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Llevamos una leona al Congreso para reclamar igualdad para las niñas

Coincidiendo con la conmemoración mañana del Día Internacional de la Niña, Plan International ha presentado en la Cámara Baja su nueva campaña global #GirlsGetEqual, que defiende la igualdad para las niñas en todo el mundo a través de la participación y el liderazgo del cambio de las niñas, y jóvenes. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, ha colocado hoy en la entrada del Congreso de los Diputados la estatua de una leona, junto a los emblemáticos leones, para mandar un mensaje a los representantes políticos: los símbolos y referentes también deben cambiar para conseguir la igualdad. La organización, que acaba de lanzar su campaña mundial #GirlsGetEqual en más de 50 países, reclama con este cambio de símbolo que las jóvenes sean vistas, escuchadas y valoradas en la sociedad en condiciones de igualdad.  “Estamos apoyando a las jóvenes en el camino hacia la igualdad. Queremos que las niñas en todo el mundo puedan ejercer su derecho a la educación, participar activamente en la sociedad y sentirse libres y seguras en las ciudades. Pedimos a los líderes políticos que se sumen al cambio, que tomen medidas que promuevan la participación activa y el liderazgo de las chicas y que las escuchen en la toma de decisiones a todos los niveles”, ha señalado Concha López, directora general de Plan International. La organización ha presentado hoy en la Cámara Baja la nueva campaña global por la igualdad de las niñas en un acto presidido por Ana Pastor, presidenta de la cámara, que ha contado con la participación de los portavoces de los grupos parlamentarios (PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos, ERC, PNV y Grupo Mixto); la directora general de Plan International, Concha López; la periodista Angie Rigueiro, moderadora del acto, un centenar de estudiantes del I.E.S. Gómez Moreno de Madrid y jóvenes adolescentes de España, Australia y Egipto, embajadoras de Plan International en sus países y defensoras de los derechos de las niñas. El acto, celebrado en la sala Ernest Lluch, se enmarca en el Día Internacional de la Niña, que se conmemora el próximo 11 de octubre a nivel global. “La Agenda 2030 es un compromiso para no dejar a nadie atrás, pero los derechos de millones de niñas en todo el mundo no se están teniendo en cuenta. Pedimos al Gobierno y todas las fuerzas parlamentarias que se comprometan a tomar medidas específicas para conseguir la igualdad de las jóvenes en temas como la educación, la seguridad o las oportunidades en el mercado laboral”, ha anunciado Concha López durante el acto. “Si la sociedad no es consciente ni conoce con exactitud las distintas barreras de género a las que diariamente se enfrentan las niñas y las adolescentes, es imposible que la situación de desigualdad cambie”. Si la sociedad no es consciente ni conoce con exactitud las distintas barreras de género a las que diariamente se enfrentan las niñas y las adolescentes, es imposible que la situación de desigualdad cambie El Objetivo de Desarrollo Sostenible 5.6 compromete a los gobiernos a asegurar “participación plena y efectiva e igualdad de oportunidades para el liderazgo en todos los niveles de la toma de decisiones en la vida política, económica y pública para 2030”. Ahora solo el 22% de los miembros de parlamentos en el mundo son mujeres, solo hay 14 mujeres como líderes de gobierno en el mundo y menos del 5% de las ciudades del mundo – donde la mayoría de las mujeres jóvenes y niñas crecerán y desarrollarán su vida – están dirigidas por mujeres. Para conseguir estos objetivos, son imprescindibles no sólo la creación de mecanismos de participación, la educación y la capacitación, sino también la existencia de referentes. Las niñas y las jóvenes necesitan ver que las mujeres lideran cualquier sector, desde la política hasta el sector empresarial, pasando por los medios de comunicación.  Según el último informe y el Índice de Género de los Objetivos de Desarrollo Sostenible lanzados en la última Asamblea General de Naciones Unidas por la plataforma Equal Measures 2030, en la que se integra Plan International, más de 600 expertos de 50 países señalan que no existen los datos necesarios para medir el progreso en torno a la igualdad de género y al paso que vamos ningún país va a alcanzar la igualdad en 2030.  Plan International trabaja programas dirigidos a defender los derechos de la infancia y la igualdad para las niñas desde su nacimiento hasta que alcanzan la edad adulta. Nuestros programas apoyan la participación, la incidencia y el liderazgo de las niñas y jóvenes en los procesos de toma de decisiones y buscan impulsar cambios y políticas que permitan alcanzar la igualdad de género a nivel local, nacional y global.

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El acoso callejero es un problema global

