable de los programas de Plan International en Bangladesh advierte de que la educación también se ha visto gravemente afectada por la COVID-19, “por lo que tenemos que trabajar con el gobierno para restablecer la educación y ayudar a las comunidades a volver a la escuela. La opción de aprendizaje online no está disponible para estos niños y niñas, por lo que necesitamos encontrar otras formas de asegurar que su educación no se vea interrumpida”. El intercambio de información para contrarrestar el miedo y proporcionar asesoramiento médico o atención psicológica es un gran desafío, ya que los campamentos no tienen una cobertura fiable o generalizada de Internet. Una coalición de 26 organizaciones de ayuda y humanitarias de Bangladesh -incluido Plan International- ha publicado hoy una carta abierta en la que insta a los gobiernos de Bangladesh y Birmania a que proporcionen acceso a dispositivos móviles e Internet en el campamento, ya que la falta de información alimenta el miedo y el pánico. “Los mensajes que las personas refugiadas están recibiendo sobre el COVID-19 se limitan a lo que reciben del gobierno y de las agencias humanitarias. El acceso a Internet no está disponible en el campamento, por lo que no hay televisión, ni radio, ni redes sociales, y la falta de información puede causar pánico”, añade el director de programas de Plan International en Bangladesh. “Las mujeres y las niñas son especialmente vulnerables porque tienen menos acceso y es menos probable que la información llegue a ellas. Tenemos que asegurarnos de que la información llegue a hombres y mujeres por igual, porque la información en esta crisis salvará vidas”, concluye Rivas. 

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Más de un tercio de las jóvenes en España está en grave riesgo de exclusión por el impacto del COVID-19

