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Internet: una herramienta clave para el futuro de los niños y niñas
Mayo 2011. PLAN Guinea está proporcionando a niños y niñas formación de utilidad para su futuro a través de talleres sobre cómo utilizar los ordenadores e internet. La formación permite a los niños acceder a nuevas tecnologías de la información y comunicarse con otros jóvenes a través de la Red, además de que les capacita con herramientas que serán básicas a la hora de acceder al mercado de trabajo. El taller forma parte de la campaña ?Violencia Contra los Niños? organizada por PLAN Guinea y la Oficina Regional de África Occidental. ?Estoy muy ilusionado por tener la oportunidad de conectarme con niños de otros países. Además, es una gran oportunidad para aprender y desarrollar habilidades de cara a nuestro futuro?, dice Thomas Millimouno, participante en el taller en Gueckedou. Explorando el mundo de los ordenadores Veintiséis niños y niñas de las áreas de trabajo de PLAN en Guinea estuvieron juntos durante los cinco días que duró lugar el taller. Los participantes conocieron diferentes tipos de ordenadores y programas de software. Los alumnos aprendieron además la historia y la evolución de las nuevas tecnologías de la información y los rudimentos para manejarse por la Red: navegación, envío de mensajes y consulta en buscadores. Para finalizar el taller, cada participante tuvo que abrirse su propia cuenta de correo, preparar un blog e intercambiar mensajes instantáneos o e-mails con sus compañeros. Esta oportunidad ha sido para muchos de los niños una experiencia única. ?Antes no sabía nada de ordenadores o Internet, ahora quiero crear mis propias páginas web y hablar con mis amigos de todo el mundo?, dice Moussa, una de las participantes. Para que los estudiantes no olviden los conocimientos aprendidos en el taller, PLAN facilitará el acceso a ordenadores y a internet creando clubs de jóvenes para este uso. Asegurando un acceso regular a la tecnología, el nivel de los estudiantes continuará aumentando y es posible que en el futuro les permita ganarse la vida o encontrar un
El Cantón de Cañar: la ciudad sin padres
Uno de cada tres niños de esta provincia de Ecuador tiene a sus progenitores en el extranjero. PLAN desarrolla proyectos en educación y sanidad que benefician a la población infantil. El cantón ha reducido su población a la mitad debido a la emigración hacia España y Estados Unidos. Madrid, 15 de mayo de 2011. En el Día Internacional de la Familia, PLAN quiere recordar la situación en que viven más de 8.000 menores del cantón de Cañar, en Ecuador, los cuales, debido a la emigración de sus progenitores, se ven obligados a madurar a marchas forzadas para convertirse en cabezas de familia y sacar adelante a sus hermanos pequeños. El cantón, situado en la provincia de Cañar -en el centro de Ecuador-, es una de las zonas con mayores flujos migratorios del país. La emigración comenzó a finales de la década de los 60 debido a la situación de crisis económica del país, pero se aceleró profundamente en la década de los 90. Debido a esta situación, la población del cantón se ha reducido a la mitad, actualmente cuenta con 60.000 habitantes, de los cuales 28.000 son menores de edad. La emigración de mujeres en Cañar y, sobre todo, hombres de mediana edad, es tan acusada que incluso ha influido en la pirámide poblacional del cantón donde el número de personas de entre 25 y 49 años es sensiblemente menor que la media nacional. Esto también ha tenido su impacto en los nacimientos. Así, en Cañar hay menos niños menores de cuatro años que niños de entre cinco y nueve. Experiencia traumática para los menores ?La emigración de los padres por causas económicas es una de la situaciones más traumáticas que puede vivir un menor. El desequilibrio emocional y el impacto en la marcha de sus estudios deja una huella de por vida?, explica Concha López, directora general de PLAN en España. La ausencia de los padres modifica la vida cotidiana de los menores. En la mayoría de los casos son los abuelos u otros familiares cercanos quienes quedan al cuidado de sus nietos pero, en el 1% de los casos el apoyo familiar no funciona y los menores acaban viviendo solos o, incluso, al cargo de hermanos más pequeños. Aumento del abandono escolar Aún en el caso de que los menores se vayan a vivir con otros familiares, muchas veces se ven obligados a asumir responsabilidades de manera prematura. Como indica el informe ?Niñez y migración en el Cantón Cañar? realizado por PLAN en colaboración con otras organizaciones como UNICEF, el Observatorio de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia de Ecuador y la