El acoso callejero, verbal y físico, es un problema diario y “normalizado” en ciudades de los cinco continentes, según revela el informe “(In)seguras en la ciudad: las experiencias diarias de niñas y mujeres jóvenes” de Plan International Por primera vez en la historia hay más niñas y mujeres jóvenes viviendo en ciudades que en zonas rurales. Las ciudades son lugares de grandes oportunidades, pero también de espacios donde las jóvenes sienten miedo, como muestra el informe “(In)seguras en la ciudad: las experiencias diarias de niñas y mujeres jóvenes”, que Plan International lanza a nivel mundial con motivo de la conmemoración este 11 de octubre del Día Internacional de la Niña.   El informe, que recoge las voces de adolescentes y jóvenes mujeres de Madrid, Kampala, Nueva Delhi, Lima y Sídney muestra como el acoso callejero en las ciudades es una situación diaria y “normalizada” que las adolescentes viven, en demasiadas ocasiones, “con resignación”.    Uno de los principales análisis que se desprende de los testimonios recogidos es que, hasta el más mínimo piropo no deseado conlleva permanentemente el riesgo de escalada a una situación más incómoda o directamente violenta. Esta sensación de incertidumbre genera inseguridad entre las niñas y las jóvenes.  El informe reporta casos de violencia de mayor o menor intensidad dependiendo del país y del tipo de entorno urbano. Mientras en Kampala las chicas en ocasiones temen por su vida, en ciudades más seguras como Madrid las quejas giran en torno al acoso verbal. No obstante, todas las chicas coinciden en señalar que la ciudad es menos segura para ellas que para los chicos. Pasan miedo cuando van solas y, cada una en su contexto, se ven obligadas a modificar sus comportamientos para protegerse. Las experiencias señaladas por las jóvenes en el informe internacional coinciden con las opiniones de 400 expertos de 22 ciudades de todo el mundo que Plan International ha entrevistado en una encuesta global sobre las ciudades más y menos seguras para ellas. En la encuesta, el 78% de los especialistas – pertenecientes a sectores de los derechos de la infancia, la igualdad de género y la planificación urbana- afirmaron que el riesgo de acoso sexual a las chicas en las ciudades es alto o muy alto. El 77% señaló que el acoso ocurre habitualmente en público.  Los resultados obtenidos en la herramienta Free to Be En abril de 2018 Plan International puso en marcha la iniciativa Free to Be, una plataforma web que durante dos meses ha permitido a niñas y mujeres jóvenes de Madrid, Kampala, Sídney, Lima y Nueva Delhi señalar en mapas online los lugares dónde se sentían más o menos seguras en sus ciudades y explicar, de forma anónima, el por qué. El informe “(In)seguras en las ciudades” recoge y analiza las respuestas de las cerca de 21.200 jóvenes de entre 16 y 30 años que han participado, la mayoría estudiantes. “La participación y las respuestas de las jóvenes ha superado todas nuestras expectativas. Que tantas chicas hayan querido utilizar Free to be demuestra que quieren ser escuchadas, que se den soluciones a sus problemas y ser parte activa de esa solución.”, señala Concha López, directora general de Plan International.  Gege, una de las jóvenes activistas involucradas en el diseño de la herramienta Free to Be asegura que este proyecto ha sido crucial porque le ha permitido “escuchar las historias de miles de chicas en varias ciudades del mundo que han vivido experiencias de acoso callejero como yo a diario. Me he dado cuenta de que somos muchas, no estamos solas y que tiene que haber un cambio”.  Me he dado cuenta de que somos muchas, no estamos solas y que tiene que haber un cambio.  En todas las ciudades las jóvenes aseguraron vivir diariamente con algún grado de miedo. Así, las chicas se han sentido más motivadas a reportar experiencias cuando se sentían inseguras e incómodas que a señalar puntos positivos. También la mayoría de los 9.292 comentarios son negativos.  Uno de los principales y más preocupantes resultados del informe es la normalización del acoso por parte de la sociedad. En todas las ciudades las jóvenes sienten que es un problema minimizado, y que, especialmente el verbal, no es considerado como una agresión. Como resultado las jóvenes adoptaron los mismos mecanismos de defensa en todas las ciudades del estudio: tras una situación de acoso el 40% evitó volver a pasar sola por el lugar, algunas nunca vuelven al sitio y, las menos llegaron a dejar los estudios o el trabajo a raíz de una experiencia de acoso.  A excepción de Kampala, donde las jóvenes asocian mayoritariamente la inseguridad en la ciudad a la posibilidad del robo, la mayoría de las chicas la asocia el miedo al acoso sexual y perciben que son acosadas por ser mujeres y jóvenes. Para el 78% de las chicas de Nueva Dehli, por ejemplo, la discriminación de género está en la raíz del acoso en la ciudad.  En general el acoso no se denuncia. Apenas el 10% de las jóvenes se animan a acudir a las autoridades y cuando esto ocurre la respuesta es mínima o nula. Muchas formas de acoso no están tipificadas como delito en la mayoría de los países. El informe sobre Madrid El próximo 31 de octubre, día Internacional de las Ciudades, Plan International presentará los resultados detallados y ampliados de los datos de Madrid, junto con estudios de caso y opiniones de expertos consultados por la organización. El programa Safer Cities de Plan International  La iniciativa Free to Be forma parte del programa Safer Cities que Plan International desarrolla actualmente en Nueva Delhi (India), Hanoi (Vietnam), El Cairo (Egipto), Kampala (Uganda), Nairobi (Kenia), Lima (Perú), San Francisco (Paraguay) y Honiara (Islas Solomon), en asociación con ONU Hábitat y Women in Cities International.  El objetivo global del programa es promover la construcción de ciudades seguras e inclusivas para las chicas de entre 13 y 18 años. El programa pone foco en mejorar el acceso a los espacios públicos, aumentar la participación de las jóvenes en el desarrollo urbano y el gobierno de la ciudad, además de facilitar su movilidad en la ciudad.

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La protección de los niños y niñas afectados por el terremoto y tsunami en Indonesia debe ser una prioridad

Un equipo de Plan International Indonesia se ha desplazado a la zona para evaluar las necesidades de los afectados, que superan el millón de personas, con especial atención a las niñas, niños y adolescentes. Plan International, organización humanitaria que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, alerta de que las necesidades de las niñas, niños y adolescentes afectados por el devastador terremoto que golpeó Indonesia el pasado viernes deben ser la prioridad en la respuesta a la emergencia.  Al menos 1234 personas han muerto, 799 han resultado heridas graves y más de un millón se han visto afectadas por el terremoto de 7.4 en la escala Richter y el posterior tsunami que arrasó el distrito de Donggala y la ciudad de Palu en la isla Célebes el viernes 28 de septiembre, según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia.  Tras la destrucción de sus hogares y después de las más de 200 réplicas que se han registrado y que siguen provocando un miedo e incertidumbre generalizados, es vital que las niñas y niños reciban el apoyo necesario para afrontar este desastre, asegura la organización.  “El terremoto ha destrozado las vidas de las niñas y niños afectados”, afirma Dini Widiastuti, director ejecutivo de Yayasan Plan International Indonesia, ONG local afiliada a Plan International. “Ahora mismo están extremadamente asustados. Las réplicas siguen sacudiendo toda la zona y continúan dañando los edificios, por lo que hay muchas personas viviendo a la intemperie que además no tienen forma de protegerse de nuevos derrumbes”.  Ahora mismo están extremadamente asustados. Las réplicas siguen sacudiendo toda la zona y continúan dañando los edificios, por lo que hay muchas personas viviendo a la intemperie que además no tienen forma de protegerse de nuevos derrumbes “En este punto, hay muchas niñas y niños que han quedado separados de sus familias en medio del caos, y son los que más necesidad de apoyo y refugio tienen”, ha asegurado Concha López, directora general de Plan International España. “Además de las necesidades de agua, comida y techo, es vital priorizar la protección de la infancia en la respuesta a la emergencia, para poder brindar la asistencia adecuada a las niñas, niños y adolescentes, con especial atención hacia las embarazadas y las madres lactantes, y que puedan recuperar normalidad en sus vidas lo antes posible”.  El acceso a las islas está muy restringido debido a los daños causados en el aeropuerto y la destrucción de las principales carreteras. El equipo de respuesta en emergencias de Plan International salió de Yakarta hacia la isla Célebes el lunes 1 de octubre a primera hora local para llevar a cabo un primer análisis de las necesidades y participar en la coordinación de la respuesta junto con el Gobierno, sus socios locales y otras organizaciones humanitarias.  La organización dispone de materiales de primera necesidad, como kits de higiene, carpas, mantas y suministros escolares, en sus almacenes de Yakarta, listos para ser enviados en cuanto finalice el primer análisis de necesidades de los afectados.  Plan International trabaja en Indonesia desde 1969 junto a otras organizaciones y lleva a cabo programas en varias zonas del país a través de socios locales. Tiene experiencia en la respuesta a emergencias anteriores como el terremoto de Aceh de 2016 y el reciente sismo de Lombok en 2018. 

