Noticias

Accede a las últimas noticias que hemos publicado sobre nuestro trabajo.

Noticias

Las niñas corren riesgo de sufrir violencia y abusos tras el terremoto de Lombok

Plan International está centrando su respuesta humanitaria en la infancia, apoyando y protegiendo a las niñas, niños y familias afectadas por la emergencia Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, refuerza su actuación en Lombok después de que dos terremotos, en apenas una semana, devastaran la isla de Indonesia. El último de ellos, magnitud 6.9, ha dejado 98 fallecidos, 20.000 desplazados e innumerables daños materiales.  La organización está centrando su ayuda humanitaria en la infancia, apoyando y protegiendo a las niñas y niños, la población más vulnerable en casos de emergencia. “Cuando se producen catástrofes de esta magnitud, las niñas están enormemente expuestas a la violencia física y sexual, el tráfico de personas o el matrimonio infantil”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “Nuestro equipo en terreno nos ha informado que la zona sigue sin suministro de agua y electricidad, lo que hace que aumente tanto el riesgo de contraer enfermedades por la falta de agua potable, como la inseguridad ante la falta de luz”, continúa.  Miles de niñas y niños han perdido sus casas y escuelas, han huido solos sin compañía de adultos o han perdido el contacto con sus padres durante la emergencia. “Las niñas y niños no tienen dónde refugiarse porque las escuelas están cerradas, están viviendo a la intemperie y existen indicios de que empiezan a aumentar las enfermedades respiratorias”, cuenta Dini Widiastuti de Plan International Indonesia. “La gente de Lombok necesita refugio de manera urgente, mantas y sábanas. La situación es crítica, ya que la mayoría de las infraestructuras como los supermercados, las farmacias o los bancos se han derrumbado”, concluye. Las niñas y niños no tienen dónde refugiarse porque las escuelas están cerradas, están viviendo a la intemperie y existen indicios de que empiezan a aumentar las enfermedades respiratorias Plan International desplegó un equipo de evaluación inicial tras el primer seísmo, el pasado 31 de julio. Desde entonces, la organización está coordinando su respuesta con la Agencia Nacional de Desastres y las Fuerzas Armadas de Indonesia para distribuir kits de emergencia desde el almacén de la organización en Jakarta a la isla de Lombok, usando un avión militar.  La amplia experiencia de Plan International en emergencias permite indicar que las niñas,  las adolescentes y las mujeres son las que más sufren el impacto de estas crisis y, por ello, toda respuesta humanitaria debe ser sensible a sus necesidades específicas. Durante las emergencias apoyamos a las comunidades de forma efectiva y centramos nuestros esfuerzos en la protección infantil, física y psicológica, y en restablecer el sistema educativo en las áreas afectadas. La isla de Lombok no es una zona en la que haya niñas o niños apadrinados de Plan International por lo que ningún miembro de la organización, ni sus familias, ni las familias de los niños y niñas apadrinados se han visto afectados por el terremoto.

SABER MÁS

Plan international construye seis escuelas para las niñas y niños afectados por el volcán fuego en Guatemala

Plan International está brindando apoyo psicológico a las niñas y niños, y ha construido espacios temporales de aprendizaje para que vuelvan a estudiar. Madrid, 6 de agostode 2018.- Dos meses después de la erupción del volcán Fuego en Guatemala, Plan International sigue apoyando a las niñas y niños afectados, la población más vulnerable en casos de emergencia. La organización, que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, acaba de construir seis escuelas temporales que serán utilizadas por 600 estudiantes durante todo un año escolar. “Nuestra experiencia nos dice que, tras una crisis, es imprescindible que las niñas y niños vuelvan a la normalidad y dispongan de espacios seguros donde seguir aprendiendo”, afirma Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “Para quienes lo han perdido todo, la educación es la única opción de optar a un futuro mejor”, añade. La organización, presente en Guatemala desde hace 40 años, alerta de que muchos de los menores que se encuentran en los albergues están solos, sin compañía de un adulto y han sufrido maltrato infantil. Por este motivo, Plan International está dando apoyo psicológico a los niños y niñas, y ayudando a la identificación de los menores para que puedan encontrar a sus familias, evitando así posibles situaciones de tráfico infantil. A nivel sanitario, la organización está realizando seguimientos para asegurar que los menores lleven una alimentación equilibrada y saludable. Plan International ya ha solicitado a los servicios de gestión de los albergues que las madres tengan espacios seguros y dignos para la lactancia en los que puedan disfrutar de privacidad para alimentar a sus bebés. La organización también ha proporcionado kits de aseo personal y material escolar a las niñas, niños y adolescentes, y ha instalado más de 600 letrinas y un parque infantil para todas las familias que permanecen en los refugios. El equipo de Plan International en terreno, formado por más de 20 personas, continúa trabajando en cuatro de los departamentos más afectados, tres de ellos en Escuintla y uno en Alotenango, ayudando a un total de 2.235 personas, en su mayoría niñas y niños. Necesitamos tu apoyo Durante los últimos 12 años, Guatemala ha sufrido tres fenómenos naturales de gran magnitud: el huracán Mitch (1998) y las tormentas tropicales Stan (2005) y Ágatha (2010). Debido a su posición geográfica, geológica y tectónica, se trata de un país con numerosas amenazas naturales, lo que sumado a su situación social, económica y de deterioro ambiental, genera altas condiciones de vulnerabilidad. Además, Guatemala es uno de los países con mayores tasas de desnutrición crónica en el mundo: el 49,8% de las niñas y niños de entre 3 y 59 meses de edad sufren desnutrición crónica, y el porcentaje asciende hasta el 66%, entre las niñas y los niños indígenas. Cifras que aumentan cuando se producen fenómenos naturales como la erupción del volcán Fuego. El país también posee altos grados de violencia, resultado de un largo proceso de debilitamiento institucional, marginación y desigualdad. El volcán Fuego ha afectado a más de 1,7 millones de personas, incluyendo los 300 desaparecidos, las más de 2.900 personas que aún continúan en 15 albergues y los 121 fallecidos, según datos de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala (CONRED). Plan International lanza una petición de fondos de 1.100.000 euros para hacer frente a la emergencia en Guatemala y poder seguir apoyando a los niños, niñas y familias afectadas tras la erupción. Cómo ayudar Santander: ES76 0049 1892 69 2710540130 Bankia: ES67 2038 1915 11 6000140686 BBVA: ES05 0182 4018 14 0208515929 LaCaixa: ES79 2100 2927 90 0200054649 TELÉFONO: 900 244 000