Secretaría Nacional del Migrante, un 8% de los adolescentes con padres emigrantes acaba dejando los estudios. Esta cifra aumenta hasta el 11% en el caso de las jóvenes, de los indígenas, de las familias que no reciben remesas y cuando es la madre en lugar del padre quien ha emigrado. ?Mi hermana no va al colegio desde que se fue mi papá. Ella arregla la casa y nos cuida. Sólo ella habla con mi papá?, cuenta Jacinto, un niño de 11 años de Cañar e hijo de un emigrante. La hermana de Jacinto no es un caso aislado. Los menores de Cañar pertenecientes a familias con emigrantes dedican una media de cinco horas al día a las tareas domésticas frente a las dos horas que emplean los hijos de padres no emigrantes. PLAN atiende por igual las necesidades de los hijos de los emigrantes que las de cualquier otro niño o niña de Cañar. La organización les ayuda a tener acceso a la educación y a mejoras sanitarias. Si bien es cierto que los trabajadores de PLAN se esfuerzan por detectar cualquier anomalía en el comportamiento de este grupo de menores para actuar en caso de que sea necesario. ?Lo mejor es tratarles igual que al resto de menores pero si vemos que están atravesando alguna dificultad o tienen problemas en casa, alguien de nuestro equipo le visita y habla con sus familiares para solucionar el conflicto?, explica Pilar Guanoluisa, facilitadora del desarrollo comunitario de PLAN en Ecuador. “Nunca he visto una foto mi padre” Siguiendo con los datos del informe, sólo la cuarta parte de los padres emigrantes de Cañar tienen intención de reagrupar el núcleo familiar en el país de destino. ?Mi papá se fue cuando yo tenía siete meses y mi mamá, cuando yo tenía cuatro años. Mis hermanitos nacieron en Estados Unidos y ahora están aquí de vacaciones un mes y medio. Yo hablo con mi mamá y no con mi papá porque no lo conozco. Nunca he visto una foto de él?, explica Karen una niña de Cañar de 9 años. La crisis económica mundial ha provocado que un gran número de ecuatorianos emigrados estén retornando a su lugar de origen. Entre finales de 2008 y febrero de 2011, 14.000 inmigrantes han abandonado España con la colaboración de la SENAMI (Secretaría Nacional del Migrante de Ecuador) y más de 112.000 han solicitado información sobre los pasos que tienen que seguir para regresar. Una vez de vuelta a su lugar de origen, los padres se encuentran cara a cara con hijos a los que, en algunos casos, dejaron cuando eran bebés y hace años que no ven. ?Irse es malo porque los padres se alejan de los hijos. Eso me pasó a mí con mi papá y mamá. No quiero que vuelvan porque me da vergüenza?, cuenta Jorge, un niño cañarense de 11 años. Muchos de los cabezas de familia que regresan a Ecuador no vuelven para quedarse. ?Algunos se han divorciado, bastantes mujeres emigraron como vía de escape a los malos tratos que sufrían y otros han rehecho su vida en su país de acogida por lo que todos ellos piensan en regresar en cuanto pase la crisis?, cuenta Guanoluisa. Los hijos adolescentes son los que peor llevan el futuro nuevo éxodo de sus padres: ?Dicen que para qué volvieron a casa si tienen pensado marcharse otra vez?, explica. PLAN en Ecuador PLAN trabaja en 1.050 comunidades de 56 cantones pertenecientes a 11 provincias de Ecuador. Sus programas apoyan de manera directa el crecimiento, desarrollo y bienestar de 55.000 niños y niñas e, indirectamente, a medio millón de menores y a sus
Laura Sánchez narra sus experiencias en Mali y Vietnam con PLAN
Madrid, 13 de mayo de 2011. La modelo y embajadora de PLAN, Laura Sánchez, compartió ayer con los asistentes al Nivea Plaza sus experiencias como colaboradora de la organización internacional que protege los derechos de la infancia. Esta intervención está enmarcada dentro de los talleres del Nivea Plaza, evento organizado por la marca cosmética Nivea en el contexto de la celebración de su centenario, que tiene lugar en el palacio Santa Bárbara durante el mes de mayo. La modelo Laura Sánchez ha explicado a los asistentes su implicación con PLAN y las experiencias de sus viajes a Mali y Vietnam en 2006 y 2007, respectivamente, como embajadora de la organización que para la pobreza infantil. ?Pude ver cómo trabaja la organización, de qué manera los empleados de PLAN en el país entran en la comunidades y son saludados como si fueran uno más de la familia. Me impactó especialmente cómo los padres están contentos porque sus hijos tienen una escuela cerca de la comunidad en lugar de tener que caminar cuatro kilómetros de ida y vuelta?. Dos niñas apadrinadas En sus viajes la modelo conoció con sus niñas apadrinadas de Mali y Vietnam: Fatumata y Nguyen. ?Fatumata, es de Mali, vive en una comunidad muy alejada de la capital. Ahora tiene ocho años pero la conocí con dos. Es una preciosidad pero costo que cogiera confianza y me dejara acercarme y jugar con ella porque era la primera vez que veía a una mujer blanca?. ?En Vietnam la situación está más equilibrada, pero en Mali el hombre es el que manda sí o sí, aunque sea la mujer la que lleva la familia adelante?, comentó Laura Sánchez, que explicó el impacto que le produjo la situación de desigualdad de las niñas y las mujeres en los dos países que visitó. PLAN está presente en Mali desde 1976 y en Vietnam 1993 con proyectos de desarrollo para mejorar la vida de los niños y las niñas así como sus