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Nace una herramienta para analizar el avance en igualdad de género país por país

Equal Measures 2030, alianza global entre la sociedad civil y el sector privado que tiene como objetivo utilizar datos y evidencias científicas para conseguir cambios políticos, ha creado un Índice de Género de los ODS para analizar con cifras reales el avance hacia la igualdad de las mujeres en todo el mundo. El Índice de Género de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Equal Mesures 2030 (EM2030), que ha sido presentado esta semana en Nueva York durante la celebración de la 73º Asamblea General de Naciones Unidas, es una nueva herramienta para medir del progreso en materia de igualdad de género, por países, de los puntos establecidos en la Agenda 2030.  Desarrollado en colaboración con la sociedad civil y el sector privado, el índice de Género de los ODS responde a la necesidad, expresada por los propios defensores y defensoras de la igualdad de género, de contar con datos reales y desagregados por edad y género sobre la situación de las chicas y las mujeres en cada país. Según una encuesta realizada a 613 expertos de 50 países, NO será posible lograr los objetivos marcados en los ODS para mujeres y niñas sin datos específicos que permitan medir el avance. En esta primera fase del proyecto, el Índice de Género de los ODS de EM2030, recoge datos de seis países de América Latina, Asia y África. En conjunto, la población de mujeres jóvenes y adultas de El Salvador, Colombia, India, Indonesia, Kenia y Senegal representa el 22% de la población mundial, por lo que el progreso en materia de género que se realice en estos países resultará fundamental para la consecución de los ODS. “Si observamos los avances a realizar en igualdad de género señalados por los ODS vemos que hay una enorme diferencia entre países. Ninguno de los seis analizados consigue destacar en todas y cada una de las variables y cada uno tiene sus propios retos. Por eso, es necesario una nueva herramienta que permita hacer un seguimiento real de los avances o retrocesos”, explica Alison Holder, directora de EM2030.   “Al paso que vamos ningún país va a alcanzar la igualdad en 2030. De hecho, incluso España ha perdido el indicador verde en igualdad de género. Para poder avanzar necesitamos datos fiables y de diversas fuentes. No nos podemos quedar solo con las cifras habituales y las oficiales porque muchas veces no contemplan realidades que afectan a las niñas, como, por ejemplo, los porcentajes de matrimonio infantil o de participación en política. Si la información no está completa no se podrán hacer políticas efectivas y los ODS se quedarán en una mera promesa”, recalca Emilia Sánchez, directora de Incidencia política de Plan International.  Al paso que vamos ningún país va a alcanzar la igualdad en 2030. De hecho, incluso España ha perdido el indicador verde en igualdad de género.  La mitad de los datos del Índice de Género EM2030 están extraídos de indicadores oficiales de los ODS. La otra mitad se complementa a través de diferentes fuentes como informes temáticos o regionales elaborados recientemente por organizaciones no-gubernamentales y organismos transnacionales.   El índice trata de ir más allá de las categorías recogidas en el ODS 5 (igualdad de género), incluyendo datos de temáticas no reconocidas habitualmente como “de género”, como el impacto del cambio climático, energía y gasto público en la vida diaria de niñas y mujeres.  El Índice de Género de los ODS de EM2030 está alojado en el Centro de Información de Defensores y Defensoras (Gender Advocates Data Hub), una plataforma digital de libre acceso que, además de datos, incluye casos de estudio así como herramientas específicas para poder medir y comprender la igualdad de género desde una perspectiva global. La nueva herramienta ofrece datos de género en relación con la educación, el empoderamiento económico, el cambio climático, los presupuestos públicos y la representatividad de jóvenes y mujeres en altos cargos políticos, entre otros aspectos.        Este año, la alianza EM2030 y la firma de investigación de mercados Ipso, han llevado a cabo una encuesta a más de 600 actuvistas de la igualdad de género de 50 países, incluido España, en torno al progreso en la igualdad de género, la falta de datos y con la consecución de los ODS en general.    Los resultados del estudio muestran que el 89% de las personas encuestadas cree que no será posible lograr los objetivos marcados en los ODS para mujeres jóvenes y adultas sin datos específicos. Al mismo tiempo el 91% cree que la obtención de datos que afectan directamente a la vida de las chicas y las mujeres no es una prioridad para los gobiernos. 