SABER MÁS

Plan international denuncia que más de 8.000 niñas y mujeres son víctimas de tráfico de personas cada año en nepal

Hemos puesto en marcha una campaña junto a jóvenes activistas para acabar con el tráfico de niñas y mujeres en Nepal, con la que ya se han conseguido más de 46.000 firmas.   Karina* fue secuestrada con 15 años Madrid, 30 de julio de 2018.- Con motivo del Día Internacional Contra el Tráfico de Personas, Plan International denuncia que más de 8.000 niñas y mujeres son víctimas de tráfico de personas cada año en Nepal, según datos del gobierno nepalí. La organización, que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, ha puesto en marcha una campaña  junto a jóvenes activistas para acabar con el tráfico de niñas y mujeres en Nepal, con la que ya se han conseguido más de 46.000 firmas. Las jóvenes entregarán la petición al gobierno nepalí para que tome medidas contra esta práctica. Cada hora, las redes de tráfico capturan a una niña o a una mujer en Nepal. Las jóvenes son secuestradas o bien coaccionadas por personas de confianza que les prometen trabajos o una vida mejor en el extranjero. Una vez fuera de sus hogares, las niñas son víctimas de explotación sexual o laboral, de matrimonio infantil o de trabajo forzoso.  Es el caso de Karina*, una chica que a los 15 años fue raptada en la calle. “Unos hombres me metieron en una furgoneta, me drogaron y me llevaron a la selva. Allí abusaron de mí. Después me llevaron a la casa de uno de ellos, que tendría unos 50 años, de donde no podía salir. Pasé meses encerrada y él decía a los vecinos que yo era su esposa”, relata. “Aquel hombre solía pegarme y una noche los caseros me oyeron gritar. A la mañana siguiente, cuando me quedé sola, vinieron y pude explicarles todo. Ellos me ayudaron a escapar”. Karina logró regresar a su hogar y, gracias a los programas de Plan International, que proporcionan apoyo psicológico y formativo a las jóvenes, ahora va a asistir a clases de sastrería, con las que aprender una profesión y poder ser independiente económicamente en el futuro. Sabina y Sarita son dos jóvenes activistas que han formado parte de la campaña de Plan International contra el tráfico de personas “El elevado número de niñas y niños víctimas de tráfico en el país está íntimamente relacionado con la falta de información sobre las consecuencias del tráfico entre los jóvenes y las comunidades”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “En los próximos dos años vamos a dar formación a 20.000 niñas y adolescentes en Nepal para que tengan conocimiento sobre la trata y para que sean capaces de alzar sus voces contra el tráfico de personas”, añade. Plan International también ha colocado personal en las zonas con mayor prevalencia de tráfico: las fronteras. La organización está presente en los lugares cercanos a India como Banke, al oeste de Nepal, o Sunsari, al este. Allí se realizan controles para evitar casos de tráfico de menores, se ofrece información sobre cómo realizar una migración segura y se dan contactos para casos de emergencia. Desde que se colocaron los controles en agosto de 2017, se ha evitado que 254 menores cruzaran la frontera y, en los casos críticos de tráfico infantil, los niños y niñas han sido trasladados a las agencias gubernamentales para su protección. *Su nombre ha sido cambiado para proteger su