"Cuando estoy en la escuela me olvido de la guerra"
Costa de Marfil ha sufrido en los últimos meses un periodo de inestabilidad política. Las luchas de poder entre el expresidente Laurent Gbagbo y el presidente electo Alassane Outtara han dejado cientos de víctimas, lo que ha provocado a su vez que miles de personas, muchas de ellas niños, hayan tenido que abandonar el país. Muchos han buscado refugio en Liberia, un país que todavía se está recuperando tras más de una década de guerra civil. La historia de Adama Lejos de casa, sin comida o agua y con milicias armadas en los alrededores, Adama, una joven marfileña, ha tenido que hacer frente a una difícil decisión: quedarse con su madre y arriesgarse a que su familia se viera envuelta en los combates o seguir su camino sin ella para poner a salvo a su hermana pequeña. Mi madre estaba enferma de malaria cuando oímos las primeras noticias de que había soldados atacando zonas cercanas a nuestro pueblo?, dice Adama. Temíamos por nuestra seguridad y decidimos escapar. Estábamos esperando a mi padre para estar todos juntos. En febrero, se había ido en busca de trabajo a Abidjan. Pero desde entonces perdimos el contacto y no hemos tenido noticias de él?, explica. Durante nuestro viaje a Liberia pasamos por un pueblo llamado Koueplue. Nunca olvidaré lo que vi. Había cadáveres en todos lados. Nunca había estado tan asustada en mi vida. Así que mi madre, mi hermano, mi hermana y yo decidimos ir a Liberia. Mi madre estaba demasiado débil para andar así que con la ayuda de mi hermano mayor, Samuel, la llevamos entre los dos. Necesitaba urgentemente tratamiento para su enfermedad. Antes de llegar a Liberia pasamos por una localidad llamada Gborplay. Sus habitantes nos ofrecieron ayuda pero no tenían medicinas? prosigue Adama. Nos quedamos en Gborplay durante una semana, pero oímos que los ataques se estaban acercando. Así que decidimos irnos. Nuestra madre estaba demasiado enferma para continuar. Nos obligó a dejarla atrás porque cada vez era más difícil llevarla. Lloré cuando nos dijo que la dejáramos. Le dije que la quería y que esperaba verla pronto?. Nos llevó tres días llegar a Liberia. Caminamos 12 kilómetros sin nada que comer. Bebíamos siempre que encontrábamos un lugar con agua. Llegamos a un pueblo del distrito de Nimba, en Liberia. El jefe local se hizo cargo de nosotros. Nos dejó quedarnos en su casa junto a otros 30 refugiados que habían huido. Mi hermano temía por mi madre, así que decidió regresar a Gborplay. Seguimos en contacto y él intenta visitarnos una vez a la semana?. Así que ahora estoy aquí con mi hermana pequeña y voy a hacerlo lo mejor que pueda para cuidar de ella. Me siento sola y todavía estoy aterrorizada por lo que vi en mi país. Si alguien hubiera querido hacerme daño, no creo que nadie me hubiera podido proteger?. Adama y su hermana de siete años, Flora, acuden actualmente a una escuela temporal de PLAN para los refugiados. Más de 1.500 jóvenes refugiados están asistiendo a esta escuela, donde reciben educación y tienen un espacio en el que jugar. Además les permite recuperar rutinas y volver a una cierta normalidad, lo que les ayuda a la hora de superar el trauma por la experiencia vivida. Flora resume la sensación que ofrece la escuela para los niños: ¿Cuando estoy en el colegio, me olvido de la guerra; me siento bien, como si regresara a casa?. Educación y protección El equipo de Plan International en el terreno está aumentado su respuesta a la emergencia y en los próximos meses proporcionará servicios educativos y de protección a más de 25.000 niños y niñas y sus familias. A la gente le tomará tiempo sentirse segura antes de regresar a sus hogares en Costa de Marfil. Además todavía estamos esperando la llegada de más refugiados a Grand Gedeh y a las ciudades de los alrededores antes de que la situación se calme. Sin embargo, mucha gente puede que no tengan casas a las que regresar con sus familias ya que sus pueblos han sido totalmente arrasados?, dice Berenger Berehoudougou, experta en desastres de PLAN en la región, quien visitó Nimba y Grand Gedeh recientemente. Aunque la crisis puede estar lejos de finalizar, es importante que los refugiados y las comunidades de Liberia regresen a la normalidad lo antes posible. Los programas de ayuda de emergencia de PLAN continuaran por lo menos durante ocho meses y se calcula que ayudarán a 30.000 personas. Noticias relacionadas 25/05/2011 Plan International alerta de la situación límite en Liberia