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Violencia, hambre y abusos sexuales: así describen las adolescentes del Lago Chad su día a día

Una de cada cinco jóvenes entrevistadas (21,2%) fue golpeada en el último mes: el 60% de las veces la violencia se produjo dentro del hogar. El 57,4% de las encuestadas fueron casadas entre los 14 y los 15 años. “Su familia la casó con su violador”. “Nos vamos a la cama con hambre”. “Su novio la engañó y la prostituyó para ganar dinero”. Estos son solo algunos de los testimonios de las 449 chicas de entre 10 y 19 años que han sido entrevistadas por Plan International para el informe ‘Adolescentes en Emergencias: Voces de Lago Chad’. Se trata del primer estudio que documenta y analiza el miedo y la violencia que sufren las chicas en Lago Chad y deja datos tan preocupantes como que una de cada cinco jóvenes entrevistadas (21,2%) fue golpeada en el último mes, que el 57,4% de las encuestadas fueron casadas entre los 14 y los 15 años o que el 62% de las chicas entrevistadas se acostaron con hambre al menos una vez durante el último mes por falta de alimentos. La investigación demuestra los innumerables abusos y violencia que sufren las niñas en la cuenca del lago Chad. Muchas no solo corren el riesgo de ser objeto de secuestro y violencia sexual cuando salen de casa, sino que también se enfrentan a esta amenaza dentro de su hogar. La situación es especialmente difícil para las niñas que se han separado de sus familias y se encuentran solas. Estas jóvenes viven y trabajan como empleadas domésticas en otros hogares. Varias de las niñas entrevistadas hablaron de cómo muchas chicas eran violadas por sus empleadores.    Más allá del estudio, también sabemos que las chicas secuestradas por Boko Haram están muy expuestas al matrimonio forzado y violencia física y sexual, que deriva en numerosas ocasiones en embarazo adolescente. Para aquellas que logran escapar, la vida no es mejor, ya que se enfrentan al estigma y el rechazo de sus familias y además ven limitado el acceso a los servicios básicos de salud y educación.  El informe se ha presentado este 13 de septiembre en Nigeria, en un evento que ha contado con la presencia de Concha López, directora general de Plan International en España, Hussaini Abdu, director general de Plan International Nigeria, miembros del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) y miembros del Ministerio de Asuntos de la Mujer y Desarrollo Social de Nigeria. “Este informe confirma la necesidad urgente de crear programas con los que defender los derechos de las niñas y abordar de manera efectiva sus necesidades específicas, por edad y género. Desde Plan International pedimos a las instituciones públicas y sociales que doten de fondos suficientes los planes para proteger a las niñas atrapadas en esta crisis, quienes están altamente expuestas a la violencia”, afirma Concha López, directora general de Plan International España. Una de cada cinco jóvenes entrevistadas (21,2%) fue golpeada en el último mes: el 60% de las veces la violencia se produjo dentro del hogar Rechazadas por sus familias tras su secuestro a manos de Boko Haram, y sin ningún tipo de apoyo, muchas niñas se ven obligadas a tener sexo de supervivencia a cambio de comida para mantenerse a sí mismas y a sus hijos. “No podemos permitir que las jóvenes que han logrado sobrevivir a innumerables atrocidades se encuentren solas y sin ayuda”, incide Hussaini Abdu, director general de Plan International Nigeria. En la investigación, las adolescentes manifestaron su enorme de deseo de tener una educación, pero explicaron que a menudo no pueden continuar en la escuela secundaria por verse obligadas a casarse o a trabajar. Las entrevistadas también señalaron que el matrimonio infantil ha aumentado desde la crisis humanitaria y que ahora la edad más común para contraer matrimonio son los 14 o los 15 años. Las familias casan a sus hijas para reducir su carga financiera, pero esta práctica perjudicial conduce a una espiral de violencia y abuso para las niñas.  La crisis ha multiplicado y exacerbado los riesgos de todas las formas de violencia y violaciones de los derechos humanos de las niñas. Su acceso a la educación está siendo gravemente restringido, sus esperanzas y sueños para el futuro están siendo destruidos.  Plan International pide que se realicen esfuerzos específicos para abordar el matrimonio infantil, precoz y forzado en la región, así como los pasos que se deben seguir para abordar las normas sociales y la discriminación relacionada con la edad y el género, que son las causas y los factores fundamentales de las violaciones de los derechos humanos experimentadas por las adolescentes.

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La igualdad de género, una asignatura pendiente

¿Aprueban los y las jóvenes españoles en igualdad? Con motivo de la “vuelta al cole” queremos responder a esta pregunta llevando a cabo un sencillo experimento social. Educar en y sobre igualdad es la base para un futuro donde las niñas y jóvenes del mundo puedan aprender, decidir, liderar y prosperar. Con motivo de la “vuelta al cole” hemos sometido a un grupo de jóvenes voluntarios de entre 16 y 19 años al primer “examen” del ciclo escolar, para conocer de primera mano su opinión sobre los roles de género y la discriminación que sufren las chicas adolescentes. Los y las chicas han hecho un test sobre igualdad en el que han tenido que responder a preguntas como: ¿Por qué crees que se sigue diciendo “mujer tenías que ser” cuando una mujer conduce?, o ¿pueden ser igual de buenos los chicos y chicas en un mismo deporte?  El vídeo pretende concienciar y visibilizar sobre una de las asignaturas pendientes que tiene la sociedad: la igualdad. Según el informe ‘Objetivo Perdido: cambiando creencias y comportamientos para lograr la igualdad de género’, presentado por Plan International este año en el Foro Económico Mundial, ningún país del mundo, ni siquiera los que tienen las leyes más avanzadas, lograrán alcanzar la igualdad de género en 2030, tal como prevén los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).      España ha logrado avances importantes desde la aprobación de la Ley de Igualdad del año 2007 y figura en el puesto 24 de los 144 países clasificados por el Foro Económico Mundial en materia de igualdad (2017). Sin embargo, se sitúa por detrás de países como Ruanda, Nicaragua, Filipinas, Namibia o Bolivia. Además, España ha perdido recientemente el único indicador verde (nivel aprobado) con el que contaba para cumplir los ODS, que es precisamente cumplir en materia de igualdad de género. Las mujeres y las jóvenes españolas ganan de media un 23,50 % menos que los hombres y ocupan sólo un 25% de los puestos directivos, según datos del Foro Económico Mundial. Las mujeres representan un 12,3 % de los miembros de los consejos de administración de las principales empresas que cotizan en la bolsa española. Esta proporción está por debajo de la media de la UE (15,8 %). En Plan International lideramos programas dirigidos a defender los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas desde su nacimiento hasta que alcanzan la edad adulta. Nuestros programas hacen partícipes a las niñas y jóvenes en los procesos de toma de decisiones e impulsan cambios y políticas que permitan alcanzar la igualdad de género a nivel local, nacional y global. Aún hay 130 millones de niñas fuera de la escuela Plan International, organización que defiende los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, recuerda que aún hoy 130 millones de niñas en todo el mundo no van al colegio. Los actuales roles de género impactan directamente en su vida, haciendo que sean las primeras de la familia en dejar los estudios, se vean obligadas a un matrimonio temprano forzado y acaben siendo madres cuando aún ni siquiera han dejado de ser niñas. En situaciones de emergencia o conflicto las niñas tienen 2,5 más probabilidades de quedarse fuera de la escuela que los niños.  Las mujeres y las jóvenes españolas ganan de media un 23,50 % menos que los hombres y ocupan sólo un 25% de los puestos directivos Actualmente Sudán del Sur es el país del mundo que tiene la tasa más alta de abandono escolar -en educación primaria-, donde uno de cada dos menores no está escolarizado, y ostenta el mayor índice de niñas fuera de la escuela (76%), seguido por Afganistán (55%) y Chad (53%). Plan International desarrolla proyectos asistencia humanitaria en alimentación, protección infantil y educación en emergencias en Sudán del Sur, para garantizar los derechos de la infancia. “Si la sociedad no es consciente ni conoce con exactitud las distintas barreras de género a las que diariamente se enfrentan las niñas y las adolescentes, es imposible que la situación de desigualdad cambie. Para lograr la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, y en especial el Objetivo 4 (educación) y el Objetivo 5 (igualdad de género), es imprescindible contar con datos reales desagregados por edad y género”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. En Plan International trabajamos alineados con la promesa de Naciones Unidas para 2030, recogida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible: lograr la igualdad de género y el acceso a la educación para las niñas. Dar visibilidad a los distintos problemas que impiden que las niñas del mundo puedan ejercer sus derechos es fundamental para que se puedan cumplir la Agenda 2030.   Para paliar la falta de datos reales y desagregados de género, en 2016, Plan International impulsó la creación de la plataforma Equal Measures 2030, una alianza global entre el sector privado y distintas organizaciones de la sociedad civil que trabaja en la creación del primer índice mundial de datos sobre niñas y adolescentes. La plataforma, que tiene previsto su lanzamiento en 2019, ofrecerá de forma abierta y gratuita, cifras precisas sobre acceso a la educación, matrimonio infantil, empleo, violencia física y sexual –entre otros temas- de las niñas y adolescentes en los diferentes países.  