SABER MÁS

Trabajando juntos para construir ciudades seguras para las jóvenes

Cristina Gallach, Manuela Carmena, ONU Habitat y ONU Mujeres se suman al debate sobre Safer Cities organizado por Plan International en el High Level Political Forum de la ONU. Alana Livesey (Plan International), Lizzete Soria (ONU Mujeres), Marina (Joven Activista Madrid), Manuela Carmena (Alcaldesa Madrid), Concha López (Directora General Plan International España) y Juma Assiago (ONU Habitat). (Izquierda a Derecha) Nueva York, 17 de Julio 2018.-  Un 73% de las adolescentes y mujeres jóvenes que han compartido sus historias personales en el mapa digital Free to Be de Madrid, lanzado por Plan International, aseguran haber sufrido acoso verbal mientras se movían por la ciudad. Un 42% de las que reconocieron haber sufrido acoso se lo contaron a su familia o a sus amigos. El resto, ni siquiera a ellos.  “El acoso callejero es una realidad tan cotidiana, tan normalizada, que la mayoría de las jóvenes ni siquiera lo denuncia”, alerta Concha López, directora general de Plan International en España.  Concha López ha presentado estos datos durante su participación en el debate  Making Cities Safe and Inclusive with and for Adolescents Girls, celebrado con motivo del High-Level Political Forum (HLPF) on Sustainable Development de Naciones Unidas en Nueva York. En él han participado también Cristina Gallach, Alta Comisionada del Gobierno español para la Agenda 2030; la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; el coordinador del programa Safer Cities de UN Habitat, Juma Assiago; la experta en Programas para combatir la Violencia contra las Mujeres de UN Women, Lizzette Soria; y la joven activista Marina, que forma parte del Comité Juvenil de Plan International. El debate, celebrado en el Instituto Cervantes de Nueva York, ha sido moderado por Alana Livesey, Global Programme and Advocacy Manager del programa Safer Cities for Girls de Plan International.  El Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 11 de la Agenda 2030 señala que debemos “lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros y sostenibles”.  El reto es especialmente importante en el caso de las niñas y las mujeres jóvenes. Cada año, 20 millones de niñas se mudan, migran o son desplazadas a ciudades en todo el mundo y para 2030 se espera que unos 700 millones vivan en zonas urbanas. La ciudad ofrece importantes oportunidades a las niñas y mujeres jóvenes, pero también representa importantes riesgos en materia de seguridad.    En una era de urbanización sin precedentes, “hemos alcanzado el punto crítico en el que entendemos que las ciudades pueden aportar soluciones y no solo plantear retos. Si están bien planificadas y bien gestionadas, las ciudades pueden ser una poderosa herramienta de desarrollo sostenible tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados”, señaló Concha López durante su intervención. el acoso y otras formas de violencia en espacios públicos es algo que ocurre todos los días en las vidas de niñas y mujeres; en zonas urbanas y rurales, en países desarrollados y en desarrollo. La joven activista Marina ha recordado que “el acoso y otras formas de violencia en espacios públicos es algo que ocurre todos los días en las vidas de niñas y mujeres; en zonas urbanas y rurales, en países desarrollados y en desarrollo”. “Nos pasa a todas. Da igual cómo vayamos vestidas, adónde vayamos, el momento del día que sea o cuántos años tengamos”, añadió.  El panel de debate Making Cities Safe and Inclusive With and For Adolescent Girls forma parte de los eventos paralelos del Foro Político de Alto Nivel organizado por Naciones Unidas para hacer seguimiento del grado de cumplimiento de los países para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODS) de la Agenda 2030. Plan International trabaja desde hace años por la consecución de los ODS, con un foco muy especial en los Objetivos 4 (educación de calidad), 5 (igualdad de género), 11 (ciudades y comunidades sostenibles), 16 (sociedades pacíficas y justas)  y 17 (alianzas para lograr los ODS).  El ODS 11 es uno de los que está siendo especialmente revisado este año por el HLPF de Naciones Unidas, y el Gobierno español tendrá que detallar mañana miércoles en este Foro qué pasos ha dado para alcanzarlo, durante el examen voluntario al que se someterá para rendir cuentas sobre el grado de cumplimiento de la Agenda 2030 en nuestro país. Como parte de su labor en defensa de los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, Plan International  ha reclamado al Gobierno español que promueva la publicación de datos estadísticos segmentados por género y por edad, de manera que puedan planificarse políticas dirigidas específicamente a garantizar los derechos de las niñas. Safer Cities Numerosos análisis realizados por Plan International alertan de que existe una gran brecha en la investigación relacionada con la seguridad y la inclusión de las niñas y adolescentes en las ciudades. Por ejemplo, muchas iniciativas de prevención del crimen están diseñadas pensando en hombres jóvenes. Y muchas de las iniciativas destinadas a garantizar la seguridad de las mujeres están enfocadas solo a las mujeres adultas. Las niñas son doblemente invisibles, por género y por edad, tal como pone en evidencia una ambiciosa investigación publicada recientemente por Plan International tras analizar más de 1.300 leyes, tratados y convenciones internacionales. Para responder a este reto y permitir que las jóvenes participen de manera activa en la creación de ciudades más seguras es para lo que Plan International ha lanzado el programa Safer Cities, iniciativa conjunta con UN Habitat y Women in Cities International que trabaja con las niñas y adolescentes, sus comunidades y las autoridades locales para garantizar que se sienten plenamente seguras y libres en sus ciudades. Safer Cities es el primer programa mundial que diseña, aplica y evalúa herramientas, políticas y enfoques integrales de prevención y respuesta al acoso sexual y otras formas de violencia contra mujeres y niñas en diferentes escenarios.   Una de las iniciativas más recientes del programa es precisamente el mapa Free to Be (Libre para ser), que permite a las jóvenes identificar las zonas de los espacios urbanos en las que han tenido experiencias positivas o negativas. Free To Be ha sido lanzada en cinco grandes ciudades del mundo (Nueva Delhi, Sydney, Kampala, Lima y Madrid), y en ella han participado miles de jóvenes que no solo han marcado puntos en el mapa, sino que también han aportado valiosísimos detalles sobre qué les ha sucedido en esa zona, en qué momento del día, a quién le contaron lo que sucedió o cómo ha cambiado o no su comportamiento desde entonces. Los datos recabados serán analizados por científicos de la Universidad de Monash (Australia) y las conclusiones serán compartidas con las administraciones públicas y con la sociedad en su conjunto, para ayudar a definir políticas que permitan que las jóvenes se sientan más seguras y libres en la ciudad.  

SABER MÁS

Plan International firma su ingreso a la Campaña Mundial por la Educación

Actualmente hay 263 millones de niños, niñas, jóvenes y adolescentes de todo el mundo que no van a la escuela, la mayoría de ellos en el África Subsahariana. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, ha sellado hoy su entrada oficial en la Campaña Mundial por la Educación (CME), coalición internacional que trabaja para garantizar el acceso a una educación de calidad por parte de todas las personas. En España, la CME está integrada por Ayuda en Acción, Entreculturas y Educo, y cuenta con el respaldo de  otras muchas organizaciones de la sociedad civil. Con esta firma queda sellada la participación plena de Plan International como miembro de la Campaña Mundial de la Educación, con la cual ya colaboraba estrechamente en iniciativas como la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME). La SAME se celebra en más de 124 países del mundo para concienciar sobre el derecho a una educación de calidad para todas y todos, y en ella participan habitualmente miembros la comunidad educativa (alumnos, profesores, familias, etc.), de administraciones públicas y de la sociedad en su conjunto. La SAME 2018 se celebró entre el 23 y el 29 de abril, con el foco puesto en la educación en contextos de conflicto y emergencia, destacando su papel fundamental para acabar con la intolerancia y la violencia y su valor imprescindible para favorecer una resolución pacífica de los conflictos y promover una cultura de paz. La educación en emergencias es uno de los focos fundamentales de la actividad de Plan International y lo considera una prioridad en estos contextos ya que ofrece un espacio seguro para la infancia, representa un vehículo de aprendizaje sobre enfermedades comunicables, nutrición, higiene y otros temas fundamentales; ofrece una rutina estable a niñas y niños y abre las oportunidades de futuro para ellos, sus familias y sus comunidades. Actualmente hay 263 millones de niños, niñas, jóvenes y adolescentes de todo el mundo que no pueden ir a la escuela, la mayoría de ellos en el África Subsahariana. Esperamos que este nuevo marco de colaboración nos permita sumar fuerzas para garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por la comunidad internacional en materia educativa.