PLAN Internacional y Accenture formarán a miles de jóvenes desempleados de India y Vietnam
El nuevo convenio entre PLAN y Accenture sirve para capacitar a más de 3.500 jóvenes de India y Vietnam y facilitar así su entrada al mercado laboral. PLAN, la organización internacional que protege los derechos de la infancia, y Accenture, la compañía líder en consultoría global, unen sus fuerzas para proporcionar formación y conocimientos a miles de jóvenes de entre 18 y 25 años con el objetivo de que consigan un trabajo o de que emprendan su propio negocio. Esta iniciativa supone un avance para el contexto laboral de estas zonas, ya que por ejemplo, la tasa de desempleo juvenil en India, que engloba a los jóvenes de entre 15 y 24 años, fue de un 13 % en 2009, un 1.1 % mayor que en 2007. Accenture ha destinado 1,3 millones de euros al proyecto, que pretende alcanzar también a los jóvenes de áreas remotas a través de módulos de formación virtuales de primera calidad. Los programas de formación y capacitación son gratuitos y se centran en los sectores industriales que cuenta con una mayor demanda de empleo local, como son la industria de la tecnología de la información, atención al cliente y externalización de procesos empresariales. Este proyecto, que durará dos años, pretende compensar la brecha entre la oferta y la demanda así como hacer que estos jóvenes puedan, a través de redes empresariales, optar a las oportunidades de trabajo locales. ?Son tiempos verdaderamente interesantes para las economías y mercados en expansión como los de India y Vietnam, pero hay que recordar que esto puede agravar el desequilibrio entre ricos y pobres?, explica Nigel Chapman, CEO de PLAN. Además, añade que ?Accenture, es una compañía reconocida a nivel mundial por su ?saber hacer? y es el complemento perfecto para los proyectos de PLAN. Nos ayudará a llegar a los jóvenes menos favorecidos y a asegurarnos de que recibirán los conocimientos y oportunidades apropiados para participar activamente en el crecimiento de la nación. Estamos seguros de que la estandarización de este programa de capacitación juvenil tendrá un efecto dominó, lo que nos permitirá la rápida expansión del proyecto en todo el mundo?. La unión entre ambas organizaciones también pretende desarrollar y expandir el actual proyecto educativo de PLAN, REACH, en Vietnam. Alrededor del 80% de los 5.400 jóvenes desfavorecidos que han sido capacitados y formados a través de REACH han conseguido empleo. Accenture ayudará a la fundación a desarrollar un modelo de negocio para ampliar este programa a otros países en desarrollo. Adrian Lajtha, director de liderazgo de Accenture afirma que “Apoyar a PLAN nos ha ayudado a llevar a cabo el compromiso de Accenture con el desarrollo de habilidades?. La colaboración de esta compañía con la organización que para la pobreza infantil es parte de sus Habilidades para el Éxito, iniciativa que tiene como objetivo dotar a 250.000 personas, para el año 2015, de la capacitación necesaria para conseguir trabajo o crear su propia empresa. ?PLAN está teniendo un gran éxito y está demostrando que es posible contribuir significativamente y de manera duradera en el bienestar de los individuos mediante el desarrollo de capacidades y conocimientos, y mediante la conexión de gente con oportunidades de empleo adecuadas?, añade Lajtha. Esta alianza, nacida en India, está previsto que se expanda próximamente a países como Haití o
Ciclón Nargis: Tres años después
09 de mayo de 2011. Tres años después de que el ciclón Nargis golpeara la costa de Myanmar -antigua Birmania-, los supervivientes de la tragedia, que dejó más de 140.000 muertos, siguen necesitando apoyo para reconstruir sus vidas y volver a la normalidad. Los más afectados, como en otras situaciones de emergencia, fueron los niños y niñas, con los que PLAN ha trabajado de forma especial a lo largo de este tiempo con el objetivo de reintegrarlos en la escuela como vía para superar el trauma. El ciclón arrasó amplias zonas de la zona sur del país, inundó varios kilómetros tierra adentro y terminó con cosechas enteras de arroz.. Los daños materiales producidos se estimaron en 7.000 millones de euros. Mantener el apoyo a la recuperación PLAN es una de las pocas