Los impactos de la emergencia por coronavirus pueden agravar la desigualdad social y de género, especialmente entre las jóvenes. En España, el 37,5% de las mujeres de 16 a 29 años ya estaba en riesgo de pobreza o exclusión social. Ellas se enfrentan a mayor riesgo de abandono educativo y de desempleo, asumen una mayor carga de tareas domésticas y cuidados y están más expuestas a sufrir diversas formas de violencia: sexual, doméstica o ciberacoso. Joven de nuestro programas locales recibe formación digital Según un informe de Plan International, las consecuencias sociales y económicas de la emergencia sanitaria por el COVID-19 tendrán un mayor impacto en las adolescentes y jóvenes vulnerables, un grupo de población que se enfrenta a riesgos específicos durante el confinamiento y parte de una situación desigual que puede agravarse: el 37,5% de las mujeres de 16 a 29 años en España está en riesgo de pobreza y exclusión social, según el INE. En sus programas en España, la organización trabaja en itinerarios de capacitación y formación sociolaboral con jóvenes sin titulación de contextos vulnerables, que ahora se encuentran en riesgo de quedar relegadas del sistema educativo y de las oportunidades de futuro, entre otros factores, debido a la brecha digital: de los hogares que ingresan menos de 900 euros, una cuarta parte no cuenta con acceso a Internet y más del 40% no tiene ordenador. “Con una tasa de desempleo del 32% entre las mujeres menores de 25 años –dos puntos por encima de la media para esa edad-, las jóvenes vulnerables que ya se enfrentaban a importantes barreras de acceso al mercado laboral, se encontrarán con más dificultades en el escenario posterior a la crisis sanitaria, con el añadido de que en muchos casos habrán perdido oportunidades como las prácticas en empresas que no han podido realizar”, ha asegurado Concha López, directora general de Plan International en España. Además, ellas afrontan en mayor medida la carga de trabajo no remunerado doméstico y de cuidados que, entre las personas de entre 16 a 29 años, asumen un 6,1% de chicas frente a un 4,5% de chicos, según datos del INE. Este es el caso de María, una de las participantes en el programa de Plan International, que explica: “No tengo Internet y no podía hacía hacer las actividades del curso. Como estoy aquí amarrada entre estas cuatro paredes, lo controlo limpiando, limpiando hasta tres veces lo que ya he limpiado, pero así no me estreso”, explica Violencias hacia niñas y adolescentes En contextos de violencia familiar y aumento de la tensión por el confinamiento, el riesgo de violencia hacia las niñas y jóvenes aumenta. Según datos de la Fiscalía General de Estado de 2018, la violencia de género está muy presente en las mujeres de 16 a 24 años, con un repunte en el último año de los abusos y agresiones sexuales entre menores. El 17% (5342) del total de víctimas de violencia de género en 2018 tenían menos de 25 años, según la estadística de Violencia Doméstica y Violencia de Género. Desde la declaración del estado de alarma, las llamadas al teléfono 016 para víctimas de violencia de género han aumentado más de un 19%, y las consultas online se han disparado más de un 250%. Las medidas de confinamiento pueden además tener efectos en la salud mental de los jóvenes, especialmente las chicas, que ahora están recluidos, aislados y viviendo situaciones de estrés e incertidumbre. Ante el aumento del uso de Internet y la comunicación por RRSS durante la cuarentena, los niños y niñas, y especialmente las adolescentes, podrían verse más expuestas a un incremento del acoso online, que es la segunda forma de acoso que más sufren los jóvenes, según el Barómetro Juventud y Género 2019: dos de cada diez jóvenes (19%) lo han experimentado. Especialmente las chicas: casi una de cada tres (el 29%) ha sido víctima de ciberacoso. Plan International solicita que en todas las políticas sociales de respuesta a la crisis se realice un análisis de género y edad para poder garantizar una adecuada prestación de los servicios de protección social y se haga hincapié en la protección de niñas y adolescentes contra la violencia de género, sexual y online, así como en garantizar el acceso a una educación y formación inclusiva y promover la igualdad de oportunidades de empleo y emprendimiento para las mujeres jóvenes. Programa de respuesta de Plan International La organización ha lanzado #QueNadieSeQuedeFuera, un programa de respuesta para garantizar la continuidad formativa, a través de herramientas y soluciones digitales, a más de 2.000 adolescentes vulnerables en España, además de ofrecer apoyo psicológico para gestionar el estrés y las posibles situaciones de violencia, y ayudas económicas a sus familias para la adquisición de productos y servicios básicos. Plan International, que en las próximas semanas recogerá datos para analizar y visibilizar las necesidades y riesgos de las adolescentes durante esta crisis, busca movilizar a la sociedad y recaudar fondos para garantizar que el impacto económico y social de la COVID-19 no se cebe con las más vulnerables, que ahora están en riesgo de quedarse fuera del sistema educativo, de protección, del mercado laboral y de las oportunidades de futuro. DESCARGA EL INFORME Y

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Plan International responde a la emergencia por la crisis del coronavirus para atender a adolescentes vulnerables