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El proyecto mundial ‘Write Her Future’ ayudará a 40 mujeres con analfabetismo funcional en España

En España, la iniciativa arranca con un programa de formación a mujeres de entre 16 y 21 años en situación de fracaso escolar que no han concluido la ESO y con dificultades de lectoescritura El analfabetismo en España tiene cara de mujer. De las 656.000 personas que en 2017 no sabían leer ni escribir, dos tercios son mujeres, según el Instituto Nacional de Estadística. Una cifra que se queda corta en el caso del analfabetismo funcional, es decir, de la incapacidad para utilizar la lectura, escritura y cálculo de forma eficiente en las situaciones habituales de la vida. Un problema que impide a muchas mujeres jóvenes un buen desarrollo de su vida adulta pero que permanece invisible en nuestra sociedad.  Para poner de relieve esta causa, Lancôme, primera marca de belleza de lujo perteneciente al Grupo L’Oréal, lanza en España en colaboración con la organización Plan International, el programa Write Her Future con el objetivo de asegurar un nivel de alfabetización funcional adecuado a las jóvenes con mayor riesgo de exclusión, para garantizar que puedan aprender, liderar, decidir y prosperar en sus vidas, así como incorporarse al mercado laboral. El proyecto se enmarca dentro del compromiso de sostenibilidad de L’Oréal de cara a 2020, Sharing Beauty With All. El programa comienza en España con el apoyo a 40 mujeres, de entre 16 y 21 años que no han terminado la ESO, con dificultades de lecto-escritura, comprensión y comunicación y que actualmente acuden a las Unidades de Formación e Inserción Laboral (UFIL) de la Comunidad de Madrid para aprender un oficio y una formación básica. Los cursos, de 40 horas de formación, incluyen talleres en grupo, tutorías personales y una evaluación continua, con el acompañamiento de expertos en todo momento. “Mejorar sus capacidades de comunicación ofrece a estas jóvenes más oportunidades a la hora de encontrar un empleo, gestionar su independencia económica y, ganar en autoestima para afrontar los desafíos de la vida adulta”, señala Concha López, directora general de Plan International en España. Un proyecto de alcance mundial El analfabetismo afecta a 76 millones de mujeres jóvenes -entre 14 y 25 años- de todo el mundo, según la UNESCO. Y el analfabetismo está íntimamente ligado con la pobreza. Por esta razón, Lancôme se ha unido a la ONG CARE, en este proyecto, en el que destinarán dos millones de euros en los próximos cinco años para la realización de proyectos en países desarrollados y en vías de desarrollo, y que alcanzará a 8.000 beneficiarias directas y 40.000 beneficiarios indirectos. “Write her Future nos permitirá llevar más lejos nuestro compromiso de marca, al apoyar a aquellas mujeres cuya independencia se ve más amenazada, además de concienciar respecto a esta causa y acabar con el tabú que rodea al analfabetismo”, afirma Baptiste Beau, director de Lancôme en España.  Iniciado en Marruecos, Tailandia y Guatemala, el programa se está lanzando de forma simultánea en diversos países europeos como Francia, Italia, Alemania y el Reino Unido, además de en España. En Marruecos, por ejemplo, el objetivo es reducir el fracaso escolar al facilitar que las madres jóvenes participen en la educación de sus hijos; en Tailandia mujeres de comunidades aborígenes aprenden y leen el idioma Thai para así ganar independencia y prosperar en la sociedad tailandesa. Y en Guatemala se trata de un programa de lucha contra el analfabetismo para que las mujeres indígenas tengan acceso a la información y conozcan y ejerciten sus derechos para que puedan participar activamente en la vida pública.