organizaciones internacionales de ayuda que trabajan en Myanmar. Actualmente está aumentando su presencia a largo plazo en el país después de que se cumplan 3 años desde que comenzaron los trabajos de recuperación en algunas de las regiones más afectadas. “PLAN seguirá ayudando a las víctimas del ciclón para que alcancen sus aspiraciones de desarrollo y vean mejorada su calidad de vida. Pero es necesario aumentar el apoyo. La vuelta a la normalidad no se puede materializar ni sostener sin el compromiso financiero del mundo desarrollado“, dijo Prem Shukla, encargado del proyecto de respuesta a desastres de PLAN en Myanmar. PLAN ha trabajado con la Fundación Yinthway, el Programa de Recuperación de la Educación en Myanmar de la UNESCO, la Fundación Metta y Bridge Asia Japan, centrándose en los pueblos situados alrededor de los municipios de Myaungmya, Laputta, Mawlamyingpun y Bogale. En total, cerca de 194.000 personas se han beneficiado directamente del trabajo de recuperación de PLAN. La capacidad de resistir de los supervivientes Warisara Sornpet, trabajadora de PLAN en la oficina regional de Asia y que visitó recientemente la región, explica: “Los supervivientes del ciclón de Myanmar han sufrido pérdidas tan trágicas como las víctimas del tsunami en Japón. Han demostrado una capacidad de recuperación increíble a través de la reconstrucción de viviendas, recuperando los campos de cultivo, regresando a las escuelas y siendo capaces de volver a sus rutinas. Pero en el proceso de reconstrucción tras el tifón, se suman en su caso obstáculos generados por la pobreza y la escasez de recursos y todavía será necesario el apoyo de los gobiernos y de las organizaciones de ayuda para reconstruir sus vidas y sus comunidades“. Escuelas resistentes a los desastres Tras satisfacer las primeras necesidades de emergencia -refugio, alimentación y salud- PLAN trabajó con las comunidades para reconstruir los pueblos devastados y mejorar las instalaciones escolares con normas más estrictas de las que existían antes del ciclón. Junto a colaboradores locales, PLAN ha construido y renovado 51 escuelas que ha cedido a las autoridades locales y de las que se benefician miles de niños. Catorce de las nuevas escuelas son resistentes a desastres naturales como ciclones, terremotos e inundaciones y también pueden actuar como refugios en caso de emergencia. ?El objetivo no era tan sólo construir las escuelas y que empezaran a funcionar, sino también que sirvieran para reducir el impacto frente a futuros desastres naturales mediante la mejora de las infraestructuras?, dijo Prem. Como prioridad para preparar mejor a las comunidades frente a desastres, PLAN, junto a colaboradores locales, ha llevado a cabo la formación de reducción del riesgo de desastres con niños y niñas, padres y comunidades en la región del Delta de Myanmar, beneficiando indirectamente a más de 440.000 personas. Vuelta a la normalidad para niños y niñas Además, una de las prioridades del trabajo de PLAN en Myanmar es la vuelta a la normalidad de los niños y niños. Para ello, se han construido 43 centros de desarrollo y cuidado de la primaria infancia y varias zonas de seguridad para que los más pequeños puedan jugar y continúen con el proceso de recuperación después del desastre. Estos centros, que han beneficiado a 15.000 familias, también contribuyen a mejorar la salud de los niños y niñas mediante un programa de control alimentario y de reducción de riesgo de enfermedades gracias a un entorno saludable y a formación en prevención de
De Holanda a El Salvador, el encuentro de Els y Guillermo
Desde pequeñas, Els y Kim Zweerink, dos hermanas holandesas, querían tener un hermano pequeño. Sus padres decidieron apadrinar un niño a través del programa de PLAN Holanda. Así fue cómo Guillermo, un niño de 5 años de El Salvador, pasó a formar parte, desde la distancia, de la familia Zweerink. Durante 13 años, desde 1978 a 1991, intercambiaron cartas, fotografías y anécdotas, hasta que Guillermo cumplió 18 años, edad a la que termina el apadrinamiento de niños. Casi 10 años más tarde, a raíz de una conversación con su madre, Els decidió buscar al que había sido su ‘hermano’ en la distancia. Sabía que la búsqueda no iba a ser fácil. Sin embargo, gracias a la ayuda de PLAN Holanda y PLAN El Salvador, Els y su madre pudieron contactar con él y, más tarde, viajar hasta El Salvador y conocer a Guillermo en persona. Els nos explica su experencia con Guillermo, el niño salvadoreño que apadrinó su madre ¡Cuéntanos tu experiencia con tu niño o niña apadrinado! Puedes escribirnos a [email protected] y si quieres incluiremos tu historia en la web o en el próximo número del boletín online.