El programa tiene el objetivo de apoyar a más de 2.000 adolescentes vulnerables y sus familias con refuerzo educativo, apoyo psicosocial y ayudas para la compra de productos básicos. Ante la situación de emergencia generada por la crisis del COVID-19, Plan International, organización de cooperación y ayuda humanitaria que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, pone en marcha un programa de respuesta en España para ofrecer apoyo económico, educativo y psicosocial a adolescentes en riesgo de exclusión, con un enfoque de género que permita atender las necesidades de las adolescentes que enfrentan mayores riesgos y sufrirán en mayor medidas los impactos de la crisis.  La crisis por el COVID-19 ha afectado al desarrollo de la infancia y la adolescencia: la educación se ha visto interrumpida, las estructuras de protección se han visto alteradas y las familias pueden estar sometidas a importantes cargas a nivel económico y de salud, que impactan en los y las jóvenes. Para atender sus necesidades, Plan International ha comenzado a trabajar para garantizar el acceso a productos básicos, apoyo psicosocial y emocional y acciones formativas online en competencias sociolaborales a más de 2.000 adolescentes vulnerables en España. Además, ha lanzado la iniciativa #QueNadieSeQuedeFuera, que busca movilizar a la sociedad y recaudar fondos para garantizar que el impacto económico y social de la COVID-19 no se cebe con los y las adolescentes que ahora están en riesgo de quedarse fuera del sistema educativo, de protección, del mercado laboral y de las oportunidades de futuro. “Los adolescentes vulnerables y en riesgo de exclusión, y especialmente las chicas, son uno de los grupos de población que más sufrirán el impacto económico y social de esta crisis que ha empeorado las ya de por sí difíciles situaciones económicas de sus familias y ha agravado la desigualdad. Necesitamos un compromiso social para dar respuesta a un desafío sin precedentes”, ha asegurado Concha López, directora general de Plan International en España. Plan International ha reforzado sus acciones formativas en competencias socio-laborales y mentoría profesional a los y las jóvenes que participan en sus programas, para ayudarles a superar las dificultades añadidas de incorporación al mercado laboral por el impacto económico y social de esta crisis. En España, el 44% de las familias con menos recursos solo tienen un ordenador y el 14% ninguno, según los datos del último informe PISA de la OCDE. Para cerrar la brecha digital y garantizar su acceso al proyecto, Plan International ofrecerá soluciones para el acceso a Internet en sus hogares, dispositivos adecuados y contenidos adaptados. Los adolescentes vulnerables y en riesgo de exclusión, y especialmente las chicas, son uno de los grupos de población que más sufrirán el impacto económico y social de esta crisis En su programa de respuesta, la organización también ofrece apoyo psicosocial vía telefónica y online a los y las adolescentes y sus familias para gestionar las situaciones de estrés, incertidumbre y aislamiento por el confinamiento. La atención incorpora un enfoque de género que permita detectar las necesidades específicas de las chicas, que asumen una mayor carga de cuidados o se enfrentan a riesgo de violencia. Sus profesionales harán un seguimiento individualizado a los casos de riesgo para, a través del contacto diario, gestionar las dudas y conflictos y poder derivarlos a los sistemas de protección. La situación de confinamiento ha empeorado las ya difíciles economías familiares de las personas en situación de pobreza, que se enfrentan a una reducción de ingresos drástica que no les permite hacer frente a los gastos de primera necesidad. En esos casos, la organización ofrecerá ayudas económicas para asegurar su acceso a productos de primera necesidad, como alimentos o productos de higiene, y servicios esenciales. Una respuesta global A nivel mundial Plan International creará un fondo extraordinario propio de respuesta a la emergencia para colaborar con los planes nacionales de los gobiernos y el plan global de respuesta humanitaria de Naciones Unidas. Desde hace un mes contribuye a la prevención de la transmisión del Covid-19 y en la reducción del impacto social del virus en 85.000 comunidades y particularmente en las personas desplazadas y refugiadas en campos como los de Cox Bazar en Bangladesh o Azraq en Jordania. En los 55 países en desarrollo en los que trabaja la organización la respuesta de sus programas está siendo en las siguientes áreas programáticas: salud pública e higiene con actividades de sensibilización para la higiene y distribución de kits de higiene que garanticen el acceso a los servicios de salud materno-infantil y salud sexual y reproductiva; protección de los niños y adolescentes más vulnerables, con la formación a profesores, sanitarios y otros profesionales, y acompañamiento a los niños, niñas y adolescentes con talleres de apoyo psicosocial para gestionar el estrés y los traumas, con especial cuidado en prevenir las situaciones de violencia contra la infancia. educación en emergencias para garantizar la continuidad del currículo formativo facilitando herramientas de aprendizaje informal y online y acciones formativas orientadas a las habilidades digitales y dirigidas al empleo y el emprendimiento;  y transferencias en efectivo a familias vulnerables para asegurar su liquidez y el acceso a productos de primera necesidad y servicios básicos. La respuesta de la organización se centra en difundir información sobre salud pública y la promoción de las mejores prácticas de higiene, incluida la distribución de kits higiénicos y la instalación de estaciones para el lavado de manos, así como garantizar la protección y el acceso a la educación de los niños, niñas y adolescentes más vulnerables de los países de América Latina, África, Asia y Oriente Próximo afectados por la pandemia.