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Las niñas y adolescentes rohingya: "Juntas somos más fuertes"

El estudio ‘Adolescentes en Emergencias: Voces de Bangladés’ de Plan International, recoge testimonios de las jóvenes que tuvieron que huir de la violencia de Myanmar. Un año después de la gran crisis migratoria de los rohingya, casi 400.000 niñas y niños están viviendo en el campamento de refugiados más grande del mundo, en Cox’s Bazar, Bangladés. Las niñas y adolescentes, la población que más riesgo tiene de sufrir violencia, abusos, tráfico de personas o matrimonio infantil, ha encontrado en los Espacios Amigos para la Infancia de Plan International un lugar en el que conocer a otras jóvenes, aprender a defenderse y recibir apoyo. “Nos hacemos amigas de las chicas nuevas que llegan al campamento y compartimos con ellas la comida y la ropa que tenemos”, dice Showkat Atu. “Hemos descubierto que juntas somos más fuertes y tenemos menos miedo”, cuenta Mustakima. Muchas jóvenes están solas, bien porque perdieron a sus familias por culpa de la violencia vivida en Myanmar, bien porque han perdido el contacto con sus padres durante el trayecto. En los espacios seguros pueden hablar sobre aquello que les preocupa, especialmente sobre la violencia y los abusos que muchas han sufrido y encontrar apoyo. La amistad es vital en las crisis humanitarias. El estudio ‘Adolescentes en Emergencias: Voces de Bangladés’, desarrollado por Plan International, ha demostrado que las niñas en situaciones de emergencia con redes fuertes de apoyo, como su familia o sus amigos y amigas, hacen frente a su situación mucho mejor que las que no la tienen. Al pasar tiempo con personas de su misma edad, que tienen sus mismos sueños e inquietudes, se construyen relaciones personales que hacen que las niñas se sientan más fuertes y seguras. Roshida (12), Sayeka, (12) y Afo Unosrr (12) son amigas desde agosto de 2017 y han creado un comité de bienvenida para las chicas nuevas que llegan al campamento. “Fueron muy amables conmigo y como yo no tenía comida compartieron conmigo la suya“, cuenta Roshida. ‘Adolescentes en Emergencias: Voces de Bangladés’  Plan International ha querido conocer los problemas, retos y aspiraciones de las niñas y adolescentes en Cox’s Bazar a través de encuestas directas. El proceso de hablar directamente con ellas se ha revelado complicado y limitado ya que por cuestiones de protección y códigos culturales y sociales las familias mantienen a las jóvenes recluidas en las tiendas la mayor parte del día. “Si las jóvenes y sus problemas permanecen invisibles para la comunidad internacional la respuesta humanitaria seguirá sin reconocer ni atender sus necesidades concretas”, apunta Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International.  Las niñas en situaciones de emergencia con redes fuertes de apoyo, como su familia o sus amigos y amigas, hacen frente a su situación mucho mejor que las que no la tienen El estudio ‘Adolescentes en Emergencias: Voces de Bangladés’ también revela la falta de movilidad y el acceso a la comida como algunos de los principales problemas que enfrentan las jóvenes asentadas en Bangladés. Muchas jóvenes encuestadas mostraron su preocupación por la potabilidad del agua de los pozos instalados bajo la presión de los primeros meses de la emergencia y su lejanía, que las obliga a tener que subir y bajar zonas escarpadas y alejadas de las tiendas.  Un año después de haberse visto obligadas a huir de Myanmar, las niñas y adolescentes rohingya afirman estar más seguras en el campamento que en su país, pero muchas dicen sentirse muy limitadas a la hora de moverse libremente por él. También se muestran desilusionadas por la falta de acceso a la educación y las malas condiciones, el hacinamiento y la falta de privacidad de las tiendas en las que viven y en las que permanecen muchas horas al día. El 97% de las encuestadas aseguraron estar encargadas del trabajo doméstico y solo un 28% recibir algún tipo de educación. Un 21% de las encuestadas viven acogidas por adultos con los que no tienen relación directa. “La situación en la que viven es especialmente difícil para las adolescentes embarazadas y las que han perdido o se han visto forzadas a vivir separadas de sus familias”, añade Emilia Sánchez. La salud y la seguridad alimentaria también preocupan a las jóvenes, que, aseguran que si bien ha mejorado la calidad de la comida sigue sin ser suficiente cantidad para cubrir las necesidades diarias. Algunas de las encuestadas apuntaron la necesidad de crear espacios seguros para ellas en los puntos de distribución, ya que muchas veces son ellas las encargadas de tener que recoger las raciones para toda la familia.  La escasa atención sanitaria, la lejanía y su elevado coste también preocupa a las jóvenes roghinya, que reclaman además, atención psicológica. Un elevado número relata experiencias traumáticas durante su huida a Bangladés. “Quemaron mi casa y mataron a mis hermanos. Tuve que huir para poder salvar la vida”, cuenta una joven de 19 años.   La respuesta de Plan International Plan International está centrado su respuesta humanitaria en apoyar especialmente a las niñas y adolescentes, conociendo de primera mano cuáles son sus necesidades específicas. La organización les proporciona no solo kits de emergencia, sino también kits de dignidad que, entre otros elementos, incluye peines, pañuelos para cubrirse, chanclas y ropa interior.  La organización sigue proporcionando apoyo psicológico a las niñas y niños en sus Espacios Amigos para la Infancia y también está creando otros específicos para las adolescentes en los que puedan hablar libremente de los problemas a los que tienen que enfrentarse en los campamentos.

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Las niñas y adolescentes, las más vulnerables y discriminadas en las emergencias