La modelo Laura Sánchez te cuenta su viaje a Mali con PLAN el próximo jueves 12 de mayo
09 de mayo de 2011 . El próximo jueves 12 de mayo a las 18h, la modelo y embajadora de PLAN, Laura Sánchez, estará en el Nivea Plaza -un espacio situado en el Palacio de Santa Bárbara- para compartir con todas las personas que se quieran acercar la experiencia de su viaje a Mali con la organización que para la pobreza infantil. Si no puedes acudir a la cita, no te preocupes. El miércoles 18 de mayo, a las 14:15h, Tábata Peregrín, responsable de comunicación de PLAN, dará una charla en el Nivea Plaza para contar el viaje que realizó a Haití el pasado mes de enero con motivo del primer aniversario del terremoto. Por último, el martes 31 de mayo a la misma hora, Macarena Céspedes, gerente de campañas de PLAN, os presentará la campaña ?Por ser niñas? y explicará cómo un año extra de educación en una niña influye positivamente en su futuro. Alianza internacional entre PLAN y Nivea Estas tres charlas se sitúan en el marco de la alianza a nivel mundial entre PLAN, la organización internacional que protege los derechos de la infancia, y NIVEA, marca líder de la firma alemana Beiersdorf. Becas escolares para niñas NIVEA, inaugura su colaboración con PLAN en España con la financiación de 600 becas escolares para niños y niñas de ocho municipios de Camerún. El proyecto, busca aumentar los índices de escolarización del país africano, reducir el porcentaje de abandono escolar, asegurar un acceso igualitario a la educación de niños y niñas y garantizar que ambo sexos mantienen una cuota similar de asistencia a clase. La financiación de las becas se realizará a través de la venta de 30.000 latas especiales de NIVEA, cuyo coste (un euro) se destinará íntegramente al proyecto. CÓMO LLEGAR: Nivea Plaza se encuentra en el Palacio de Santa Bárbara. C/Hortaleza 87. 28004, Madrid.Más información en la web de Nivea
PLAN reivindica el papel de los jóvenes africanos en el Foro Económico Mundial
07 mayo 2011. Entre los días 4 y 6 de mayo, tuvo lugar en Ciudad del Cabo el Foro Económico Mundial. En este encuentro, niños y niñas africanos que participan en los proyectos de PLAN explicaron la importancia del papel de los jóvenes en el desarrollo y crecimiento económico de África y definieron su participación como clave para que sus sociedades avancen. Se estima que más del 50% de los jóvenes de entre 18 y 29 años no cuentan con un empleo estable y formal en África. El director regional de PLAN en la zona, Gezahegn Kebede destacó durante su intervención en que ?es necesario tomar medidas para garantizar que los jóvenes africanos puedan acceder a un trabajo digno en empresas productivas y competitivas. Además, la formación profesional y las prácticas son la clave para conseguir oportunidades para esta población.? Uno de los temas principales del foro fue la importancia de creación de empresas para que los países del continente africano aumenten su presencia en los mercados mundiales y mejore su competitividad. Por ello, Kebede destacó la necesidad de incluir al sector privado en el plan de desarrollo de los países. ?Nosotros, pertenecientes al sector de la cooperación y el desarrollo y junto con nuestros compañeros del sector privado, tenemos las responsabilidad de construir un mundo mejor. En África, debemos asumir el desafío de abordar y resolver el legado de la pérdida de poder, la falta de tierras, la desigualdad de oportunidades y el desempleo, que afecta a millones de jóvenes.? La situación de la mujer: más responsabilidades y menos derechos El director regional de PLAN en la zona también abordó cuestiones referentes a la situación de la mujer en este contexto. “Es necesario prestar más atención al marco político y legal que hace referencia a los derechos de las mujeres. Las mujeres y las niñas de todo el mundo cargan con el peso del trabajo y la responsabilidad familiar, pero tienen menos derechos que los hombres. Por ello, necesitan más acceso a créditos y a facilidades bancarias para poder contar con una independencia económica. Asimismo, todo esto también impulsará, a la vez, la creación de empresas y ayudará a reforzar los derechos de la mujer en cuanto a la posesión y herencia de tierras y propiedades.“ Además, añade que las empresas, el gobierno y la sociedad necesitan unir sus fuerzas para realizar grandes inversiones, que supondrán un cambio en la vida de los más pobres y

Entrevista: Violet Banda
Violet Banda, de Malawi, es periodista y activista por los derechos de los niños. Informa desde radio Timveni, y representará a PLAN en la Asamblea Parlamentaria de estados de la Unión Europea, de África, del Caribe y del Pacífico, en Budapest, Hungría. En esta entrevista nos cuenta porqué los jóvenes son el corazón de la lucha contra los estigmas y la discriminación, y deben sacar a la luz muchas más necesidades. Luchar contra los estigmas y la discriminación es clave para asegurar el acceso universal a los cuidados sanitarios. ¿Qué pueden hacer los jóvenes para ayudar a alcanzar esto? Los jóvenes deben involucrarse activamente en todas las actividades de desarrollo en el sector sanitario a todos los niveles (comunidad, distrito y nacional). Tienen que defender un servicio sanitario para jóvenes en hospitales y centros de salud porque así proveen un espacio donde los jóvenes son capaces de compartir sus experiencias y sus historias, que ayudan a otros jóvenes a través de las sensaciones de la comunidad y otros