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La CME alerta del impacto de la crisis del coronavirus en el derecho a la educación en todo el mundo

La interrupción de la normal escolarización de millones de niños, niñas y jóvenes va a tener consecuencias tales como el incremento del abandono escolar temprano, pero también otras que trascienden el ámbito educativo. La pandemia global del COVID-19 está teniendo numerosos impactos, no solo en términos sanitarios, sino también económicos y sociales. Desde la Campaña Mundial por la Educación nos preocupan especialmente las consecuencias que pueda tener el cierre de todos los centros educativos en más de 119 países, una medida de prevención que, según datos de UNESCO, está afectando al derecho a la educación de más de 861,7 millones de niños, niñas y jóvenes de todo el mundo, una cifra que se prevé que vaya en aumento en las próximas semanas. Si bien en algunos países se están poniendo en marcha medidas de escolarización online, lo cierto es que las personas y comunidades en situación de mayor vulnerabilidad no tienen acceso a este tipo de tecnologías. Por otro lado, en muchas ocasiones las familias  de estos estudiantes no tienen la preparación, la tecnología y/o  los medios necesarios para facilitar el aprendizaje de los niños y niñas desde casa. Así, esta situación puede provocar que millones de niños y niñas se “queden atrás” en estas semanas de parón. “Nos preocupan enormemente las consecuencias que el cierre de los centros educativos pueda tener en términos de equidad e inclusión educativa, tanto en España como, sobre todo, en otros países que carecen de sistemas educativos sólidos. La interrupción del aprendizaje afecta de forma desproporcionada a las personas en situación de mayor vulnerabilidad”, afirma Cristina Álvarez, coordinadora de la Coalición Española de la Campaña Mundial por la Educación. En este sentido, no queremos dejar de reconocer el trabajo de todas las administraciones educativas del territorio español, lideradas por el Gobierno central, para mitigar estos impactos entre la población más vulnerable, y recomendamos que estos esfuerzos se centren en aquellos colectivos que tienen más dificultades para continuar con la escolarización desde sus casas.  Esta situación puede provocar que millones de niños y niñas se “queden atrás” en estas semanas de parón La interrupción de la normal escolarización de millones de niños, niñas y jóvenes va a tener consecuencias tales como el incremento del abandono escolar temprano, pero también otras que trascienden el ámbito educativo. Por ejemplo, la falta de acceso a los comedores escolares puede afectar gravemente a la nutrición de los menores, mientras que el aislamiento derivado de la falta de contacto con otros estudiantes puede repercutir negativamente su aprendizaje y desarrollo. Por otro lado,  en muchos países, las escuelas constituyen un espacio seguro, que garantiza a niños y niñas una protección frente a la violencia y otros riesgos de la que ahora carecen. Vivimos una situación inédita y de absoluta excepcionalidad. No obstante, esta crisis pasará, y no podemos correr el riesgo de que, cuando lo haga, millones de los niños y niñas más vulnerables se hayan quedado fuera de los sistemas educativos. Las organizaciones que forman parte de la CME en España están presentes, a través de proyectos de cooperación educativa, en muchos países cuyos sistemas educativos ya necesitan un refuerzo significativo y que, superada la crisis, necesitarán más que nunca del apoyo de la cooperación.  Si algo nos está enseñando esta crisis es que nuestros principales problemas son globales, y las soluciones también deben serlo. “Los ODS y la Agenda 2030 están más vigentes que nunca y la educación, recogida en el ODS4, es absolutamente imprescindible. Por eso, a pesar de la emergencia que vivimos, la educación no puede dejar de ser una prioridad, tanto en términos políticos como económicos. Nos jugamos mucho”, concluye Cristina Álvarez.