SABER MÁS

Celebramos la anulación de la sentencia de muerte a una joven víctima de violación en Sudán

La corte de apelación de Sudán anulo la sentencia de muerte a Noura Hussein, quien fue forzada a casarse cuando solo tenía 16 años. Tras negarse a mantener relaciones sexuales, su esposo la forzó contra su voluntad. Al intentar hacer lo mismo al día siguiente, ella lo apuñaló y fue entregada a la policía por su familia. Madrid, 28 de junio de 2018.- Celebramos que la corte de apelación de Sudán haya anulado la sentencia de muerte a Noura Hussein. Sin embargo, la joven ha sido sentenciada a cinco años de prisión por matar a su esposo después de que él la violara. Noura, de 19 años, fue forzada a casarse cuando solo tenía 16. Logró escapar para vivir con una tía durante tres años pero, cuando cumplió 19 años, fue engañada por su familia y entregada de nuevo a su marido. Tras negarse a mantener relaciones sexuales, él la forzó contra su voluntad. Al intentar hacer lo mismo al día siguiente, ella lo apuñaló y fue entregada a la policía por su familia. Como ella, una de cada tres niñas en Sudán ha sido obligada a casarse antes de los 18 años. Como ella, una de cada tres niñas en Sudán ha sido obligada a casarse antes de los 18 años. Por ello, Plan International insta con firmeza al gobierno sudanés a hacer un mayor esfuerzo por proteger a todas las niñas del país y así evitar que sufran lo mismo que Noura en el futuro. Collins Sayang, que ocupa la dirección general de Plan International en Sudán, apunta: “Aunque celebramos que Noura vaya a permanecer con vida, también debe recibir el apoyo que necesita para lidiar con todo lo que le ha ocurrido. La violación es un terrible acto de violencia que puede causar daños físicos, emocionales y psicológicos severos que pueden durar para siempre”. “El matrimonio infantil y las conductas agresivas como la violación se alimentan de normas sociales discriminatorias y dinámicas de poder desiguales. Es imprescindible que nunca se disculpen los actos de violencia contra las mujeres y las niñas, lo que también incluye el matrimonio infantil y la violación dentro del matrimonio. Pedimos que el Gobierno asuma un papel de liderazgo en la eliminación de todas las actitudes que normalizan y perpetúan la violencia de género”, añade Sayang. Solicitamos al gobierno Sudanés que revise la legislación que permite que las niñas sean casadas antes de cumplir 18 años, de acuerdo con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de la Infancia y la Carta Africana de la Infancia, así como las leyes que rigen la violación en el país. Aunque la violación dentro del matrimonio no se considera un crimen actualmente en Sudán debe ser tratado como tal. Es importante que el Gobierno sudanés y el resto de los actores involucrados instauren medidas de protección para las víctimas de violencia sexual, incluyendo residencias seguras, acceso a servicios anticonceptivos de emergencia y apoyo psicosocial.

SABER MÁS

Independencia y sostenibilidad económica para las mujeres en Sahel

La instalación de la primera mini red solar fotovoltaica de Níger busca impulsar el bienestar de las mujeres, las niñas y sus comunidades, y fomentar el desarrollo de actividades productivas como la agricultura y el pequeño comercio. Madrid, 28 de junio de 2018.-  “Con el nuevo sistema de bombeo de agua podemos tener cosecha incluso cuando escasean las lluvias. Podemos cultivar zanahorias, tomates o judías, y conseguimos suficiente cosecha para poder vender nuestros productos en el pueblo y tener nuestros propios ingresos”. Arabi Harou es la líder del grupo de mujeres que explota el huerto colectivo de la comunidad de Gurou, al suroeste de Níger.  Como ella, muchas otras mujeres han visto reforzada su independencia económica y su bienestar personal gracias a la instalación en esta localidad de la primera mini central solar fotovoltaica de Níger. Un programa pionero implementado con éxito por Plan International y que hoy ha culminado oficialmente con una ceremonia a la que han acudido representantes del Ministerio de Energía de Níger, de la Agencia Nigeriana de Promoción de la Energía Rural (ANPER) y del Gobierno regional de Tillabéry. Además de permitir el bombeo de agua para regadío, el programa de Plan International ha dotado de energía a 107 viviendas, un colegio, un centro de salud, dos mezquitas y algunos comercios que venden hielo y bebidas. Un suministro que revertirá directamente en el mejor acceso de las mujeres, las niñas y sus comunidades a servicios básicos como la educación y la salud, además de permitir la puesta en marcha de nuevas actividades económicas.  Arabi Harou es la líder del grupo de mujeres que explota el huerto colectivo de la comunidad de Gurou, al suroeste de Níger. Olmo Calvo / Plan International   La mujer juega un papel esencial en el bienestar y la prosperidad colectiva en todos los lugares del mundo. Nuestra labor es dotarla de recursos e impulsar su capacitación técnica. “La mujer juega un papel esencial en el bienestar y la prosperidad colectiva en todos los lugares del mundo. Nuestra labor es dotarla de recursos e impulsar su capacitación técnica, de manera que pueda ganar independencia económica, prosperar y liderar cambios que las benefician a ellas y a sus comunidades”, señala Concha López, directora general de Plan.  “Los niños y niñas de Gorou han visto por primera la luz. Ha sido un milagro para toda la comunidad, que ha visto cómo ha cambiado su día a día en la escuela, en los hogares, en el centro de salud o en el mercado local. Gorou es el primer pueblo de Níger que tiene acceso a la electricidad y ha sido gracias al apoyo de Plan International”, explica Johnson Bien Aimé, director general de Plan International Níger. “Para las niñas y las mujeres cultivar sus propias verduras y no tener que andar kilómetros para recoger agua ha sido un sueño hecho realidad. Las mujeres de Mali y Senegal sentirán próximamente la misma libertad que han sentido las de Gorou”, añade. En el programa de Níger, cofinanciado por el Centro para la Energía Renovable y la Eficiencia Energética (ECREEE), participan entre otros socios públicos y privados el Ministerio de Energía de Níger, que hoy cederá formalmente la propiedad de la  la Agencia Nigeriana de Promoción de la Electrificación Rural (ANPER). Dicha agencia  transferirá la explotación comercial del servicio a un empresa privada.  El acto celebrado hoy en Gurou marca la culminación oficial del proyecto. “Se trata de un programa pionero, no solo por haber permitido instalar la primera mini red solar fotovoltaica de Níger, sino también porque utiliza un novedoso sistema de gestión público-privada”, explica Matteo Briganti, responsable del proyecto de Plan International.  “Una vez culminado con éxito el programa de Gurou, vamos a poner en marcha otro mucho más ambicioso, que se extenderá por Níger, Mali y Senegal y que permitirá transformar las vidas de miles de mujeres y jóvenes”, explica Concha López. Se trata del programa DESFERS, que prevé la formación directa de 6.000 mujeres para que puedan trabajar en las plantas solares, o bien poner en marcha sus propios negocios.  “Nuestro objetivo es claro: dotar a miles de mujeres de conocimientos y destrezas que les permitan ser el motor de desarrollo económico y de bienestar social en más de 600 villas. Sabemos cómo hacerlo, y contamos con una amplia red de aliados para hacerlo realidad”, añade la directora general de Plan International.