programas de alcance. ¿Crees que los donantes y los gobiernos colaboradores están haciendo lo necesario para promover y proteger el derecho universal a la salud? ¿Qué más se necesita hacer? Los donantes y los gobiernos colaboradores están haciendo mucho, pero todavía quedan muchas cosas por hacer. Por ejemplo, es necesario que se invierta más en infraestructuras, como instalaciones físicas, y se deben establecer remuneraciones mínimas para los trabajadores del sector sanitario para evitar la migración y la escasez de trabajadores sanitarios. También debería ser más fácil el acceso a las instalaciones sanitarias. La Ayuda al Desarrollo Extranjera juega un papel muy importante en el apoyo de actividades relacionadas con la salud en la mayoría de países de África, y según la OCDE puede tener como resultado un impacto negativo en la vida de las personas. ¿Crees que los Objetivos de Desarrollo del Milenio pueden alcanzarse en 2015? ¿Cuáles son tus esperanzas y expectativas para el futuro? En Malawi, no se pueden cumplir todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio en 2015. La evaluación de 2009 sobre los progresos para alcanzar los 8 ODM concluye que 5 de ellos posiblemente podrán cumplirse, pero es muy poco probable que se alcancen los otros 3 restantes. Los cinco ODM que posiblemente se puedan alcanzar son: la erradicación de la pobreza extrema, la reducción de la mortalidad infantil, la lucha contra el SIDA y el VIH, la malaria y otras enfermedades, garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Las tres más poco probables son: lograr la enseñanza primaria universal, reducir las desigualdades de género y reducir la mortalidad materna. Sin embargo, hay esperanza en el futuro de las comunidades, los donantes y los gobiernos colaboradores están trabajando mano a mano para mejor las vidas de los más vulnerables a través de diferentes esfuerzos que se centran en la erradicación de la
La silenciosa actuación de los hijos de Nargis
Wasira Sornpet es la responsable de comunicación para la región de PLAN en Asia. En marzo de 2011 visitó las comunidades costeras del distrito de Laputta, tres años después de que el ciclón Nargis acabara con la vida de 140.000 personas en Myanmar, provocando el mayor desastre en la historia del país. Nos habla de lo vivido en su viaje y de cómo los habitantes de la zona han ido recuperándose de los efectos del ciclón. La silenciosa actuación de los hijos de Nargis Es una noche tranquila en Laputta. Devastada en 2008 por el ciclón Nargis, la ciudad, poco iluminada, ve las noticias que llegan de Japón con ansiedad. La poderosa corriente del río de Laputta se encuentra tan sólo a 100 metros. ?La marea será mucho peor mañana por la noche. Tenemos que regresar antes de que se ponga más peligroso?, dice con cara preocupada Zin Moe, mi colega birmana. Zin Moe y yo, conoceremos en los días siguientes el impacto del tsunami japonés y cómo la cobertura informativa pasó de narrar la devastación producida a destacar la capacidad de resistencia de los supervivientes y la respuesta internacional de ayuda al pueblo japonés. Japón es uno de los países más ricos del mundo, Myanmar uno de los más pobres. ¿Es posible que aquellos que viven en cabañas poco estables, en pueblos a los que tan sólo se puede acceder en barco, puedan permitirse ser fuertes? Aquellos que ganan menos de un euro al día y mueren de enfermedables prevenibles ¿pueden sobreponerse a un desastre tan devastador como el de Nargis? A principios de esta semana, Daw Phyu Phyu Thi, una profesora de una de las escuelas que apoya PLAN, al hablar del grado de destrucción que provocó Nargis me comentó un dato que me impactó mucho: ?Había 130 alumnos en esta escuela. El primer día de clase después de Nargis, toqué la campana y sólo vinieron a clase 30 estudiantes. Volví a tocar la campana, intentando contener las lágrimas, pero no vinieron más alumnos“. Recuperar la normalidad para superar la tragedia ?Después de Nargis, las caras de los niños y niñas cambiaron; transmitían un sentimiento profundo de tristeza. Pero a medida que ha ido pasando el tiempo se han ido recuperando?, dice la profesora, que tuvo que sobrellevar a su vez la muerte de su madre. ¿Pero qué significa ‘recuperarse’? Reflexionando sobre estas preguntas en el barco en mi último día en Laputta, recordé a Wah Wah, una niña de 5 años. Recordaba pocas cosas sobre sus padres. ?Me acuerdo de sus nombres, mi padre dándome de comer y cómo se reunía toda la familia?, dice. Muchos niños perdieron a algún familiar. Personas a las que echan en falta. Muchos de ellos todavía se levantan en medio de la noche llorando por sus padres. Dicen que se hace particularmente duro cuando hay nubes grises en el cielo porque les recuerda a los últimos días que pasaron juntos como una familia. Tres años después de que Nargis desgarrara el delta y separara a innumerables familias, me parece que los supervivientes han aceptado que el dolor estará siempre presente. No han olvidado a sus seres queridos y tampoco lo han intentado. Ayudándose a sí mismos es como consiguen sobrellevar las pérdidas. La nueva escuela como símbolo de esperanza A pesar de estar angustiados, los niños y niñas también han estado ocupados aprendiendo, viviendo y riendo en la escuela. Muchos sueñan con ser ingenieros, porque quieren construir edificios sólidos como sus nuevas y verdes escuelas, para que las personas puedan refugiarse en caso de producirse otro ciclón. ?No tengo miedo cuando estoy en la escuela. La solidez del edificio me hace sentirme seguro?, dice Wah Wah. Antes del ciclón Nargis, los monasterios eran los únicos edificios sufiencemente sólidos para ofrecer refugio a los supervivientes. Ahora, con el apoyo de PLAN, habrá 51 nuevas escuelas, son edificios más fuertes que podrán servir de refugio ante otros ciclones. Durante la construcción, cientos de personas vinieron a ayudar. Vi a Hlaing Hlaing Maw, de 13 años, llevar un cubo de pesado cemento bajo el sol sofocante. Dijo que vino porque quería una nueva escuela. Los adultos vinieron porque ellos también querían llenar su mente de esperanza. Los edificios se han convertido en la representación de la fuerza y la vida de la comunidad. ?