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Plan International solicita a los gobiernos que tengan en cuenta a los grupos de población más vulnerables en su respuesta al coronavirus

Plan International, organización humanitaria que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, insta a los gobiernos a que tengan en cuenta a los grupos de población más vulnerable en su respuesta a la propagación del COVID-19. La peor crisis sanitaria de esta generación está afectando gravemente a las economías más avanzadas, con un número creciente de víctimas mortales. No obstante, las consecuencias en los países en desarrollo, con sistemas de salud más frágiles, podrían ser mucho más devastadoras.  La experiencia de la organización en crisis previas ha demostrado que las niñas y las jóvenes se ven especialmente afectadas durante las emergencias sanitarias. Aunque la infancia parece verse menos perjudicada por el COVID-19 que las personas adultas, la pandemia tendrá un impacto en el entorno en el que los niños y niñas crecen y se desarrollan. Los desafíos para los niños, y en particular para las niñas, van desde la interrupción de la educación, el aumento del riesgo de violencia sexual y los riesgos para la salud mental, que serán mucho mayores en los países más pobres. Plan International está presente en más de 75 países y trabaja en miles de comunidades de países en desarrollo mediante una red de casi 10.000 profesionales de diversos ámbitos. Como organización de implantación comunitaria, Plan International está especialmente preocupada por la forma en que la población más vulnerable y excluida tendrá que hacer frente al grave impacto sanitario, social y económico de esta crisis.  La organización está monitorizando la situación y evaluando los posibles impactos en sus proyectos, con el objetivo primordial de asegurar la protección y el bienestar de las comunidades en las que trabaja y de su equipo. Además, está siguiendo de cerca las directrices de salud pública publicadas por los gobiernos, las autoridades sanitarias correspondientes y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El número de casos en los países en los que lleva a cabo sus programas es actualmente bajo y los proyectos en terreno no se han visto afectados hasta ahora.  En cualquier caso, Plan International está trabajando para asegurar la continuidad de sus programas y garantizar el mejor apoyo a los niños y niñas, las comunidades y los sistemas locales en todas las posibles situaciones de transmisión del virus: baja, media y alta.  La organización cuenta con la experiencia de su trabajo en la respuesta a emergencias previas, como el brote de Ébola de 2014 en África Occidental y 2017 en RDC; y el de zika en 2015 en Centroamérica. Como en esos casos, el trabajo de la organización estará enfocado en apoyar y proteger a los niños y niñas más vulnerables de todo el mundo de la mejor manera posible.  La respuesta de Plan International se centrará en la colaboración con las comunidades, los gobiernos y las organizaciones aliadas para hacer frente a la propagación de COVID-19 mediante la difusión de información sobre salud pública y la promoción de las mejores prácticas de higiene, incluida la distribución de kits higiénicos y la instalación de estaciones para el lavado de manos. Además, para asegurar que los niños y niñas reciban el apoyo que necesitan durante esta crisis, trabajará con el personal docente, los padres, madres y cuidadores y los proveedores de servicios de salud e intensificará el apoyo y las medidas preventivas en todos los campamentos de refugiados y desplazados internos en los que la organización está presente actualmente.

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Expertos en educación y empleo juvenil validan las herramientas del proyecto Women4IT para la formación en habilidades digitales