SABER MÁS

Trabajo infantil: El 67% de los menores de edad en el servicio doméstico son niñas

Millones de niñas trabajan durante jornadas interminables, aisladas de la sociedad y sin posibilidad de asistir a la escuela, corriendo el riesgo de sufrir abusos físicos, psíquicos y sexuales. “Cuando tenía 16 años una amiga de mi hermana me convenció para ir al extranjero. Me habló de todas las oportunidades que tendría. Organizó todo para que pudiera cruzar desde mi pueblo, en Nepal, a la India, pero una vez en la frontera descubrí que aquello no era lo que ella me había prometido. Distintas personas me llevaron hasta Delhi y luego a Dubái. Cuando aterricé, un hombre me dijo que desde ese momento iba a trabajar en una casa, limpiando y cuidando de dos niños. El año que pasé allí sufrí abusos sexuales por parte de un miembro de la familia y me quedé embarazada”. Esta es la historia de Sharmila*, una joven de 21 años que, siendo menor, fue víctima de abusos, trata y trabajo infantil. “Cuando la familia supo que esperaba un bebé, quiso deshacerse de mí. Me llevaron al aeropuerto y, como mi pasaporte era falso, fui detenida. En la cárcel otras mujeres me dejaron dinero y pude hablar con mi familia por primera vez. Mis padres y mi hermana me ayudaron a regresar a Nepal”, cuenta Sharmila. Con motivo del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil, Plan International alerta de que aún hoy 10 millones de niños y niñas trabajan en el servicio doméstico en condiciones de esclavitud y que de ellos, el 67% son niñas. Las niñas siguen siendo, por cuestiones de género y edad, las que más probabilidades tienen de que se vulneren sus derechos fundamentales.  En estos momentos hay 168 millones de niñas y niños de entre 5 y 17 años que trabajan en el mundo, según datos de la ONU. Más de la mitad (85 millones) realiza trabajos peligrosos y un 5% es víctima de las peores formas de explotación y abuso (trabajo forzoso, esclavitud, reclutamiento para conflictos armados, etc.)   El empleo de niñas en el servicio doméstico sigue siendo aceptado socialmente en América Latina y África, pero sobre todo está vigente en las grandes ciudades de países como India, Filipinas, Pakistán o Bangladesh. “Las niñas trabajan como asistentas domésticas durante jornadas interminables, aisladas de la sociedad y sin posibilidad de asistir a la escuela, corriendo el riesgo de sufrir abusos físicos, psíquicos y sexuales”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “Pedimos a los distintos gobiernos que tomen medidas concretas y efectivas para poner fin a esta práctica tan arraigada en algunos países”, añade. Plan International implementa proyectos de protección infantil, empoderamiento económico juvenil, igualdad de género, educación y participación para poner fin a esta práctica. La organización internacional trabaja para defender los derechos de la infancia y rescatar a los niños y niñas que se encuentran en esta situación, protegiéndoles de posibles represalias familiares o sociales, dándoles apoyo para que puedan volver a la normalidad en sus comunidades y tener una vida digna. *Su nombre ha sido cambiado para proteger su identidad.

SABER MÁS

Plan International celebra la decisión del G7 para financiar la educación de las niñas en emergencias

La Unión Europea, Canadá, Alemania, Japón, el Reino Unido y el Banco Mundial aportarán aproximadamente 2.500 millones de euros para garantizar la educación de las niñas y mujeres. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, celebra los compromisos históricos anunciados por el G7 para financiar la educación de las niñas en emergencias que reconocen que las jóvenes, por cuestiones de género, tienen que superar muchas más barreras para acceder a la escuela. La Unión Europea, Canadá, Alemania, Japón, el Reino Unido y el Banco Mundial aportarán aproximadamente 2.500 millones de euros para el periodo 2018-2020 para garantizar el derecho a la educación de las niñas y mujeres jóvenes. Esta inversión financiera de los líderes del G7 se produce tras la campaña de concienciación e incidencia política que han hecho las propias niñas y jóvenes junto a Plan International Canada, RESULTS Canada, Right To Play, Save the Children, UNICEF Canada y World Vision Canada y que consiguió 160.000 firmas a nivel global.  Los fondos serán utilizados para dotar a niñas y mujeres del conocimiento y las habilidades necesarias para su futuro, mejorar los conocimientos de los profesores, implementar innovadores métodos de enseñanza para los grupos más vulnerables como los refugiados o desplazados y ayudar a los países en vías de desarrollo para que las niñas completen al menos doce años de educación básica. “Las jóvenes que no asisten a la escuela tienen mayor riesgo de ser víctimas de tráfico infantil, matrimonio precoz y forzado, embarazo adolescente y violencia de género. Esta decisión del G7 mejorará el futuro de millones de niñas que actualmente no pueden ejercer su derecho a la educación debido a conflictos y crisis. Las niñas están en el centro de todo lo que hacemos, especialmente en situaciones de emergencia, donde una de nuestras prioridades es garantizar su educación”, señala Concha López, directora general de Plan International España. Actualmente 75 millones de niños, niñas y jóvenes están fuera de la escuela en los 35 países afectados por crisis. Este anuncio por parte del G7 elevará este tema olvidado a la agenda global, sentando las bases para una acción global sostenida. Gracias a este compromiso, la educación será una prioridad para los 8,67 millones de niños y niñas que viven en emergencias en todo el mundo.  Desde Plan International en España, como organización especializada en programas de educación en emergencias, esperamos que la cooperación española, que retomó la senda de apoyar la educación en contextos de desarrollo y emergencias en la última cumbre de Senegal, refuerce su compromiso en la línea que indica el G-7. La educación en los contextos de emergencia da la oportunidad a la infancia, no sólo de aprender, sino de acceder a un espacio seguro donde niños, niñas y adolescentes pueden relacionarse con sus iguales en actividades propias de su edad de forma segura. Caroline Riseboro, directora ejecutiva de Plan International Canada, que ha seguido de cerca esta cumbre influyendo para la adopción de estas medidas, señala: “En Plan International conocemos desde hace años lo importante que es la educación para los niños y niñas en crisis, especialmente para las niñas, y el impacto transformador que las jóvenes pueden tener en sus comunidades cuando pueden ejercitar sus derechos. Tengo la esperanza de que este anuncio sirva para que millones de niñas que viven en campos de refugiados y zonas de conflicto puedan al fin decidir y liderar su propio futuro”. La educación es clave para empoderar a las mujeres y niñas y esta declaración de los líderes del G7 proporciona esperanza a toda una generación de jóvenes, en lugares como Siria, donde la guerra civil ha durado más de siete años, o en países como Uganda, donde millones de niñas refugiadas han estado fuera de la escuela por más de nueve años. 