En situaciones de emergencia humanitaria, la infancia, pero especialmente las niñas y las adolescentes, corren un alto riesgo de contraer enfermedades o convertirse en víctimas de tráfico infantil, violencia y abusos sexuales. Invisibles. Discriminadas. Olvidadas. Así se sienten millones de niñas y adolescentes cuando se produce una emergencia. Por cuestiones de sexo y edad, las jóvenes engloban la población más vulnerable durante las crisis y, sin embargo, sus necesidades específicas y los numerosos riesgos a los que están expuestas pasan desapercibidos en los planes de ayuda humanitaria.  “Con motivo del Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, pedimos a Michelle Bachelet, recién nombrada Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, un liderazgo firme para defender los derechos de las niñas y adolescentes, que sufren los más terribles abusos de derechos humanos”, apunta Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “Es imprescindible que las instituciones públicas y sociales doten de fondos suficientes los planes de ayuda humanitaria y que incluyan un enfoque de género y edad para atender las necesidades de las jóvenes adolescentes y hacer frente a los numerosos riesgos a los que están expuestas durante las crisis”, continúa Sánchez. En contextos de emergencia, cuando las niñas tienen su primera menstruación, aparece el riesgo de embarazo, de matrimonio temprano forzado o aumenta el  peligro de violencia física y, en especial, sexual. “Muchas adolescentes sienten miedo, se aíslan o, si han sufrido algún tipo de abuso, no lo cuentan. En otras ocasiones, se las utiliza como instrumento de guerra y sufren grandes traumas psicológicos”, explica Elisa Paz, coordinadora de Programas en el Oeste de África y América Latina de Plan International. “Nuestra respuesta habitual en emergencias es crear ‘Espacios Amigos de la Infancia’ para que niños, niñas y adolescentes puedan recuperar la normalidad, jugar, interactuar e iniciar un proceso de recuperación psicológica. En situaciones de emergencia, las estructuras sociales se derrumban, las adolescentes pierden sus espacios de referencia y el contacto con sus padres que tan importantes son en esta etapa de la vida. Las familias tienen tanto miedo de que las puedan atacar o que queden embarazadas que las encierran o limitan sus movimientos. Por esa razón, Plan International está impulsando la creación de espacios dedicados exclusivamente a las jóvenes”, continúa Elisa Paz. La protección, educación y seguridad de la infancia y la juventud en emergencias es una prioridad para la organización. Plan International siempre tiene en cuenta las particularidades de las niñas y adolescentes, dotándolas de kits para hacer frente a la menstruación o de kits de dignidad que, entre otros elementos, incluye peines, pañuelos para cubrirse, chanclas y ropa interior.  En contextos de emergencia, cuando las niñas tienen su primera menstruación, aparece el riesgo de embarazo, de matrimonio temprano forzado o aumenta el  peligro de violencia física y, en especial, sexual El trabajo de Plan International en emergencias Respondemos a las emergencias desde el primer momento hasta la fase de reconstrucción, y distribuimos paquetes de alimentos, agua, higiene y refugio entre los afectados.  Apoyamos a las comunidades de forma efectiva y centramos nuestros esfuerzos en la protección infantil, física y psicológica, y en restablecer el sistema educativo en las áreas afectadas. Trabajamos a medio y largo plazo con la puesta en marcha de ‘Espacios Amigos de la Infancia’,  lugares en los que niñas, niños y adolescentes están seguros mientras desarrollan actividades educativas, lúdicas, deportivas y artísticas para recuperar la normalidad en sus vidas y recibir apoyo.

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Plan International y la AD de Alcorcón se unen contra la pobreza infantil y la desigualdad

La AD Alcorcón lucirá en una de las mangas de la primera y segunda equipación el logo de Plan International y desarrollará una serie de acciones sociales con el fin de que la atención que acapara al fútbol sirva como vehículo para la difusión de los planes de acción de nuestro nuevo colaborador. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, y la AD Alcorcón, club de fútbol comprometido socialmente, se unen para luchar contra la pobreza infantil y para conseguir la igualdad. Así, la entidad futbolística será altavoz, y proporcionará ayuda y apoyo a la organización internacional. La AD Alcorcón lucirá en una de las mangas de la primera y segunda equipación el logo de Plan International y desarrollará una serie de acciones sociales con el fin de que la atención que acapara al fútbol sirva como vehículo para la difusión de los planes de acción de nuestro nuevo colaborador. Así, además de la cesión gratuita de publicidad en el Municipal de Santo Domingo y de la visibilidad en nuestra ropa de trabajo; la AD Alcorcón y Plan Internacional trabajarán mano a mano para el desarrollo de actos y eventos conjuntos como, por ejemplo, acciones en colegios para concienciar desde la infancia de la importancia de la igualdad, el respeto y la ayuda al prójimo; presencia en los días de partido con un stand para concienciar a nuestra masa social de la importancia de su colaboración para la construcción de un mundo mejor y trabajo con nuestro fútbol base para que los jugadores crezcan, no sólo como futbolistas, sino también tengan un desarrollo humano completo. El presidente de la AD Alcorcón, D. Ignacio Legido, afirma que esta asociación “cuadra perfectamente con la filosofía de nuestra entidad; un Club colaborativo, que ayuda siempre que puede en la difusión de causas sociales y al lado de una gran organización como Plan International que realiza un trabajo impecable y de vital importancia para la construcción de un mundo mejor”. Desde Plan International, esperamos y deseamos que esta unión sea por muchos años y consiga todos los objetivos marcados. En los próximos días, se presentará esta nueva alianza en las instalaciones del Municipal de Santo Domingo. 

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Refugio y apoyo psicológico a niñas y niños tras el terremoto de Lombok

Miles de niñas y niños están solos, bien porque sus familiares han fallecido o bien porque han perdido el contacto durante la emergencia, esto los coloca en una situación de mayor vulnerabilidad. Plan International, organización que trabaja por los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, está brindando apoyo psicológico, refugio y agua potable a las niñas y niños afectados por el terremoto en la isla de Lombok, Indonesia, que ha dejado 259 fallecidos, 1.033 personas gravemente heridas y más de 270.000 personas desplazadas, según los últimos datos de las autoridades locales. El equipo de Plan International en terreno alerta del impacto psicológico en las niñas y niños; muchos continúan con ansiedad y miedo tras el terremoto. La organización está centrando sus esfuerzos en la protección infantil, física y psicológica, y en restablecer el sistema educativo en las áreas afectadas. Plan International va a proporcionar educación en emergencias en norte y el oeste de Lombok, donde muchas de las escuelas se han derrumbado. “Las niñas y niños no tienen dónde refugiarse porque las escuelas están cerradas, están viviendo a la intemperie y existen indicios de que empiezan a aumentar las enfermedades respiratorias”, cuenta Dini Widiastuti de Plan International Indonesia. “La situación continúa siendo crítica. Miles de niñas y niños están solos, bien porque sus familiares han fallecido o bien porque han perdido el contacto con sus padres durante la emergencia. Esto hace que los riesgos aumenten para ellos”, añade. La amplia experiencia de Plan International en emergencias permite indicar que las niñas,  las adolescentes y las mujeres son las que más sufren el impacto de estas crisis y, por ello, nuestra respuesta humanitaria siempre es sensible a sus necesidades específicas. “Cuando se producen catástrofes de esta magnitud, las niñas están enormemente expuestas a la violencia física y sexual, el tráfico de personas o el matrimonio infantil”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International.  Plan International va a proporcionar educación en emergencias en norte y el oeste de Lombok, donde muchas de las escuelas se han derrumbado. “Nuestro equipo en terreno nos informa que la zona sigue sin suministro de agua y electricidad, lo que hace que también aumente tanto el riesgo de contraer enfermedades por la falta de agua potable, como la inseguridad ante la falta de luz”, continúa. Plan International desplegó un equipo de evaluación inicial tras el primer seísmo, el pasado 31 de julio. Desde entonces, la organización está coordinando su respuesta con la Agencia Nacional de Desastres y las Fuerzas Armadas de Indonesia. La isla de Lombok no es una zona en la que haya niñas o niños apadrinados de Plan International por lo que ningún miembro de la organización, ni sus familias, ni las familias de los niños y niñas apadrinados se han visto afectados por el terremoto.