Expertos en educación y empleo en el sector digital del ámbito público y privado de varios países europeos han aprobado las herramientas del proyecto Women4IT, una alianza europea para el fomento de las competencias digitales y la inserción laboral de mujeres jóvenes de contextos vulnerables en el sector tecnológico. Expertos en educación y empleo en el sector digital del ámbito público y privado de varios países europeos han aprobado las herramientas del proyecto Women4IT, una alianza europea, de la que Plan International forma parte, para el fomento de las competencias digitales y la inserción laboral de mujeres jóvenes de contextos vulnerables en el sector tecnológico.  La baja representación de mujeres en el sector digital está siendo una oportunidad perdida para Europa, donde menos de dos de cada diez especialistas en TIC son mujeres. En España, solo el 3% de las tituladas superiores lo son en carreras tecnológicas y solo hay un 2% de trabajadoras en el sector digital, según un estudio de DigitalES. Esta situación no ha mejorado en los últimos años, a pesar de que hay una gran escasez de profesionales con capacitación digital. Women4IT se está llevando a cabo en Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania, Malta, Rumanía y España con el apoyo del European Centre for Women and Technology y DIGITALEUROPE y el objetivo de promover alianzas y soluciones concretas e innovadoras para aumentar el número de niñas y mujeres de la UE en la agenda digital. En el marco de este proyecto europeo, dos de los principales socios, LIKTA y Tech.mt, organizaron el pasado 11 de marzo el Taller de Validación de herramientas en la ciudad de Sliema, Malta.  “El acceso de las niñas y las mujeres jóvenes a las TIC no es solo una cuestión de igualdad de género, sino una necesidad urgente en la agenda de desarrollo para 2030. Si no acabamos con la brecha de género digital, estamos limitando las posibilidades de las niñas de incorporarse a un mercado laboral de presente y de formar parte de las soluciones a los retos futuros. Si facilitamos su acceso a las TIC también estaremos mejorando su acceso a la salud, servicios bancarios, educación, y su participación como ciudadanas activas”, explica Concha López, directora general de Plan International. Durante el evento, varios expertos en competencias digitales, educación y empleo juvenil probaron y evaluaron las principales herramientas del proyecto Women4IT: la plataforma de elaboración de perfiles, las hojas de ruta de formación y el conjunto de guías sobre empleo. Los principales resultados de la evaluación han confirmado que los socios de Women4IT han logrado identificar las necesidades reales, tanto de los empleadores/as como de las mujeres jóvenes que buscan trabajo. Tras una primera etapa en la que se ha desarrollado una amplia investigación bibliográfica y documental, grupos focales y entrevistas en profundidad con las principales personas interesadas, se ha elaborado una estrategia y un enfoque innovador para aumentar la empleabilidad de las mujeres jóvenes en el sector digital e impulsar las oportunidades que el talento femenino aporta al crecimiento económico. Entre los participantes en el evento se encontraban los y las representantes del Code Institute, la principal entidad capacitadora en materia tecnológica; de las asociaciones nacionales de profesionales de las TIC: Jobs+ (Malta) y EPMA (Austria); y organizaciones de empoderamiento de la comunidad – Colectic, CEPIS y ALL DIGITAL.   Por su parte, tanto el Ministerio de Educación de España como el de Grecia, así como entidades como Accenture, IB International y la Asociación de Empleadores de Malta se comprometieron a proporcionar sus comentarios a través de plataformas online. Ocho perfiles digitales para el mercado laboral del futuro El proyecto Women4IT se centrará en desarrollar las habilidades digitales en los ocho perfiles, ya identificados, que más se adaptan a las necesidades del mercado laboral del futuro en los siete países en los que se está desarrollando el proyecto: Especialista de Atención al Cliente Analista de Datos  Especialista en Protección de Datos Especialista en Medios Digitales Diseñador Gráfico,   Asistente Personal / Proyecto Software Tester Desarrollador Web El perfil específico será seleccionado en base a los resultados de una prueba de aptitud para la autoevaluación y la alfabetización digital, teniendo en cuenta las preferencias personales. Además, cada uno de los perfiles estará acompañado de una hoja de ruta de formación hecha a medida que tiene como objetivo facilitar el proceso de aprendizaje tanto para el formador/a como para la alumna. Una vez se haya conseguido perfeccionar la plataforma y las herramientas, comenzará a ejecutarse, en septiembre de 2020, el piloto de la nueva plataforma de Women4IT en los siete países en los que se han realizado las pruebas: España, Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania, Malta y Rumania. Par más información: Women4IT website| Youth Employment Fund website | Twitter | Facebook | LinkedIn

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La crisis alimentaria en el sur de África amenaza la recuperación un año después del ciclón Idai