SABER MÁS

La atención a niños y niñas, prioridad en la respuesta de emergencia de Plan International en Guatemala

En esta primera fase de emergencia, Plan International está repartiendo artículos no alimentarios que los niños, niñas y sus familias que se encuentran en los refugios necesitan con urgencia: colchones, sábanas, almohadas, toallas higiénicas, kits de higiene y pañales. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, presente en Guatemala desde hace 40 años, ha puesto en marcha la respuesta humanitaria en Guatemala para apoyar a la población afectada tras la erupción del volcán Fuego, en especial a los niños y niñas, la población más vulnerable en casos de emergencia. En esta primera fase de emergencia, Plan International está repartiendo artículos no alimentarios que los niños, niñas y sus familias que se encuentran en los refugios necesitan con urgencia, como colchones, kits de sábanas y almohadas, toallas para el aseo personal, kits de higiene y pañales.  La organización continúa apoyando al personal de la ONU y al gobierno de Guatemala en las evaluaciones a los niños y niñas en los albergues y en el día de ayer colaboró en la evacuación a Estados Unidos de dos niñas gravemente quemadas de 10 y 15 años que necesitaban atención médica especializada.  Plan International también se ha comprometido a apoyar la gestión y proporcionar servicios integrales de protección infantil en tres grandes refugios con población desplazada de aproximadamente 1.514 personas, de las cuales más de la mitad (54%) son niños y niñas.  Además, la organización ha conseguido, con el apoyo de otras ONG internacionales,  que la protección infantil forme parte del sistema de evaluación de refugios del equipo humanitario nacional y poder así recopilar información sobre los niños y niñas, para saber en qué condiciones se encuentran.  Más de 1,7 millones de personas afectadas La organización está permanentemente en contacto con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), el Equipo Humanitario de Guatemala, CONRED y Redhum para reducir el impacto en las zonas más afectadas tras la erupción. El volcán Fuego, situado entre los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, está afectando a un total de 1,7 millones de personas en toda Guatemala y ha provocado columnas de ceniza de más de 6.000 metros de altura y la evacuación de más de 12.000 personas. Las autoridades han confirmado 76 muertos y 192 heridos. El Presidente de la República ha declarado el “estado de calamidad pública” en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, afectados por la erupción. El gobierno guatemalteco ha puesto en marcha un plan nacional de emergencia que incluye la evacuación, búsqueda y rescate en dichas áreas, atención a las víctimas e instalación de albergues para la población.  Plan International lanza una petición de fondos de 1.100.000 euros para hacer frente a la emergencia en Guatemala y poder seguir apoyando a los niños, niñas y familias afectadas tras la erupción. Según Plan International Guatemala, ningún miembro de la organización, ni sus familias, ni las familias de los niños y niñas beneficiarios de los programas de la organización se han visto afectados por la erupción, ya que no viven en esa zona concreta. Las niñas y adolescentes, las más vulnerables en emergencias Tras la erupción del volcán, la situación de inseguridad de los niños y niñas es elevada. Miles han perdido sus casas y escuelas, han huido solos sin compañía de adultos o han perdido el contacto con sus padres durante la emergencia.  “En emergencias, los menores de edad, especialmente las niñas, corren un alto riesgo de contraer enfermedades o convertirse en víctimas de tráfico infantil, violencia y abusos sexuales”, explica Elisa Paz, coordinadora de Programas de Emergencia de Lago Chad y América Latina en Plan International España.  La amplia experiencia de Plan International en emergencias permite indicar que las niñas,  las adolescentes y las mujeres son las que más sufren el impacto de estas crisis y, por ello, toda respuesta humanitaria debe ser sensible a sus necesidades específicas. Durante las emergencias apoyamos a las comunidades de forma efectiva y centramos nuestros esfuerzos en la protección infantil, física y psicológica, y en restablecer el sistema educativo en las áreas afectadas. Necesitamos tu apoyo Durante los últimos 12 años, Guatemala ha sufrido tres fenómenos naturales de gran magnitud: el huracán Mitch (1998) y las tormentas tropicales Stan (2005) y Ágatha (2010). Debido a su posición geográfica, geológica y tectónica, se trata de un país con numerosas amenazas naturales, lo que sumado a su situación social, económica y de deterioro ambiental, genera altas condiciones de vulnerabilidad. Además, Guatemala es uno de los países con mayores tasas de desnutrición crónica en el mundo: el 49,8% de las niñas y niños de entre 3 y 59 meses de edad sufren desnutrición crónica, y el porcentaje asciende hasta el 66%, entre las niñas y los niños indígenas. Cifras que aumentan cuando se producen fenómenos naturales como la erupción del volcán Fuego. El país también posee altos grados de violencia, resultado de un largo proceso de debilitamiento institucional, marginación y desigualdad.  Plan International lanza una petición de fondos de 1.100.000 euros para hacer frente a la emergencia en Guatemala y poder seguir apoyando a los niños, niñas y familias afectadas tras la erupción. “Queremos proporcionar a los niños y niñas el apoyo, la seguridad y el bienestar que necesitan tras una catástrofe de esta envergadura, pero no podemos hacerlo solos; necesitamos que las instituciones públicas y sociales coordinen una rápida y adecuada movilización de fondos”, afirma Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International España. Además, “hacemos un llamamiento a atender las necesidades específicas de las niñas y las chicas adolescentes en las situaciones de emergencia mediante un análisis y evaluación de sus necesidades y reflejado en planes de respuesta humanitaria con perspectiva de género y edad”.  