¡Terremoto! ¡Terremoto!“, gritó la profesora Daw Phyu Phyu Thi golpeando la mesa repetidamente en una sesión de preparación frente a desastres de PLAN. Toda su clase, de unos 30 alumnos, se mete bajo las mesas en pocos segundos, riéndose. Como ellos, las comunidades han aprendido cómo protegerse frente a los desastres naturales. Ahora saben que se puede reducir el número de muertos en un desastre como el de

"Fui de una generación que no pudo estudiar, no quiero que se repita"
Son casi las 6 de la mañana. El hijo pequeño de Hum Mai se lava la cara con el agua de una tinaja situada junto a su casa. Después, se pone el uniforme escolar y se acerca a la tienda de ultramarinos construida con trozos de madera. El niño toma el desayuno -un bol de arroz y otro más pequeño con judías- que le prepara su madre antes de ir a la escuela. ?Quiero que mis hijos salgan de casa con el estómago lleno, para que no vayan con hambre a el escuela y puedan concentrarse en clase. No les doy mucho dinero, sólo 200 o 300 riels (menos de 0,05?) al día. Es muy importante ahorrar y gestionar bien los recursos porque de otra forma para mí sería muy difícil alimentar a mis cinco hijos y encargarme de la tienda?, dice Mai, de 50 años, mientras limpia el establecimiento. Microcréditos para potenciar los negocios locales Mai ha conseguido llegar a ser una exitosa mujer de negocios. Aprovechó la posibilidad de formar parte a un proyecto de microcréditos de PLAN en Camboya, que tenía como objetivo capacitar a las familias más pobres en las comunidades del norte del país, en la provincia de Siem Reap, para que pudiesen impulsar pequeños negocios locales. Tras realizar una evaluación de sus necesidades y un asesoramiento, el programa ofreció un capital de 67 euros a Mai para poner en marcha su propio negocio familiar a mediados de 2008. Mai tiene siete hijos en total. Los dos mayores están casados y viven con sus familias. Con tantos hijos que alimentar y sin familiares en la zona que pudiesen apoyarles, Mai ha tenido que enfrentarse a muchas dificultades para poder salir adelante.?Había veces que sólo teníamos gachas de arroz para comer y difícilmente nos llenaba el estómago. Recuerdo cuando mi marido contrajo malaria en 2001. No teníamos dinero para llevarlo al hospital provincial, que está a más de 50 kilómetros de aquí. Pedí un vehículo al Centro de Acción de Minas en Camboya para trasladar a mi marido. Me ayudaron, pero él murió cuando llegamos al hospital. No pudo quedarse para ver cómo han crecido nuestros hijos?, dice Mai. Educación de los niños para romper el círculo de la pobreza A pesar de todo, Mai ha conseguido en tan solo dos años evitar que sus hijos en edad escolar tuviesen que abandonar la escuela para trabajar y aportar ingresos a la familia.?Cuando yo era pequeña no había escuela en mi pueblo y mis padres eran tan pobres que no podrían pagarla. Más tarde, en la época de los Jemeres Rojos, tampoco pude estudiar. Fui de una generación que no pudo estudiar. No quiero que se repita. Ahora que tenemos una escuela cerca y no quiero que mis hijos se queden sin educación?, dice Mai, y añade que como no hay instituto en su comunidad tuvo que mandar a sus dos hijos mayores a estudiar la ciudad. Ahora los dos chicos, uno en 12º grado y otro en 9º grado, viven en una residencia cerca de su escuela. Cuando se le pregunta qué es lo que más desea en la vida, Mai explica que sus sueños son tener una casa decente y que sus hijos accedan a buenos trabajos, sabiendo que su marido también lo hubiese deseado. Su primer objetivo está a punto de convertirse en realidad ya que está construyendo una nueva casa más segura -su vivienda actual es precaria, con el techo de paja- gracias a los ahorros que ha conseguido con el negocio de ultramarinos. Mai también tiene mucho optimismo sobre su otro sueño de que sus hijos logren buenos trabajos gracias a la formación que están recibiendo en la escuela. Mai todavía se sorprende por el hecho de que una persona como ella, sin educación básica, haya tenido éxito con el negocio familiar. ¿Qué consejos puede dar? ?Yo era muy pobre, así que entiendo a la gente que no tiene recursos?, dice Mai y añade que en su tienda, los clientes pueden pagar con cualquier cosa, como en madera u otros artículos. Algunos incluso trabajan en su campo de arroz, intercambiando mano de obra por productos. Con su esfuerzo y capacidad de superación Mai se ha ganado la confianza de sus vecinos y sus clientes que han convertido la tienda en un punto donde intercambian opiniones, charlan y toman té y nuez de areca. Pero lo más importante para ella es haber conseguido su principal sueño: que sus hijos puedan estudiar y acceder a un futuro con más oportunidades. Evitar que haya una nueva generación sin