En el primer aniversario del ciclón Idai, que golpeó Mozambique, Malaui y Zimbabue el 14 de marzo del año pasado, los países del sur de África se enfrentan a una grave crisis alimentaria que afecta a más de 14 millones de personas. La grave crisis alimentaria que atraviesa la región del sur de África está amenazando la recuperación de los países que hace un año fueron golpeados por el ciclón Idai, uno de los peores desastres meteorológicos sufridos en el continente africano, ha advertido Plan International.  Un año después de que el ciclón azotara las costas de Mozambique, Zimbabue y Malaui, más de dos millones de personas todavía sufren las consecuencias de las fuertes lluvias y vientos que dejó a su paso. La tormenta, que tocó tierra el 14 de marzo de 2019 en la ciudad costera de Beira (Mozambique), causó inundaciones y corrimientos de tierra que destruyeron hogares, carreteras, granjas y cultivos. Más de 100.000 personas todavía viven en refugios temporales doce meses más tarde.  Las comunidades afectadas trabajan todavía en la reconstrucción y recuperación de hogares, infraestructuras y medios de vida, con sistemas de por sí frágiles que ahora se enfrentan además a una grave crisis por la falta de alimentos y la inflación de los precios. Más de 15 millones de personas en once países de la región están afectadas ahora por la inseguridad alimentaria.  La crisis alimentaria está amenazando los progresos y poniendo a las niñas y mujeres jóvenes en mayor riesgo. Ellas se enfrentan a mayores niveles de violencia debido a su edad y su género y a un aumento de los casos de matrimonios tempranos forzados como mecanismo de supervivencia de las familias. Las niñas y adolescentes también están en mayor riesgo de ser obligadas a trabajar y abandonar su educación.  “Las niñas se ven afectadas desproporcionadamente por las consecuencias de los desastres y emergencias, y se enfrentan a retos específicos por su edad y género. Las desigualdades previas y los factores de exclusión las colocan en mayor riesgo de abandono escolar, trabajo infantil o violencia de género, lo que tiene un impacto en su vida presente y en sus oportunidades de futuro”, ha asegurado Concha López, directora general de Plan International España.  La tormenta, que tocó tierra el 14 de marzo de 2019 en la ciudad costera de Beira (Mozambique), causó inundaciones y corrimientos de tierra que destruyeron hogares, carreteras, granjas y cultivos. Plan International ha trabajado en la respuesta a la emergencia provocada por el ciclón Idai durante el último año, y ha apoyado a las comunidades en la fase de recuperación en los últimos meses. La organización, en coordinación con los gobiernos locales, los socios locales y otras organizaciones humanitarias, ha acelerado el proceso de reconstrucción de las infraestructuras dañadas antes de la temporada de lluvias.  “La mayoría de las familias desplazadas por el ciclón Idai todavía viven en refugios temporales y no han podido volver a la normalidad en sus vidas. Pese a que los esfuerzos iniciales se enfocaron al establecimiento de refugios y alojamientos semipermanentes, ahora hay una urgencia mayor de distribución de alimentos. El impacto del ciclón unido a la crisis alimentaria está poniendo en graves riesgos de protección y de salud a las familias, especialmente a las niñas”, ha explicado el director de Plan International para el sur de África, Charles Businge.  Plan International hace un llamamiento a la comunidad internacional para destinar más fondos a la respuesta al ciclón Idai y permitir así a las agencias humanitarias atender las necesidades más inmediatas de la población más vulnerable por estas crisis.  “Además de la intervención humanitaria de primera respuesta, que salva vidas, es necesario financiar intervenciones para mejorar la resiliencia de las comunidades y el desarrollo de medios de vida más sostenibles, que aborden las causas profundas de la crisis actual en el sur de África. Todos los esfuerzos para hacer frente a los impactos del ciclón Idai y a la crisis alimentaria en la región deben tener en cuenta las necesidades específicas de las niñas y adolescentes. Su seguridad y protección, su bienestar y su educación deben ser prioritarias”, ha añadido Businge.   

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