SABER MÁS

Plan International responde a la erupción del volcán Fuego En Guatemala

El Presidente de la República ha declarado el “estado de calamidad pública” en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, afectados por la erupción. Plan International ha puesto en marcha su respuesta humanitaria para apoyar a la infancia. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas presente en Guatemala desde 1978, ha iniciado la ayuda humanitaria en el país tras la erupción del volcán Fuego. La organización ya está repartiendo 500 colchones y 500 kits de sábanas en los refugios donde se encuentran las personas afectadas, en coordinación con la ONU, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) y otras ONG. El Presidente de la República ha declarado el “estado de calamidad pública” en los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, afectados por la erupción.  El gobierno guatemalteco ha puesto en marcha un plan nacional de emergencia que incluye la evacuación, búsqueda y rescate en dichas áreas, atención a las víctimas e instalación de albergues para la población.  Plan International ha puesto en marcha su respuesta humanitaria para apoyar a la infancia en Guatemala. “Estamos particularmente preocupados por la seguridad y el bienestar de los niños y niñas, los más vulnerables en casos de emergencia”, afirma Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International España. “Necesitamos una rápida y adecuada movilización de fondos por parte de todas las instituciones públicas y sociales para poder hacer frente a esta situación”. La organización está permanentemente en contacto con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), el Equipo Humanitario de Guatemala, CONRED y Redhum para reducir el impacto en las zonas más afectadas tras la erupción. El volcán Fuego, situado entre los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango, está afectando a un total de 1,7 millones de personas en toda Guatemala y ha provocado columnas de ceniza de más de 6.000 metros de altura y la evacuación de más de 3.000 personas. Las autoridades han confirmado 33 muertos y 46 heridos. En estos momentos, las autoridades están evaluando el daño a los servicios básicos en las áreas afectadas, incluidos puentes y carreteras, sistemas de electricidad y agua, y evaluando las necesidades para restablecer los servicios y el acceso a las personas afectadas.  Según Plan International Guatemala, ningún miembro de la organización, ni sus familias, ni las familias de los niños y niñas apadrinados se han visto afectados por la erupción, ya que no viven en esa zona concreta. La situación de los niños y niñas en Guatemala Durante los últimos 12 años, Guatemala ha sufrido tres fenómenos naturales de gran magnitud: el huracán Mitch (1998) y las tormentas tropicales Stan (2005) y Ágatha (2010). Debido a su posición geográfica, geológica y tectónica, se trata de un país con numerosas amenazas naturales, lo que sumado a su situación social, económica y de deterioro ambiental, genera altas condiciones de vulnerabilidad. Además, Guatemala es uno de los países con mayores tasas de desnutrición crónica en el mundo: el 49,8% de las niñas y niños de entre 3 y 59 meses de edad sufren desnutrición crónica, y el porcentaje asciende hasta el 66%, entre las niñas y los niños indígenas. Cifras que aumentan cuando se producen fenómenos naturales como la erupción del volcán Fuego. Las columnas de ceniza de más de 6.000 metros de altura han provocado la evacuación de más de 3.000 personas. Las autoridades han confirmado 33 muertos y 46 heridos. El país también posee altos grados de violencia, resultado de un largo proceso de debilitamiento institucional, marginación y desigualdad. La criminalidad se refleja en el alto nivel de homicidios, con tasas medias superiores a los 30 homicidios por cada 100.000 habitantes, una de las tasas más altas a nivel global.  La respuesta de Plan International La erupción ha afectado principalmente a las comunidades que vivían en la ladera del volcán y entre las víctimas mortales hay menores de edad. Vivir cerca de los volcanes aumenta la vulnerabilidad de las personas, especialmente de los niños y niñas. Es imprescindible seguir trabajando para prevenir nuevos desastres y reducir los existentes aumentando la preparación para la respuesta, recuperación y el refuerzo de la resiliencia. “El trabajo de reconstrucción a partir de ahora es enorme, sobre todo si tenemos en cuenta que ya hay casi dos millones de personas afectadas y que Guatemala es uno de los países con tasas de desigualdad más altas de Latinoamérica y el Caribe”, explica Elisa Paz, coordinadora de Programas de Emergencia de Lago Chad y América Latina en Plan International España. “Lo principal en esta  fase de la emergencia es atender las necesidades básicas de las personas más  afectadas, incluyendo refugio y asistencia psicológica”, concluye.

SABER MÁS

La CME reivindica ante la AECID la importancia de la educación para acabar con la violencia