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Discriminación y violencia en el día a día de las adolescentes sirias

Un nuevo estudio de Plan International evalúa la prevalencia de la violencia, el trabajo infantil o el matrimonio precoz en la vida de la población adolescente de Siria y Líbano. Con motivo del Día Mundial de la Juventud, Plan International, organización que defiende los derechos de la infancia y la igualdad de las niñas, publica el informe Evaluación de las necesidades de las chicas y chicos adolescentes que analiza la prevalencia del trabajo infantil y el matrimonio precoz en la vida de la población jóven de Siria y Líbano. La investigación se ha realizado a partir de entrevistas y grupos de trabajo con 738 chicas y chicos de Siria (59,1%) y Líbano (40,9%), que actualmente viven en Akkar (45,3%), el norte de Bekaa (32,1%) y Trípoli (32,6%).  El estudio de Plan International detalla que las chicas y chicos refugiados sirios sufren discriminación, son abordados por las mafias y están sujetos a delitos, violencia y acoso; muchos denuncian accidentes automovilísticos y abuso de drogas y alcoholismo en su entorno. Además, la falta de documentación adecuada les pone en riesgo de ser arrestados (especialmente en los puestos de control), lo que dificulta que las chicas y chicos refugiados sirios puedan denunciar estos abusos a las autoridades.  La investigación afirma que uno de los principales motivos por los que prevalece el trabajo infantil entre la población adolescente es para complementar el ingreso familiar (69%) y satisfacer las necesidades básicas. Cuando el padre y la madre están desempleados, carecen de recursos económicos o no disponen de la documentación necesaria, aumenta el riesgo de que las chicas y chicos adolescentes acaben siendo víctimas de trabajo infantil. En cuanto al matrimonio precoz, actualmente no existe una edad mínima para casarse en Líbano: son las leyes locales y religiosas las que determinan cada caso y, en ocasiones, permiten que niñas menores de 15 años contraigan matrimonio. En Siria, la edad mínima legal se sitúa en los 17 años para las niñas y en los 18 para los chicos; sin embargo, los tribunales locales y religiosos pueden permitir que niñas de tan solo 13 años se casen. Alrededor del 35% de las chicas adolescentes afirmó durante las entrevistas realizadas para el estudio que su matrimonio había sido un acuerdo entre familias para “mantener el honor de la novia”. Otras niñas informaron que el matrimonio se había organizado para aliviar la carga financiera de sus familias o garantizar su propia seguridad.  Casi la mitad (42%) de las adolescentes sirias entrevistadas se casaron antes de cumplir los 15 años. El informe también analiza las tasas de abandono escolar. El 17% de las chicas y chicos adolescentes sirios entrevistados son analfabetos y el 30% de la población adolescente preguntada en Trípoli nunca ha recibido ningún tipo de educación formal. Algunas de las principales barreras para la educación resultaron ser la falta de recursos económicos de las familias y el acoso a las chicas en las escuelas por parte de docentes o compañeros; en el caso de las niñas y niños sirios, incidía la discriminación y el desempleo o los problemas de salud de los progenitores. Las adolescentes sirias, doblemente discriminadas por sexo y edad Los roles específicos de género, exacerbados por la pobreza y la crisis, pueden empujar a las adolescentes a adoptar roles de responsabilidad y de madurez que no corresponden a su edad y que están íntimamente relacionados con el trabajo infantil y matrimonio infantil. Casi la mitad (42%) de las adolescentes sirias entrevistadas se casaron antes de cumplir los 15 años.  Seis de cada diez adolescentes casadas tienen su primer hijo antes de los 18 años. Alrededor del 19% de las adolescentes casadas no se sentían cómodas visitando las instalaciones de información y servicios relacionados con la salud y los derechos sexuales y reproductivos  La educación de las niñas es ampliamente apoyada por las comunidades; sin embargo, solo el 64% de las jóvenes continúa la educación secundaria. El trabajo infantil o el matrimonio precoz inciden enormemente en que las adolescentes dejen los estudios. La violencia física fue mencionada como un riesgo por el 25% de las adolescentes encuestadas. El 16% de todas las adolescentes piensan que la violencia sexual es un riesgo importante para ellas, frente al 1% de los chicos. La familia es para las jóvenes un pilar fundamental. Ocho de cada diez chicas (80%) definió a su padre, madre y hermanos como un apoyo. “En las entrevistas las adolescentes nos han dicho que, ya sea en las ciudades o en áreas rurales, experimentan y son testigos de altos niveles de violencia, abuso y explotación. Este informe confirma la necesidad urgente de crear programas con los que defender sus derechos y abordar de manera efectiva sus necesidades específicas, por edad y género”, explica Emilia Sánchez, directora de Incidencia Política de Plan International. “Vamos a trabajar para que los programas internacionales estén enfocados a largo plazo y para que aborden cuestiones complejas en la realidad de estas chicas, como el trabajo infantil y el matrimonio precoz”, añade.  En Plan International llevamos desde 2013 atendiendo directamente las necesidades de los niños y niñas sirios refugiados. También trabajamos, a través de organizaciones locales, en Alemania, Siria, Líbano e Iraq.

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