En estos momentos hay 75 millones de niños y niñas sin escolarizar debido a situaciones de conflicto y emergencias en 35 países del mundo. Las cuatro organizaciones que lideran la Coalición Española de la Campaña Mundial por la Educación (Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas y  Plan International) han destacado hoy ante el Director de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Luis Tejada Chacón, el papel fundamental de la educación para acabar con la intolerancia, la violencia y promover una cultura de paz, tal y como dice el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 4. La CME solicita medidas que garanticen el derecho a la educación en emergencias, así como la acogida y la protección efectiva de la población refugiada. El año 2017 ha sido especialmente trágico para los menores sirios, ya que fue el año con un mayor número de niños y niñas muertos desde el inicio del conflicto (910, un 50% más que en 2016); el inicio de 2018 no está siendo en absoluto esperanzador: debido al recrudecimiento del conflicto, ya han muerto o resultado heridos más de 1.000 niños y niñas. La vulneración del derecho a la educación de millones de niños, niñas y jóvenes que en muchas ocasiones dejan de asistir a la escuela por inseguridad y/o falta de recursos, además, impide que la educación cumpla su función como factor de paz y elemento de protección frente a la pobreza o la injusticia. Este mensaje fue transmitido durante la celebración del acto de clausura de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME), que se ha celebrado este año bajo el lema “La educación, el camino hacia la paz ¡Deja tu huella!”. Más de 40.000 personas, entre estudiantes, docentes y activistas, han participado este año en los actos de movilización celebrados en más de 30 ciudades españolas durante la SAME. Jaime Montalvo, presidente de Ayuda en Acción, ha agradecido a los niños, niñas, jóvenes y docentes “su compromiso constante con la Campaña Mundial por la Educación”, una coalición de organizaciones “que trabaja en más de 124 países para pedir a los Gobiernos que pongan las medidas necesarias para que ningún niño o niña se quede sin una buena educación allí donde viva”. “El encuentro de hoy tiene el doble objetivo de visibilizar el trabajo que realizamos a lo largo de todo el año en el marco de la Campaña, y facilitar la participación ciudadana en la vida política, especialmente la de los más jóvenes”, ha añadido. Concha López, directora general de Plan International, ha recordado la situación de los “75 millones de niños y niñas sin escolarizar en 35 países afectados por distintos tipos de crisis y emergencias”. De ellos, solo la mitad puede ir a la escuela primaria y sólo un 25% asiste al primer ciclo de secundaria. “No podemos dejar de recordar el caso de Siria –señaló– el país de origen de la mayoría de los nuevos desplazamientos en 2016”. Los menores representan el 51% del total de refugiados del mundo y “la educación es la principal herramienta para protegerlos frente a la violencia, dotándolos de espacios seguros no solo para el aprendizaje sino también para el juego, de manera que puedan desarrollar una vida social adecuada con otros niños y niñas de su edad”. En concreto las niñas “son más vulnerables a ser víctimas de trata, trabajo infantil, violencia sexual, mutilación genital femenina o matrimonio forzado”. Tanto es así, que “las niñas sin educación secundaria tienen cinco veces más probabilidades de ser obligadas a casarse que una niña con estudios”, ha recalcado. José María Faura, director general de Educo, ha recordado que estas peticiones no son “sólo” una demanda social y de las organizaciones de la sociedad civil, “sino un requisito imprescindible para que España pueda cumplir con la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”. Faura ha destacado la importancia de promover una cultura de la paz en nuestra propia comunidad educativa para poner freno a “situaciones como el acoso escolar o las manifestaciones de violencia en eventos deportivos infantiles”. Para ello, es necesario “apoyo institucional, de manera que los valores consagrados en la agenda de los ODS –tolerancia, diversidad, no-violencia y respeto a los derechos humanos– se incorporen a nuestro sistema educativo, tanto de manera transversal como mediante una asignatura específica de Educación para la Ciudadanía Global y el Desarrollo Sostenible en los currículos escolares”. Asimismo, ha pedido que se potencian mecanismos como los Grupos de alumnado mediador y la formación del profesorado en estas materias; medidas que harían necesario “recuperar la inversión en educación, al menos hasta situarse en la media de la OCDE (5% del PIB)”, concluyó. Ramón Almansa, director ejecutivo de Entreculturas, ha señalado que “es fundamental que se adopten las medidas necesarias para constituirnos como la comunidad de acogida que somos, ofreciendo protección efectiva a los refugiados más vulnerables, especialmente a los niños y niñas”. Para Almansa, la educación en emergencias debe convertirse en un “pilar fundamental” de la ayuda humanitaria española, en línea con las prácticas recientes de la comunidad internacional y de la UE, “que en 2016 dedicaron un 6% de su presupuesto en ayuda humanitaria a la educación en emergencia y que prevé incrementar este porcentaje hasta el 8% en 2018”. “No podemos dejar de reclamar que España recupere su papel como donante de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD)”, ha añadido, “de manera que en el año 2020, la AOD alcance el 0,4% de la Renta Nacional Bruta. “Además, se deben habilitar vías legales y seguras para la llegada de la población refugiada, en cumplimiento de nuestro compromisos internacionales en esta materia”.  Posteriormente, Marta Palacios docente del Colegio Compañía de María de Tudela (Navarra), Paula Cunchillos Royo y Gorka Fernández de Muniain Romero, alumnos del mismo centro y Andrea Cano Yuste y Jaime Sáez Rebollar, alumnos 3º ESO del IES Félix Rodríguez de la Fuente de Burgos han reivindicado medidas que garanticen el derecho a la educación de todos los niños y niñas, especialmente de aquellos que viven en situaciones de emergencia, conflicto o crisis humanitarias, como por ejemplo los niños y niñas refugiados. El acto lo clausuró el director de la AECID y posteriormente se realizó una foto de grupo.   El Director de AECID, Luis Tejada Chacón, ha clausurado el acto hablando de la implementación Agenda 2030: “Es un compromiso que España ha asumido al más alto nivel y en el que el Ministerio está muy implicado”. “Nuestro Ministro –ha añadido– preside el Grupo de Alto Nivel para esta Agenda, se ha nombrado a un Embajador en Misión Especial para la misma y se ha creado en esta legislatura una Dirección General de Políticas de Desarrollo Sostenible para apoyar su seguimiento”. Tejada también ha querido resaltar el papel de la AECID en la financiación del proyecto que lidera la Campaña en España. “Lo hemos financiado desde sus comienzos porque entendemos que la sensibilización de la ciudadanía sobre el Derecho a la Educación forma parte de nuestros objetivos, promoviendo políticas que aseguren este derecho, tanto a nivel global como local”. La Campaña Mundial por la Educación es una coalición internacional presente en más de 124 países, formada por ONG, sindicatos del entorno educativo, centros escolares y movimientos sociales de muy diverso signo que nos movilizamos para reclamar el cumplimiento íntegro de los compromisos internacionales firmados por los Gobiernos para garantizar el acceso a una educación gratuita, equitativa, de calidad para todas las personas del mundo.

SABER MÁS